"No hay decisiones buenas y malas, solo hay decisiones y somos esclavos de ellas." (Ntros.Ant.)

martes, 9 de diciembre de 2014

REFLEXIONES SOBRE JESUS: PARTE V –LOS ENIGMAS DE LA PASION DE JESUS- ¿QUIEN ERA EL DISCIPULO AMADO?

REFLEXIONES SOBRE JESUS: PARTE V
 –LOS ENIGMAS DE LA PASION DE JESUS- 
¿QUIEN ERA EL DISCIPULO AMADO?


Ariel Álvarez Valdés

Nació en Santiago del Estero, Argentina, en 1957. Es Licenciado en Teología Bíblica por la Facultad Franciscana Bíblica de Jerusalén (Israel) y Doctor en Teología Bíblica por la Universidad Pontificia de Salamanca. Es miembro de la Asociación Bíblica Italiana y de la Asociación Bíblica Española.
Se dedica a la divulgación de la investigación científica de la Biblia, a través de escritos y conferencias en la Argentina y en el extranjero. Ha publicado más de 200 artículos en revistas de quince países. Sus libros han sido traducidos a once idiomas.


¿Quién era el discípulo amado de Jesús?
Según el Evangelio, Jesús eligió a doce apóstoles. El único evangelista que no transcribe la lista de los apóstoles es Juan.

El innominado
Pero además de estos hombres aparece en el cuarto Evangelio un misterioso personaje. Se trata de alguien muy cercano al Maestro, que comparte con él sus momentos más íntimos, que figura hasta en los últimos versículos del Evangelio, pero cuyo nombre no viene jamás mencionado. Simplemente se los designa como “el Discípulo Amado”.

Ningún otro Evangelio alude a su presencia o existencia.
La primer vez que lo vemos aparecer es en la ultima cena (Jn 13: 23-26), Cuando reclina su cabeza sobre el pecho de Jesús, y éste le revela en privado quién lo estaba por traicionar. 
Luego se lo vuelve a mencionar cuando Jesús está agonizando en la cruz (Jn. 19: 25-27). Allí el Discípulo Amado es el único de los apóstoles que se encuentra a su lado y recibe de Jesús el encargo de tomar a la madre del señor como su propia madre.
La tercera vez que aparece es el domingo de Pascua, cuando se difundió la noticia de que había desaparecido el cadáver de Jesús. El Discípulo Amado, entonces, corre hasta el sepulcro, y al verlo vacio cree en la resurrección del Señor.
Al final ya del Evangelio (Jn. 21: 7), el discípulo al que Jesús amaba se encuentra pescando en una barca junto con Simón Pedro y los otros discípulos. Cuando aparece Jesús resucitado de pie en la orilla, es el único que lo reconoce, y se lo dice a Pedro.
El quinto episodio lo muestra al Discípulo Amado siguiendo de atrás y muy cerca a Pedro y Jesús, y sobre el profetisa el Señor diciendo que es capaz de hacerlo permanecer en este mundo hasta su segunda venida (Jn. 21: 20-23).
El último dato que tenemos sobre su persona es que el constituye la fuente de información de las cosas que han sido narradas en el Evangelio (Jn. 21: 24).
En total se cuentan seis apariciones de este extraño personaje, de quien no se nos da absolutamente ninguna información, ni como fue llamado, ni su patria, ni su familia, ni su profesión, ni su temperamento, sino únicamente que contaba con el particular privilegio de ser especialmente amado por Jesús.

Una propuesta con causa
Quien es este enigmático discípulo?. Es uno de los doce Apóstoles?, se trata de algún otro seguidor del Señor?.
Los estudiosos de la Biblia y la opiniones de los exegetas se han divido al respecto.
Un grupo supone que se trata de Lázaro, es el único personaje masculino del cual se dice que Jesús lo amaba, el Discípulo Amado aparece sólo después de la resurrección de Lázaro.
Pero es inadmisible que, de una misma persona, a veces se hable anónimamente (Discípulo Amado) y otras veces con su nombre (Lázaro) sin advertirnos que es la misma persona.
Además, el Discípulo Amado estuvo en la última cena reclinando su cabeza en el pecho de Jesús. Y sabemos por Mateo (Mt. 26: 20) que de ella participaron solamente los doce apóstoles, a los cuales no pertenecía Lázaro. Por lo tanto, se hace difícil defender esta solución.

