"No hay decisiones buenas y malas, solo hay decisiones y somos esclavos de ellas." (Ntros.Ant.)

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jueves, 16 de octubre de 2014

CARTA DE LA REINA PUDUHEPA (HATTI) AL REY NIQMADU (UGARIT)

CARTA DE LA REINA PUDUHEPA (HATTI) AL REY NIQMADU (UGARIT)

Por Jesus Luis Cunchillos Ilarri y Juan Pablo Vita Barra

Carta escrita por la Reina Puduhepa de Hatti al rey Niqmadu de Ugarit hacia 1218 antes de Cristo. Es una tablilla de barro escrita   en lengua ugaritica. 
El documento permaneció sepultado entre los escombros del incendio final que arrasó la ciudad de Ugarit (Siria) hacia 1185/2 a. C. La tablilla fue hallada en el año 1953 de nuestra era por el arqueólogo Kuss, este  la encontró en la habitación 56 del Palacio Real de Ugarit (archivos Este).
Ch. Virolleaud, epigrafista de la misión arqueológica de Ras Shamra (Ugarit), habla  de esta carta  en los siguientes términos:
«(La carta) medía ... 16 cm. de ancho y 22 cm. de alto; y aunque sólo tengamos fragmentos dispersos se ve bien que se trata de un mensaje (thm) expedido a Niqmad por una reina cuyo nombre se escribe Pdgb 
Una carta, ofrece la particularidad de constituir una unidad literaria que como tal posee un sentido completo. En su interior el autor expresa uno o varios pensamientos completos, además, el escriba tiene la costumbre de separar cada asunto, cada tema, con una raya horizontal continua poniendo así un nuevo límite del que hay que tener en cuenta, pues la raya horizontal es el equivalente, al menos en Ugarit, de nuestro punto y aparte.
Hay que investigar, en el contexto histórico, ya que las cartas ugaríticas no llevan fecha. El nombre de los personajes así como las alusiones a hechos conocidos permiten ir acumulando indicios que pueden convertirse en pruebas de la época en que fue redactada.

J.-L. Cunchillos, partiendo del trabajo epigráfico de D. Pardee, llegó a la siguiente traducción:

1- Mensaje de Pudugiba, Gran Reina.
2a- A Niqmadu ¡di!
2b-3- Aquí, junto al Sol y junto a la Reina todo va bien.
4- ¡Que para tu País y para tu Casa las cosas vayan bien!
-------------------------------------------------------------------
5- Yo he transmitido a la Casa del Rey tu mensaje: «Aquí
6- el oro de mi tributo que el Sol estableció para sí mismo».
7- Pero tú te has opuesto a [lo] que yo había establecido en el tratado,
8- tú no te has dignado pagarlo. Viniste y visitaste
9- a nuestro Rey. Nos sentamos, nos aliarnos contigo [ ..- ]
10- [ ... ]. Pero tú, cabe mí, no has venido [ ... ]
11- ni has nombrado (encargado) una embajada cabe m',
12a- como yo había estipulado en mi favor.
12b- Entonces, el oro
13- que tu me entregaste, al Sol le hago entrega.
---------------------------------------------------------
14- Respondo a la queja que dirigiste a la casa del Rey:
15- «Ahora las caravanas de Egipto me dejan de lado».
16-18- Yo voy a montar las caravanas de Egipto en el país de Ugarit y por el país de NuhaSSe
pasarán, y por los países de Niya ... en el valle.
19-21- [ ... ] Los países de Ugarit y de [ ... ] yo [ ... ] la queja [ ... ] el rey de
GargamiS [ ... ]
22- [ … ]
23- [ … ]
24- [ ... ] en el país de [ ... ]
25- [ ... ] irán. Además, en [ ... ]
26- pasará para mí el país de [ ... ]
27- QadeS y en el país de [ … ]
28- y evitará el país de [ ... ]
----------------------------------
29- La entrega de lapislázuli que tú enviaste a la casa del Rey [ … ]
30-31- «Aquí ¿por qué el Guerrero de Ba'alu Sapanu ... piedras preciosas. No hay piedras
preciosas en mi Casa?» ... Ahora
32- yo me alegro. Ahora bien, [ … ]
33- no hay tallador [ … ]
34- pero tú, la carta [ ... ]
35- y yo dije fortificaré [ … ],
36- pero tú, por tu cuenta, encontraste [ … ]
37- que la reina iría [ … ]
38- También los perforadores [ … ]
39- y los trabajadores del lapislázuli partirán [ … ]
40- subirán. Hay un perforador tuyo, y tú [ … ]
41- te encuentras [ … ]
42- [ … ]
43- [ … ]
44- [ ... ] el tributo [ … ]
45- [ … ]
46- [ … ]
47- [ ... ] yo establecí [ ... ]
48- [ … ]
49- [ … ]
50- [ ... ] el tributo que yo [ … ]
51- [ … ]
52- [ … ] tributo y yo [ … ]
53- [ ... ] justicia
54-60- [ … ]

El análisis del texto 
El contenido del texto, tal como nos ha llegado, se divide en cuatro partes. Cada una trata un asunto distinto. La individualidad de las partes viene subrayada por las líneas horizontales con las que el escriba concluyó cada una. Las cuatro partes de la carta son las siguientes:
1) Líneas 1-4: contienen la introducción de la carta, que se compone de remitente, destinatario y saludo.
2) Líneas 5-13: problemas diplomáticos relacionados con el pago del tributo y la visita que el rey inferior debía hacer al Sol o rey superior.
3) Líneas 14-28: cuestiones diplomáticas y comerciales centradas en las rutas caravaneras.
4) Líneas 29-60: el rey de Ugarit, productor de piedras preciosas, no envía ninguna a Hatti, como es su obligación, so capa de no disponer de obreros especializados.
Esto muestra  cómo un texto, en este caso la «Carta de la reina Pudugiba», puede ofrecer importante información al historiador si se basa en un trabajo arqueológico, epigráfico, filológico y literario del mismo texto.
Entender un texto tan antiguo exige del intérprete, además, de un buen conocimiento del contexto histórico que lo produjo, tener  un buen «sentido del texto» 

miércoles, 8 de agosto de 2012

CARTAS DE EL-AMARNA - CARTA DE BIRIDIYA DE MEGGIDO AL FARAON (I)-


 Cartas de el-Amarna 

Carta de Biridiya de Megiddo al faraón
(Tablilla 244)

Prof. Dr. Julio López Saco
Departamento de Formación Histórica Especial
Escuela de Historia, UCV, Caracas


