"No hay decisiones buenas y malas, solo hay decisiones y somos esclavos de ellas." (Ntros.Ant.)

lunes, 7 de marzo de 2011

MITOLOGIA -EL ENCUENTRO DE ALFEO Y ARETUSA-


MITOLOGIA
El encuentro de Alfeo y Aretusa


Por las tierras de Elida corren las aguas claras del rio Alfeo, el rio que pasa por Olimpia. Vienen de los alto de la montaña de la Arcadia y, al llegar cerca de su desembocadura, se ocultan frecuentemente en el suelo, como si quisieran humedecer, también las entrañas del mundo.
(Antes de ser rio, Alfeo era un cazador intrépido que recorría con su arco y flechas los valles y montañas de la Arcadia)
En el islote de Ortigia, en Siracusa (Sicilia) brota la fuente Aretusa. Burbujeante y clara, produce más agua potable que cualquier otra fuente del planeta.
(Pero antes de ser fuente, Aretusa era una hermosa ninfa, de rubios cabellos y negros ojos, que gustaba pasarse sola por los valles y montañas de la Arcadia)
Dicen que un día –antes de ser respectivamente ríos y fuente- , Alfeo y Aretusa se encontraron. La nereida bañaba su hermoso cuerpo desnudo en las aguas cristalinas del rio. Cuando vio al cazador, percibió en su mirada un relámpago de pasión. Entonces huyó, amedrentada.
Alfeo la persiguió, empujado por el deseo que le atormentaba el alma y hacia estremecer todo su cuerpo.
En su desenfrenada carrera ambos pasaron por valles y montañas y llegaron, a nado, al islote de Ortigia.
Aretusa, exhausta, implora al cazador que no la toque. Pero sus suplicas son vanas. El continúa aproximándose, violento, con la intensión de poseerla.
Como recurso extremo, la nereida invoca entonces el auxilio de su amiga Artemisa (Diana). Inmediatamente la casta diosa de la caza transforma a la fugitiva en fuente, y al perseguidor en rio.
Ni aún así Alfeo desiste de alcanzar a su amada; en su nueva forma entra en la tierra, en la Arcadia, y recorre las profundidades del mar sin mezclarse con las aguas saladas, para finalmente reunir sus aguas con la de la fuente Aretusa, en Ortigia, Siracusa, Sicilia.


domingo, 6 de marzo de 2011

MITOLOGIA MAYA -SAC MUYAL-


MITOLOGIA MAYA
LEYENDAS Y CUENTOS MAYAS
SAC MUYAL


Texto extraído del libro Leyendas y Consejas del Antiguo Yucatán de Ermilo Abreu Gómez


Cierta vez, Sac Muyal robó a una muchacha y desapareció con ella. Para rescatarla, el amante recorrió día y noche montes y caminos. De pronto le salió al paso una serpiente y le dijo:
—Sé lo que buscas y quiero ayudarte. Sácame un poco de sangre, bébela y entonces seré tu guía.
Lo hizo así y echó a andar detrás de la serpiente; pero como esta era perezosa, después de un rato se quedó dormida. Entonces el hombre la azotó con un bejuco y sólo de ese modo reanudó su camino. A poco llegó a un monte tan tupido que le fue imposible avanzar más. Ya se volvía desconsolado cuando una vieja se le acercó y le dijo:
—Toma esta hebra de mi pelo; tírala y podrás seguir tu ruta.
En cuanto tiró la hebra se abrió una vereda y sin dificultad caminó hasta alcalzar la orilla de un lago. Entonces ahí un venado le dijo:
—Toma esta piedra, échala al agua y lo podrás cruzar.
El hombre tiró la piedra y como en sueños fue llevado a la otra orilla. Aquí se le apareció un águila y le dijo:
—Toma esta uña de mis garras; te será útil. Ahora sigue tu camino.
Avanzó y al pasar bajo una anona le cayó en los ojos una gotita de savia y quedó ciego. Entonces un escarabajo le dijo:
—Pásate esta bolita de tierra por los ojos y volverás a ver.
Se la pasó dos veces y recobró la vista. Siguió avanzando y se detuvo junto a una cueva donde estaban la vieja, el venado, el águila y el escarabajo. La vieja le habló así:
—Ha llegado el término de tu viaje. Entra en la cueva y ahí encontrarás a la muchacha que buscas.
El venado le dijo:
—Tócala con la piedra.
El águila le dijo:
—Tócala con la uña.
El escarabajo le dijo:
—Pásale la bolita por los ojos.
La serpiente le dijo:
—Rocíala con el agua de tu calabazo.
El hombre cumplió con lo que le dijeron, pero en eso se le nubló la razón y ya no supo más de sí. Cuando despertó, tenía en sus brazos a la muchacha que le robó Sac Muyal.