Otros rechazados
Otro candidato sugerido es el joven rico, pero no parece probable que el discípulo al que tanto amaba Jesús sea precisamente el único que en todo el Evangelio rechazó la invitación de seguir al Señor.
También ha sido propuesto Natanael, aquel discípulo de quien  Jesús dijo que era “un autentico israelita en quien no hay engaño” (Jn. 1: 47), el principal obstáculo para aceptarlo es que sólo San Juan lo menciona, y ninguno de los otros tres Evangelios habla de él; ni siquiera saben que haya existido un discípulo llamado Natanael.

Las sugerencias unánimes: Juan
La que mas pesos parece tener en la aceptación popular es la que sostiene que el Discípulo Amado es el apóstol Juan, está avalada por una antiquísima tradición. Ya en el siglo II San Irineo afirmaba que Juan, el discípulo del Señor que se reclino sobre el pecho, escribió el cuarto Evangelio. Ninguna otra hipótesis cuenta con una tradición de tanta antigüedad.
Esta hipótesis parece corroborada por un detalle curioso del cuarto Evangelio: es el único que no nombra nunca al apóstol Juan.
Esto ha sido interpretado como que el mismo autor, Juan, el Discípulo Amado, por modestia y humildad ha querido callar su nombre, a fin de no poner en evidencia ante los demás esta predilección especial del Maestro por él. Además nos consta que Juan pertenecía al grupo de los tres preferidos de Jesús (junto con Pedro y Santiago), no es extraño que de entre ellos Jesús hubiera privilegiado a uno: Juan.

Cuando la hipótesis hace agua
Sin embargo a estas afirmaciones e indicios se oponen algunos argumentos que llevan a cuestionar la figura del apóstol Juan.
En primer lugar, si Juan, el mismo autor del Evangelio, es el Discípulo Amado, ¿habría sido tan soberbio de llamarse a sí mismo “el amado” de Jesús
Pero lo que más desaconseja identificar al apóstol Juan con el Discípulo Amado es la diferencia de carácter que encontramos entre ambos personajes.
Juan aparece en los Evangelios como un  hombre ambicioso, de temperamento explosivo, con un corazón intolerante. Tan violento, que estaba dispuesto a hacer desaparecer una aldea samaritana con fuego del cielo porque no los quisieron recibir cuando iban camino a Jerusalén (Lc. 9: 54). Tan ambicioso, que pidió ocupar junto con su hermano los primero puestos en el reino que Jesús estaba por fundar (Mc. 10: 35-37). Tan exclusivista, que una vez prohibió a alguien curar a un enfermo en el nombre de Jesús porque no pertenecía a su grupo, lo que le valió una reprensión de Jesús (Mc. 9:38).
En cambio en los relatos del Evangelio la figura del Discípulo Amado aparece como la figura ideal, perfecta, ubicada, modelo de discípulo. Es el único de los apóstoles del Señor que nunca aparece fuera de lugar, ni es reprendido por Jesús.
Esto último es lo que nos termina de convencer de que no se trata de Juan. Y tampoco de ninguno de los demás discípulos conocidos. Es demasiado perfecto, demasiado brillante. Cumple siempre una actuación tan correcta y virtuosa que no parece ser alguien real del círculo de Jesús.

