"No hay decisiones buenas y malas, solo hay decisiones y somos esclavos de ellas." (Ntros.Ant.)

sábado, 17 de octubre de 2009

LOS CONCILIOS ECUMENICOS -II DE LETRAN-

LOS CONCILIOS ECUMENICOS

II De Letrán (1139 d.c.)

Papa Inocencio II. Por la disciplina y buenas costumbres.
Condenó los amaños cismáticos de varios antipapas y los errores de Arnaldo de Brescia y publicó medidas destinadas a que reinara la continencia en el clero.
Condenación del antipapa Anacleto y de sus partidarios, Cánones sobre la disciplina del Clero y condenación de Arnaldo de Brescia, revolucionario que tenía soliviantada la ciudadanía romana contra la Iglesia.
Simón Mago - contemporáneo de los apóstoles - oyendo al apóstol Felipe anunciar el Evangelio y confirmándolo con milagros se convirtió y fue bautizado. En los Hechos de los apóstoles se lee: "Habiendo visto, Simón que por la imposición de las manos de los apóstoles se daba el Espíritu Santo, les ofreció dinero, diciendo: Dadme también a mí esa potestad, para que cualquiera a quien imponga yo las manos, reciba el Espíritu Santo. Mas Pedro le respondió: Perezca tu dinero contigo; pues has juzgado que se alcanzaba por dinero el don de Dios."
Los Cátaros, palabra que significa puros, eran muy rebeldes a la autoridad religiosa y anárquicos con respecto a la fe y a la moral. Negaban la resurrección de los muertos y la vida futura y admitían, al estilo oriental, la transmigración de las almas, además de otros errores doctrinales.

Magisterio del C.E II de Letrán
X ecuménico (contra los falsos pontífices)
De la simonía, la usura, falsas penitencias y sacramentos
Can. 2. Si alguno, interviniendo el execrable ardor de la avaricia, ha adquirido por dinero una prebenda, o priorato, o decanato, u honor, o promoción alguna eclesiástica, o cualquier sacramento de la Iglesia, como el crisma y óleo santo, la consagración de altares o de Iglesias; sea privado del honor mal adquirido, y comprador, vendedor e interventor sean marcados con nota de infamia. Y ni por razón de manutención ni con pretexto de costumbre alguna, antes o después, se exija nada de nadie, ni nadie se atreva a dar, porque es cosa simoníaca; antes bien, libremente y sin disminución alguna, goce de la dignidad y beneficio que se le ha conferido.
Can. 13. Condenamos, además, aquella detestable e ignominiosa rapacidad insaciable de los prestamistas, rechazada por las leyes humanas y divinas por medio de la Escritura en el Antiguo y Nuevo Testamento y la separamos de todo consuelo de la Iglesia, mandando que ningún arzobispo, ningún obispo o abad de cualquier orden, quienquiera que sea en el orden o el clero, se atreva a recibir a los usurarios, si no es con suma cautela, antes bien, en toda su vida sean éstos tenidos por infames y, si no se arrepienten, sean privados de sepultura eclesiástica .
Can. 22. Como quiera que entre las otras cosas hay una que sobre todo perturba a la Santa Iglesia, que es la falsa penitencia, avisamos a nuestros hermanos y presbíteros que no permitan que sean engañadas las almas de los laicos por las falsas penitencias y arrastradas al infierno. Ahora bien, consta que hay falsa penitencia, cuando despreciados muchos pecados, se hace penitencia de uno solo, o cuando de tal modo se hace de uno, que no se apartan de otro. De ahí que está escrito: Quien observa toda la ley, pero peca en un solo punto, se ha hecho reo de toda la ley [Iac. 2, 10]; es decir, en cuanto a la vida eterna. Porque, en efecto, lo mismo si se halla envuelto en toda clase de pecados que en uno solo, no entrará por la puerta de la vida eterna. Se hace también falsa penitencia, cuando el penitente no se aparta de su cargo en la curia o de su negocio, que no puede en modo alguno ejercer sin pecado; o si se lleva odio en el corazón, o si no se satisface al ofendido, o si el ofendido no perdona al ofensor, o si uno lleva armas contra la justicia .
Can. 23. A aquellos, empero, que simulando apariencia de religiosidad, condenan el sacramento del cuerpo y de la sangre del Señor, el bautismo de los niños, el sacerdocio y demás órdenes eclesiásticas, así como los pactos de las legitimas nupcias, los arrojamos de la Iglesia y condenamos como herejes, y mandamos que sean reprimidos por los poderes exteriores. A sus defensores, también, los ligamos con el vínculo de la misma condenación.

CONCILIO DE SENS, 1140 ó 1141
Errores de Pedro Abelardo
1. El Padre es potencia plena; el Hijo, cierta potencia; el Espíritu Santo, ninguna potencia.
2. El Espíritu Santo no es de la sustancia [v. 1.: de la potencia] del Padre o del Hijo.
3. El Espíritu Santo es el alma del mundo.
4. Cristo no asumió la carne para librarnos del yugo del diablo.
5. Ni Dios y el hombre ni esta persona que es Cristo, es la tercera persona en la Trinidad.
6. El libre albedrío basta por si mismo para algún bien.
7. Dios sólo puede hacer u omitir lo que hace u omite, o sólo en el modo o tiempo en que lo hace y no en otro.
8. Dios no debe ni puede impedir los males.
9. De Adán no contrajimos la culpa, sino solamente la pena.
10. No pecaron los que crucificaron a Cristo por ignorancia, y cuanto se hace por ignorancia no debe atribuirse a culpa.
11. No hubo en Cristo espíritu de temor de Dios.
12. La potestad de atar y desatar fue dada solamente a los Apóstoles, no a sus sucesores.
13. El hombre no se hace ni mejor ni peor por sus obras.
14. Al Padre, el cual no viene de otro, pertenece propia o especialmente la operación, pero no también la sabiduría y la benignidad.
15. Aun el temor casto está excluído de la vida futura.
16. El diablo mete la sugestión por operación de piedras o hierbas.
17. El advenimiento al fin del mundo puede ser atribuído al Padre.
18. El alma de Cristo no descendió por sí misma a los infiernos, sino sólo por potencia.
19. Ni la obra, ni la voluntad, ni la concupiscencia, ni el placer que la mueve es pecado, ni debemos querer que se extinga.

[De la Carta de Inocencio II Testante Apostolo, a Enrique obispo de Sens, 16 de julio de 1140]

Nos, pues, que, aunque indignos, estamos sentados a vista de todos en la cátedra de San Pedro, a quien fue dicho: Y tú convertido algún día, confirma a tus hermanos [Lc. 22, 32], de común acuerdo con nuestros hermanos los obispos cardenales, por autoridad de los Santos Cánones hemos condenado los capítulos que vuestra discreción nos ha mandado y todas las doctrinas del mismo Pedro Abelardo juntamente con su autor, y como a hereje les hemos impuesto perpetuo silencio. Decretamos también que todos los seguidores y defensores de su error, han de ser alejados de la compañía de los fieles y ligados con el vínculo de la excomunión.

Del bautismo de fuego (de un presbítero no bautizado)
[De la Carta Apostolicam Sedem, al obispo de Cremona, de fecha incierta]
Respondemos así a tu pregunta: El presbítero que, como por tu carta me indicaste, concluyó su día último sin el agua del bautismo, puesto que perseveró en la fe de la santa madre Iglesia y en la confesión del nombre de Cristo, afirmamos sin duda ninguna (por la autoridad de los Santos Padres Agustín y Ambrosio), que quedó libre del pecado original y alcanzó el gozo de la vida eterna. Lee, hermano, el libro VIII de Agustín, De la ciudad de Dios, donde, entre otras cosas, se lee: "Invisiblemente se administra un bautismo, al que no excluyó el desprecio de la religión, sino el término de la necesidad". Revuelve también el libro de Ambrosio sobre la muerte de Valentiniano, que afirma lo mismo. Acalladas, pues, tus preguntas, atente a las sentencias de los doctos Padres y manda ofrecer en tu Iglesia continuas oraciones y sacrificios por el mentado presbítero.