Las cartas de el-Amarna (antigua ciudad-capital Ajetatón, en el Alto Egipto, fundada por el faraón Amenhotep IV o Ajenatón), se encontraron en tablillas cuneiformes, escritas principalmente en acadio, la lengua franca y diplomática internacional en este periodo histórico. Descubiertas por campesinos egipcios de la zona a fines del siglo XIX, durante excavaciones clandestinas realizadas en la ciudad en ruinas, fueron inicialmente depositadas en una antigua edificación que los arqueólogos han bautizado como la Oficina de Correspondencia del faraón y posteriormente vendidas en los mercados de antigüedades. Estamos entonces, en consecuencia, ante un archivo de correspondencia, en su mayor parte diplomática, llevada a cabo entre la administración egipcia y sus representantes en regiones como el corredor levantino. El archivo completo incluye correspondencia del reinado precedente, es decir, de Amenhotep III, con más de trescientas cartas de tenor diplomático, aunque existen algunas que son de carácter literario y didáctico. Desde un punto de vista histórico y cronológico, las tablillas arrojaron luz sobre las relaciones de Egipto con Mitanni, Asiria, los Hititas de Anatolia, Siria, el Levante y hasta la isla de Chipre (Alashiya). En términos generales, el periodo que abarca la correspondencia comprende los reinados de los citados Amenhotep III, Ajenatón (Amenofis IV), Semenejkara y Tutankamón. Aunque las misivas no contienen fechas ni referencia cronológica alguna, quizás porque en el sistema diplomático vigente en ese época no había un único calendario genérico para todos y no era necesario fecharlas, existen, sin embargo, muy contados casos donde los trabajadores de la cancillería egipcia anotaban en escritura hierática las indicaciones del tiempo conforme a la costumbre de los escribas egipcios. En cualquier caso, es muy complicado establecer algún tipo de línea cronológica, con el agravante de que muchas de ellas están fragmentadas. En otras ocasiones, no figura ni el emisor ni el destinatario en el texto y, por lo tanto, tampoco una fecha.
No debemos olvidar que el archivo de Amarna está incompleto. Las cartas allí halladas son únicamente las que dejaron porque ya no eran útiles, necesarias para la administración. Es significativo, en este sentido, que no se encuentran referencias al mundo de los hititas, a los reinos y poblaciones del Egeo o que las menciones al imperio Asirio, que renace en esta época para conformar el reino medio, sean notablemente escasas. La correspondencia sería trasladada nuevamente a Menfis una vez abandonada la capital de Ajenatón.
Las cartas que aquí vamos a trabajar corresponden a una pequeña selección caracterizada por la presencia en ellas de personalidades, particularmente gobernantes, de ciudades de la región levantina del Mediterráneo oriental, así como de localidades mayormente ubicadas en la región sirio-palestina y en islas del Egeo, como Chipre. El contexto cananeo-fenicio y, especialmente, el bíblico, con referencias habituales en algunas notas, en relación al mundo egipcio del siglo XIV a.n.e., incluyendo el período “herético” amarniense, es el ámbito que vincula la correspondencia escogida.

***

Carta de Biridiya de Megiddo al faraón
(Tablilla 244)

Descripción técnica

Carta con cuarenta y tres líneas de texto, escrita en acadio sobre tablilla de arcilla. Se data en el siglo XIV a.n.e. La misiva es enviada por el alcalde o comisionado administrativo, de la ciudad palestina de Megiddo al faraón egipcio, probablemente, Amenofis III. Procedente, como las demás, de el-Amarna (Ajetatón), y descubierta por campesinos a fines del siglo XIX, se encuentra reguardada en el Museo de El Cairo, con el número de inventario C 4768 (12200) y la nomenclatura de tablilla EA 244.

Texto

Al rey, mi señor y mi sol, digo esto: así habla Biridiya,1 el fiel sirviente del rey. A los pies del rey, de mi señor y de mi sol siete veces y otras siete me postro. Sea el soberano, mi señor, puesto sobre aviso que debido a que los arqueros 2 han regresado a Egipto, Labaya ha emprendido una guerra en mí contra. En consecuencia, no podemos sacar adelante la cosecha, y no podemos salir por la puerta de la ciudad debido a Labaya.3
Cuando él supo que los arqueros no llegarían, decidió inmediatamente capturar Megiddo. Pero pueda el Rey rescatar su ciudad de modo que Labaya no la capture.
Mire, la ciudad esta consumida por la muerte, las plagas, el polvo. Entonces, provea el rey una tropa de guarnición de cien hombres para proteger su ciudad a fin que Labaya no la conquiste. Mire, Labaya no tiene ningún otro propósito. Busca simplemente la captura de Megiddo.
___
1- Bidiriya es el nombre del gobernante de la ciudad de Megiddo. En la serie de cartas de Amarna aparece en otras siete más: EA 242, EA 243, EA, 245, EA 246, EA, 247, EA 248 y EA 365.
Megiddo es una de las antiguas ciudades de la región de Palestina, hoy en territorio de Israel, que menciona la Biblia, en particular el Apocalipsis. Se encuentra ubicada en una zona estratégica de la antigua vía Maris, gran ruta comercial de la antigüedad. La ocupación humana del yacimiento se constata desde el VI Milenio a.n.e., aunque existen ocupaciones superpuestas hasta su definitivo abandono en el siglo V a.n.e. Los descubrimientos arqueológicos señalan la importancia de Megiddo como ciudad cananea, después como centro administrativo egipcio, posteriormente bajo el control de los reyes israelitas y, finalmente, como ciudad asiria y persa. El primer asentamiento urbano fortificado data del III milenio a.n.e. (J.L.)
Para las referencias bíblicas de la ciudad: Josué 12, 21; 17, 11; Jueces 1, 27; 5, 19; 1 Reyes, 9, 15; 2 Reyes, 9, 27.
2- Los arqueros jugaron un papel destacado en las guerras y conflictos del Cercano Oriente. Muchos ejemplos bíblicos así lo denotan: Génesis 49, 23; 1 Samuel 31, 3; 2 Samuel 11, 24; 2 Crónicas 35, 23; Jeremías 50, 29; 1 Macabeos, 9, 11.
3- Labaya aparece mencionado en trece cartas de la correspondencia de Amarna. Es en EA 289 donde se indica que fue un gobernante de Sakmu (la bíblica Shechem), localizada al sur de la referida Megiddo.
Labaya fue un gobernante y militar cananeo cuya influencia se extendió por la región de Samaria, amenazando y apoderándose de varias ciudades cananeas, algunas bajo poder egipcio, hecho que motivó que el faraón, a la sazón quizá Amenhotep III, ordenase su captura. Sakmu, por su parte, es la moderna Tell Balatah, Salim, también vinculada con Nablus, y denominada así mismo, Neapolis, Sychar y Shakim.
Fue una ciudad cananea que se convirtió en un núcleo israelita en el territorio de la tribu de Manases.
Ciudad fortificada desde la Edad del Bronce, en ella se excavó un importante templo de Baal y otro de Zeus de época del emperador Adriano. Su declinar histórico se produce hacia comienzos del siglo III. (J.L.)

viernes, 9 de diciembre de 2011

MITOLOGIA CANANEA -LOS AMORES DE BAAL Y ANAT-


MITOLOGIA CANANEA
Los amores de Baal y Anat


Traducción de G. del Olmo Lete



KTU 1.10

La primera columna, muy fragmentada sólo permite una reconstrucción hipotética que deja entrever los preparativos de Anat antes de lanzarse en busca de su “hermano” Baal.

