"No hay decisiones buenas y malas, solo hay decisiones y somos esclavos de ellas." (Ntros.Ant.)

viernes, 10 de junio de 2016

TEXTOS SUMERIOS -CANTO DE AMOR AL REY SHUSIN-

TEXTOS SUMERIOS
CANTO DE AMOR AL REY SHUSIN

 Samuel  Noah  Kramer. 

Esposo, amado de mi corazón, 
grande es tu hermosura, dulce como la miel. 
León, amado de mi corazón, 
grande es tu hermosura, dulce como la miel.

 
Tú me has cautivado, déjame que permanezca temblorosa ante ti; 
esposo, yo quisiera ser conducida por ti a la cámara. 
Tú me has cautivado, déjame que permanezca temblorosa ante ti; 
león, yo quisiera ser conducida por ti a la cámara.

 
Esposo, déjame que te acaricie; 
mi caricia amorosa es más suave que la miel.

 
En la cámara llena de miel, 
deja que gocemos de tu radiante hermosura; 
león, déjame que te acaricie; 
mi caricia amorosa es más suave que la miel.

 
Esposo, tú has tomado tu placer conmigo; 
díselo a mi madre, y ella te ofrecerá golosinas; 
a mi padre, y te colmará de regalos.

 
Tu alma, yo sé cómo alegrar tu alma; 
esposo, duerme en nuestra casa hasta el alba. 
Tu corazón, yo sé cómo alegrar tu corazón; 
león, durmamos en nuestra casa hasta el alba.

 
Tú, ya que me amas, dame, te lo ruego, tus caricias. 
Mi señor dios, mi señor protector,                
mi Shu-Sin, que alegra el corazón de Enlil, 
dame, te lo ruego, tus caricias.

 
Tu sitio dulce como la miel, 
te ruego que pongas tu mano encima de él, 
pon tu mano encima de él como sobre una capa-gishban, 
cierra en copa tu mano sobre él 
como sobre una capa-gishban-sikin.
 

lunes, 30 de mayo de 2016

TEXTOS SUMERIOS -HIMNO DE AMOR A SHUSIN-

TEXTOS SUMERIOS
HIMNO DE AMOR A SHUSIN
Samuel  Noah  Kramer
 

Ella ha dado a luz a aquel que es puro,
ella ha dado a luz a aquel que es puro,
la reina ha dado a luz a aquel que es puro,
Abisimti ha dado a luz a aquel que es puro
la reina ha dado a luz a aquel que es puro.

 
¡Oh, reina mía, adornada de hermosos miembros!
¡Oh, reina mía, que eres […] de cabeza, mi reina Kubatum!
¡Oh, señor mío que eres […] de cabellos, oh, señor mío Shu-Sin!
¡Oh, señor mío, que eres […] de palabras, oh, hijo mío de Shulgi!

 
Porque yo le he cantado, porque yo le he cantado,
el señor me ha hecho un regalo.
Porque he cantado el allan, el señor me ha hecho un regalo:
un broche de oro, un sello de lapislázuli,
el señor me los ha hecho como regalo:
un anillo de oro, un anillo de plata.
Señor, tu regalo es desbordante de […],
alza tu rostro hacia mí,
Señor, tu regalo es desbordante de […],
alza tu rostro hacia mí.

 
[…] señor […] señor […],
[…] como un arma […],
La ciudad levanta su mano como un dragón, mi señor Shu-Sin,
y se extiende a tus pies como un leoncillo, hijo se Shulgi.

 
Dios mío, de la doncella que escancia el vino, dulce es el brebaje.
como su brebaje, dulce es su vulva, dulce es su brebaje,
como sus labios, dulce es su vulva, dulce es su brebaje,
dulce es su brebaje mezclado, su brebaje.


Mi Shu-Sin, que has concedido tus favores,
¡Oh, mi Shu-Sin, que me has concedido tus favores, que me has mimado.
Mi Shu-Sin, que me has concedido tus favores,
mi bienamado de Enlil, mi Shu-Sin,
mi rey, el dios de su tierra!