La mejor solución
El Discípulo Amado, así como está relatado en el Evangelio, no existió. Las escenas en la que aparece no son históricas, sino idealizadas, como un símbolo de lo que debería ser todo discípulo, todo seguidor de Jesús.
El autor del cuarto Evangelio, pues, al presentar la figura del discípulo al que Jesús amaba no intentó presentar una persona historia, ni quiso retratarse a sí mismo, sino a todos aquellos que a lo largo de la historia se esfuerzan por vivir como el Maestro ordenó. Ellos son los amados de Jesús.
El Evangelio ofrece, en la presentación de este discípulo, un personaje sin rostro, anónimo. 

sábado, 8 de noviembre de 2014

TEXTOS DE QUMRAN -CARTA HALAQUICA (4Q514)

Textos de Qumran
Textos Haláquicos

Carta Haláquica
(4Q514)
(4QProceso de purificación)
Texto completo

Por Florentino García Martínez

Buena parte del contenido de las “reglas” está formado por prescripciones haláquicas, normas concretas de conducta derivadas de una interpretación determinada de la legislación veterotestamentaria. Algunos textos, como el Rollo del Templo, por ejemplo, no son otra cosa que colecciones de halakot. Incluso dentro de narraciones para-bíblicas, como el libro de los Jubileos, la halaká ocupa un lugar importante.

Carta Haláquica
(4Q514)
(4QProceso de purificación)
Texto completo

Frag. 1 col.I
1 … […] una mujer […] 2 él no comerá […] para todos los impuros […] 3 para contar para [él siete días de lus]tración; y lavará (sus vestidos) en el día de [su] purificación [… Y que quien] 4 no haya comenzado  a purificarse de “su fuente” que no coma [… Y que tampoco coma] 5  en su impureza primaria. Y todos los impuros temporales, en el día de su purificación, se bañarán 6 y lavarán  (sus vestidos) en agua y serán puros. Vacat. Después comerán su pan de acuerdo con la ley de la pureza. 7 Que se coma arrogantemente en su impureza primaria quien no haya comenzado a purificarse de “su fuente”, 8 y que igualmente no coma durante su impureza primaria. Todos los impuros temporales, en el día de 9 su purificación se bañaran y lavarán (sus vestidos) en agua y serán puros y después comerán su pan 10 de acu[erdo con la ley. Que] nadie como o beba con cualquiera que prepara 11 […] en el ser[vicio…]

TEXTOS DE QUMRAN -CARTA HALAQUICA 4Q513 [4QOrdb]

Textos de Qumran
Textos Haláquicos

Carta Haláquica
(4Q513 [4QOrdb])
(4QOrdenanzasb)
Texto completo
Por Florentino García Martínez

Buena parte del contenido de las “reglas” está formado por prescripciones haláquicas, normas concretas de conducta derivadas de una interpretación determinada de la legislación veterotestamentaria. Algunos textos, como el Rollo del Templo, por ejemplo, no son otra cosa que colecciones de halakot. Incluso dentro de narraciones para-bíblicas, como el libro de los Jubileos, la halaká ocupa un lugar importante.

Carta Haláquica
(4Q513 [4QOrdb])
(4QOrdenanzasb)
Texto completo

Frag. 1-2 col.I
1[…] … 2[… el siclo es de vein]te [geras] según el si[clo del templo …] El medio 3 [siclo tiene do]ce [óbolos, dos] zuzim […] /y también/ de ellos viene la impureza. 4 [El efah y el] hato /de ellos viene la impureza/ son de la misma medida: [diez issarones. Como el efah del] grano, es el hato del vino. La seah 5 [es de tres issa]rones y un tercio de is[sarón. De ellos viene la impu]reza. Y el diezmo del efah 6 [es un issarón…]

Farg. 1-2 col.II
1 para acercarse a los alimentos santos, pues son impuros […] 2 señoras de hijos extranjeros y a toda fornicación que […] 3 él escogió para sí, para alimentarlos con toda la porción de […] 4 y para un alimen[to (?) de án]geles, y para expiar [en ellos] con ellos en favor de Is[rael…] 5 la fornicación de sus alimentos, él lleva la iniquidad porque ha profanado […] 6 ellos […] pecado en su profanación […]