(Laguna de unas 20 líneas)

[Se lavó] la Virgen Anat,
[...se maqui]lló con polvos,
[con esen]cia que los dioses no conocen,
[que ignora] la asamblea de las estrellas,
[que no comprende] la familia de los cielos.
[Pretendió seducir a] Baal, el Todopoderoso,
[encandilar] al Auriga de las nubes,
[para que Baal no] acose a los pueblos,
[para que Hadad] vuelva a la tierra.
[¡Que su poder reviva] a los muertos,
[que haga florecer] la mano del Héroe el erial!
[Que Baal benevolen]cia muestre,
[que Hadad gracia] otorgue!
[Se lavó] la Virgen Anat,
[se maquilló la « Pretendida] de los pueblos »
[para que Baal no acose] a los pueblos,
[para que Hadad] vuelva a la tierra.
[De ese modo se regocijará to]da carne,
[se llenará de gozo toda alma (?)].

(Laguna de unas 13 líneas)

KTU 1.10 II

Una vez convenientemente adobada, Anat se dirige al encuentro de Baal, ocupado en sus propios ejercicios venatorios. La descripción del viaje se ha perdido; es probable que viniese dada según el consabido formulario de marcha de que el mito baálico nos ha ofrecido cumplidos ejemplos.

(Laguna de unas 20 líneas)

-[¿Está Baal en su casa],
[el dios Hadad] en su palacio?
Y respondieron los pajes de Baal:
-No está Baal en casa,
el dios Hadad en su palacio.
Su arco tomó en su mano,
Y sus flechas en su diestra.
Luego puso cara
Hacia las riberas de Shamak,
Llenas de toros salvajes.
Ahuecó el ala la Virgen Anat,
Ahuecó el ala y escapó volando
Hacia las riberas de Shamak,
llena de toros salvajes.
Entonces alzó sus ojos Baal, el Todopoderoso,
alzó, sí, sus ojos y vio;
vio, sí, a la Virgen Anat,
la más graciosa entre las hermanas de Baal.
Ante ella se apresuró a alzarse,
a sus pies se prosternó y cayó.
Alzó su voz y dijo:
- ¡Que vivas, hermana, largamente!
Tus vigorosos cuernos, Virgen Anat,
tus vigorosos cuernos Baal los ungirá,
Baal los ungirá con (poder de) vuelo.
Así atravesaremos en la “tierra” a mis enemigos,
y en el “polvo” a los adversarios de tu hermano.
Entonces alzó sus ojos la Virgen Anat,
alzó, sí, sus ojos y vio;
vio a una novilla y escapó corriendo,
escapó corriendo y (que) escapó chozpando
con la gracia, con el donaire de la bandada de los Kotharot.
[En voz alta] a Baal gritó Anat:
-[¡Mira], Baal, lo que he visto,
[dios] Hadad, lo que nuestros ojos [vieron]! (?).
[Miró] Baal, el victorioso, [a la Virgen] Anat contempló.

(Texto irreconstruible de 5 líneas)

KTU 1.11

Es posible que este pequeño fragmento forme parte del texto perdido entre la II y III columna. En el mismo se describiría la relación sexual entre Baal y Anat.
[Baal (?)] apretó y agarró su vulva,
[Anat (?)] apretó y agarró sus testículos.
[Y Ba]al desfalleció (?) por el becerro (?),
[por el morlaco de] la Virgen Anat.
[Al abrazarse/besarse (?) hubo] concepción y parto
[con la ayuda (?)] de la banda de las Kotharot:
[un hijo nació (?) a] la Virgen Anat,
[progenie a] Baal el Todopoderoso.

(Texto de 13 líneas irreconstruible)

KTU 1.10 III

Parece ser que la relación no ha dado el apetecido resultado y se ha de recurrir a un sistema sustitutorio, una especie de vientre de alquiler, ya que la Virgen Anat no responde a las expectativas. Recuérdese cómo ya en el mito (KTU 1.5 V 18 ss.), antes de ir al encuentro de Mot, Baal copula con una novilla que le pare su sustituto. De nuevo aquí será una vaca la encargada de engendrar para Baal. Pero una vaca de alguna manera elegida por Anat, que así se identifica con ella (cf. KTU 1.13: 29-30, donde Anat es denominada la “novilla de Baal”). La diosa del furor y la guerra, para funcionar como diosa de la vida y la procreación, tiene que metamorfosearse. Esta simbología teromórfica es propia de la religión cananea y resulta la formulación mítica del celebre becerro que la simboliza en el pensamiento bíblico.(Tanto Baal como El son denominados el “Toro” en el mito ugarítico).

(Laguna de unas veinte líneas)

-[Un ternero] la novilla parirá:
un becerro a la Virgen Anat,
una becerra a la “Pretendida de los Pueblos”.
Y respondió Baal, el Todopoderoso:
-¿Para qué como nuestro Creador excelso [soy yo],
como la ancestral estirpe que nos constituyó?
Se abalanzó Baal, llena [su “mano” (?)],
el dios Hadad, llenó su [“dedo” (?)].
Desflorada fue la vulva de la Virgen Anat,
la vulva, sí, de la más graciosa de las hermanas de Baal.
Ascendió Baal a la montaña,
el hijo, sí, de Dagón al [terreno (de su posesión) (?)].
Se sentó Baal en su trono [regio],
el hijo de Dagón en el solio [de su poder].
Por el becerro el grito [alzó Baal],
por el becerro el grito lanzó [Hadad].
Marchó y escapó chozpando [Anat],
con gracia, con don[naire y exclamó]:
-La novilla, la novilla [que vi]
un morlaco parió [a Baal],
un toro salvaje, sí, al [Auriga de las nubes].
Abrazó la novilla [a su morlaco],
abrazó la novilla [a su toro salvaje],
y le cubrió con su ubre,
(mientras) él chupaba (?) sus pezones (?), sí, y su calostro,
el calostro de su infancia.
La ladera ascendió (Anat) por la montaña,
la cuesta por el monte del triunfo.
Ascendió así al (monte) Arat,
al Arar y al Safón,
a la delicia, al monte del triunfo.
En voz alta a Baal gritó:
-¡La buena nueva de El recibe, Baal,
recíbela, sí, progenie de Dagón!
Pues un morlaco a Baal ha nacido,
un toro salvaje, sí, al Auriga de las nubes.
Se alegró Baal el Victorioso.

sábado, 9 de enero de 2010

MARI - CARTAS -

Mari


Descubierta por una expedición francesa y excavada desde 1933, la ciudad de Mari, cerca del Eufrates y a 11 km. al nor‑noroeste de Abu‑Kemal en territorio asirio, ha proporcionado un archivo con más de 20.000 tablillas, que cubren el periodo ca. 1810 ‑1760, dándonos una visión de la situación de la época como no encontraremos sino más tarde, a través de la documentación de El‑Amarna. La primera carta, de Yamash‑Adad a su hermano Ishme Dagan (hijos ambos del difunto Sahmsi-Adad I de Asiria), revela la indignación que le produce la escasa cantidad de estaño recibida. Las otras se refieren al reinado de Zimri‑Lim, con el que Mari alcanza su máxima prosperidad, antes de la intervención de Hammurabi. La segunda carta refleja claramente la situación existente en el "creciente fértil" entre la muerte de Shamsi‑Adad I y los años de expansión del monarca babilonio. La tercera alude al peligro que para la ciudad del Efrates medio constituyeron siempre los nómadas. Las dos últimas revelan las relaciones entre Zimri‑Lim y Hammurabi, así como las intrigas existentes entre los funcionarios.