 

jueves, 26 de mayo de 2016

PROVERBIOS SUMERIOS


PROVERBIOS SUMERIOS

 Ángel  María  Garibay  K.

1. No hables de lo que has hallado, habla de lo que has perdido.
2. Las riquezas son gorriones en vuelo, que no hallan donde posarse.
3. No maltrates ahora lo que ha de dar fruto mañana.
4. Esto no es una ciudad, porque aquí el perro y la zorra son los inspectores.
5. Un pastor no intente ser labriego.
6. No engendra odio el corazón: engendra odio la lengua.
7. A un varón rebelde, deja que se reconcilie: a una mujer rebelde, ahógala en el lodo.
8. Casar con muchas mujeres está en la mano del hombre: Tener muchos hijos está en la mano de
los dioses.
9. Puse la vista en el agua y vi correr mi destino.
10. Un escribano sin mano es un cantor sin garganta.
11. Si te ven de arriba eres un escriba; si te ven de abajo, no llegas a hombre.
12. La zorra orinó en el mar y dijo: «Todo es mi orina».
13. Aún no cazan la zorra y ya le hacen su cadena.
14. El burro no es para correr; es para rebuznar.
15. El buey dura mucho, porque siempre está echado.
16. ¿Lo hallé?, me alegro. ¿Lo perdí?, no me aflijo.
17. Agrega una mano a otra mano y se edifica una casa. Agrega estómago a otro estómago y la casa se destruye.
18. La casa que edificó el recto la destruye el pervertido.

 

 

 

lunes, 16 de mayo de 2016

TEXTOS SUMERIOS -DISPUTA ENTRE EL VERANO Y EL INVIERNO-


TEXTOS SUMERIOS
DISPUTA ENTRE EL VERANO Y EL INVIERNO

 Samuel  Noah  Kramer

(Enlil,  dios  del  aire,  ha  decidido
que crezcan y se desarrollen todo
tipo  de  árboles  y  plantas,  para
que  la  abundancia  reine  en  toda
Sumeria. Con este designio crea a
dos  héroes  civilizadores,  dos
hermanos:  Emesh  (el  verano)  y
Enten  (el  invierno).Después  le
asigna  a  cada  uno  de  ellos  sus
funciones propias.)

 

Enten hace que la oveja dé a luz el cordero, que la cabra dé a luz al cabrito;
que la vaca y el ternero se multipliquen,
que la natilla y la leche abunden;
en la llanura, hace que se regocije
el corazón de la cabra salvaje, del carnero y del asno;
a las aves del cielo, sobre la vasta tierra
les hace construir los nidos;
a los peces del mar, en los juncales,
les hace desovar;
en los palmerales y en los viñedos
hace que abunden la miel y el vino;
los árboles, doquier que estén plantados,
hacen que produzcan frutos;
los jardines, los adorna de verdor,
da a sus plantas lozanía;
hace crecer el grano en los surcos:
como Ashnan, la virgen benévola,
hace que crezca tupido y abundante.
Emesh trae a la existencia los árboles y los campos,
engrandece establos y granjas;
en las granjas multiplica los productos,
cubre la tierra de […];
hace entrar en la casa cosechas abundantes,
llenar los graneros;
hace erigir ciudades y mansiones,
construir casas en todo el país
y elevar los Templos a la altura de las montañas.

 
(Cumplida  su  misión,  ambos
hermanos  deciden  ir  a  Nippur  y
presentar  ofrendas  a  su  padre
Enlil.  Emesh  ofrece  animales,
aves  y  plantas,  mientras  Enten
piedras  preciosas,  metales  raros,
árboles y peces. Al llegar al Ekur,
templo  de  Enlil  en  Nippur,
ambos  discuten  y  se  disputan  el
título de “granjero de los dioses”.
Una  vez  ante  el  dios  del  viento
los dos exponen sus argumentos.)