Frag. 3
1 […] … […] 2 […] convocación [santa…] el balanceo de la gavilla […] 3 […] en el día del sábado para … […] sin contar los sábados […] 4 […] para celebrar el recuerdo de […] el error de la ceguera […] 5 […] que … […] y no la ley de Moisés […]

Frag. 10
1 […] … […] 2 y los hijos de Israel […] 3 que no se mezclen con […] 4 ellos en la pu[reza …] 5 y … […] 6 en la pureza […] 7 el templo […] 8 de los hijos de Aa[rón …]

Frag. 13
1 […] y las cavidades naturales de la roca 2 […] para sus expiaciones agradables 3 […] haciendo y contaminándose 4 [… conta]minándose con aceite […] 5 […] en su impureza […] 6 […] a la bebi[da…] 7 […] Y si […] 8 […] de todo lo que […]

jueves, 16 de octubre de 2014

CARTA DE LA REINA PUDUHEPA (HATTI) AL REY NIQMADU (UGARIT)

CARTA DE LA REINA PUDUHEPA (HATTI) AL REY NIQMADU (UGARIT)

Por Jesus Luis Cunchillos Ilarri y Juan Pablo Vita Barra

Carta escrita por la Reina Puduhepa de Hatti al rey Niqmadu de Ugarit hacia 1218 antes de Cristo. Es una tablilla de barro escrita   en lengua ugaritica. 
El documento permaneció sepultado entre los escombros del incendio final que arrasó la ciudad de Ugarit (Siria) hacia 1185/2 a. C. La tablilla fue hallada en el año 1953 de nuestra era por el arqueólogo Kuss, este  la encontró en la habitación 56 del Palacio Real de Ugarit (archivos Este).
Ch. Virolleaud, epigrafista de la misión arqueológica de Ras Shamra (Ugarit), habla  de esta carta  en los siguientes términos:
«(La carta) medía ... 16 cm. de ancho y 22 cm. de alto; y aunque sólo tengamos fragmentos dispersos se ve bien que se trata de un mensaje (thm) expedido a Niqmad por una reina cuyo nombre se escribe Pdgb 
Una carta, ofrece la particularidad de constituir una unidad literaria que como tal posee un sentido completo. En su interior el autor expresa uno o varios pensamientos completos, además, el escriba tiene la costumbre de separar cada asunto, cada tema, con una raya horizontal continua poniendo así un nuevo límite del que hay que tener en cuenta, pues la raya horizontal es el equivalente, al menos en Ugarit, de nuestro punto y aparte.
Hay que investigar, en el contexto histórico, ya que las cartas ugaríticas no llevan fecha. El nombre de los personajes así como las alusiones a hechos conocidos permiten ir acumulando indicios que pueden convertirse en pruebas de la época en que fue redactada.

J.-L. Cunchillos, partiendo del trabajo epigráfico de D. Pardee, llegó a la siguiente traducción:

1- Mensaje de Pudugiba, Gran Reina.
2a- A Niqmadu ¡di!
2b-3- Aquí, junto al Sol y junto a la Reina todo va bien.
4- ¡Que para tu País y para tu Casa las cosas vayan bien!
-------------------------------------------------------------------
5- Yo he transmitido a la Casa del Rey tu mensaje: «Aquí
6- el oro de mi tributo que el Sol estableció para sí mismo».
7- Pero tú te has opuesto a [lo] que yo había establecido en el tratado,
8- tú no te has dignado pagarlo. Viniste y visitaste
9- a nuestro Rey. Nos sentamos, nos aliarnos contigo [ ..- ]
10- [ ... ]. Pero tú, cabe mí, no has venido [ ... ]
11- ni has nombrado (encargado) una embajada cabe m',
12a- como yo había estipulado en mi favor.
12b- Entonces, el oro
13- que tu me entregaste, al Sol le hago entrega.
---------------------------------------------------------
14- Respondo a la queja que dirigiste a la casa del Rey:
15- «Ahora las caravanas de Egipto me dejan de lado».
16-18- Yo voy a montar las caravanas de Egipto en el país de Ugarit y por el país de NuhaSSe
pasarán, y por los países de Niya ... en el valle.
19-21- [ ... ] Los países de Ugarit y de [ ... ] yo [ ... ] la queja [ ... ] el rey de
GargamiS [ ... ]
22- [ … ]
23- [ … ]
24- [ ... ] en el país de [ ... ]
25- [ ... ] irán. Además, en [ ... ]
26- pasará para mí el país de [ ... ]
27- QadeS y en el país de [ … ]
28- y evitará el país de [ ... ]
----------------------------------
29- La entrega de lapislázuli que tú enviaste a la casa del Rey [ … ]
30-31- «Aquí ¿por qué el Guerrero de Ba'alu Sapanu ... piedras preciosas. No hay piedras
preciosas en mi Casa?» ... Ahora
32- yo me alegro. Ahora bien, [ … ]
33- no hay tallador [ … ]
34- pero tú, la carta [ ... ]
35- y yo dije fortificaré [ … ],
36- pero tú, por tu cuenta, encontraste [ … ]
37- que la reina iría [ … ]
38- También los perforadores [ … ]
39- y los trabajadores del lapislázuli partirán [ … ]
40- subirán. Hay un perforador tuyo, y tú [ … ]
41- te encuentras [ … ]
42- [ … ]
43- [ … ]
44- [ ... ] el tributo [ … ]
45- [ … ]
46- [ … ]
47- [ ... ] yo establecí [ ... ]
48- [ … ]
49- [ … ]
50- [ ... ] el tributo que yo [ … ]
51- [ … ]
52- [ … ] tributo y yo [ … ]
53- [ ... ] justicia
54-60- [ … ]

El análisis del texto 
El contenido del texto, tal como nos ha llegado, se divide en cuatro partes. Cada una trata un asunto distinto. La individualidad de las partes viene subrayada por las líneas horizontales con las que el escriba concluyó cada una. Las cuatro partes de la carta son las siguientes:
1) Líneas 1-4: contienen la introducción de la carta, que se compone de remitente, destinatario y saludo.
2) Líneas 5-13: problemas diplomáticos relacionados con el pago del tributo y la visita que el rey inferior debía hacer al Sol o rey superior.
3) Líneas 14-28: cuestiones diplomáticas y comerciales centradas en las rutas caravaneras.
4) Líneas 29-60: el rey de Ugarit, productor de piedras preciosas, no envía ninguna a Hatti, como es su obligación, so capa de no disponer de obreros especializados.
Esto muestra  cómo un texto, en este caso la «Carta de la reina Pudugiba», puede ofrecer importante información al historiador si se basa en un trabajo arqueológico, epigráfico, filológico y literario del mismo texto.
Entender un texto tan antiguo exige del intérprete, además, de un buen conocimiento del contexto histórico que lo produjo, tener  un buen «sentido del texto» 

viernes, 3 de octubre de 2014

QUMRAN - CARTA HALAQUICA 4Q279 ? [4QLeqet]

Textos de Qumran
Textos Haláquicos

Carta Haláquica
(4Q279 ? [4QLeqet])
(4QNormas sobre espigueo)

Texto completo

Por Florentino García Martínez

Buena parte del contenido de las “reglas” está formado por prescripciones haláquicas, normas concretas de conducta derivadas de una interpretación determinada de la legislación veterotestamentaria. Algunos textos, como el Rollo del Templo, por ejemplo, no son otra cosa que colecciones de halakot. Incluso dentro de narraciones para-bíblicas, como el libro de los Jubileos, la halaká ocupa un lugar importante.