3. A mi señor, dile: así habla Bannum, tu servidor. Ayer salí de Mari, y pasé la noche en Zuruban. Todos los benjaminitas levantaron señales de fuego. Desde Samanum a Ilum-Muluk, de Ilum-Muluk a Mishlan, todas las ciudades de los benjaminitas del distrito de Terqa encendieron señales de fuego en respuesta, y tan lejos no he descubierto el significado de esas señales. Ahora, determinaré el significado, y escribiré a mi señor al respecto. Que se refuerce la guardia de la ciudad de Mari, y que mi señor no salga fuera de sus puertas.

4. A mi señor, dile: Así habla Ibal‑pi‑Il, tu servidor. Hammurabi me habló como sigue: "Una fuerza fuertemente armada ha salido para atacar a la columna enemiga, pero no se encontró una base adecuada, por lo que dicha fuerza ha regresado con las manos vacías y la columna del enemigo está procediendo en buen orden y sin pánico. Ahora, que una fuerza ligera vaya hacia la columna del enemigo y capture informadores".
Así me habló Hammurabi. Voy a enviar a Sakirum con trescientos hombres a Shabasum, y las tropas que ya he mandado son ciento cincuenta Hanu, cincuenta Suhu (elementos pertenecientes a grupos tribales amoritas, sedentarizados y utilizados por Mari como mercenarios; los más importantes son los hanu, haneos), y cien hombres de las orillas del Eúfrates; y hay trescientos hombres de Babilonia. A la vanguardia de las tropas de mi señor va Ilu‑nasir, el vidente, el súbdito de mi señor; y un vidente babilonio va con las tropas de Babilonia. Estos seiscientos hombres tienen como base Shabazum, y el vidente reune los presagios. Cuando la apariencia de sus presagios es favorable, ciento cincuenta salen y ciento cincuenta entran. Que mi señor sepa esto. Las tropas de mi senor están bien.

Hatsor mencionado en una carta de Mari

Carta del prefecto de palacio al rey de Mari, Zimri‑Lim (1782‑1759).
Mensajeros de paso de Babilonia, Eshnunna, Ekallatum, Karana, Qabra y Arrapha, que fueron enviados a Yamhad, Qatana, Hatsor (Ha-tsú-ra-a) y [...] van a llegar. )Debo dejar(les) libres o retenerles?

Los cananeos en una carta de Mari

Esta carta, bastante dañada, está dirigida al virrey de Mari Iasmah-Addu (entre 1810 y 1781) por el oficial que conducía una operación militar en una región no identificada, pero que quizás sea el valle del Balih, afluente de la orilla izquierda del Eufrates. En la línea 7 recto se lee.

Nos hemos asentado frente a Rahitsum (...)
Unos bandidos y Kinah_nu (ki‑na‑ah_‑nú(m) están asentados precisamente en Rahitsum. Nosotros y ellos nos observamos. Los soldados están bien; que el corazón de mi señor no se inquiete por sus soldados.

sábado, 26 de diciembre de 2009

MITOLOGIA CANANEA -LEYENDA DEL REY KERET-

MITOLOGIA CANANEA
Leyenda del rey Keret o Kirta


Como el poema de Aqhat, la leyenda de Keret pertenece al género épico. Se trata de un mito heroico, comparable en algun sentido a los poemas homéricos. Son muy diversas las interpretaciones que se han dado sobre la historia de un rey sin mujer ni hijos, de su viaje y posterior matrimonio con una princesa extranjera, de su enfermedad y recuperación gracias a la intervención de Ilu. Junto a interpretaciones históricas (origen en el sur fenicio, por ejemplo) o sociales (el matrimonio de Keret reflejo de una simbiosis semítico-hurrita en el Norte de Siria), se ofrecen otras más probables. La interpretación mítico‑cultual ve en la historia una variante referida a un rey del drama que opone la vida a la muerte (el mito de Baal sería la versión divina de este mismo drama). La elección por Ilu de la mansión de Keret parece dar al mito un cierto carácter de mito dinástico. Por lo que toca a paralelos bíblicos posibles, cfr. Job 1,13-19 (infortunio); Gen 28,10-17 (sueño de Jacob); 1 Re 3,4-15 (sueño de Salomón); 2 Sam 15,1-6 (revuelta de Absalom).

Traducción de G. Del Olmo Lete, Mitos y leyendas de Canaán según la tradición de Ugarit, Madrid 1981.

(Comienza la narración con una serie de catástrofes que ha privado a Keret de su mujer y de sus hijos):

El infortunio de Kirta

La familia [de Kirta] quedó destruida, / la casa del rey pereció, del que tenía siete hermanos, / ocho hijos de una (misma) madre. Kirta en su estirpe quedó arruinado / Kirta quedó minado en su solar. Esposa legítima es cierto que adquirió, / una consorte legal, / mujer desposó, pero se (le) fue. Parentela materna tuvo, / (pero) un tercio murió en la lozanía, un cuarto de enfermedad / un quinto se lo cosechó Paspu un sexto del Prócer Yammu / y su séptima parte, ya ves, por Salhu fue abatida. Contempló que en su estirpre Kirta, / contempló que en su estirpe quedó arruinado, / completamente minado en su mansión. En su totalidad la familia sí pereció / y en su integridad la sucesión.

El sueño sagrado

Entró en su cámara a llorar, / repitiendo sus quejas, (y) derramó lágrimas. Corrían sus lágrimas / como siclos al suelo / como pesas de a cinco sobre el lecho. En su llanto quedó adormecido, / en su lloro tuvo un desvanecimiento; el sueño le venció y se acostó, / el desvanecimiento, y se acurrucó.

Teofanía y diálogo

Y en su sueño Ilu descendió, / en su visión el Padre del hombre. Y se acercó preguntando a Kirta: / "¿Qué (tiene) Kirta, que llora, / que gime el Apuesto servidor de Ilu?
¿Es que desea la realeza del Toro, su padre, / o un poder como el del Padre del hombre? ....... [Coge plata y oro amarillo], / [una parte de su suelo con siervos a perpetuidad], [aurigas de carro] / [de la reserva de esclavos"]. [[Y respondió Kirta, el Magnífico], / el Apuesto, servidor de Ilu] ["¿Para qué quiero yo plata y oro amarillo[. / una parte de su suelo [con siervos] a perpetuidad, aurigas de carros / de la reserva de esclavos? [Concédeme] que consiga procrear hijos, / [dame] que pueda multiplicar [la parentela".