 

Oh, padre Enlil, tú me has dado a guardar los canales,
yo he traído agua en abundancia.
Yo he hecho que la granja toque a la granja,
he llenado hasta reventar los graneros.
He multiplicado el grano en los surcos,
igual que Ashnan, la virgen benévola
he hecho que creciera tupido.
Ahora bien, Emesh, el […], que no entiende nada del campo,
me ha maltratado el brazo […] y el hombro […],
en el palacio del rey […]

 
(Los  argumentos  que  presenta
Emesh  están  muy  fragmentados
y  casi  incomprensibles;  mas
parece  que  usa  palabras
aduladoras  para  ganarse  la
simpatía  de  Enlil.  Luego  de  oír
sus  alegatos,  el  dios  responde  a
Emesh y a Enten: )

 

Las aguas que dan vida a todos los países,
Enten está encargado de guardarlas;
granjero de los dioses, él lo produce todo.
Emesh, hijo mío, ¿cómo puedes compararte
a tu hermano Enten?



(Tras  escuchar  la  sentencia  de
Enlil,  los  dos  hermanos,
respetuosos  de  la  decisión,  se
reconcilian.)

 

Las palabras sagradas de Enlil, de profundo sentido,
de decisión inconmovible, ¿quién se atrevería a infringirlas?
Emesh se inca de rodillas ante Enten, le ofrece una plegaria.
En casa le llevan néctar, vino y cerveza.
Ambos beben hasta la saciedad el néctar que alegra el corazón,
el vino y la cerveza.
Emesh regala a su hermano oro, plata y lapislázuli. Como hermanos y como amigos,
se vierten alegres libaciones.
En la disputa entre Emesh y Enten,
Enten, el fiel granjero de los dioses,
habiendo salido victorioso de Emesh,
¡[…] Padre Enlil, que seas glorificado!

 

 

viernes, 13 de mayo de 2016

TEXTOS SUMERIOS - INANNA Y SHUKALLETUDA -


TEXTOS SUMERIOS
INANNA Y SHUKALLETUDA

Samuel  Noah  Kramer

 
Shukalletuda […],
cuando vertía el agua en los surcos,
cuando cavaba regueros a lo largo de los cuadros de la tierra […],
tropezaba con las raíces, era arañado por ellas.
Los vientos furiosos con todo lo que traen,
con el polvo de las montañas, le azotaban el rostro:
a su rostro […] y sus manos […],
la dispersaban, y él ya no reconocía a sus […]

 
 Entonces él alzó los ojos hacia las tierras bajas,
miró las estrellas al este,
alzó los ojos hacia las tierras altas,
miró las estrellas al oeste;1
 contempló el firmamento donde se escriben los signos.
En este cielo inscrito, aprendió los presagios;
vio cómo había que aplicar las leyes divinas,
estudió las decisiones de los dioses.
En el jardín, en cinco, en diez sitios inaccesibles,
en cada uno de estos lugares plantó un árbol como sombra protectora.

 
 La sombra protectora de este árbol
–el sarbatu de opulento follaje–
la sombra que da al despuntar el día,
al mediodía y al anochecer, nunca desaparece.

 
 Ahora bien, un día, mi reina, después de haber atravesado el cielo,
atravesado la tierra,
Inanna, después de haber atravesado el cielo, atravesado la tierra,
después de haber atravesado Elam y Shubur,                                   
después de haber atravesado […],
la hieródula,2 vencida por el cansancio,
se acercó al jardín y se adormeció.
Shukalletuda la vio desde el extremo de su jardín.
Abusó de ella, la tomó en sus brazos,
y después volvió al extremo de su jardín.