***

CATAROS
La historia del pueblo cátaro entra dentro de las raíces medievales del cambio ideológico de cristianismo más puro. Recojo la noticia de que el 16 de marzo de 1244, doscientos cátaros fueron enviados a las hogueras de Montségur por blasfemos, aunque éstos cantaran durante el camino a su muerte, cantos alzados a la gloria de Dios. Profundizo un poco en el tema de los Cátaros, un pueblo pacífico y sencillo, que veía la fe cristiana desde otra perspectiva. “Ecce qua” un poco de su historia.
Se cuenta que el catarismo vino del Mediterráneo, como todas influencias de la época que venia de Bizancia y Tierra Santa. En las tierras del Languedoc (Occitania) la llegada de unos monjes de la mediterránea oriental, en el siglo XII cambiaría el transcurso tranquilo del pueblo albigense, (naturales del pueblo de Albi) tierra de trobadores.
El día 10 de marzo de 1204 el Papa Inocencio III escribió una carta al rey de Francia:
“(...) Te corresponde a ti expulsar al Conde de Toulouse de la tierra que ocupa y quitársela de las manos....para dársela a unos buenos católicos que puedan, bajo tu feliz dominación, servir fielmente al Señor” (...).
En el Sur de Francia, un hombre de mucho poder luchó contra los cátaros, Pèire o Pierre de Castelnau y acompañado por su fiel compañero Arnau Almaric, que fue abad de Cîteaux. Lucharon para acabar con la herejía de aquellos lugares y principalmente se enfrentaron ante los prelados de Languedoc que favorecían a los mismos, como el Obispo de Besièrs, el Obispo de Vivièrs o el Arzobispo Berenguer II de Narbonne y que pugnaron duramente en contra los embajadores del Papa.
A finales de 1207, Castelnau consiguió reunir una liga de barones del Sur de Francia para unirse a esa cruzada en contra de los cátaros. El Conde de Toulouse al enterarse puso remedio y un contra ataque en la que se valió de miles de cátaros meridionales y de la ayuda de sus vasallos, como el rey Pedro II de Aragón. Castelnau moriría asesinado en mano de los herejes, después de un fuerte enfrentamiento con el Conde de Tolosa (Toulouse) Raimond VI, el día 14 de enero de 1208 en Beaucaire.
El día 10 de marzo de 1208, el Papa Inocencio III convoca con un gran llamamiento que todos los príncipes, nobles y gentiles hombres se unan en armas ante una nueva y sangrienta cruzada programada para defender unos pueblos cristianos sublevados en el sur de Francia y ser dirigidos por el Conde Simón de Montfort. Mientras en el otro bando, el Conde Raimond VI de Toulouse, familiar de los reyes de Francia, Inglaterra y Aragón; nuevo enemigo de la cristiandad por defender y gobernar los destinos de los cátaros manda llamar a todos sus aliados para defender con justicia sus territorios ante el papado. El conde toloso gobernaba unas tierras en la que la herejía se había instalado y en la que se sentía libre ya que la Iglesia actuaba cada vez con menor fuerza.
En julio de 1209, en Béziers murieron cerca de 30.000 personas, fue toda una matanza en la que ni los mayores, niños ni mujeres se salvaron. Raimond Roger Trencavel, mandó reorganizar nuevamente a sus vasallos dentro de la fortaleza. En agosto de 1209, la ciudad cayó en manos de Montfort.
LAS CREENCIAS & FILOSOFIA CATARA:
La llegada de la herejía era muy común durante aquella época. En el mediterráneo era muy usual las guerras entre herejes y la Iglesia católica. También era época de las cruzadas, aunque ya iban en declive, el fervor por servir a la Iglesia y luchar en contra el mal y ser perdonados por la eternidad a aquellos que acabaran con los sublevados, mantenían la fe, tal vez equivocadamente, a unos hombres cristianos con afán de seguir los pasos de Cristo. Los puntos de vista de los cátaros sobre los sacramentos, cuestionados y reinterpretados; su oposición a la jerarquía de la Iglesia y pensamiento de que Cristo dió por igual a todos sus apóstoles, sin afán de poder ni de economía; también cuestionaron los temas del bautismo, la eucaristía, la virginidad de María, la conversión del pan y del vino, en cuerpo y sangre de Cristo; aceptaron la idea de la reencarnación por lo que muchos adoptaron también una dieta baja en carnes llegando a rozar el vegetarismo. Esta nueva filosofía socio-religiosa no agradó a la Iglesia Católica, remarcándoles nuevamente de herejes.
El pensamiento o filosofía cátara, divergente y chocante con el mundo cristiano de la época, plantearon una nueva forma de fe cristiana. “Katharos”, esta palabra de origen griego que significa “puros” o “bons homs” en lengua del Languedoc, madre del catalán actual y de las diferentes variantes lingüísticas de la misma lengua.
Hacia 1250 se escribió un documento- uno de los pocos habidos- que fue cuestionado ante el papado, “El Libre des dos principis” (El libro de los dos principios)
CARCASONA: EL HOGAR DE LOS CATAROS
Carcasona, tierra de los Trencavel -señores feudales- tomó un papel muy relevante durante la historia de los cátaros del Languedoc. A casi dos horas de Cataluña por carretera, hallamos la ciudad medieval mejor conservada de las habidas en nuestro continente. El pueblo albigense se resistió a la cruzada organizada por el Papa Inocencio III en el año 1208. Miles de hogueras invadieron la ciudad, cada día había sentencias de brujería y quema de infieles. La Iglesia montó en ella uno de los mejores y mayores tribunales de la Inquisición. Raymond Rouger Trencavel puso fuerte resistencia ante el Conde de Montfort, que luchaba en la banda papal y acompañado de miles de cruzados. La ciudad cayó en manos de Montfort, rindiéndose a éste después de quince dias de asedio, justamente el día 15 de agosto de 1209 en el que se cuenta que hacia un calor terrible. Pedro II de Aragón que operaba a favor de los cátaros, intentó negociar con Montfort pero la tentativa no dió muchos frutos y aún siguiendo con la oposición de Trencavel, éste fallece el dia 10 de noviembre de 1209. Su hijo Raymond volvería años más tarde para poder rescatar Carcassona de los Capetos y devolverla su fé en el caterismo y en el esplendor que vivió la ciudad antes de 1208. Una vez derrotado el hijo de Trencavel, en 1224, se retiró y se tomó muchos años antes de regresar en 1240 a volver a reconquistar los terrenos que anteriormente fueron cátaras como Montolieu. Los reyes capetos (franceses) no les permitió mucho espacio de movilidad, mandando fortificar y reforzar las defensas de las ciudades y villas importantes del Languedoc. Por matrimonio y por herencia, los Condes del Rossellón, de Carcasonne y señoríos de Languedoc y fronterizos con Cataluña, pasaron a ser parte de la Dinastía real de los Condes-Reyes de Aragón y Barcelona, también antiguos aliados de los Cátaros. A Carlomagno y a sus descendientes la unificación de estos territorios a Aragón no agradaron nada. Se intentó casar a las hijas de los reyes de Aragón y Francia, para poder recuperar los derechos dinásticos sobre el sur de Francia. Siempre y durante la historia y a raíz de su unión con el pueblo catalán- principalmente- y con el aragonés, el pueblo de los antiguos cátaros han seguido manteniendo mucha simpatía por aquellos aliados que ayudaron – no si poder resolver- la tentativa de ser cátaros en un mundo en que solo había una ideología religiosa y en el que mandaba el Papa. Eran otros tiempos para el cristianismo.
Inscripción real en una losa: “Als catars, als martirs del pur amor crestian” 16/3/1244

SIMONIA
La compra o venta de lo que es espiritual por bienes materiales. Incluye cargos eclesiásticos, sacramentos, sacramentales, reliquias y promesas de oración.
La palabra Simonía deriva de Simón el Mago, quién quiso comprarle a San Pedro el poder para imponer las manos (Hch 8:9-24).
Es un sacrilegio y atenta contra el Primer Mandamiento. Simonía es tratar los bienes espirituales como si fuesen propiedad de los hombres. Se equipara lo espiritual a lo material y por ende se comercia con cosas santas.
El Concilio de Calcedonia (451) condena la Simonía en las ordenaciones sacerdotales y el Concilio de Trento tomó medidas severas contra la Simonía. Es también condenada por la ley canónica.
La simonía se diferencia de los estipendios, humilde ofrenda necesaria para el sustento del clero y de la Iglesia. Cristo dijo: "Permaneced en la misma casa, comiendo y bebiendo lo que tengan, porque el obrero merece su salario" (Lucas 10:7).

