"No hay decisiones buenas y malas, solo hay decisiones y somos esclavos de ellas." (Ntros.Ant.)

martes, 21 de febrero de 2012

LOS DIOSES MAYAS -YUM KIMIL, AH PUCH-


LOS DIOSES MAYAS
Yum Kimil. El señor de la muerte (dios A)


El mundo subterráneo (metnal en yucateco, olontic en tzotzil o xibalbá en quiché) era residencia de varias deidades vinculadas con la muerte, la fecundidad y la germinación. El dios principal de este reino posee nombres que señalan su naturaleza cadavérica: Ah Puch (El Descarnado), Kisin (El Flatulento), Yum Kimil (Señor de la Muerte) o Kimi (Muerte). También puede poseer nombres calendáricos: Hun Ajaw (Uno Señor), Hun Came (Uno Muerte) y Vucub Came (Siete Muerte).
Se le representó con la imagen de un cuerpo humano esquelético, o bien mostrando signos de putrefacción como vientre hinchado, emanación de aromas fétidos por la nariz o por el ano, puntos o partes oscurecidas que indican la descomposición de las carnes, collares o pulseras formados por cascabeles en forma de ojos con las cuencas vacías y un tatuaje parecido a nuestro signo de porcentaje (%) en el rostro o en el cuerpo.
Se trata de un ser andrógino que al igual que los humanos realiza actividades rituales y cotidianas propias de ambos sexos, por lo que se le observa en actos como fumar tabaco, presenciar sacrificios, quebrar un árbol o una cuerda, danzar frenéticamente en el inframundo, copular con la diosa lunar o confeccionar textiles en un telar de cintura.
En la escritura jeroglífica, un cráneo descarnado representa el número 10 (lahun), y uno de los 20 días del calendario ritual era kimi o kame (muerte). Además, un mascarón descarnado, como manifestación de Itzamnaaj, era el portal del inframundo.

Ah Puch , Dios de la Muerte


Tiene por cabeza una calavera, muestra las costillas desnudas y proyecciones de la columna vertebral; si su cuerpo está cubierto de carne, ésta se ve hinchada y cubierta de círculos negros que sugieren la descomposición. Accesorios imprescindibles del vestido del dios de la muerte son sus ornamentos en forma de cascabeles. Estos aparecen algunas veces atados a sus cabellos o a fajas que le ciñen los antebrazos y piernas, pero más a menudo están prendidos de un collar en forma de golilla. Estos cascabeles de todos tamaños, hechos de cobre y a veces de oro, se encontraron en considerables cantidades durante el dragado del Pozo de los sacrificios de Chichén Itzá, se supone que en el lugar donde habían sido arrojados con las víctimas inmoladas. Ah Puch, la antítesis de Itzamná, tiene como él dos jeroglíficos de su nombre, y es, después de éste, la única deidad que se distingue de esta manera. El primero representa la cabeza de un cadáver con los ojos cerrados por la muerte, el segundo la cabeza del dios mismo, con la nariz truncada, mandíbulas descarnadas y como prefijo un cuchillo de pedernal para los sacrificios. Un signo que se encuentra asociado frecuentemente al dios de la muerte es algo parecido a nuestro signo de tanto por ciento %. El dios de la muerte era la deidad patrona del día Cimí, que significa "muerte" en maya. En el caso de Ah Puch, estamos frente a una deidad de primera clase, como lo prueba la frecuencia de sus representaciones en los códices. Como jefe de los demonios, Hunhau reinaba sobre el más bajo de los nueve mundos subterráneos de los mayas, y todavía hoy creen los mayas modernos que bajo la figura de Yum Kimil, el Señor de la Muerte, merodea en torno a las habitaciones de los enfermos en acecho de su presa.
Ah Puch es una deidad malévola. Su figura está asociada frecuentemente con el dios de la guerra y de los sacrificios humanos, y sus constantes compañeros son el perro, el ave Moán y la lechuza, considerados como criaturas de mal agüero y de muerte.

***
Texto tomado de: Morley, Sylvanus G. La Civilización Maya (Revisada por George W. Brainerd. Fondo de Cultura Económica,
© Universidad Autónoma de Yucatán

4 comentarios:

  1. Llevo varios días leyendo este blog. Me parece espectacular. Sencillamente me fascina la Historia aunque soy Ingeniero de Sistemas. Al hablar de estos libros hasta mi familia me dice loco, pero tienen un atractivo bastante grande ya que pocos los han visto. Muchas por este blog.

    He de presumir que usted el autor es Arqueólogo o de un área similar, por lo que me gustaria preguntarle sobre una idea que cargo desde hace días: ¿Que pensaría usted de afirmar que los vigilantes señalados en el Libro de Enoc son los mismos dioses sumerios llamados anunaki? Me parece que las descripciones de algunos vigilantes coinciden con las descripciones de los anunaki, pero dado que no es mi especilidad tengo ciertas dudas acerca de la afirmación.

    Saludos desde Venezuela.

    ResponderEliminar
  2. Estimado amigo, solo soy un aficionado como vos, me hubiera encantado ser Arqueologo o Historiador!!!.
    Con relación a tu pregunta, un poco este blog nació en base a lo que algunos autores relacionaban a los dioses con seres extraterrestre, por lo tanto me propuse a buscar y recopilar esos textos a los cuales estos autores hacian referencia; y bueno una cosa lleva a la otra.
    Hoy además mi propuesta es llegar a formar una gran coleccion de textos antiguos, para que el lector inquieto tenga un lugar donde encontrarlos.
    Si los vigilantes son los anunaki y si los anunaki son seres extraterrestres que crearon a nuestra raza no descarto nada, me parece una teoria muy interesante.

    ResponderEliminar
  3. No me comprendes hermano. Recuerda que los Vigilantes son los Ángeles del cielo que se revelaron y de allí vienen los Nephilim, los hijos de los Hijos de Dios con las Hijas de los hombres según Enoc y Genesis.

    Creo que los Dioses sumerios Anunaki son esos Vigilantes expulsados del cielo mencionados en Enoc.

    ResponderEliminar
  4. En todo este terreno sólo podemos especular. Los expertos afirman que muchas de las narraciones del génesis tiene influencia de las culturas de la antigua mesopotamia, no olvidemos que los patriarcas salieron de Ur y que el acutiverio en Babilonía fue fundamental, se cree que allí se terminó de dar forma al génesis tal cual lo conocemos hoy. Hubo una tradición común en aquellos pueblos? o hubo una clara influencia de uno sobre los otros?, si esto fuera así estaríamos hablando de los mismos hechos...
    Mi comentario anterior tiene relación a lo que vos preguntabas, ya que tu inquietud la desarrollo ampliamente en sus teoría Sitchin.
    Saludos cordiales.

    ResponderEliminar