El oráculo - plan de acción

Ilu da instrucciones a Kirta: deberá cumplir una serie de ritos religiosos, atender a su avituallamiento y preparar un poderoso ejército, con el que alcanzará la ciudad de Udumu tras siete días de marcha; deberá intimidar al rey Pabilu y rechazar de éste todo don de oro y plata con tal de obtener por esposa a su hija, de la que tendrá la tan deseada descendencia. Kirta lleva a cabo la empresa según las instrucciones recibidas. Llegan los emisarios de Pabilu, ofreciéndole regalos preciosos.

"Mensaje [del rey Pabilu]:
Coge plata y oro [amarillo], / [una parte de su suelo] con siervos a perpetuidad,
[aurigas de carros] / de la reserva [de esclavos]. Coge, Kirta, víctimas pacíficas en abundancia; no [asedies] a Udumu, la Grande, / a [Udumu], la Potente, pues Udumu es un don de Ilu, / un presente del Padre del hombre. Aléjate, Rey, de mi casa / márchate, Kirta, de mi mansión". Respondió Kirta, el Magnífico:
"¿Para qué quiero yo plata y oro amarillo, / una parte de su suelo con siervos a perpetuidad, aurigas de carros / de la reserva de esclavos? Más bien, lo que hay en mi casa me darás: dame a la joven Hurrayu, / la más graciosa de la estirpe de tu primogénito, cuya gracia es como la de `Anatu, / como la belleza de `Attartu su belleza; cuyas niñas de los ojos son gemas de lapislázuli, / sus pupilas panteras de alabastro; la que en mi sueño Ilu me otorgó, / en mi visión el Padre del hombre; y engendre ella progenie a Kirta, / un príncipe al siervo de Ilu." Los mensajeros partieron sin detenerse, / dirigieron entonces el rostro / hacia el rey Pabilu. Alzaron su voz y gritaron: / Mensaje de Kirta, el Magnífico,/ palabra del Apuesto, servidor de Ilu

Hurray le es entregada por esposa y, con la bendición de los dioses, la profecía se cumple: da a luz a sus hijos. Pero, posiblemente a consecuencia del incumplimiento de un voto anterior por parte de Keret o de Hurray, el rey cae gravemente enfermo; la sequía reina y los campesinos suspiran por la lluvia

"¡Vertiendo óleo (de paz en) los surcos (?), / recorred [con la vista (?)] la tierra y los cielos! ¡Volveos hacia los extremos de la tierra, / hacia los confines de las praderas mirad!
¡(Venga) a la tierra la lluvia de Ba`lu, / y al campo la lluvia del Altísimo!
¡Una delicia es para la tierra la lluvia de Ba`lu, / y para el campo la lluvia del Altísimo! ¡Una delicia es para el trino en el surco, / en la arada (es) como un perfume, sobre el otero es como una diadema (?)! Alzaron sus cabezas los labriegos, / hacia arriba los que cuidan el trigo,
(pues) el grano se había acabado en sus depósitos, se había acabado el vino en sus odres, / se había acabado el aceite en sus tinajas.

Los dioses no son capaces de curar a Kirta e Ilu decide intervenir dando poderes para ello a la diosa Sa`tiqatu

"¡Môtu, seas derrotado; / tú, Sa`tiqatu, venga, vence!". Y se fue Sa`tiqatu, / en la casa de Kirta hizo su ingreso; llorando se dirigió y entró, / sollozando penetró dentro. De la ciudad espantó a Môtu (?), / de la villa auyentó al Enemigo; Con una vara golpeó abriendo brecha / y exterminando/desapareció la enfermedad de su cabeza; y repetidamente le lavó del sudor, / le abrió el apetito de comer / la gana de alimentarse. Môtu, así, fue derrotado, / Sa`tiqatu, pues, venció. Y ordenó Kirta el Magnífico, / alzó su voz y exclamó: "Escucha, ¡oh joven Hurrayu!, / sacrifica un cordero, que voy a comer, / una res sacrificial que voy a alimentarme". Escuchó la joven Hurraryu, / sacrificó un cordero y comió, / una res sacrificial y se alimentó. Pasó un día y otro, / se sentó Kirta en su trono, se sentó en su trono real, / en el diván, el solio de su poder.
El poema acaba con la insurrección de Yassibu, hijo de Kirta, que intenta destronar a su padre, y con la maldición de éste por Kirta

Respondió Kirta, el Magnífico: "¡Que rompa Hôranu, ¡oh hijo!, / que rompa Hôranu tu cabeza; / `Attartu, Nombre de Ba`lu, tu cráneo! ¡Ojalá corras veloz al término de tus años, / por tu codicia, sí, seas humillado!.

El escriba fue Ilimilku, Inspector.

***

Job 1,13-19 (infortunio)
13 Y un día aconteció que sus hijos e hijas comían y bebían vino en casa de su hermano el primogénito,
14 y vino un mensajero a Job, y le dijo: Estaban arando los bueyes, y las asnas paciendo cerca de ellos,
15 y acometieron los sabeos y los tomaron, y mataron a los criados a filo de espada; solamente escapé yo para darte la noticia.
16 Aún estaba éste hablando, cuando vino otro que dijo: Fuego de Dios cayó del cielo, que quemó las ovejas y a los pastores, y los consumió; solamente escapé yo para darte la noticia.
17 Todavía estaba éste hablando, y vino otro que dijo: Los caldeos hicieron tres escuadrones, y arremetieron contra los camellos y se los llevaron, y mataron a los criados a filo de espada; y solamente escapé yo para darte la noticia.
18 Entre tanto que éste hablaba, vino otro que dijo: Tus hijos y tus hijas estaban comiendo y bebiendo vino en casa de su hermano el primogénito;
19 y un gran viento vino del lado del desierto y azotó las cuatro esquinas de la casa, la cual cayó sobre los jóvenes, y murieron; y solamente escapé yo para darte la noticia.