viernes, 16 de octubre de 2009

MITOLOGIA: - BACO Y ARIADNA -

MITOLOGIA

Baco y A
riadna, un encuentro feliz


Vagaba Dioniso solitario por una playa distante, cuando lo avistó un bajel pirata. Sus ocupantes pensaron que tan bello joven seria seguramente el hijo de un rey, y entonces planearon raptar al mozo, llevarlo a alta mar, y exigir de su padre un elevado rescate.
Del proyecto a la acción transcurrió apenas el tiempo necesario para llegar a la playa y capturar a Dioniso. Mansamente, el dios se dejó apresar, y con irónica sonrisa ofreció sus manos para que lo atasen. Pero las cuerdas se rehusaron a atarlas, y cayeron al suelo.
Al fin de inútiles tentativas, el capitán decidió partir de cualquier modo. Dio orden de que levantaran los remos y prepararan las velas, y así se hizo. Pero de nada sirvió el preparativo, pues, aunque lista para zarpar y a pesar de los vientos favorables, la embarcación no se movió.
Los piratas estaban intentando descifrar ese misterio, cuando sintieron, repentinamente, un agradable perfume que invadía el combés, y vieron al mástil brotar y cargarse de racimos maduros. En el centro de la nave, coronado de hojas de vid, Dioniso empuñaba una lanza, en cuya asta se enroscaba otra vid. Y a sus pies descansaban tigres, linces y panteras en actitud expectante.
En un segundo el dios transformó a los remeros en serpientes, y se metamorfoseo en león. Completamente despavoridos ante la visión, los restante marineros se lanzaron al mar, y al tocar las aguas con sus cuerpos se transformaron en delfines.
Dioniso partió entonces rumbo a la isla de Naxos, lugar de apacibles bosques y cristalinos arroyuelos, donde acostumbraba a realizar grandes fiestas y descansar bajo los árboles. Pero esta vez algo más lo esperaba en la isla: un gran amor.
En Naxos la princesa Ariadna vivía el triste epilogo de una desgraciada aventura sentimental que tuvo principio en Creta. Fue allí donde Teseo, el ateniense, se vio encerrado en el laberinto del Minotauro, Gracias a la ayuda de la princesa, el joven consiguió escapar del lugar. Prometió casamiento a la doncella y la indujo a partir con él, pero, al llegar a Naxos, mudó de parecer y allí, mientras estaba dormida, la abandonó. Al despertar de su sueño, en vano busco Ariadna al amado entre las rocas y a lo largo de las playas. Sólo el eco respondía a sus llamados. Por fin, Ariadna rompió a llorar desesperadamente.
Afrodita, que desde el Olimpo vio su desconsuelo, se compadeció del infortunio de la princesa y partió para Naxos. Enjugó sus lágrimas tiernamente y le prometió un esposo inmortal. Ya sabia la diosa que Dioniso se dirigía hacia esas playas, y estaba dispuesta a que se enamorara de la muchacha.
En efecto, tan pronto como el dios desembarcó en su isla predilecta, vio a Ariadna y se enamoró de ella. Entre las primeras palabras que le dijo, expresó el deso de desposarla. Y la joven consintió, feliz al ver cumplida la promesa de Afrodita. Como regalo de bodas recibió de su divino marido una corona de oro incrustada de piedras preciosas, tan envidiable por su belleza como por su valor.
Sin embargo, el matrimonio con un dios no le concedió la inmortalidad. Y un día Ariadna, envejecida y cansada, partió para el reino de las sombras. Entonces Dioniso, inconsolable, tomó su corona de oro y la arrojo hacia el cielo. A medida que la joya ganaba altura, las piedras se tornaban más y más brillantes, hasta que se transformaron en estrellas. Fijada para siempre en los alto del firmamento bajo la forma de una centellante constelación, la corona de Ariadna testimoniaría para siempre, ante mortales e inmortales, el inmenso amor de Dioniso hacia la hermosa princesa cretense.

lunes, 12 de octubre de 2009

DESCENSO DE ISTAR AL MUNDO INFERIOR

Descenso de Istar al Mundo Inferior


El tema central de este mito es la detención de la diosa de la fertilidad (la Inanna sumeria, la Istar acádica) en el reino de los muertos y su retorno a la tierra de los vivos. El material cuneiforme existe en formas sumeria y acádica. Aquélla es evidentemente la primera. Aunque tenga varios puntos de contacto con la fuente más antigua, la versión semítica no es una simple traducción.

(Anverso)

A la Tierra sin Regreso, el reino de [Ereskigal],
Istar, hija de Sin, [dirigió] su espíritu. / Sí, la hija de Sin dirigió [su] espíritu A la casa sombría, morada de Irkal[la], A la casa de la que no sale quien entra, Al camino que carece de retorno, A la casa en que los que entran están sin l[uz], Donde polvo es su vianda y arcilla su comida, / (Donde) no ven luz, residiendo en tinieblas,
(10) (Donde) están vestidos como aves, con alas por vestido,
(Y donde) sobre la puerta y cerrojo se esparce el polvo. Cuando Istar llegó a la puerta de la Tierra sin Regreso, Dijo (estas) palabras al portero:
"¡Oh portero, abre tu puerta! / ¡Abre tu puerta para que pueda entrar! Si no abres la puerta para que entre, Derribaré la puerta, destrozaré el cerrojo, / Quebrantaré las jambas, moveré los batientes, Levantaré los muertos, comiendo a los vivos, / (20) Hasta que los muertos superen a los vivos".
El portero abrió la boca para hablar, / Diciendo a la loada Istar: "¡Detente, mi señora, no la derribes! / Anunciaré tu nombre a la Reina E[resk]igal".
El portero entró, diciendo [a] Eres[kigal]: "He aquí, tu hermana Istar espera en [la puerta], / La que celebra los grandes festivales, Que agita lo profundo ante Ea, el r[ey]".
Cuando Ereskigal oyó esto, / Su cara palideció como un tamarindo talado, En tanto que sus labios se oscurecían como una / (30) caña kuninu aplastada. "¿Qué guió su corazón hasta mí? )Qué impelió su espíritu hasta aquí? ¿Tendré que beber agua con los Anunnaki?
¿Habré de comer arcilla por pan, beber agua cenagosa por cerveza? ¿Habré de llorar a los hombres que dejan sus mujeres detrás? ¿Habré de llorar a las muchachas que fueron arrancadas del regazo de sus amantes? ¿(O) habré de llorar al tierno pequeñuelo que fue enviado antes de su tiempo? Anda, portero, ábrele la puerta, / Trátala de acuerdo con las antiguas reglas". Fue el portero (a) abrirle la puerta:
(40) "Entra, señora mía, que Kutah se pueda alborozar por ti, Que el palacio de la Tierra sin Regreso se alegre de tu presencia". Cuando la primera puerta le hizo cruzar, / Arrebató y quitó la gran corona de su cabeza. "¿Por qué, oh portero, quitaste la gran corona de mi cabeza?" "Pasa, señora mía, así son las reglas de la Dueña del Mundo Inferior". Cuando la segunda puerta le hizo cruzar, Arrebató y quitó los pendientes de sus orejas. "¿ Por qué, oh portero, quitaste los pendientes de mis orejas?" "Pasa, señora mía, así son las reglas de la Dueña del Mundo Inferior". Cuando la tercera puerta le hizo cruzar, / Arrebató y quitó las cadenas de su cuello. "¿Por qué, oh portero, quitaste las cadenas de mi cuello?" "Pasa, señora mía, así son las reglas de la Dueña del Mundo Inferior". Cuando la cuarta puerta le hizo cruzar, / Arrebató y quitó los adornos de su pecho. "¿Por qué, oh portero, quitaste los adornos de mi pecho?" "Pasa, señora mía, así son las reglas de la Dueña del Mundo Inferior". Cuando la quinta puerta le hizo cruzar,
Arrebató y quitó el ceñidor de piedras de alumbramiento de sus caderas. "¿Por qué, oh portero, quitaste el ceñidor de piedras de alumbramiento de mis caderas?" "Pasa, señora mía, así son las reglas de la Dueña del Mundo Inferior". Cuando la sexta puerta le hizo cruzar, / Arrebató y quitó las abrazaderas de sus manos y pies. "¿Por qué, oh portero, quitaste las abrazaderas de mis manos y pies?" "Pasa, señora mía, así son las reglas de la Dueña del Mundo Inferior".
(60) Cuando la séptima puerta le hizo cruzar, / Arrebató y quitó el calzón de su cuerpo. "¿ Por qué, oh portero, quitaste el calzón de mi cuerpo ?" "Pasa, señora mía, así son las reglas de la Dueña del Mundo Inferior". Así que Istar hubo descendido a la Tierra sin Regreso, Ereskigal la vio y saltó violentamente a su presencia. Istar, sin retroceder, voló hacia ella. Ereskigal abrió la boca para hablar, / Diciendo (estas) palabras a Namtar, su visir:
"¡Ve, Namtar; enciérra[la] [en] mi [palacio]! / Suelta contra ella, [contra] Istar, las sesenta [miserias]: Miseria de los ojos [contra] sus [ojos], (70) / Miseria de los costados [contra] sus [costados],
Miseria del corazón con[tra su corazón], / Miseria de los pies con[tra] sus [pies], Miseria de la cabeza con[tra su cabeza] - / ¡Contra cada parte de ella, contra [todo su cuerpo]!"
Después que la Señora Istar [hubo descendido al Mundo Inferior], El toro no cubre a la vaca, [el asno no monta a la burra], En la calle [el hombre no fecunda] a la doncella. El hombre yace [en su cámara, la doncella yace sobre su costado], (80) [... y]ace [... ].