 
 Despuntó el alba, salió el sol:
la mujer miró a su alrededor, espantada;
Inanna miró a su alrededor, espantada.
Entonces, la mujer, a causa de su vagina, ¡cuánto mal hizo!
Inanna, a causa de su vagina, ¡lo que hizo!
Todos los pozos del país los llenó de sangre;
 todos los bosquecillos y los jardines del país,
ella los saturó de sangre.
Los siervos que habían ido a buscar leña no bebieron más que sangre,
las sirvientas que fueron a llenar el balde de agua
no lo llenaron más que de sangre.
– «Quiero descubrir a aquel que ha abusado de mí,
por todos los países», dijo ella.

 
 Pero al que había abusado de ella, no lo encontró.
Porque el joven entró en la casa de su padre;
Shukalletuda dijo a su padre:
– «Padre: cuando yo vertía el agua en los surcos,
cuando cavaba regueros a lo largo de los cuadros de tierra […],
tropezaba con las raíces, era arañado por ellas.
Los vientos furiosos, con todo lo que traen,
con el polvo de las montañas, me azotaban el rostro,
a mi rostro […] y a mis manos […],
la dispersaban y yo ya no reconocía sus […]
Entonces alcé los ojos hacia las tierras bajas,
miré las estrellas al este,                                     
alcé los ojos hacia las tierras altas,
miré las estrellas al oeste;
contemplé el cielo donde se inscribían los signos.
En el cielo inscrito aprendí los presagios;
vi cómo había que aplicar las leyes divinas,
estudié las decisiones de los dioses.
En el jardín, en cinco, en diez sitios inaccesibles,
En cada uno de estos sitios planté un árbol
como una sombra protectora.

 
 La sombra protectora de ese árbol
–el sarbatu, de opulento follaje–
la sombra que da al despuntar el día,
a mediodía y al anochecer, nunca desaparece.

 
 Ahora bien, un día, mi reina, después de haber atravesado el cielo,
atravesado la tierra,
Inanna, después de haber atravesado el cielo, atravesado la tierra,
después de haber atravesado Elam y Shubur,
después de haber atravesado […],
la hieródula, vencida por el cansancio,
se acercó al jardín y se adormeció.
Yo la vi desde el extremo de mi jardín.
Abusé de ella, la tomé en mis brazos,
y después volví al extremo de mi jardín».

 
 Despuntó el alba, salió el sol:
la mujer miró a su alrededor, espantada.
Inanna miró a su alrededor, espantada.
Entonces, la mujer, a causa de su vagina, ¡cuánto mal hizo!
Inanna, a causa de su vagina, ¡lo que hizo!
Todos los pozos del país los llenó de sangre.
Todos los bosquecillos y jardines del país,
ella los saturó de sangre.
Los siervos que habían ido a buscar leña no bebieron más que sangre,
Las sirvientas que fueron a llenar el balde de agua
no lo llenaron más que de sangre.
– «Quiero descubrir a aquel que ha abusado de mí,
por todos los países», dijo ella.

 
 Pero al que había abusado de ella no lo encontró,
porque el padre respondió al joven,
el padre respondió a Shukalletuda:
– «Hijo mío: quédate cerca de las ciudades de tus hermanos.
Dirige tus pasos y ve hacia tus hermanos,
los de la cabeza negra,3
 y la mujer jamás te encontrará en medio de esos países».
 Shukalletuda se quedó, pues, cerca de las ciudades de sus hermanos.
Dirigió sus pasos hacia sus hermanos, los de la cabeza negra,
y la mujer jamás lo encontró en medio de esos países.

 
 Entonces, la mujer, a causa de su vagina, ¡cuánto mal hizo!
Inanna, a causa de su vagina, ¡lo que hizo!
 
-----------------------------------------
1 Tomando en cuenta el curso de los ríos Tigris y Éufrates, las tierras altas hacen referencia al norte y las tierras bajas al sur. De esta forma Shukalletuda mira a los cuatro puntos cardinales.
2 hieródula viene del griego ιεροσ (ieros) «sagrado» y δουλοσ (doulos) «siervo» por lo que su sentido etimológico es «sierva sagrada». Es un epíteto dado a la diosa Inanna.
3 Los sumerios se llamaban a sí mismos sag-giga «el pueblo de cabezas negras».