MITOLOGIA SUMERIA -EL JUBILO DE SUMERIA, EL RITO DEL MATRIMONIO SAGRADO-


MITOLOGIA SUMERIA
El júbilo de Sumeria, el Rito del Matrimonio Sagrado


Por Samuel Noah Kramer y Diane Wolkstein
Traducción de Ofelia Iszaevich

El pueblo de Sumeria se reúne en el palacio,
La morada que guía la tierra.
El rey construye un trono para la reina del palacio.
Se sienta a su lado en el trono.
Para cuidar la vida de todas las tierras,
El primer día exacto del mes es examinado cuidadosamente,
Y en el día de la desaparición de la luna,
En el día del sueño de la luna,
Los me son llevados a cabo a la perfección
Para que el Día del Nuevo Año, el día de los rituales,
Sea determinado con formalidad,
Y se erija un lugar para que Inanna duerma.
El pueblo limpia los juncos con aceite de cedro de dulce fragancia,
Arreglan los juncos para el lecho.
Extienden una sábana nupcial sobre el lecho.
Una sábana nupcial para regocijar el corazón,
Una sábana nupcial para regocijar la cintura,
Una sábana nupcial para Inanna y Dumuzi.
La reina baña su cintura sagrada,
Inanna se baña para la cintura sagrada de Dumuzi,
Se lava con jabón.
Rocía aceite de cedro de dulce fragancia en el suelo.
El rey va con cabeza alta hacia la cintura sagrada,
Dumuzi va con cabeza alta a la cintura sagrada de Inanna.
Se tiende junto a ella sobre el lecho.
Con ternura la acaricia, murmura palabras de amor:
“¡O mi joya sagrada! ¡O mi maravillosa Inanna!”
Luego que entra a su vulva sagrada, y causa el regocijo de la reina,
Luego que entra a su vulva sagrada, y causa el regocijo de Inanna,
Inanna lo abraza y murmura:
“O Dumuzi, tu eres mi amor verdadero.”
El rey convida al pueblo a entrar al gran salón.
El pueblo trae ofrendas de comida y cuencos.
Ellos queman resina de junípero, ejecutan ritos lavatorios,
Y apilan incienso de fragancias dulces.
El rey abraza a su amada desposada,
Dumuzi abraza a Inanna.
Inanna, sentada sobre el trono real, resplandece como la luz del día.
El arregla la abundancia, la lozanía y la plenitud ante ella.
El reúne al pueblo de Sumeria.
Los músicos tocan en honor de la reina:
Tocan el instrumento ruidoso que ahoga la tormenta del sur,
Tocan el dulce instrumento algar, el ornamento del palacio,
Tocan el instrumento de cuerdas que trae alegría a todo el pueblo,
Tocan canciones en honor de Inanna que regocijan el corazón.
El rey tiende la mano por comida y bebida,
Dumuzi tiende la mano por comida y bebida.
El palacio está de fiesta. El rey está gozoso.
En el lugar puro y limpio celebran a Inanna con cantos.
Ella es el ornamento de la reunión, ¡la dicha de Sumeria!
El pueblo pasa el día en la plenitud.
El rey está ante la reunión con gran gozo.
Aclama a Inanna con las alabanzas de los dioses y del pueblo:
“¡Sacerdotisa Sagrada! Creada con los cielos y la tierra,
Inanna, Primogénita de la Luna, Señora del Atardecer!
Yo entono tus alabanzas.”
Mi Señora mira con dulce sorpresa desde el cielo.
El pueblo de Sumeria en procesión ante la sagrada Inanna.
La Señora Que Asciende a los Cielos, Inanna, es radiante.
Poderosa, majestuosa, radiante, y siempre juvenil---
A ti, Inanna, ¡yo te canto!

MITOLOGIA MAYA -EL ENANO DE UXMAL-


MITOLOGIA MAYA
LEYENDAS Y CUENTOS MAYAS
EL ENANO DE UXMAL


Texto extraído del libro Leyendas y Consejas del Antiguo Yucatán de Ermilo Abreu Gómez