(reverso)
La apariencia de Papsukkal, visir de los grandes dioses, Era decaída, su cara estaba [nublada]. / Vestía de luto, largo cabello llevaba. Avanzó Papsukkal ante Sin, su padre, llorando, / Deslizándose [sus] lágrimas delante de Ea, el rey: "Istar bajó al Mundo Inferior; no ha subido. Desde que Istar bajó a la Tierra sin Regreso, / El toro no cubre a la vaca, el asno no monta a la burra, En la calle el hombre no fecunda a la doncella. El hombre yace en su cámara, / (10) La doncella yace sobre su costado".
Ea en su sabio corazón concibió una imagen, / Y creó a Asusunamir, un eunuco: "Presto, Asusunamir, dirige tu rostro a la puerta de la Tierra sin Regreso; Las siete puertas de la Tierra sin Regreso se abrirán para ti. Ereskigal te verá y se alborozará de tu presencia. Cuando su corazón se aquieta, su talante es alegre; / Que pronuncie el juramento de los grandes dioses.
(Después) levanta tu cabeza, atendiendo a la bolsa de agua de vida: "Te ruego, Señora; permite que me den la bolsa de agua de vida, / Para que su agua pueda yo beber". En cuanto Ereskigal oyó aquello / Se golpeó el muslo, se mordió el dedo: "Me pediste algo que no debe demandarse. / ¡Ven, Asusunamir, te maldeciré con una maldición poderosa! La comida de los albañales de la ciudad será tu comida, / Los desaguaderos de la ciudad serán tu bebida. La sombra de la pared será tu paradero, / El umbral será tu habitación, ¡Los fatuos y los sedientos abofetearán tu mejilla!" Ereskigal abrió la boca para hablar, / (30) Diciendo (estas) palabras a Namtar, su visir: "Vamos, Namtar, llama a Egalgina, / Adorna los umbrales con piedra de coral, Entra a los Anunnaki y siénta(los) en tronos de oro, ¡Salpica a Istar con el agua de vida y llévatela de mi presencia!" Se fue Namtar, llamó en Egalgina, / Adornó los umbrales con piedra de coral, Hizo entrar a los Anunnaki, sentó(los) en tronos de oro, Roció a Istar con el agua de vida y se la llevó de su presencia. Cuando la primera puerta le hubo hecho cruzar, / Le devolvió el calzón de su cuerpo.
(40) Cuando la segunda puerta le hubo hecho cruzar, / Le devolvió las abrazaderas de sus manos y pies. Cuando la tercera puerta le hubo hecho cruzar, / Le devolvió el ceñidor de piedras de alumbramiento de sus caderas, Cuando la cuarta puerta le hubo hecho cruzar, / Le devolvió los adornos de su pecho. Cuando la quinta puerta le hubo hecho cruzar, / Le devolvió las cadenas de su cuello. Cuando la sexta puerta le hubo hecho cruzar, / Le devolvió los pendientes de sus orejas. Cuando la séptima puerta le hubo hecho cruzar, / Le devolvió la gran corona de su cabeza. "Si no te paga el precio del rescate, hazla volver. En cuanto a Tammuz, el amante de su juventud, / Lávale con agua pura, úngele con aceite suave; Vístele con una prenda roja, deja que taña una flauta de lapislázuli. Que las cortesanas giren [a su] melodía".
[Cuando] Belili estaba ensar[tando] sus alhajas, / [Y su] seno estaba lleno de "piedras de ojo", Al oír el sonido de su hermano, Belili metió las joyas en [...]
De modo que las "piedras de ojo" llenaron el [...]...
"Mi único hermano, ¡no me aportes mal! El día en que Tammuz suba a mí, Cuando con la flauta de lapislázuli (y) el anillo de cornerina suba a mí, Cuando con él los plañideros y las plañideras suban a mí, (Ez 8:14)
Levántense los muertos y huelan el incienso".

***

Ez. 8:14 - Y me llevó a la entrada de la puerta de la casa de Jehová, que está al norte; y he aquí mujeres que estaban allí sentadas endechando a Tamuz.

LEYENDA DE ADAPA



LEYENDA DE ADAPA

La Leyenda de Adapa comparte con el Poema de Gilgamesh el tema del hombre que desperdicia la ocasión de obtener la inmortalidad. Se conserva en cuatro recensiones fragmentarias. La más antigua y extensa de ellas (B) procede de los archivos de el‑Amarnah (siglo XIV A. C.), al paso que las otras tres (A, C y D) derivan de la biblioteca de Asurbanipal. Seguimos un orden de presentación contextual, excepto que C es, en términos amplios, paralela en algunos pasajes con B.

A

[Sabi]duría... [...].
Su orden fue en verdad... [...] como la orden de [Ea].
La amplia comprensión le había perfeccionado para descubrir los designios de la tierra. Le había dado sabiduría; vida eterna no le había dado. En aquellos días, en aquellos años, el sabio de Eridu, Ea, le creó por modelo de hombres. El sabio - su orden nadie puede corromper -, El capaz, el más sabio de los Anunnaki es él; El intachable, el de manos limpias, el sacerdote de la unción, el observador de ritos. (Sal 24:4)
(10) Con los panaderos hace el pan, Con los panaderos de Eridu hace el pan; Pan y agua para Eridu a diario proporciona, Con sus mano(s) limpias arregla la mesa de la (ofrenda), Sin él la mesa no puede ser levantada. Pilota el barco, prescribe la pesca para Eridu. En aquellos días Adapa, el de Eridu, Mientras [...] Ea ... en el lecho, Diariamente atiende al santuario de Eridu. En el muelle santo, el Muelle de la Luna Nueva, subió al velero;
(20) Entonces sopló un viento y su embarcación navegó;
[Con el re]mo gobierna su barco
[...] en el vasto mar.
(El resto destruido.)

B

...[...]
El viento del sur s[opló] y [le] sumergió,
[Haciendo que se hundiera] hasta el hogar [del pez]:
"Viento sur, [..]. me todo tu veneno... [...].
¡Romperé tu a[la]!" Cuando hubo dicho esto con su boca, El ala del viento del s[ur] se quebró. Durante siete días El [viento del sur] no sopló sobre la tierra. Anu Llama [a] Ilabrat, su visir:
"Por qué el viento del sur no ha soplado sobre la tierra estos siete días?"
(10) Su visir, Ilabrat, le respondió: "Señor mío, Adapa, el hijo de Ea, el ala del viento del sur Rompió". Cuando Anu oyó este discurso, Gritó: "¡Piedad!". Levantándose de su trono: "¡Que le traigan aquí!"
A eso, Ea, que conoce lo que corresponde al cielo, se apoderó de él,
[Adapa], hizo que llevara (su) [cab]ello revuelto, un traje de luto
[Hizo que se pusiera] y le dio (este) [con]sejo:
"[Adapa], vas a ir [ante Anu], el rey;
[El camino del cielo emprenderás. Cuando al] cielo
[Hayas] su[bido y] te hayas [aproximado a la puerta de Anu],
(20) [Tammuz y Gizzida] en la puerta de Anu Estarán. Al verte, te [pre]guntarán: "Hombre,
¿Por quién tienes ese aspecto? Adapa, ¿por quién Vistes prendas de luto?" "De nuestra tierra dos dioses han desaparecido; Por ello estoy así". "¿Cuáles son los dos dioses que de la tierra Han desaparecido?" "Tammuz y Gizzida". Se mirarán Y sonreirán. Una palabra buena
Dirán a Anu (y) la benigna faz de Anu Harán que se te muestre. Cuando estés ante Anu, Cuando te ofrezcan el pan de la muerte, No (lo) comerás. Cuando te ofrezcan agua de la muerte, No (la) beberás. Cuando te ofrezcan un vestido, Pónte(lo). Cuando te ofrezcan aceite, úngete (con él).
(Este) consejo que te he dado, no descuides; las palabras Que te hablé, retén". El mensajero
De Anu llegó (diciendo lo siguiente): "Adapa el ala del viento del sur Quebró: ¡traédmelo!"

Hizo que emprendiera el camino del cielo, y al cielo subió. Cuando hubo ascendido al cielo y se aproximó a la puerta de Anu, Tammuz y Gizzida estaban en la puerta de Anu.
(40) Cuando vieron a Adapa, exclamaron: "¡Piedad!
Hombre, ¿por quién tienes ese aspecto? Adapa,
¿Por quién vistes prendas de luto ?"
"Dos dioses han desaparecido de la tierra; por consiguiente, con prendas de luto Estoy vestido". "¿Cuáles son los dos dioses que de la tierra han desaparecido?"
"Tammuz y Gizzida". Se miraron Y sonrieron. Cuando Adapa ante Anu, el rey, Avanzó y Anu le vio, gritó:
"Ven, Adapa, ¿por qué el ala del viento del sur Quebraste ?" Adapa repuso a Anu: "Mi señor,
(50) Para la casa de mi dueño, en medio del mar, Estaba pescando. El mar era como un espejo. Pero al viento del sur llegó soplando y me sumergió, Haciendo que (yo) me hundiera a la casa del pez. En la cólera de mi corazón Maldije al [viento del sur]". Hablando a [su] lado, Tammuz
[Y] Gizzida a Anu [una bue]na palabra Dirigieron. Su corazón se calmó porque estaba...
"¿Por qué Ea a un indigno humano del cielo Y de la tierra el proyecto reveló, Dándole distinción y fama?
(60) En cuanto a nosotros, ¿qué haremos con él? Pan de vida Traed para él y (lo) comerá". Cuando el pan de vida Le trajeron, no comió; cuando el agua de vida Le trajeron, no bebió. Cuando un vestido Le trajeron, se (lo) puso; cuando aceite Le trajeron, se ungió (con él).
Al mirarle, Anu se rio de él: "¿Vamos, Adapa! )Por qué no comiste ni bebiste?
¡No gozarás de vida (eterna)! ¡Ah, humanidad per[ver]sa!" "Ea, mi señor, Me ordenó: "No comerás, no beberás"". "Lleváoslo y devolvedlo a su tierra".
(El resto destruido.)