 
 
 
 
 
 
 

 

sábado, 23 de abril de 2016

QUMRAN -LITERATURA EXECTICA- 4QCADENAEXEGETICA (4QCatena) -


QUMRAN
LITERATURA EXEGETICA

4QCadena Exegética (4Q177 [4QCatenaa])

Texto completo
Por Florentino García Martínez
La actividad exegética de la comunidad aflora, de una forma o de otra, en todos los escritos conservados. La exegesis constituye la base de los textos halákicos; la interpretación de determinados textos bíblicos puntúa el desarrollo de las Reglas, tanto de las secciones legislativas como de las secciones más teológicas.
Se han seleccionado una serie de composiciones de carácter muy diverso, pero exponente todas ellas del esfuerzo exegético de la comunidad.
Tal vez los textos más característicos de la exegesis qumrámica sean los pesharim (pesher = interpretación).
La sustancia de esta exegesis consiste en revelar el verdadero significado del texto bíblico, aplicándolo a la situación presente de la comunidad al final de los tiempos.
 
4QCadena Exegética (4Q177 [4QCatenaa])
Texto completo
 
Col. I (frag. 5+6+8)
1 […] los fanfarrones que [… en la prueba que vie]ne sobre los hombres de la comu[nidad,] 2 [como está escrito en el libro de Isaías el pro]feta: (Is. 37,30) Este año se comerá el re[nadío, y al año siguiente el producto espontáneo. Y lo que di]ce: “el renadío”, es 3 […] hasta el tiempo de la prue[ba que viene sobre…] Después de esto se alzará […] 4 […]pues todos ellos son niños […] Dijeron los fanfarrones […] 5 [… como está escrito] sobre ellos en el libro de I[saías el profeta: …] pues la ley de […] 6 […] les llama, como [está escrito sobre ellos en el libro de Isaías el profeta: (Is. 32,7) El] maquina tramas inicuas para des[truir a los pobres] 7 [con palabras engañosas … el] Insolente a Israel [… (Sal. 11,1) Para el jefe de coro.] De David. En YWHW [yo confío] 8 [Pues mira, los impíos tienden el arco,] disponen las saetas [en la cuerda, para apuntar en la oscuridad a los de recto corazón. Su interpretación:] que huirán los hom[bres de …] 9 [… y huirán] como un pájaro de su sitio, y será depor[tado de su tierra. Vacat. Y esto es lo que está escrito sobre el]los en el libro de […] 10 [(Miq. 2,10-11) Por causa de la impureza, se os arruinará con ruina horri]ble. Si un hombre corre tras el vien[to y miente falsedad: “Yo te vaticino licor y vino”, éste sería] un predicador para el pueblo. Este [es …] 11 […] como está escrito sobre ellos en el libro de […] los hábiles […] 12 […] […] Vacat. (Sal. 12) Para el jefe de coro. En oc[tava …] pues no tiene co[nocimiento] 13 […] ellos son la octava división […] misericordia […] 14 [… y no] hay paz. Pues ellos son […] 15 [como está escrito en el libro de Isaías, el profeta:] (Is. 22,13) Sacrificio de reses vacunas y degüello de ganado menor, co[mer carne y beber vino …] 16 […] la Ley, los que forman la comunidad […]
 