Carta Haláquica
(4Q279 ? [4QLeqet])
(4QNormas sobre espigueo)

Texto completo

Frag. 1
1 [espi]garán. Y no lo espigarán […] 2 [que] ninguno que toca la bebida de los Numerosos, pues […] 3 [espi]garán, y las higueras […] […] 4 su bebida saldrá se[gún …] Todos espigarán [en pureza … ] 5 que no […] Y si se burlan (?) […] 6 Que no rediman to[das…]… /para exponerse/ hasta que […] 7 [espiga]rán en pureza […] su trabajo […]

Frag. 2
1 […] … […] 2 […] espigarán en pureza […] 3 […] … y espigarán, cada uno […] 4 […] … […] 5 […] inocentes […] 6 […] … […]

QUMRAN - CARTA HALAQUICA 4Q251 [4QHalakaha]

Textos de Qumran
Textos Haláquicos

Carta Haláquica

(4Q251 [4QHalakaha])

(4QNormas alimenticias y sexuales)
Texto completo
Por Florentino García Martínez

Buena parte del contenido de las “reglas” está formado por prescripciones haláquicas, normas concretas de conducta derivadas de una interpretación determinada de la legislación veterotestamentaria. Algunos textos, como el Rollo del Templo, por ejemplo, no son otra cosa que colecciones de halakot. Incluso dentro de narraciones para-bíblicas, como el libro de los Jubileos, la halaká ocupa un lugar importante.

Carta Haláquica
(4Q251 [4QHalakaha])
(4QNormas alimenticias y sexuales)
Texto completo


Frag. 1
1[…] del pecado […] 2 […] indemnizará al pa[ro forzado] y costeará la curación. 3 [Si un toro cornease a un hombre o una mu]jer y muriese, apedrearán al toro 4 [y no se comerá su carne; pero el dueño será absuelto. Pero si el toro fuese cor]neador desde antiguo 5 [y, habiendo advertido al dueño, no lo hubiere guardado y aquél matare a un hom]bre o una mujer

Frag. 2
1[Que nadie consuma grano, vi]no o aceite hasta [que el sacerdote haya balanceado] 2 sus primicias de los primeros frutos. Y que nadie aparte el caldo, pues [el vino] 3 es la primicia del caldo, y el grano es la mejor parte de [… Y el pan de] 4 los primeros frutos son las tortas fermentadas que deben llevar el día de [los primeros frutos] 5 Estos son los primeros frutos. Que nadie coma el trigo nuevo […] 6 hasta que llegue el día del pan de los primeros frutos. Que no […]

Frag. 3
1 […] … […] 2 […] Que no 3 […] el issarón […] 4 […] y el animal […] 5 [… el pri]mogénito del hombre y del animal impuro, 6 [… el to]ro y el cordero, y el templo de 7 […] es como el primogénito. Y el producto del árbol 8 [… y el acei]te y la oliva en el año cuarto 9 […] ofrenda, todo holocausto (es) para el sacerdote.

Frag. 4
1 [… to]ro, u oveja, o cabra, que no son perfec[tos] 2 […] Y no comerás su carne, pues […] 3 […] Que nadie coma la carne de un animal 4 [… y el animal mu]erto o el animal desgarrado que no vive, pues 5 […] al extranjero, y la grasa, para ha[cer…] 6 [… para sa]crificar de ella […] 7 […] … […]

Frag. 5
1 […] 2 […] comerán 3 […] Vacat. Toda prevaricación con la que prevaricará 4 […] para comer, porque es una abominación. 5 […] un dueño (y) no tiene quien lo redima

Frag. 6
1 [… un hom]bre con su prójimo […] 2 […] … al impuro […] 3 […] el herido que caerá […] 4 […] cambia su alma […] 5 […] es un cambio; todo lo que es cortado […] 6 […] en lo que no hay alma está muerto

Frag 7
1 Sobre las desnudeces: […] 2 Que un hombre no tome a […] 3 la hija de su hermano o a la hija de […] 4 un hombre la desnudez de la hermana de su ma[dre…] 5 padre de ella y al hermano de la madre de ella […] 6 Que no descubra un hombre la desnudez de […] 7 Que un hombre no tome la mujer […]

domingo, 21 de septiembre de 2014

QUMRAN -CARTA HALAQUICA 4Q159[4QORDa]-

Textos de Qumran
Textos Haláquicos

Carta Haláquica
(4Q159 [4QOrda])
(4QOrdenanzasa)