C

Cuando [Anu] oyó aque[llo],
[... en la i]ra de su corazón
[...] despacha un mensajero,
[..., que] conoce el corazón de los grandes dioses, Para que él [...]...
Para alcanzar [... de Ea], el rey.
[...] discutió el asunto.
[...] a Ea, el rey.
(10) [...]...
[...], el sabio, que conoce el corazón de los grandes dioses
[...] cielo ...
[...] pelo desgreñado que le hizo usar,
[...]... y vistiólo con ropa de duelo,
[Le dio un consejo], diciéndole (estas) [pala]bras:.
["Adapa], irás [ante Anu], el rey;
[¡No descuides mi consejo], mis palabras retén!
[Cuando hayas subido al cielo y] te acerques a la puerta de Anu,
[Tammuz y Gizzida] estarán [en la puerta de Anu]".
(Falta el resto.)

D

[...] él [...]
[Aceite] ordenó para él y se [ungió a sí mismo],
[Un ves]tido ordenó para él y fue vestido.
Anu se rió con fuerza de la obra de Ea [diciendo]: "De los dioses del cielo y de la tierra, cuantos son, ¿Quién [jamás] dio esa orden, Para lograr que su orden excediera la de Anu?"
Cuando Adapa desde el horizonte del cielo al cenit del cielo Echó una mirada, vio su aspecto pavoroso.
[En]tonces Anu impuso a Adapa [...];
(10) Para [la ciudad] de Ea decretó exoneración, A su [sa]cerdocio glorificar en lo futuro [decretó] por destino.
[...]... en cuanto a Adapa, el retoño humano,
[Que...], como señor, quebró el ala del viento del sur, Subió al cielo - y así sucesivamente -
[...] qué mál acarreó a la humanidad,
[Y] la enfermedad que atrajo sobre los cuerpos de los hombres, Ésos Ninkarrak aliviará. Levántese la dolencia, apártese la enfermedad. [Sobre] éste [...] caiga el horror,
[En] dulce sueño no descanse,
[... ]... alegría del corazón humano.
(El resto aparece roto.)

***


Sal.24:4 -El limpio de manos y puro de corazón;
El que no ha elevado su alma a cosas vanas,
Ni jurado con engaño.

sábado, 10 de octubre de 2009

LOS CONCILIOS ECUMENICOS -I DE LETRAN-

LOS CONCILIOS ECUMENICOS
I De Letrán (1123 d.c.)


Papa Calixto II. Contra las investiduras. Ratificó el arreglo entre el papa Calixto II y el emperador Enrique V. Es conocido con el nombre de Concordato de Worms, referente a las investiduras eclesiásticas. Propuso a los príncipes cristianos emprender las cruzadas.
El noveno Concilio Ecuménico, primero de Letrán, tuvo que afrontar, entre otros, el gravísimo problema de las "investiduras". A partir del siglo cuarto la Iglesia y el Estado fueron estrechando sus relaciones y lo mismo sucedió con los pueblos bárbaros a medida que iban abrazando el Cristianismo. Esta situación si bien era benéfica para el orden civil como para el religioso, sin embargo, en el correr de los siglos surgieron graves dificultades y en especial para la Iglesia.
Los reyes fueron transmitiendo cierta autoridad política a los obispos y abades de monasterios en el ámbito de sus jurisdicciones religiosas, y aún títulos de nobleza. Todo esto trajo una intervención directa de los laicos en asuntos totalmente eclesiásticos, como: el nombramiento de obispos y abades, y aún la entrega del báculo y del anillo, propios del cargo; en esto consistía el derecho de investidura laical. Hubo muchos abusos derivados de influencias políticas, parentesco, etc.; candidatos indignos y sin vocación lograron puestos de relevancia en la Iglesia. Para atajar esos escándalos y evitar las intromisiones ajenas se convocó el concilio.
Se reivindica el derecho de la Iglesia en la elección y consagración de los Obispos contra la investidura de los laicos.
Condénanse la simonía y el concubinato de los eclesiásticos como herejías.
En la historia de la Iglesia ha habido hasta ahora 265 Papas como también unos 35 antipapas, que usurparon la dignidad pontificia durante algún tiempo, debido a influencias políticas de los reyes o desavenencias entre obispos y cardenales principalmente.

Magisterio del C.E I de Letrán
(Contra Enrique IV)
De la obediencia debida a la Iglesia [Fórmula prescrita a todos los metropolitanos de la Iglesia occidental]
Anatematizo toda herejía y particularmente la que perturba el estado actual de la Iglesia, la que enseña y afirma: El anatema ha de ser despreciado y ningún caso debe hacerse de las ligaduras la Iglesia. Prometo, pues, obediencia al Pontífice de la Sede Apostólica, Señor Pascual, y a sus sucesores bajo el testimonio de Cristo y de la Iglesia, afirmando lo que afirma, condenando lo que condena la Santa Iglesia universal.

CONCILIO DE GUASTALLA, 1106
De las ordenaciones heréticas y simoníacas
Desde hace ya muchos años la extensión del imperio teutónico está separada de la unidad de la Sede Apostólica. En este cisma se ha llegado a tanto peligro que con dolor lo decimos en tan grande extensión de tierras apenas si se hallan unos pocos sacerdotes o clérigos católicos. Cuando, pues, tantos hijos yacen entre semejantes ruinas, la necesidad de la paz cristiana exige que se abran en este asunto las maternas entrañas de la Iglesia. Instruídos, pues, por los ejemplos y escritos de nuestros Padres que en diversos tiempos recibieron en sus órdenes a novacianos, donatistas y otros herejes, nosotros recibimos en su oficio episcopal a los obispos del predicho Imperio que han sido ordenados en el cisma, a no ser que se pruebe que son invasores, simoníacos o de mala vida. Lo mismo constituimos de los clérigos de cualquier orden a los que su ciencia y su vida recomienda.
***

INVESTIDURAS
La Querella de las Investiduras consistió en el enfrentamiento entre papas y reyes entre el 1073 y el 1122, fecha que fija su fin en virtud del Concordato de Worms.
Fue desencadenado por el Papa Gregorio VII y el Emperador del Sacro Impero Romano Germánico, Enrique IV, en donde ambos se disputaron la supremacía del poder.
En el año 1075, el recientemente nombrado Papa, el monje Hildebrando devenido en Gregorio VII, emite un Dictatus Papae de características rígidas en el que, a través de 27 puntos, expone el papel que debe regir la iglesia respecto al poder temporal.
En éste determina la absoluta supremacía del Papa, ubicándose por encima de los clérigos, obispos, fieles e iglesia, ya sean éstas locales o nacionales. Su autoridad está por encima de la de los concilios. Sólo el Papa tiene el poder de nombrar obispos, como así también emperadores y príncipes, quienes le deben sometimiento. Asimismo, expone la infalibilidad de la Iglesia, esto es, “la iglesia no erró ni errará jamás”.
Asimismo, se manifiesta expresamente en contra de la simonía, venta de cargos eclesiásticos y el nicolaismo, vida no célibe de los clérigos, voto de castidad que se mantiene en la actualidad dentro de la religión católica. La razón por la cual se impuso esta condición se debió, en principio, a una razón económica y al carácter hereditario de los feudos ante una posible descendencia.
La querella se expresó en el deseo de obtener la autoridad imperial por encima de los reyes, hecho que molestó al emperador Enrique IV quien no estaba dispuesto a ceder su poder, actitud que demostró al no modificar en nada sus prácticas frecuentes: siguió nombrando obispos en Alemania, más aún, nombró arzobispos en Milán, territorio que había rechazado de cuajo las nuevas directivas papales.
La respuesta por parte de Gregorio VII fue al comienzo, un claro llamado de atención hacia la desobediencia. Por su parte, el Emperador convocó a un conjunto de obispos en Worms en 1076 quienes lo apoyaron, negándose a reconocer las nuevas directrices. El resultado fue la excomunión del Emperador y de quienes lo acompañaban, destituyéndolo de la corona imperial quien, ante la posibilidad de perder el favor de sus súbditos como así también la bendición de la fe, pidió perdón al Papa, evento que se conoce como el “Paseo de Canossa”, en virtud al viaje que hace Enrique IV al castillo de Canossa en donde se encontraba Gregorio VII.
La querella se reaviva cuando, al regresar el emperador a Alemania, se encuentra con que un grupo de partidarios de su cuñado Roberto de Suabia, lo habían promulgado emperador. La reacción de Enrique fue, nuevamente, convocar un grupo de prelados en Brixten, desposeyendo a Gregorio VII y nombrando en su lugar al antipapa, Clemente III.
El papa, en tales circunstancias, confirmó a Roberto de Suabia y pidió ayuda al normando Roberto Guiscardo, quien se lanzó contra Roma. El resultado fue un conflicto sangriento con intervención popular en el que perecieron civiles.
Gregorio VII , escoltado por Guisardo, huyó a Salerno en donde este le ofreció asilo hasta su muerte, un año más tarde, en el 1085. Sucedido primero por Víctor III y luego por Urbano II, la Querella de las Investiduras se mantuvo hasta la llegada del Papa Calixto II, quien firmó el Concordato de Worms en 1122 confirmado por el Concilio de Letrán.
Se estableció un acuerdo entre la Iglesia y el Imperio a través del cual la primera se reservaba el poder de las consagraciones religiosas, en tanto que al poder imperial correspondía la investidura temporal y los derechos de regalía.
Asimismo, el emperador tenía el poder de asistir a la elección de cargos eclesiásticos y utilizar su voto cuando el quórum no fuese suficiente.