Col. II (frag. 11+10+26+9+20+7)
1 [(Sal. 12,7) Las palabras de YWHW son palabras puras, plata depurada en un crisol de arcilla, re]finada siete veces. Como está escrito 2 [en el libro del profeta Zacarías: (Zac. 3,9) Sobre esta única piedra hay siete ojos; he aquí] su inscripción, está grabada, oráculo de YWHW. Lo que 3 [… co]mo está escrito sobre ellos: “Yo curaré el/la […] 4 [… to]dos los hombre de Belial y toda la chusma 5 […] ellos, el intérprete de la ley, pues no 6 […] cada uno sobre su muro cuando están firmes 7 […] los que hacen tropezar a los hijos de la luz 8 [… (Sal. 13,2-3) ¿Hasta cuándo, YWHW?] ¿Me vas a olvidar [siempre? ¿Hasta cuándo me oculta]rás tu rostro? ¿Hasta cuándo revolveré 9 [inquietudes en mi alma, cuitas en mi corazón cada día?] ¿Hasta cuándo [se erguirá mi enemigo sobre mí?] La interpretación de la cita se refiere a la purificación del corazón de los hombres  de 10 [la comunidad …] en los días postreros […] para probarlos y refinarlos 11 […] a ellos por el espíritu, y los limpios y purificados [… Y lo que] dice: “No diga el enemigo, 12 [le he pedido” Vacat] Esto son la congregación de los Buscadores de Interpretaciones fáciles, que […] que buscan destruir 13 [a los miembros de la comunidad … ] por sus celos y por su hostilidad […] como está escrito en el libro de Ezequiel, el profeta 14 [… (Ez. 25,8) Casa de Israel] y de Judá, como todos los pueblos. [La interpretación de la cita se refiere a los días] postreros, cuando se reúnan contra ellos 15 […] un pueblo justo, pero el impío, el loco y el simple […] los hombres que sirven a Dios 16 [… que] circuncidan el prepucio de su corazón en la generación pos[trera … ] y todo lo que les pertenece la declarará impuro y no
 
Col. III (frag. 2+24+14+3+4+1+31)
1 [… to]das sus palabras […] las alabanzas de su gloria, como di[ce …] 2 [… (Dt. 7,15) Apartará YHWH] de ti todas las enfermedades. (Sal. 16,3) Sobre los san[tos que hay] en la tierra, ellos son todos los poderosos [en lo que] me complazco […] 3 […] será como él [… (Nah. 2,11)] y temblor de rodillas y estremecimiento en todos los lo[mos…] 4 […] (Sal. 17,1) Escucha, [YHWH, lo justo], atiende mi clamor, da oídos a [mi plegaria…] 5 […] en los días postreros, en el tiempo en el que buscará […] el consejo de la comunidad, Él es […] 6 […] La interpretación de la cita: Que se alzará un hombre  de la ca[sa de …] … […] 7 […] y serán como fuego para todo el orbe. Y éstos son sobre los que está escrito para los días postreros […] … […] 8 […] domina sobre el lote de la luz, que está en duelo durante el dominio de Be[lial, y el que domina sobre el lote de las tinieblas,] que está en duelo […] 9 [..] de él [..] vuelve a los jefes del duelo […] Dios de las misericordias y Dios de Israel […] … 10 […] que se han revuelto contra los espíritus  de Belial y les será perdonado por siempre, y les bendecirá […] de nuevo [por mano de] por siempre, y los bendecirá […] sus periodos 11 […] de sus padres, según el número de sus nombres, según la exacta lista de sus nombres, hombre a hombre, […] sus años y la época de su servicio […] sus lenguas 12  […] la descendencia de Judá […] Y ahora, mira, todo ha sido escrito en las tablas que […] y les enseñó el número de [todas las genera]ciones, y le dio su heredad 13 […] a él y a su semilla por siempre. Y le alzó de allí para marchar de Aram […] (Os. 5,8) Tocad el cuerno en Gib’ah. El cuerno es el libro 14 [de la Ley … la trom]peta de alarma es el libro de la Segunda Ley que han despreciado todos los hombres de su consejo y hablaron rebelión contra él. Y él envió 15 […] signos […] grandes sobre […] Y Jacob estará sobre el lagar y se alegrará sobre la bajada de 16  […] por la espada […] a los hombres de su consejo. Ellos son la espada. Y lo que dice:
 