Texto completo
Por Florentino García Martínez

Buena parte del contenido de las “reglas” está formado por prescripciones haláquicas, normas concretas de conducta derivadas de una interpretación determinada de la legislación veterotestamentaria. Algunos textos, como el Rollo del Templo, por ejemplo, no son otra cosa que colecciones de halakot. Incluso dentro de narraciones para-bíblicas, como el libro de los Jubileos, la halaká ocupa un lugar importante.

Carta Haláquica
(4Q159 [4QOrda])
(4QOrdenanzasa)

Texto completo


Frag. 1 col. II
1 […] No […] …  […]2 [… Isra]el y [sus transgre]siones y para expiar por todos sus pecados. [Cuando uno recolecta] 3 [su campo y] hace de él una era o un lagar, quien viene a la era [o al lagar, sea un levita, o un extranjero, un huérfano o una viuda,] 4 cualquiera en Israel que no tiene nada, que coma de ellos, y que recoja para sí; pero que [no recoja para su casa, pues “quien entra a las mieses de] 5 un campo podrá comer por sí mismo, pero no lo llevara a su casa para depositarlo [“…] 6 Sobre [el rescate:] el dinero del censo que uno da como rescate de su propia persona será de medio siclo [según el siclo del templo, como ofrenda a Dios] 7 Una sola vez lo dará en todos sus días. El siclo tiene veinte geras en el [siclo del templo. Por todos los que entran para ser alistados] 8 por los seiscientos mil: cien talentos; por el tercio, medio talento, [treinta minas; por los quinientos, cinco minas,] 9 y por la cincuentena, media mina, [veinte]cinco siclos. El total [es de seis mil treinta y cinco minas y media] 10 mina. [Su ofrenda pacífica, según los alistados: mil hom]bres, diez minas; [cien hombres, una mina; cincuenta hombres, media mina;] 11 [diez hombres, cinco siclos –cin]co (siclos) de plata (hacen) la decima parte de [una mina; un hombre, diez geras- diez (geras) de plata] 12 [(hacen) medio siclo, ya que el siclo tiene veinte geras según el sic]lo del templo; me[dio siclo es la ofrenda para Dios…] 13 […] el efab y el bato son de la misma medida […] 14 […] tres décimos […] 15 […] Vacat. […] 16 […] todo el pueblo, y alzarán sus ma[nos…] 17 […] Israel y quemara la gra[sa…]

Frag. 2-4 
1 [y si se ha empobrecido y se vende a un] extranjero o a descendiente de fami[lia de extranjero, que sea como jornalero por un año. Que no le domine con dureza] 2 en presencia de Isra[el. Que] no sirvan a los gentiles; con [mano fuerte y con brazo extendido los sacó de la tierra de] 3 Egipto y les ordenó que no fueran vendidos al precio de un esclavo. [En un caso extraordinario, que vayan a los diez] hombres 4 y dos sacerdotes, y que sean juzgados por estos doce. [… Si hay] 5 un asunto capital en Israel, será consultada su autoridad, y quien les desobedezca […] 6 será ejecutado, pues actuó insolentemente. Una mujer no ha de llevar prenda de varón; todo [el que lo hace, comete una abominación; que no] 7 se cubra con un manto de mujer, y que no se vista con una túnica de mujer, pues es una abominación. Vacat. […] 8 En el caso que un hombre difame a una doncella de Israel, si lo dice al mo[mento] de tomarla, la investigarán; [si] 9 se confirma y el no ha mentido sobre ella, la ejecutaran; pero si ha testimoniado [falsa]mente sobre ella, que le multen dos minas [y que no] 10 se divorcie de ella en todos los días [de su vida]. Todo aquel que […]