SIMONIA
La compra o venta de lo que es espiritual por bienes materiales. Incluye cargos eclesiásticos, sacramentos, sacramentales, reliquias y promesas de oración.
La palabra Simonía deriva de Simón el Mago, quién quiso comprarle a San Pedro el poder para imponer las manos (Hch 8:9-24).
Es un sacrilegio y atenta contra el Primer Mandamiento. Simonía es tratar los bienes espirituales como si fuesen propiedad de los hombres. Se equipara lo espiritual a lo material y por ende se comercia con cosas santas.
El Concilio de Calcedonia (451) condena la Simonía en las ordenaciones sacerdotales y el Concilio de Trento tomó medidas severas contra la Simonía. Es también condenada por la ley canónica.
La simonía se diferencia de los estipendios, humilde ofrenda necesaria para el sustento del clero y de la Iglesia. Cristo dijo: "Permaneced en la misma casa, comiendo y bebiendo lo que tengan, porque el obrero merece su salario" (Lucas 10:7).

ANATEMA
Del latín anathema, y éste del griego Ανάθεμα significa etimológicamente ofrenda, pero su uso principal equivale al de maldición, en el sentido de condena a ser apartado o separado, cortado como se amputa un miembro, de una comunidad de creyentes.
Era una sentencia mediante la cual se expulsaba a un hereje del seno de la sociedad religiosa; era pena aún más grave que la excomunión
Primitivamente señalaba los objetos consagrados a los dioses, especialmente las ofrendas. Con el Cristianismo, pasó a significar "maldito, fuera de la Iglesia".
Se trata de la máxima sanción impuesta a los pecadores; no solamente quedan excluidos de los sacramentos, sino que desde ese momento se les considera destinados a la condenación eterna.
En el Antiguo Testamento, condena al exterminio de las personas o cosas afectadas por la maldición atribuida a Dios.

NOVACIANOS
Este movimiento debe su nombre a Novaciano, presbítero de Roma de mitad del siglo III y autor de un excelente tratado sobre la Trinidad, primera obra en latín de un autor romano. Con el martirio del papa Fabián (250), la Iglesia de Roma fue regida temporalmente por el colegio de presbíteros. En esta circunstancia es donde destacó más aún Novaciano, escribiendo cartas a todo el mundo en nombre de sus colegas: entre otras, se conservan dos a Cipriano de Cartago. Es posible que Novaciano, debido a la posición que había asumido, aspirase a suceder a Fabián, pero la gran mayoría prefirió a Cornelio. Sostenido por un grupo de presbíteros y confesores descontentos de la elección, Novaciano se hizo ordenar obispo con la consecuencia de que un sínodo romano celebrado aquel mismo año (251) lo expulsó de la Iglesia. Logró, no obstante. fundar una Iglesia propia, con sus comunidades y obispos, que encontramos hasta el Siglo Vl. Parece ser que fue martirizado bajo Valeriano.
Novaciano debe el éxito de su Iglesia, no en último lugar, a su rigorismo en la cuestión de la penitencia. Los novacianos querían construir una Iglesia de «puros», de "santos» solamente. Los católicos que deseaban formar parte de esa Iglesia eran rebautizados. Se les negaba la reconciliación a los apóstatas y a los que, aunque arrepentidos, habían incurrido en pecados capitales : pero quizás en este punto los discípulos de Novaciano habían ido más allá que su maestro. La secta se difundió por África, Galia, España y sobre todo en Oriente, donde obtuvo la adhesión de numerosos seguidores del montanismo.

viernes, 9 de octubre de 2009

MITOLOGIA: - BACO Y PENTEO -

MITOLOGIA
BACO Y PENTEO

El rey Penteo, muerto por causa del vino


En la ciudad de Tebas, donde su madre fuera amada por Júpiter, el dios del vino nuevamente encontró obstáculos: Penteo, el rey, no admitía el cultivo de la vid en sus dominios, y prohibió a sus súbditos que recibieran a Dionisio. Mientras tanto, mujeres de todas las edades se unieron al cortejo del dios y lo introdujeron en Tebas.
Viendo el creciente delirio qué, por medio del vino, se apoderaba de la población, Penteo, que cuidaba del orden por el establecido, mandó a sus guardias a que prendieran violentamente al cortejo festivo. En el instante en que estaba por hacerlo, se levantó de entre la multitud la voz de un profeta ciego, que pronunció las siguientes palabras: “Ese que tú rechazas es un nuevo dios. Es el hijo de Semele, salvado por Zeus. Junto con la divina Deméter, él es el dios mas poderoso que los mortales pueden invocar sobre la Tierra”.
Sorprendido e irritado, el soberano se vuelve hacia el ciego y se encuentra con una figura coronada de hojas de vid que empuñaba un bastón adornado de hiedra, a la manera de Dioniso. Con un gesto decide su propio destino, pues rechaza las palabras del mismo dios, expresadas por la boca del profeta.
Prisionero de los guardias reales, Dioniso es llevado a juicio ante Penteo. Entonces, de viva voz, trata de persuadirlo de que no deseaba causar daño alguno, sino sólo ser reconocido en su divinidad. En respuesta, el gobernante, irreductible en su posición, lo hace arrojar a un calabozo.
Pero las puertas de la celda se niegan a cerrarse tras el dios, permitiéndole salir en libertad y reencontrarse con su comitiva, que se había refugiado en las montañas. Y todos juntos, bebieron vino una vez más y cantaron: “¡Evohé, Ménades, venid y cantad loores en honor a Dioniso! ¡Cantad al son de los címbalos, de los címbalos de voz profunda! ¡Alabad con alegría al que trae el regocijo!”.
Haciéndolas beber y danzar hasta el desvarío, Dioniso trastorna la razón de las mujeres. Entonces, cuando el soberano comparece ante la multitud para intentar una vez más restaurar el orden, las mujeres enfurecidas le caen encima y lo despedazan a dentelladas. Ente ellas estaba Agavé, madre del rey, que en su locura nada hizo por salvarlo.
Finalmente vengado de los insultos, y venerado como dios, Dioniso devolvió el discernimiento a las mujeres; con horror, en ese instante, se dieron cuenta de lo que habían hecho mientras estaban ebrias. Y entonces comenzaron a cantar la siguiente endecha: “Los dioses llegan los hombres por caminos extraños y difíciles de reconocer. Los dioses hacen muchas cosas que parecen sin remedio, y aquello que se esperaba halla un fin totalmente imprevisto. Este dios nos mostró un camino desconocido para nosotras. Y por eso sucedió lo que sucedió”.

