"No hay decisiones buenas y malas, solo hay decisiones y somos esclavos de ellas." (Ntros.Ant.)

sábado, 16 de junio de 2012

LA CARTA DE GILGAMESH


LA “CARTA DE GILGAMESH”

por Federico Lara Peinado




Carta descubierta en Sultantepe (tres ejemplares) y redactada muy probablemente en el siglo VII en algún lugar de Asiria. Se trata de un unicum, con algunos pasajes complejos y con pequeñas lagunas textuales, que dificultan una total comprensión. La perdida de parte de la primera línea, por ejemplo, impide conocer a que rey escribe Gilgamesh, considerado aquí erróneamente rey de Ur. 
Esta extraña carta, totalmente apócrifa, constituiría un ejercicio escolar no exento de ribetes irónicos.

1- A ti […], rey de […]ranunna, habla(le) así:
“Así habla Gilgamesh, rey de Ur, vástago de Kullab, criatura de Anu, (de Enlil) y de Ea, favorito de Shamash, querido de Marduk. El, que al igual que una cuerda tendida desde el horizonte hasta el cenit del cielo, domina los países en su totalidad, mientras que los reyes que ocupan sus tronos besan sus pies; rey que ata con una trailla a todos los países desde Oriente a Occidente”.
2- Lo que sigue (está dictado) por orden de Enlil, dios de las victorias.
“He reunido para enviártelos directamente 600 hombres de élite. Respecto a los grandes bloques de obsidiana y de lapislázuli, engastados de oro selecto, que son necesarios destinar para la estatua de mi amigo Enkidu, te había escrito, pero me has respondido: ´¡Nada!´”.
3- “Te escribo ahora directamente. En cuanto recibas esta carta mía para leerla, levántate y vete al país de Erish (y) llévate contigo un buen grupo de caballos, […] mil caballos blancos con manchas negras, 70.000 caballos negros con manchas blancas, 100.000 yeguas cuyos cuerpos tienen el aspecto de la madera  kanaktu de las montañas, 40.000 toros que no cesen de dar vueltas, 50.000 tiros de mulos abigarrados, 50.000 fogosos toros de pezuñas perfectas y de cuernos intactos, 20.000 potes de asfalto, 30.000 jarras de mantequilla, 80.000 jarrones de vino, 80.000 medidas de bulbos comestibles, 90.000 grandes encimeras de madera de palisandro, 100.000 asnos machos cargados de cedros, de enebro, reenvíalos a tu conveniencia y vente aquí.
4- Un bloque de oro rojizo -¡que pese 30 minas!- quiero fijarlo sobre el busto de Enkidu, mi amigo.
(Además, con) […] millares de piedras preciosas de GAZ, de jaspe, de lapislázuli, de todas clases de piedras de montaña, quiero fabricar (con ellas) un collar deslumbrante.
40.000 (barras) de aleación de plata, de estaño blanco para el tesoro real del gran señor Marduk.
90.000 talentos de hierro puro de bella cualidad, escogido, templado, seleccionado, precioso, excelente, martilleado. ¡Careciendo de paja, que el metalista haga cérvidos!
120.000 talentos de buen (cobre), puro: con el conjunto de bienes así ordenado, el metalista los utilizará para el trabajo del templo.
Un cofre nuevo, de factura original, todo cuanto haya de precioso, de exótico y que mis ojos nunca hayan visto, (ya sea) lleno o vacio.
Busca millares de hombres para el transporte y reúnelos; llena grandes barcos nuevos y desciende al Éufrates con la plata y el oro, llévalos al muelle de Babilonia para que mis ojos los vean y para que mi corazón se hiele de estupor.
5- En el supuesto de que no te vea el 15 de Tishri en la puerta de mi ciudad de Ur, juro por los grandes dioses que no pueden alterar la palabra jurada, lo juro por mis dioses: Lugalbanda, Sin, Shamash, Palil, Lugalgirra y Meslamtea, Zababa y el dios de mi señor, el “agresor”, a quien siempre honrarás el nombre, que te lo enviaré a destruir tus villas, a saquear tus palacios, (a desarraigar) tus vergeles, a fija verjas en el interior de tus canales, […] de tu ciudad fortificada que me han hablado mal […] para que en ella se instale Gilgamesh. ¡Todos estos males que no me sea imputados!
6- (Te traeré) a tus esclavos, a tus oficiales, a tus artesanos, a tus hijos, tus bienes, así como a tus descendientes a la gran puerta de Ur. A tu familia y a tí mismo os llevaré a la casa del metalista para remitirte […] talentos de cobre de doce espadas. Te hago obsequio (de ello). Escribo una tablilla.
7- Y (ante) las gentes de Ur te erigiré (una estela) con (las figuras) de dioses protectores, en la puerta exterior. Los habitantes de Ur se apresurarán para pasar cerca de ti. Envíame lo más pronto posible una respuesta a mi tablilla y ven aquí. Así tu no incurrirás en ningún castigo de mi parte”.
Mensaje de Gilgamesh, el poderoso rey que no tiene rival.

[Colofón]
8- Escrito y colacionado según su original. Escrito por Adad-mushammer, el joven aprendiz, hijo de Nergal-tukulti, escriba.
¡Quienquiera que se lleve (la tablilla), que el dios Ea, (señor del Apsu), le arrebate sus ojos! ¡Quienquiera que la busque y después la olvide, que se rápidamente […] por la mano del dios Nabu!

2 comentarios:

  1. deja copiar textualmente los libros....

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. De eso se trata copiar textualmente indicando siempre el autor, no pretendo llevarme pergaminos ajenos.
      Siempre lo que publico es textual, cuando se trata de artículos de otros autores o textos antiguos para transmitir la obra tal cual es.

      Eliminar