En la aldea de Kabán vivía una vieja con fama de bruja. Cierta vez encontró un huevo pequeñito y llena de alegría lo guardó en un sitio tibio y oscuro. Todos los días lo sacaba para contemplarlo y acariciarlo. Y sucedió que después de varias semanas, el huevo se abrió y nació un niño. La bruja lo arrulló, pero como no podía alimentarlo buscó una mujer recién parida. Vino la mujer y amamantó al niño como si fuera su propio hijo. Al ver tanta ternura la bruja le dijo:
—De hoy en adelante tú serás la madre y yo seré la abuela.
El niño creció un palmo y no más y, en poco tiempo, cambió de aspecto; tuvo barba y se le hizo grande la nariz. Era, pues, un enano.
Cuando la bruja se dio cuenta de esto, quiso más a la criatura.
Como la mayor parte del tiempo la bruja permanecía junto al fogón, el enano sospechó que algún misterio guardaba aquel sitio y así se propuso averiguarlo. En un descuido de la bruja, hurgó en la cenizas y tropezó con un tunkul [instrumento de percusión hecho con un tronco hueco]. En cuanto lo tuvo en sus manos, lo golpeó y su sonido se oyó a mucha distancia. Al oír tal ruido, la bruja vino, se acercó a su nieto y le dijo:
—Lo que has hecho ya no tiene remedio. Pero te digo que no pasará mucho tiempo sin que sucedan cosas que llenarán de espanto a la gente y tú mismo te verás envuelto en sus consecuencias.
El enano contestó:
—Yo no soy viejo y las veré.
La bruja replicó:
—Yo soy vieja y las veré también.
El rey de Uxmal y sus consejeros sabían que el ruido de aquel tunkul anunciaba el fin del reinado; pero éstos, por no afligir a su señor, le dijeron:
—Lucha contra tu destino
—¿Cómo?—preguntó el rey.
—Busca al que tocó el tunkul; acaso de sus labios oigas la verdad que necesitas.
El rey ordenó que sus guardias salieran en busca del que tocó el tunkul; y después de mucho andar, lo hallaron y lo trajeron al palacio. Al ver al enano el rey le dijo:
—¿Qué anuncia el ruido de ese tunkul?
—Tú lo sabes mejor que yo—contestó el enano.
—¿Me puedo librar de que se cumpla la profecía?—pregunto el rey.
—Manda hacer un camino que vaya de Uxmal a Kabán y cuando esté listo volveré y entonces te daré mi respuesta—dijo el enano.
El camino quedó hecho en poco tiempo y por él vinieron el enano y la bruja. Entonces el rey preguntó al enano:
—¿Cuál es tu respuesta?
—La sabrás si resistes la prueba que te pondré.
—¿Cuál es?
—Que en tu cabeza y la mía se rompa un cocoyol [fruto de hueso muy duro].
—Está bien, pero tú sufrirás la primera prueba—dijo el rey
—Acepto, si así lo deseas.
Se acercó el verdugo y colocó sobre la cabeza del enano un cocoyol y descargó un golpe . El enano sacudió la melena y se levantó sonriendo. Entonces el rey, en el silencio, se quitó el manto y subió al cadalso y el verdugo le colocó un cocoyol en la cabeza. Al primer golpe el rey quedó muerto.
En el acto el enano fue proclamado rey de Uxmal y ese mismo día la bruja lo llamó y le dijo:
—Ya eres rey. Sólo esto esperaba para morir. No me llores porque mi muerte no es cosa de dolor. Cumple con la justicia que aprendiste de mí. Oye el consejo de todos y sigue el mejor. No le tengas miedo a la verdad aunque sea amarga. Sé antes benigno que justo. Destierra de tu corazón la venganza. Acata la voz de los dioses pero no seas sordo a la de los hombres. No desdeñes a los humildes y no te confíes, ciego, en los poderosos.
Por un tiempo el enano siguió los consejos de la bruja y la felicidad se extendió por el reino. Pero con los años cambió de espíritu, cometió injusticias, se volvió tirano y tanto creció su orgullo que un día dijo a sus consejeros:
—Haré un dios más poderoso que todos los dioses que nos rigen.
Y en seguida mandó hacer una estatua de barro y la puso sobre una hoguera y con el fuego se endureció y vibró como si fuera campana. Entonces el pueblo creyó que la estatua hablaba y la adoró. Por esta herejía, los dioses destruyeron Uxmal.

