"No hay decisiones buenas y malas, solo hay decisiones y somos esclavos de ellas." (Ntros.Ant.)

martes, 9 de diciembre de 2014

REFLEXIONES SOBRE JESUS: PARTE V –LOS ENIGMAS DE LA PASION DE JESUS- ¿QUIEN ERA EL DISCIPULO AMADO?

REFLEXIONES SOBRE JESUS: PARTE V
 –LOS ENIGMAS DE LA PASION DE JESUS- 
¿QUIEN ERA EL DISCIPULO AMADO?


Ariel Álvarez Valdés

Nació en Santiago del Estero, Argentina, en 1957. Es Licenciado en Teología Bíblica por la Facultad Franciscana Bíblica de Jerusalén (Israel) y Doctor en Teología Bíblica por la Universidad Pontificia de Salamanca. Es miembro de la Asociación Bíblica Italiana y de la Asociación Bíblica Española.
Se dedica a la divulgación de la investigación científica de la Biblia, a través de escritos y conferencias en la Argentina y en el extranjero. Ha publicado más de 200 artículos en revistas de quince países. Sus libros han sido traducidos a once idiomas.


¿Quién era el discípulo amado de Jesús?
Según el Evangelio, Jesús eligió a doce apóstoles. El único evangelista que no transcribe la lista de los apóstoles es Juan.

El innominado
Pero además de estos hombres aparece en el cuarto Evangelio un misterioso personaje. Se trata de alguien muy cercano al Maestro, que comparte con él sus momentos más íntimos, que figura hasta en los últimos versículos del Evangelio, pero cuyo nombre no viene jamás mencionado. Simplemente se los designa como “el Discípulo Amado”.

Ningún otro Evangelio alude a su presencia o existencia.
La primer vez que lo vemos aparecer es en la ultima cena (Jn 13: 23-26), Cuando reclina su cabeza sobre el pecho de Jesús, y éste le revela en privado quién lo estaba por traicionar. 
Luego se lo vuelve a mencionar cuando Jesús está agonizando en la cruz (Jn. 19: 25-27). Allí el Discípulo Amado es el único de los apóstoles que se encuentra a su lado y recibe de Jesús el encargo de tomar a la madre del señor como su propia madre.
La tercera vez que aparece es el domingo de Pascua, cuando se difundió la noticia de que había desaparecido el cadáver de Jesús. El Discípulo Amado, entonces, corre hasta el sepulcro, y al verlo vacio cree en la resurrección del Señor.
Al final ya del Evangelio (Jn. 21: 7), el discípulo al que Jesús amaba se encuentra pescando en una barca junto con Simón Pedro y los otros discípulos. Cuando aparece Jesús resucitado de pie en la orilla, es el único que lo reconoce, y se lo dice a Pedro.
El quinto episodio lo muestra al Discípulo Amado siguiendo de atrás y muy cerca a Pedro y Jesús, y sobre el profetisa el Señor diciendo que es capaz de hacerlo permanecer en este mundo hasta su segunda venida (Jn. 21: 20-23).
El último dato que tenemos sobre su persona es que el constituye la fuente de información de las cosas que han sido narradas en el Evangelio (Jn. 21: 24).
En total se cuentan seis apariciones de este extraño personaje, de quien no se nos da absolutamente ninguna información, ni como fue llamado, ni su patria, ni su familia, ni su profesión, ni su temperamento, sino únicamente que contaba con el particular privilegio de ser especialmente amado por Jesús.

Una propuesta con causa
Quien es este enigmático discípulo?. Es uno de los doce Apóstoles?, se trata de algún otro seguidor del Señor?.
Los estudiosos de la Biblia y la opiniones de los exegetas se han divido al respecto.
Un grupo supone que se trata de Lázaro, es el único personaje masculino del cual se dice que Jesús lo amaba, el Discípulo Amado aparece sólo después de la resurrección de Lázaro.
Pero es inadmisible que, de una misma persona, a veces se hable anónimamente (Discípulo Amado) y otras veces con su nombre (Lázaro) sin advertirnos que es la misma persona.
Además, el Discípulo Amado estuvo en la última cena reclinando su cabeza en el pecho de Jesús. Y sabemos por Mateo (Mt. 26: 20) que de ella participaron solamente los doce apóstoles, a los cuales no pertenecía Lázaro. Por lo tanto, se hace difícil defender esta solución.

Otros rechazados
Otro candidato sugerido es el joven rico, pero no parece probable que el discípulo al que tanto amaba Jesús sea precisamente el único que en todo el Evangelio rechazó la invitación de seguir al Señor.
También ha sido propuesto Natanael, aquel discípulo de quien  Jesús dijo que era “un autentico israelita en quien no hay engaño” (Jn. 1: 47), el principal obstáculo para aceptarlo es que sólo San Juan lo menciona, y ninguno de los otros tres Evangelios habla de él; ni siquiera saben que haya existido un discípulo llamado Natanael.