Gen 28,10-17 (sueño de Jacob)
10 Salió, pues, Jacob de Beerseba, y fue a Harán.
11 Y llegó a un cierto lugar, y durmió allí, porque ya el sol se había puesto; y tomó de las piedras de aquel paraje y puso a su cabecera, y se acostó en aquel lugar.
12 Y soñó: y he aquí una escalera que estaba apoyada en tierra, y su extremo tocaba en el cielo; y he aquí ángeles de Dios que subían y descendían por ella.
13 Y he aquí, Jehová estaba en lo alto de ella, el cual dijo: Yo soy Jehová, el Dios de Abraham tu padre, y el Dios de Isaac; la tierra en que estás acostado te la daré a ti y a tu descendencia.
14 Será tu descendencia como el polvo de la tierra, y te extenderás al occidente, al oriente, al norte y al sur; y todas las familias de la tierra serán benditas en ti y en tu simiente.
15 He aquí, yo estoy contigo, y te guardaré por dondequiera que fueres, y volveré a traerte a esta tierra; porque no te dejaré hasta que haya hecho lo que te he dicho.
16 Y despertó Jacob de su sueño, y dijo: Ciertamente Jehová está en este lugar, y yo no lo sabía.
17 Y tuvo miedo, y dijo: ¡Cuán terrible es este lugar! No es otra cosa que casa de Dios, y puerta del cielo.
1 Re 3,4-15 (sueño de Salomón)
4 E iba el rey a Gabaón, porque aquél era el lugar alto principal, y sacrificaba allí; mil holocaustos sacrificaba Salomón sobre aquel altar.
5 Y se le apareció Jehová a Salomón en Gabaón una noche en sueños, y le dijo Dios: Pide lo que quieras que yo te dé.
6 Y Salomón dijo: Tú hiciste gran misericordia a tu siervo David mi padre, porque él anduvo delante de ti en verdad, en justicia, y con rectitud de corazón para contigo; y tú le has reservado esta tu gran misericordia, en que le diste hijo que se sentase en su trono, como sucede en este día.
7 Ahora pues, Jehová Dios mío, tú me has puesto a mí tu siervo por rey en lugar de David mi padre; y yo soy joven, y no sé cómo entrar ni salir.
8 Y tu siervo está en medio de tu pueblo al cual tú escogiste; un pueblo grande, que no se puede contar ni numerar por su multitud.
9 Da, pues, a tu siervo corazón entendido para juzgar a tu pueblo, y para discernir entre lo bueno y lo malo; porque ¿quién podrá gobernar este tu pueblo tan grande?
10 Y agradó delante del Señor que Salomón pidiese esto.
11 Y le dijo Dios: Porque has demandado esto, y no pediste para ti muchos días, ni pediste para ti riquezas, ni pediste la vida de tus enemigos, sino que demandaste para ti inteligencia para oir juicio,
12 he aquí lo he hecho conforme a tus palabras; he aquí que te he dado corazón sabio y entendido, tanto que no ha habido antes de ti otro como tú, ni después de ti se levantará otro como tú.
13 Y aun también te he dado las cosas que no pediste, riquezas y gloria, de tal manera que entre los reyes ninguno haya como tú en todos tus días.
14 Y si anduvieres en mis caminos, guardando mis estatutos y mis mandamientos, como anduvo David tu padre, yo alargaré tus días.
15 Cuando Salomón despertó, vio que era sueño; y vino a Jerusalén, y se presentó delante del arca del pacto de Jehová, y sacrificó holocaustos y ofreció sacrificios de paz, e hizo también banquete a todos sus siervos.

2 Sam 15,1-6 (revuelta de Absalom).
1 Aconteció después de esto, que Absalón se hizo de carros y caballos, y cincuenta hombres que corriesen delante de él.
2 Y se levantaba Absalón de mañana, y se ponía a un lado del camino junto a la puerta; y a cualquiera que tenía pleito y venía al rey a juicio, Absalón le llamaba y le decía: ¿De qué ciudad eres? Y él respondía: Tu siervo es de una de las tribus de Israel.
3 Entonces Absalón le decía: Mira, tus palabras son buenas y justas; mas no tienes quien te oiga de parte del rey.
4 Y decía Absalón: ¡Quién me pusiera por juez en la tierra, para que viniesen a mí todos los que tienen pleito o negocio, que yo les haría justicia!
5 Y acontecía que cuando alguno se acercaba para inclinarse a él, él extendía la mano y lo tomaba, y lo besaba.
6 De esta manera hacía con todos los israelitas que venían al rey a juicio; y así robaba Absalón el corazón de los de Israel.

domingo, 20 de diciembre de 2009

MITOLOGIA CANANEA -EPOPEYA DE AQHAT--

MITOLOGIA CANANEA
Epopeya de Aqhat


Rito de incubatio

[De Aqhat]
(Laguna de unas 10 líneas)
Entonces Daniel, el Refaí, a continuación el Prócer Harnamí, revestido a los dioses alimentó, revestido dio de beber a los santos. Se quitó su atuendo, se echó encima y se acostó, se quitó su veste y pernoctó He aquí un día y otro revestido a los dioses Daniel, revestido a los dioses alimentó, revestido dio de beber a los santos. Un tercer y cuarto día revestido a los dioses Daniel, revestido a los dioses alimentó, revestido dio de beber a los santos. Un quinto y sexto día revestido a los dioses Daniel, revestido a los dioses alimentó, revestido dio de beber a los santos. Se quitó su atuendo Daniel, se quitó su atuendo, se echó encima y se acostó, se quitó su veste y pernoctó.

Teofanía de Baal

Y, ¡mira!, al séptimo día se acostó, sí, Baal compadecido de la miseria de Daniel, el Refaí, del quejido del Prócer Harnamí, el que no tenía hijo como sus hermanos, no descendencia como sus parientes:
- ¡Que pueda tener un hijo como sus hermanos y descendencia como sus parientes, el que revestido a los dioses alimenta, revestido da de beber a los santos! Bendícelo, ¡oh Toro EL!, padre mío, confórtalo, ¡oh Creador de las creaturas! Y haya un hijo suyo en su casa, descendencia en su palacio:

El hijo ideal: pedido

que erija la estela de su dios familiar, en el santuario, el cipo votivo de su gente; que de la `tierra' libere su `espíritu', del `polvo' proteja sus restos; que cierra las mandíbulas de sus detractores, expulse al que le haga algo; que le tome por la mano en su embriaguez, cargue con él cuando esté harto de vino; que consuma su ración en el templo de Baal, y su porción en el santuario de El; que revoque su tejado cuando se forme barro, lave sus vestidos cuando se ensucien.

Bendición divina

Una copa tomó El en su mano, un cáliz en su diestra. Bendijo, sí, a su siervo, bendijo a Daniel, el Refaí, confortó al Prócer Harnamí: - En su vigor reviva Daniel, el Refaí, en su apetito, el Prócer Harnamí; en su espíritu sienta él lozanía, a su lecho suba y se eche. Al besar a su esposa, haya concepción, al abrazarla, preñez, pariéndole su concepción, su preñez a Daniel, el Refaí.

El hijo ideal: concedido

Haya así un hijo suyo en su casa, descendencia en su palacio que erija la estela de su dios familiar, en el santuario el cipo votivo de tu gente; que de la `tierra' libere su espíritu, del `polvo' proteja sus restos, que cierre las mandíbulas de sus detractores, expulse al que le haga algo; que le tome por la mano en su embriaguez, cargue con él cuando esté harto de vino; que consuma su ración en el templo de Baal, y su porción en el santuario de El; que revoque su tejado cuando se forme barro, lave sus vestidos cuando se ensucien.

Transición de la bendición

Envió Baal a decir a Daniel, el Refaí, sus mensajeros al Prócer Harnamí: - En tu vigor revivirás, Daniel, el Refaí, en tu apetito, Prócer Harnamí; en tu espíritu sentirás lozanía, a tu lecho subirás y te echarás. Al besar a su esposa, habrá concepción, al abrazarla, preñez, pariéndote su concepción, su preñez a Daniel, el Refaí. Habrá así un hijo tuyo en tu casa, descendencia en tu palacio,

El hijo ideal: comunicado

que erija la estela de tu dios familiar, en el santuario el cipo votivo de tu gente; que de la `tierra' libere tu espíritu, del `polvo' proteja tus restos, que cierre las mandíbulas de tus detractores, expulse al que te haga algo; que te tome por la mano en tu embriaguez, cargue contigo cuando estés harto de vino; que consuma tu ración en el templo de Baal, y tu porción en el santuario de El; que revoque tu tejado cuando se forme barro, lave tus vestidos cuando se ensucien.