domingo, 4 de octubre de 2009

LOS PAPIROS MEDICOS EGIPCIOS

LOS PAPIROS MEDICOS EGIPCIOS



Anatomía y Fisiología

traducido por: Ángel Sánchez Rodríguez


Papiro Ebers 99, 1 - 100, 14

58.14. El comienzo de los secretos del médico que conoce los movimientos del corazón, que conoce el corazón.
58.15. Los conductos ‘metu’ están en él por todos los miembros. En cuanto a estos que coloca un médico cualquiera, de Sejmet
58.16. un sacerdote cualquiera, un mago cualquiera o quien coloque sus dedos sobre la cabeza, sobre la nuca, sobre las manos
58.17. sobre el mediastino, sobre las manos o sobre los pies, examinará para el corazón porque los conductos ‘metu’
58.18. están por todos sus miembros. Esto es que habla fuera de los conductos ‘metu’ de
58.19. todos los miembros. Están 4 conductos ‘metu’ en sus ventanas nasales. Son dos los que dan moco
58.20. Son dos los que dan sangre. Están 4 conductos ‘metu’ en el interior de las sienes
58.21. suyas que acompañan a los que dan la sangre a los ojos. Se manifiesta cualquier enfermedad de los ojos
58.22. en ellos a causa de que es su abertura a los ojos. En cuanto al agua que desciende de
58.23. ellos, son las dos pupilas de los ojos quienes la dan. Otra teoría: son quienes duermen
59.1. en los ojos quienes la producen. 4 conductos ‘metu’ son los que se dividen para la cabeza. Son arrojados
59.2. en la nuca que está detrás del que crea la cisterna (?)
59.3. de las secreciones ‘aaa’. Esto es lo que producen para la parte superior.
59.4. En cuanto al aliento que entra en la nariz, entra para el corazón y el árbol tráqueo-bronquial. Son ellos
59.5. quienes [lo] dan al cuerpo entero. En cuanto a aquello que se ensordecen los oídos por ello, son dos conductos ‘metu’
59.6. quienes lo hacen y [lo] conducen para la raíz del ojo. Otra teoría: en cuanto a esto
59.7. que se ensordecen los oídos por ello, esto es lo que lo que está en la sien de un hombre en un vendaval.
59.8. Esto es lo que hace que se interrumpa [la audición] en un hombre. En consecuencia recibirá para él sus vientos. Si se inunda
59.9. el corazón, es la humedad de la boca. Se empapan los miembros al completo.
59.10. Si [...] el corazón. Es el conducto ‘metu’ de nombre ‘el que recibe’ el que lo hace. Es él
59.11. quien da agua al corazón. Otra teoría para el ojo completo. Si está sordo
59.12. y no abre su boca, resulta que todos los miembros están debilitados incluyendo aquel
59.13. que toma el corazón de él. En cuanto al hecho de que la cólera se desarrolló en el corazón, es una torsión
59.14. en los límites del árbol tráqueobronquial y el hígado. Resulta que se está sordo por ello y sus conductos ‘metu’ se deprimieron
59.15. después que los calentó la torsión. En consecuencia se desata. Son conductos ‘metu’
59.16. 4 para sus dos oídos y 2 conductos ‘metu’ en su hombro derecho y 2 conductos ‘metu’ para su hombro izquierdo.
59.17. Entra el aliento de vida en el oído derecho y entra el aliento de muerte
59.18. en el oído izquierdo. Otra teoría: entra en el hombro derecho y entra el aliento
59.19. de muerte en el hombro izquierdo. 6 conductos ‘metu’ condujeron a las manos:
59.20. 3 para la derecha y 3 para la izquierda que conducen a los dedos. & conductos ‘metu’
59.21. condujeron a los pies: 3 para el pie derecho y 3 para el pie izquierdo para alcanzar la planta del pie.
59.22. Están 2 conductos ‘metu’ para los testículos. Son ellos quienes dan el semen. Están dos conductos ‘metu’ para
60.1. las nalgas: uno para una nalga y otro para la [otra] nalga. Están 4 conductos ‘metu’ para el hígado.
60.2. Son ellos quienes dan a él líquido y viento, que después son los que hacen que se presente una enfermedad
60.3. cualquiera contra él como una corriente de líquidos portando sangre. Están 4 conductos ‘metu’ para el árbol tráqueobronquial
60.4. y para el bazo. Son ellos quienes dan líquido y viento para él igualmente. Están los conductos ‘metu’
60.5. 2 para la vejiga. Son ellos quienes dan líquido. Están 4 conductos ‘metu’ que se abren
60.6. al ano. Son ellos quienes hacen que cree para él líquido y viento.
60.7. Además, el ano queda abierto a cualquier conducto ‘metu’ del lado derecho y del lado izquierdo
60.8. en las manos o en los pies mientras está la corriente de líquido con excrementos.

Fórmulas mágicas

traducido por: Ángel Sánchez Rodríguez

Papiro Ebers 1,1 - 2,6

47.2. Fórmula de aplicar un remedio sobre un miembro cualquiera de un hombre. Salí desde Iunu (Heliópolis)
47.3. Junto con los grandes de los templos - señores de la protección y gobernadores de la eternidad -.
47.4. Es cierto que salí desde Sais con las madres de los dioses.
47.5. Me dieron sus conocimientos de curación. Los preceptos me pertenecen que creó el señor del universo para
47.6. para eliminar las actividades de un dios o una diosa, un muerto o una muerta, etcétera . . . que están en
47.7. mi cabeza esta, en mi cuello este, en mis hombros estos, en mi carne
47.8. esta, en mis miembros estos, y para destruir el mal espíritu que tiene autoridad sobre los que hacen entrar
47.9. la inflamación en mi carne esta y los síntomas de enfermedad en mis miembros estos y de
47.10. lo que pueda entrar en mi carne esta, en mi cabeza esta, en mis hombros estos, en el cuerpo
47.11. mío este y en mis miembros estos. Pertenezco a Ra y ha dicho: ‘Soy yo quien protegerá
47.12. a él de la mano de sus enemigos. Su guía es Dyehuty (Thot).
47.13. Hace que hablen los escritos, crea la colección de recetas y da el poder a los sabios
47.14. a los médicos físicos que están a su servicio para liberar a aquel que ama dios.
47.15. Lo hace vivir’. Soy aquel a quien ama dios y me hace vivir. Palabras que deben decirse
47.16. cuando se aplique un remedio sobre cualquier miembro de un hombre que está enferma. Un método eficaz
47.17. un millón de veces. Otra fórmula de liberar un vendaje cualquiera. Se libera, se libera por
47.18. Isis. Fue liberado Horus por Isis del mal que se hizo contra él por
47.19. su hermano Seth cuando mató a su padre Osiris. ¡Oh
47.20. Isis, la gran maga!, puedes liberarme, puedes apartarme de las cosas
48.1. todas malas, malignas y rojas, de las actividades de un dios o las actividades de una diosa.
48.2. de la mano de un muerto o de una muerta, de la mano de un oponente o de una oponente que oponga
48.3. ello en mí del mismo modo que liberaste y del mismo modo que la arrojaste de tu hijo Horus
48.4. porque entré en el fuego y salí del agua. No caeré en
48.5. la trampa de este día. He dicho siendo un niño, siendo un pequeño: ¡Oh Ra, habla
48.6. en favor de tu siervo, oh Osiris, grita en favor de aquel que salió de ti. Que hable
48.7. Ra en favor de su siervo, que grite Osiris en favor de aquel que salió de él. Mientras
48.8. me has salvado de todas las cosas malas, malignas y rojas
48.9. de las actividades de un dios o de las actividades de una diosa, de un muerto o de una muerta, etcétera ...
48.10. Un método eficaz un millón de veces. Fórmula de beber un remedio: Que venga el remedio,
48.11. que venga lo que elimina las cosas de este corazón mío y en estos miembros míos. Que sea fuerte la magia
48.12. sobre el remedio y viceversa. ¿Con certeza has recordado que fueron conducidos
48.13. Horus y Seth hacia las grandes cámaras conciliares de Iunu (Heliópolis) cuando se interrogó por los dos testículos
48.14. de Seth y Horus? Con posterioridad, fue encontrado íntegro como quien está sobre la tierra.
48.15. Hace todo lo que desea como estos dioses que están allí. Se deben decir estas palabras
48.16. cuando se beba un remedio. Un método eficaz un millón de veces.

Papiro Ebers 18, 21-19, 10

48.17. Otro remedio de matar el gusano: cañas 5 ro, pelitre
48.18. 1/4 que debe ser cocinado en miel y comido. Su conjuro: que sean liberadas las porciones ‘paut’
48.19. y se restaure la debilidad después de haber arrojado al gusano ‘jery-
48.20. jetef’ de este cuerpo mío. [Tanto si] actuó un dios o [si] actuó un enemigo, que se conjure,
48.21. a él y que libere el dios lo que ha hecho en este cuerpo mío.

Papiro Ebers 30, 6-17

48.22. Conjurar los ‘ujedu’. Son los ‘ujedu’ los que salen de un lugar muy pútrido.
48.23. Un rollo de papiro que no existen sus escritos por mis manos. Debo allanar Dyedu (Busiris)
49.1. y derribar Dyedet (Mendes) y podré salir al cielo y veré lo que se hace allí.
49.2. No se practicarán los ritos en Abdyu (Abidos) hasta que se eliminen las actividades de un dios o de una diosa,
49.3. las actividades, las actividades de los ‘ujedu’ o las actividades de las ‘ujedut’, las actividades de un muerto
49.4. o las actividades de una muerta etcétera ... las actividades de cualquier cosa mala
49.5. que está en este cuerpo mío, en esta carne mía o en estos miembros míos. Pero si
49.6. se eliminan las actividades de un dios o las actividades de una diosa, las actividades de los ‘ujedu’
49.7. o las actividades de las ‘ujedut’, las actividades de un muerto o las actividades de una muerta, etcétera ... las actividades
49.8. de cualquier cosa mala que está en estas carnes mías, en este cuerpo mío o
49.9. en estos miembros míos, no hablaré, ni repetiré el dicho: escupe, vomita,
49.10. perece del mismo modo que te has desarrollado. Palabras que deben decirse 4 veces habiendo escupido sobre la zona lesionada de un hombre.
49.11. Un método eficaz un millón de veces.

Papiro Ebers 58, 6-15

49.12. Otro remedio de eliminar las manchas blancas en los ojos. Hay una voz en el cielo meridional
49.13. desde el crepúsculo y un tumulto en el cielo septentrional. Un pilar está caído
49.14. en el agua. La tripulación de Ra golpea sus postes de amarras porque cayeron
49.15. las cabezas en el agua. ¿Quién, pues, lo traerá y lo encontrará? Seré yo quien traerá
49.16. ello y seré yo quien lo encontrará después de haber traido vuestras cabezas, haber unido los cuellos
49.17. vuestros y haber reafirmado vuestros despojos sobre sus lugares. Traje
49.18. a vosotros para eliminar las actividades de un dios, un muerto, una muerta, etcétera ... Deben decirse
49.19. las palabras sobre hiel de tortugas agitada en miel y colocada en
49.20. los párpados

Papiro Ebers 69, 3-7

50.1. Otro conjuro de una quemadura en la primera vez. Tu hijo Horus se quemó en el desierto.
50.2. ¿Hay agua allí? No hay agua allí. El agua está en mi boca. El Nilo está en medio de tus piernas.
50.3. Ven a mí para apagar el fuego. Deben decirse las palabras sobre leche de aquella que ha dado a luz
50.4. un varón, goma y pelo de carnero. Se coloca sobre la zona quemada.
50.5. Otro dicho: Mi hijo Horus se quemó en el desierto. No hay agua allí. No
50.6. estaba allí. Que pueda traer agua de los bordes de la inundación para apagar el fuego.
50.7. Deben decirse las palabras sobre leche de aquella que ha dado a luz un varón.