Las sugerencias unánimes: Juan
La que mas pesos parece tener en la aceptación popular es la que sostiene que el Discípulo Amado es el apóstol Juan, está avalada por una antiquísima tradición. Ya en el siglo II San Irineo afirmaba que Juan, el discípulo del Señor que se reclino sobre el pecho, escribió el cuarto Evangelio. Ninguna otra hipótesis cuenta con una tradición de tanta antigüedad.
Esta hipótesis parece corroborada por un detalle curioso del cuarto Evangelio: es el único que no nombra nunca al apóstol Juan.
Esto ha sido interpretado como que el mismo autor, Juan, el Discípulo Amado, por modestia y humildad ha querido callar su nombre, a fin de no poner en evidencia ante los demás esta predilección especial del Maestro por él. Además nos consta que Juan pertenecía al grupo de los tres preferidos de Jesús (junto con Pedro y Santiago), no es extraño que de entre ellos Jesús hubiera privilegiado a uno: Juan.

Cuando la hipótesis hace agua
Sin embargo a estas afirmaciones e indicios se oponen algunos argumentos que llevan a cuestionar la figura del apóstol Juan.
En primer lugar, si Juan, el mismo autor del Evangelio, es el Discípulo Amado, ¿habría sido tan soberbio de llamarse a sí mismo “el amado” de Jesús
Pero lo que más desaconseja identificar al apóstol Juan con el Discípulo Amado es la diferencia de carácter que encontramos entre ambos personajes.
Juan aparece en los Evangelios como un  hombre ambicioso, de temperamento explosivo, con un corazón intolerante. Tan violento, que estaba dispuesto a hacer desaparecer una aldea samaritana con fuego del cielo porque no los quisieron recibir cuando iban camino a Jerusalén (Lc. 9: 54). Tan ambicioso, que pidió ocupar junto con su hermano los primero puestos en el reino que Jesús estaba por fundar (Mc. 10: 35-37). Tan exclusivista, que una vez prohibió a alguien curar a un enfermo en el nombre de Jesús porque no pertenecía a su grupo, lo que le valió una reprensión de Jesús (Mc. 9:38).
En cambio en los relatos del Evangelio la figura del Discípulo Amado aparece como la figura ideal, perfecta, ubicada, modelo de discípulo. Es el único de los apóstoles del Señor que nunca aparece fuera de lugar, ni es reprendido por Jesús.
Esto último es lo que nos termina de convencer de que no se trata de Juan. Y tampoco de ninguno de los demás discípulos conocidos. Es demasiado perfecto, demasiado brillante. Cumple siempre una actuación tan correcta y virtuosa que no parece ser alguien real del círculo de Jesús.

La mejor solución
El Discípulo Amado, así como está relatado en el Evangelio, no existió. Las escenas en la que aparece no son históricas, sino idealizadas, como un símbolo de lo que debería ser todo discípulo, todo seguidor de Jesús.
El autor del cuarto Evangelio, pues, al presentar la figura del discípulo al que Jesús amaba no intentó presentar una persona historia, ni quiso retratarse a sí mismo, sino a todos aquellos que a lo largo de la historia se esfuerzan por vivir como el Maestro ordenó. Ellos son los amados de Jesús.
El Evangelio ofrece, en la presentación de este discípulo, un personaje sin rostro, anónimo. 

5 comentarios:

  1. Pues hay quien dice que el discípulo más amado era Judas. Por eso, el mismo Cristo le confió el asunto de entregarle. No podría haberles encargado tal misión a ninguno de los otros, porque no la habrían cumplido. Pero Judas, era el discípulo de confianza. No en vano era el tesorero... y jamás se quedó con nada de la bolsa común. (Ese es uno de los motivos para dudar de su supuesta traición... que no tenía necesidad alguna de hacerlo para obtener dinero)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No creo eso que dices de Judas, ya que, Jesús dijo de él: Al que entregó al hijo del hombre... mejor le hubiese valido no haber nacido.

      Eliminar
  2. existe otra posibilidad, que ese discípulo amado sea María Magdalena, pero que no se detalle especificamente porque en aquel tiempo las mujeres no eran tomadas muy en cuenta, pero para Jesús no había distinción, tal y como lo reconocen las sociedades secretas de rosacruces y caballeros templarios

    ResponderEliminar
  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  4. Creo que podría ser el candidato numero uno María Magdalena ya que se dice que la amaba mas que a los demás y la besaba en la...(agujero en el texto original)solo besaban en la mejilla o la boca no se sabe por el agujero del texto. y el segundo Judas según el evangelio de Judas. He incluso dicen que murió judas por Jesús en la cruz y ya hay otros textos islámicos que dicen que Jesús se salvó de la cruz...
    Y estoy pensando ya es una loca idea que me ha surgido a raíz de este comentario que si hubiera sido Judas el que muere en lugar de Jesús quizás se entiende mas cuando en la cruz dice lo de ,"madre hay tienes a tu hijo, hijo ahí tienes a tu madre".

    ResponderEliminar