viernes, 4 de marzo de 2011

MITOLOGIA -EL CANTO DE LAS SIRENAS SEDUCE A LOS MORTALES-


MITOLOGIA
El canto de las Sirenas seduce a los mortales



Para juzgar quien tenía la más armoniosa y bella voz, un día osaron competir con las Musas.
Las Musas ganaron el concurso y, ofendidas por el atrevimiento de sus adversarias, las transformaron en monstruos. Conservaron el rostro humano, pero les dieron un cuerpo de pájaro cubierto de enormes plumas. Fueron así tan infelices que sus almas, antes claras y generosas, se transformaron.
Ahora son la inquietud del mar. Hijas de Aqueloo, dios-rio, y de Calíope, orgullosa musa, son tan solo tres. Pero revuelven las aguas y atormentan a los mortales como si fuesen una multitud.
Agazapadas sobre los peñascos que emergen de las costas marinas, encantan a los navegantes con el sonido de su voz armoniosa: la mayor belleza que poseen.
Al oírlas, los marineros pierden el rumbo y tratan de acercarse a ellas buscando, inútilmente, llegar a la fuente de tan encantadores sonidos. Las embarcaciones, navegando peligrosamente cerca de las costas, se despedazan contra las peñas. Armas, víveres y riquezas van al fondo del mar. Y las playas de las Sirenas se llenan de nuevos cuerpos inertes.
Imposible eludir el encantamiento. Para los hombres, ellas significaban la muerte. Pero para las tres Sirenas, constituía condición de supervivencia. Un oráculo les había dicho que su vida peligraría si dejaban escapar ileso a cualquier marinero que pasease por sus dominios.
Hasta que un día, el astuto Ulises volvió a Itaca. Aconsejado por Circe, tapó con será los oídos de sus compañeros, y se hizo amarrar fuertemente al mástil del navío para no ceder al impulso irresistibles de acercarse a ellas.
Vencidas, las Sirenas se dejaron tragar por el mar. Ya no podían seguir viviendo. (Otros dicen que una sola, Parténope –en griego: cara, aspecto o mirada de virgen-, se arrojó al mar y su cuerpo fue a dar a una playa cercana, donde se le levanto una tumba y, más tarde, alrededor de ella, una ciudad: Nápoles).

MITOLOGIA SUMERIA -LA SEÑORA QUE ASCIENDE A LOS CIELOS-


MITOLOGIA SUMERIA
La señora que asciende a los cielos


Por Samuel Noah Kramer y Diane Wolkstein
Traducción de Ofelia Iszaevich

Mi Señora, el Asombro de la Tierra, la Estrella Solitaria,
La Valerosa que aparece la primera en los cielos –
Toda la tierra te teme.
En los lugares puros de la llanura,
Sobre los altos tejados de las moradas,
Sobre las plataformas de la ciudad,
Traen ofrendas en su honor:
Rimeros de fragante incienso de dulce aroma a cedro,
Ovejas selectas, ovejas gordas, ovejas de pelo largo,
Mantequilla, queso, dátiles, frutas de todo tipo.
Purifican la tierra para Mi Señora.
La celebran con cánticos.
Llenan la mesa de la tierra con las primicias.
Escancian cerveza oscura en su honor.
Escancian cerveza clara en su honor.
Cerveza oscura, cerveza de barril,
Cerveza de barril para Mi Señora.
En su honor el barril sagub y el barril lamsari producen un sonido burbujeante.
Ellos preparan el pan gug con jarabe de dátil en su honor.
Harina, harina en miel, cerveza en la aurora.
Ellos escancian vino y miel en su honor al amanecer.
Los dioses y el pueblo de Sumeria van hacia ella con comida y bebida.
Ellos alimentan a Inanna en el lugar puro y limpio.
Mi Señora mira con dulce sorpresa desde el cielo.
El pueblo de Sumeria en procesión ante la sagrada Inanna.
Inanna, la Señora de la Mañana, es radiante.
Yo entono tus alabanzas, sagrada Inanna.
La Señora de la Mañana es radiante sobre el horizonte.

domingo, 27 de febrero de 2011

MITOLOGIA SUMERIA -LA SEÑORA DE LA MAÑANA-


MITOLOGIA SUMERIA
La señora de la mañana


Por Samuel Noah Kramer y Diane Wolkstein
Traducción de Ofelia Iszaevich


¡Consejera honorable, Ornamento del Cielo, Júbilo de An!
Cuando el dulce sueño ha finalizado en la alcoba,
Tú apareces como brillante luz del día.
Cuando todas las tierras y la gente de Sumeria se reúnen,
Aquellos que duermen sobre los tejados y aquellos que duermen cerca de las murallas,
Cuando entonan tus alabanzas, y te traen sus inquietudes,
Tu estudias sus palabras.
Tu rindes un cruel juicio contra el malhechor;
Destruyes al perverso.
Ves con ojos amables al íntegro;
A ése le das tu bendición.
Mi Señora mira con dulce sorpresa desde el cielo.
El pueblo de Sumeria en procesión ante la sagrada Inanna.
Inanna, la Señora de la Mañana, es radiante.
Yo entono tus alabanzas, sagrada Inanna.
La Señora de la Mañana es radiante sobre el horizonte.