Col. IV (frag. 19+12+13 I+15)
1 […] … […] 2 […] los que hacen vileza vienen a mi […] 3 […] pasan la noche juntos y […] 4 […] se revuelcan […] 5 […] reuniré la ira […] 6 […] se convertirán y [… (Jer. 18,18) Pues no ha de desaparecer] la Ley del sa[cerdote, ni del sabio el consejo, ni la palabra] del profeta 7 […] para los días postreros, como dijo David: (Sal. 6,2-3) YHWH, no me reprendas con ira. [Ten piedad de mí, YHWH,] pues desfallezco. 8 […] (Sal. 6,4-5) Mi alma está muy turbada; mas tú, YHWH, ¿hasta cuándo? Ten piedad de mí, salva mi vi[da …] sobre 9 […] Belial, para destruirlo en su ira, pues no habrá más [… no] dará reposo a Belial 10 [… Abra]hán, hasta que haya diez justos en la ciudad, pues el espíritu de verdad [… pu]es no hay 11 […] y sus hermanos por la maquinación de Belial, y prevalecerá sobre ellos […] …  12 […] el ángel de su verdad rescatará a todos los hijos de la luz del poder de Belial […] 13 sus manos […] para dispersarlos en una tierra árida y desolada. Este es el tiempo de la aflicción […] 14 porque […] continuamente (?) huirá el justo y la gran mano de Dios estará con ellos para rescatarlos de todos los espíritus [de Belial…] 15 [… los que te]men a Dios, santificarán su nombre y entrarán en Sión con alegría, y el Jerusalén […] 16 […] Belial y todos los hombres de su lote se acabarán por siempre, y todos los hijos de la luz serán reunidos […]
 
Col. V (frag. 13 II)  
1-4 […] 5 Belial […] 6 para los días pos[treros …] 7 el cuerno […] 8 yo les cubriré […] 9 Días a […] 10 los hombre de […] 12-16 […]

sábado, 12 de marzo de 2016

QUMRAN -LITERATURA EXEGETICA- CONSOLACIONES - (4Q176 - 4QTanhumim -)


QUMRAN 
LITERATURA EXEGETICA
Consolaciones
4QConsolaciones (4Q176 [4QTanhumim])

Texto completo
 
Por Florentino García Martínez
La actividad exegética de la comunidad aflora, de una forma o de otra, en todos los escritos conservados. La exegesis constituye la base de los textos halákicos; la interpretación de determinados textos bíblicos puntúa el desarrollo de las Reglas, tanto de las secciones legislativas como de las secciones más teológicas.
Se han seleccionado una serie de composiciones de carácter muy diverso, pero exponente todas ellas del esfuerzo exegético de la comunidad.
Tal vez los textos más característicos de la exegesis qumrámica sean los pesharim (pesher = interpretación).
La sustancia de esta exegesis consiste en revelar el verdadero significado del texto bíblico, aplicándolo a la situación presente de la comunidad al final de los tiempos.
 