Papiro Ebers 90, 15 - 91, 1

50.8. Otro conjuro del exudado ‘resh’. Debes fluir exudado ‘resh’ hijo del exudado ‘resh’, que fractura
50.9. los huesos, que quiebra el cráneo, que destruye en la médula ósea, quien causa el dolor de las cisternas
50.10. 7 en la cabeza de los seguidores de Ra y del adorador de Dyehuty (Thot).
50.11. Mira, he traído tu remedio contra ti, la pócima contra ti: leche de aquella que ha dado a luz
50.12. un varón y goma de olor. Ello te eliminará, ello te dará salida
50.13. o viceversa. Sal sobre la tierra. Descomponte, descomponte (4 veces). Deben decirse las palabras sobre leche de aquella que ha dado a luz
50.14. un varón y goma de olor. Se debe colocar en la nariz.

Papiro Ebers 95, 7-14

50.15. El conjuro del pecho. Este es el pecho, aquel que dolió a Isis
50.16. en Ajbit cuando dió a luz a Shu y Tefnut. Lo que les hizo: fueron conjurados
50.17. con juncos, con una pizca de la planta ‘seneb’, parte beqat del junco
50.18. con las fibras de su parte ‘ibet’ que fueron traídas para eliminar las actividades de los muertos o de las muertas
50.19. etcétera ... Se prepara en una venda sobre la izquierda que se coloca contra la actividad de un muerto
50.20. o de una muerta. No provoques evacuación. No provoques sustancias patológicas. No provoques sangre. Guárdate de
51.1. que se produzca nebulosidad contra los ‘hememet’. Se deben decir las palabras sobre el junco y una pizca de
51.2. la planta ‘seneb’, la parte ‘bekat’ del junco, las fibras de la parte superior de su parte ‘ibet’, que se extiende sobre la izquierda.
51.3. Se hace con 7 nudos. Se debe colocar contra ello.

Papiro Hearst 11, 12-5

51.4. Un conjuro para la enfermedad de los cananeos. ¿Quién es el que conoce como Ra? ¿Quién es el que conoce del mismo modo
51.5. que este dios? Se ennegrece el cuerpo con carbón para asirse con el dios que está arriba.
51.6. En cuanto a como conjuró Seth el mar, te conjurará Seth
51.7. del mismo modo, oh enfermedad de los cananeos. Entonces no atravesarás por el cuerpo de un semejante
51.8. nacido de una semejante. Se debe decir esta fórmula sobre aceite de moringa fresco y los residuos
51.9. de un caldero. Conjúralo con ello. Séllalo con sellos de caparazones de tortuga.

Papiro Hearst 13, 17 - 14, 4

51.11. Fórmula para la medida ‘debeh’ cuando debe ser cogida para medir un remedio. En cuanto a
51.12. esta medida ‘debeh’, mediré este remedio con ella. La medida ‘debeh’
51.13. es esta que midió Horus su ojo con ella y que habiendo sido examinado, encontré la vida,
51.14. la prosperidad y la salud. Se mide este remedio con esta medida ‘debeh’ para hacer descender lo que está enfermo
51.15. todo en él que está en este cuerpo, etcétera ... Fórmula para la medida ‘it’. En cuanto a
51.16. esta medida ‘it’, es el ojo de Horus que ha sido sido medido y examinado. Lo trajo Isis
51.17. a su hijo Horus para purgar su cuerpo y para hacer descender las cosas malas
51.18. que están en su cuerpo.

Mutter und Kind 1, 9- 2, 6

51.19. Otro. Debes fluir, oh aquel que viene de la oscuridad, quien penetra serpenteando, que la nariz
51.20. suya está detrás de él y su cara girada, quien ha fracasado en aquello que ha venido por ello.
51.21. Debes fluir, oh aquella que viene de la oscuridad, quien penetra serpenteando, cuya nariz está detrás de
51.22. ella y su cara girada, que ha fracasado en aquello que ha venido por ello.
51.23. ¿Has venido para besar a este niño mío? No permitiré que lo beses.
52.1. ¿Has venido a silenciar? No permitiré que causes silencio en él.
52.2. ¿Has venido para lastimarlo? No permitiré que lo lastimes.
52.3. ¿Has venido para tomar posesión de él? No permitiré que tomes posesión de él. He realizado
52.4. su protección contra ti mediante trébol oloroso - lo que provoca es la injuria -, con cebollas - las que destruyen
53.5. a ti -, con miel dulce contra la gente y amarga contra
52.6. los muertos con impedimentos para el pez ‘abdyu’, con mandíbula
52.7. de tiras y con espinas del pez combatiente.

Mutter und Kind rs. 2,2

52.8. Fórmula de anudar a un niño o a una cría. ¿Estás caliente en el nido?
52.9. ¿Estás quemado en el arbusto? No está tu madre contigo.
52.10. No está tu hermana allí para hacer[te] respirar. No hay una nodriza para ampliar la protección.
52.11. Haz que se me traiga unas esferitas de oro, 40 bolitas, un sello de cornalina
52.12. con un cocodrilo y una mano para derribar, para eliminar el deseo, para templar
52.13. el cuerpo y para derribar al muerto o a la muerta del occidente. Deber fluir
52.14. Es una protección. Se debe decir esta fórmula sobre las esferitas de oro, bolitas
52.15. 40, un sello de cornalina con un cocodrilo y una mano encordados sobre lino fino de enhebrar.
52.16. Se hace sobre un amuleto que debe colocarse en el cuello del niño. Es bueno.

Mutter und Kind rs. 2,2

52.17. Palabras mágicas de una mujer enojecida que ha generado las transformaciones. Os saludo
52.18. oh cuerda de Isis, oh giro de Nephtys, oh nudo de la cuerda mágica con
52.19. 8 nudos en ella. Serás protegido con ello, oh este niño sano de un semejante
52.20. nacido de una semejante para preservarte, para hacerte robusto, para que sea afable para ti un dios
52.21. cualquiera o una diosa cualquiera, para derribar al enemigo intruso, para derribar
53.1. a la enemiga intrusa, para bloquear el nombre de aquel que te ha hecho un agravio,
53.2. del mismo modo que se bloquea la boca, del mismo modo que se sella la boca de los asnos
53.3. 77 que están en el canal de los Dos cuchillos. Después de conocerlo, pude conocer
53.4. sus nombres. No se han conocido ellos por aquel que causará el mal de este niño
53.5. cuando lo padezca. Palabras mágicas: Se debe decir esta fórmula 4 veces sobre las 40 bolitas,
53.6. 7 piedras ‘ibehet’, 7 trozos de oro, 7 fibras de lino tejidas
53.7. por dos hermanas de la madre. Fue una la que los tejió y la otra quien hiló
53.8. ellos. Se hace un amuleto de 7 nudos con él que debe colocarse en el cuello
53.9. del niño. Es una protección del cuerpo.

***

PAPIRO EBERS
El más importante papiro médico
Características: 20.25 m de longitud y 30 cm de anchura, escrito en 108 columnas de entre 20 y 22 líneas cada una. Falta la numeración de la 28 y 29, por lo que el papiro finaliza en la columna 110.
Estado:
Excelente
Escritura: Hierático
Tipo: Médico
Localización: Librería de la Universidad de Leipzig.
Contenido: Representa la mejor fuente de información sobre medicina egipcia de la que se dispone, superior al papiro Edwin Smith. Ebbell diferenció nueve grandes grupos: invocaciones a divinidades y fórmulas previas, enfermedades internas, prescripciones para enfermedades oculares, cutáneas, de las extremidades y prescripciones diversas. Es una recopilación de textos más antiguos, algunos de las primeras dinastías.
Época: Dinastía XVIII. En el verso aparece un pasaje que fecha el papiro en el año 8 del reinado de Amenhotep I.
Procedencia: Posiblemente tebano. Parece que el papiro fue encontrado entre las piernas de una momia en una tumba de Assasif y vendido a Edwin Smith por un comerciante egipcio en 1862. Posteriormente fue adquirido por el egiptólogo alemán George Moritz Ebers, a quien debe su nombre en 1872.

PAPIRO HEARST
También conocido como papiro médico Hearst es uno de los papiros del Antiguo Egipto que versan sobre temas médicos. Data de la primera mitad del segundo milenio adC y fue hallado en la expedición Hearst, cerca de Der–el–Ballas. Contiene 18 páginas de prescripciones médicas escritas en hierático, especializadas en patologías del sistema urinario, de la sangre, del pelo y sobre mordeduras. Es considerado un importante manuscrito aunque algunos autores han puesto en duda su autenticidad.