Reacción de Daniel

A Daniel el rostro se le iluminó y las cejas le resplandecieron por encima; desfrunció el ceño y se echó a reír, sus pies en el escabel apoyó. Alzó su voz y exclamó: - Yo me sentaré y descansaré, y reposará en mi interior mi alma, porque un hijo me va a nacer como a mis hermanos, descendencia como a mis parientes.

El hijo ideal: conseguido

que erija la estela de mi dios familiar, en el santuario el cipo votivo de mi gente; que de la `tierra' libere mi espíritu, del `polvo' proteja mis restos, que cierre las mandíbulas de mis detractores, expulse al que me haga algo; que me tome por la mano en mi embriaguez, cargue conmigo cuando esté harto de vino; que consuma mi ración en el templo de Baal, mi porción en el santuario de El; que revoque mi tejado cuando se forme barro, lave mis vestidos cuando se ensucien.

Escena de banquete

Se dirigió Daniel a su casa, marchó Daniel a su palacio. Entraron en su casa las Kotharot, las hijas del `Lucero', las Golondrinas. A continuación, Daniel, el Refaí, inmediatamente el Prócer harnamí, un buey sacrificó para las Kotharot, dio de comer y de beber a las Kotharot, a las hijas del `Lucero', las Golondrinas. He aquí, un día y otro dio de comer y de beber a las Kotharot, a las hijas del `Lucero', las Golondrinas. Un tercer y cuarto día dio de comer y de beber a las Kotharot, a las hijas del `Lucero', las Golondrinas. Un quinto y sexto día dio de comer y de beber a las Kotharot, a las hijas del `Lucero', las Golondrinas. dio de comer y de beber a las Kotharot, a las hijas del `Lucero', las Golondrinas. Y, ¡mira!, al séptimo día se marcharon de su casa las Kotharot, las hijas del `Lucero', las Golondrinas, dispensadoras de la delicia del lecho fecundo, de la belleza del lecho de procreación. Se sentó Daniel a contar sus meses: un mes y otro dejó transcurrir, un tercer y cuarto mes pasar. El décimo mes llegó y el seno de su mujer se abrió (?).
(Laguna de unas 10 líneas)

(Laguna de unas 12 líneas)

Teofanía cumplida

- Yo mismo llevaré un arco..., multiplicaré por cuatro las flechas. Y he aquí que al séptimo día, entonces Daniel, el Refaí, a continuación el Prócer Harnamí se alzó y se sentó a la entrada de la puerta, entre los nobles que en la era estaban a juzgar la causa de la viuda, dictaminar el caso del huérfano. Al alzar sus ojos, entonces lo vio, a través de mil acres, diez mil fanegas; la marcha de Kothar sí que vio, contempló el ligero paso de Hasis. He aquí que traía un arco, que había multiplicado por cuatro las flechas.

Banquete y regalo del arco

Al instante Daniel, el Refaí, acto seguido el Prócer Harnamí, en voz al ta a su mujer así gritó: - Escucha, Dueña Danatay, prepara un cordero de entre los añojo, para el apetito de Kothar-Hasis, para la gana de Hayán, el artesano ambidiestro. Da de comer, de beber, a los dioeses, reconforta y agasájales, a los Señores de Menfis, que de un dios es todo él. Escuchó la Dueña Danatay. Preparó un cordero de entre los añojos para el apetito de Kothar-Hasis, para la gana de Hayán, el artesano ambidiestro. Cuando llegó Kothar-Hasis, en las manos de Daniel puso el arco, en sus rodillas dejó las flechas. A continuación, Dueña Danatay dio de comer y beber a los dioses, les reconfortó y agasajó, al Señor de Menfis, que de un dios es todo él. Marchó Kothar a su tienda, Hayán a su mansión.

Entrega del arco al hijo

A continuación Daniel, el Refaí, acto seguido el Prócer Harnamí, el arco bautizó y bendijo, por cuenta de Aqhat sin dudar lo bautizó: - ¡Las primicias de tu caza, ¡oh hijo!, tráeme las primicias de tu caza, las primicias de la caza, sí, a mi palacio!
(Laguna de unas 11 líneas)

(Laguna de unas 9 líneas)

Escena de banquete

- Comed de toda clase de pan, bebed de toda clase de vino. Mientras comían y bebían los dioses se proporcionaron reses lechales, con un cuchillo `a la sal' filetes de cebón. Bebieron en cáliz de plata vino, en copa de oro sangre de cepas, escanciaron copa tras copa. De nuevo sirvieron los escanciadores, hicieron subir mosto... hasta que se agotó el vino elaborado. Del cinto/carcaj Aqhat tomó una flecha, quedó montado el arco, creación de Kothar.

La tentación de Anat, la seducida seductora

Al alzar sus ojos ella lo vio: resplandecía como un relámpago, su nervio como un rayo brillaba, como cuando conmueve el abismo un rayo. Apateció Anat disponer de sus flechas, montar el arco, creación de Kothar-Hasis, cuyos cuernos/ramas se curvaban como una serpiente. El cáliz tiró a tierra, su copa derramó en el suelo. Alzó su voz y exclamó: - Escucha, por favor, ¡oh, Prócer Aqhat!. Pide plata y te la daré, oro y te lo otorgaré; pero da tu arco a la Virgen Anat, tus flechas a la `Pretendida de los pueblos'. Y respondió el Prócer Aqhat: - Los más estupendos fresnos del Líbano, los más vigorosos nervios de los toros salvajes, los más estupendos cuernos de las cabras monteses, los más vigorosos tendones de los jarretes de toro, las más espléndidas cañas de los vastos cañaverales entrégalos a Kothar-Hasis y que haga un arco para Anat, flechas para la `Pretendida de los pueblos'. Respondió la Virgen Anat: - Pide vida, ¡oh, Prócer Aqhat!, pide vida y te la daré, inmortalidad y te la otorgaré. Te haré contar años como Baal, como el/los hijo(s) de El contarás meses. Como Baal de cierto da la vida y convida, al revivido convida y le ofrece de beber, mientras entona y canta en su presencia el aedo. yo misma también le corresponderé, daré la vida al Prócer Aqhat.

La tentación rechazada

Respondió el Prócer Aqhat: - No me embrolles, ¡oh, Virgen!, pues para un Prócer tus embrollos son un lodazal.
¿Qué es lo que un hombre consigue como destino último, qué alcanza un hombre como resultado final?
Esmalte se verterá sobre mi cabeza, `lechada' sobre mi cráneo; yo también moriré la muerte de todos, y como un mortal también pereceré. Además, te voy a decir otra cosa: Los arcos son propios de guerreros. ¿Acasó ahora se dedican a cazar con ellos las mujeres?

Amenaza de Anat

A carcajadas rió Anat, pero en su corazón tramó un plan y dijo: - Hazme caso, ¡oh, Prócer Aqhat!, hazme caso y a ti te haré caso yo. Si de seguro te salgo al paso en la senda de la rebeldía, te topo en el camino de la arrogancia, a mis pies te derribaré yo misma, al más apuesto y tenaz de los hombres.