Consolaciones
4QConsolaciones (4Q176 [4QTanhumim])
Texto completo
 
Frag. 1-2 col. I
1 Obra tu maravilla, haz justicia con tu pueblo y … […] 2 tu templo. Disputa con los reinos sobre la sangre de […] 3 Jerusalén. Mira los cadáveres de tus sacerdotes […] 4 no hay quien los entierre. Y del libro de Isaías: Palabras de consuelo. [(Is. 40,1-5) ¡Consolad, consolad a mi pueblo,] 5 dice vuestro Dios; hablad al corazón de Jerusalén y gri[tadle que su servicio queda cumplido,] que 6 está perdonada su culpa, que ha recibido de la mano de **** el doble por todos sus pecados. Una voz clama: 7 en el desierto despejad el camino de **** , enderezad en [la este]pa una calzada para nuestro Dios. Todo valle sea alzado, 8 [y toda montaña y co]lina sean rebajadas; que lo quebrado se convierta en llano [y los cerros en]vega. 9 [Y se revelará la] gloria de **** . (Is. 48,1-9) Pero tú Israel, eres mi siervo, Ja[cob, a quien ele]gí, 10 [semilla de Abra]hán, mi amado, a quien tomé [de los confi]nes de la tierra, y [a quien llamé] de remotas regiones; 11 y te [dije:] ¡Tú eres mi servo, [te elegí y no te he rechaza]do!
Frag. 1-2 Col. II
1 [**** que es] fiel, el santo de Is[rael, y te ha escogido. (Is. 49,13-17) ¡Escuchad, cielos, regocíjate, tierra;] 2 romped en aclamaciones, montañas! Porque ha consolado Dios [a su pueblo, y tiene misericordia de sus pobres. Pero Sión ha dicho:] 3 Me ha abandonado **** [y mi Señor me ha olvidado. ¿Se olvida acaso una mujer de su niño de pecho, deja de compadecerse del fruto de su vientre?] 4 ¡Aunque ella se olvidara, [yo no te olvidaré! Mira, te he grabado en las palmas de la mano,] 5 tus murallas [están siembre ante mí. Se apresuran tus reconstructores, tus demoledores y tus devastadores] 6 se alejan de ti. […]
Frag. 9-11
1 … […] … Vacat. 2 [(Is. 52,1-3) ¡Despierta, despierta, vístete de tu fuerza,] Sión; vís[tete tus vestidos de gala, Je]rusalén, ciudad santa, pues 3 [no volverá más a entrar a ti incircunciso ni impuro! ¡Sacúdete el polvo, alza]te, siéntate, Jerusalén, desata 4 [las ataduras de tu cuello,] cautiva, [hija de Sión! Pues así] dice [**** : Por nada habéis sido vendidos, y sin] dinero seréis rescatados. 5 [Vacat?] (Is. 54,4-10) No temas, [pues] no [] serás avergon[zada, no te sonrojes, pues] n serás deshonrada. Porque el oprobio de 6 [tu solte]ría lo olvidarás, y la afrenta de tu viudez no [la recordarás más. Pues tu marido será tu hacedor, **** 7 [Seba´or] es su nombre, tu redentor será el santo de Is[rael, el que] es llamado [Dios de toda la tie]rra. Porque como mujer abandonada 8 [y afligida de] espíritu te ha llamado **** ; y la esposa de la juventud, ¿puede ser repudiada?, dice **** tu Dios. 9 [Un momento] pequeño te abandoné, pero con gran misericordia te recogeré. En un rapto de cólera [oculté mi rostro] 10 [un momento] de ti, pero con piedad eterna me compadeceré de ti, dice tu redentor **** . Como en días de Noé será esto para mí; como 11 [juré] que las aguas de Noé no inundarán la tierra, así he jurado no airarme contra ti de nuevo ni amenazarte. 12 [Aunque las mon]tañas se muevan y las colinas vacilen, mi piedad no se moverá de ti […] 13 […] Vacat. Desespera (?) hasta las palabras de consuelo y de gran gloria. Está escrito en […] 14 […] entre los que aman […] no más desde el tiempo de […] Vacat. 15 [Beli]al para oprimir a sus siervos con […] 16 […] se alegrará […] alzaré a la que yace […] 17 […] … […]
Frag. 16+17+18+22+23+53
1 y […] Vacat. Y cuánto más en el templo […] la propiedad de su mano, pues no justifica [el hombre] 2 ante [él.] Porque él creó todo [espíritu de las ge]neraciones eternas, [y estableció con] su precepto todos los caminos. La tierra 3 la creó [con su dies]tra antes de que fuera, y con[tinuamente gobier]na sobre todo lo que [hay en ella. Y en su] misterio hace caer el lote al hombre para dar […] 4 […] con el ángel de […] santo, y para dar la recompensa del hombre an[te] 5 […] ocho […] sobre los que le aman y sobre los que observan sus precep[tos.] 6 […] se nos manifestó desde … […] olvida su alianza. Vacat. Y a […] 7 […] la Ley […] cambia para ser […] 8 […] la Ley […] completándolos. […]