Marcha de Anat

Alzó los pies y saltó a tierra. Puso entonces cara hacia El, que mora en la fuente de los dos ríos, en el seno del venero de los dos océanos. Se dirigió a la gruta de El y entró, en la morada del Rey, Padre de años. A los pies de El se inclinó y cayó, se postró y le rindió honores. Calumnió al Prócer Aqhat, denigró al hijo de Daniel, el Refaí. Y dijo la Virgen Anat, alzó su voz y exclamó: - Palabras insolentes pronunció Aqhat, se regodeó/escuchó...
(Laguna de unas 10 líneas)

Borde. El escriba fue Ilimilku, shubaní, discípulo de Attán, el Arúspice.

Amenaza de Anat

Entonces destruiré sus flechas, yo misma romperé su arco. Y respondió El, su padre: - Estás lívida de ira, Virgen Anat. Respondió la Virgen Anat: - En la estructura de tu casa, ¡oh, El!, en la estructura de tu casa no te complazcas, no te alegres en la excelsitud de tu palacio. De seguro yo puedo alcanzarlos con mi diestra, deshacerlos con la potencia de mi brazo. Puedo machacarte a ti la mollera, hacer correr por tu canicie sangre, por la canicie de tu barba, humores. ¡Y que venga Aqhat a salvarte, el hijo de Daniel venga a liberarte de las manos de la Virgen Anat!

Consentimiento de Ilu

Y respondió el Benigno, El, el Entrañable: - Ya sé, hija, que te pones lívida de ira y que no hay entre las diosas oposición como la tuya. Ve, hija, la iniquidad de tu corazón ejecuta, coge lo que tienes en tu interior, pon por obra lo que tiene tu pecho. De seguro tu contrincante será aplastado.

Invitación de Anat

La Virgen Anat partió, puso entonces cara hacia el Prócer Aqhat, a través de mil acres, diez mil fanegas. Y se echó a reír la Virgen Anat, alzó su voz y exclamó: - Escucha, por favor, ¡oh, Prócer Aqhat!. ¡Tú eres mi hermano y yo soy tu hermana!, mejor para ti que siete de tus `vengadores',
......
De la casa de mi padre me he escapado yo, vente tú de caza conmigo, yo te haré un hombre dichoso,
......
Yo te enseñaré a cazar... en la ciudad de Abiluma. Abiluma, la ciudad del príncipe Yarhu, cuya torre mil acres ocupa, diez mil fanegas su ciudad.
...... Yo me maquillaré... las pupilas...
(Laguna de unas 20 líneas)

Comunicación del plan

(Laguna de unas 20 líneas)
... romperá... a palmos, a trozos de dos codos. Partió la Virgen Anat, puso entonces cara hacia Yatipán, el guerrero devastador. Alzó su voz y exclamó: - Se ha instalado, ¡Yatipán!, el Prócer Aqhat en la ciudad de Abiluma, en Abiluma, la ciudad del Príncipe Yarhu.
¿No es cierto que se rehace ahora Yarhu en su cuerno izquierdo, en su cuerno derecho, de la debilidad los cuernos de su cabeza?
Y respondió Yatipán, el guerrero asolador: - Escucha, ¡oh, Virgen Anat! Por su arco tú le quieres herir, por sus flechas quitarle la vida. El Prócer Apuesto ha preparado toros y carneos cebones. Quédate tú en las grutas y nosotros nos camuflaremos al acecho.

Descripción del plan

Y respondió la Virgen Anat: - Hazme caso, Yatipán, y yo te haré caso a ti: te pondré como un águila en mi cinto, como un halcón en mi carcaj. Cuando se siente Aqhat a comer, el hijo de Daniel a nutrirse sobre él las águilas revolotearán, le acechará una bandada de halcones. Entre las águilas revolotearé yo misma, sobre Aqhat te colocaré. Golpéale dos veces en la mollera, tres por encima de la oreja. Derrama como un asesino su sangre, como un matarife por sus rodillas. ¡Que salga como un soplo su alma, como flema su aliento, como humo de las narices! Y así yo no dejaré vivo su vigor guerrero.

Ejecución del plan

Cogió a Yatipán, el guerrero asolador, le puso como un águila en su cinto, como un halcón en su carcaj. Cuando se sentó Aqhat a comer, el hijo de Daniel a nutrirse, sobre él las águilas revolotearon, le acechó una bandada de halcones. Entre las águilas revoloteó Anat, sobre Aqhat le colocó. Le golpeó dos veces en la mollera, tres por encima de la oreja. Derramó como un asesino su sangre, como un matarife por sus rodillas. Salió como un soplo su alma, como flema su espíritu, como humo de las narices.

Reacción de Anat

Contempló Anat el destrozo de su vigor guerrero, el exterminio de Aqhat y lloró: - ¡Hijo de Daniel!, no te puedo yo recrear, por tu arco, sí, te herí, por tus flechas te dejé sin vida. ¡Que mueran y que perezcan las aves, tus verdugos sean aniquilados!.

Lamento por un ataque frustrado

De Aqhat.
Se puso triste la Virgen Anat, de en medio de los cielos se dejó caer, Anat con el corazón afligido. Se había roto el arco y como una lira se había quebrado. Allí mismo se inclinó la Virgen Anat, se sentó y su voz en alto alzó: - Las armas como un diestro manejó: sus manos como un tañedor de lira, sus dedos como un tallador de piedra. Entonces hicieron presa sus dientes y como mocida en las entrañas le metieron, desgarrado por deseo divino. Y los adversarios decidieron la suerte, sus dos adversarios al Príncipe Aqhat abatieron, al prohombre de los prohombres. Como a una divina víbora en una cerca, como a un perro atado a su estaca le hice herir. Así pues, sólo por su arco le herí, por sus flechas no le dejó con vida, pero su arco no me fue entregado. Y por su muerte se marchitará el brote tierno, las primicias de la fruta de estío se agostarán, las espigas en su vaina.

Llegada de Pughat

Entonces Daniel, el Refaí, acto seguido el Prócer Harnamí se alzó y se sentó a la entrada de la puerta, entre los nobles que en la era estaban a juzgar la causa de la vida, dictaminar el caso del huérfano. Al alzar sus ojos la vio a través de mil acres, diez mil fanegas, la marcha de Pughat de veras vio.

Escena de mal augurio

Alzando sus ojos también ella lo había visto: la cebada en la era estaba agotada, en el campo el trigo marchito, ajados los brotes de las vides. Sobre la casa de su padre águilas revoloteaban, acechaba una bandada de halcones. Lloró Pughat en su corazón, derramó lágrimas en su interior.

Reacción y conjuro de Daniel

Se rasgó la veste de Daniel, el Refaí, la ropa del Prócer Harnamí. Luego Daniel, el Refaí, conjuró a las nubes, en la terrible sequía a la lluvia temprana: - ¡Que las nubes lluevan sobre la fruta de estío, el rocío se destile sobre las uvas! Pero durante siete años falló Baal, durante ocho el Auriga de las nubes; no hubo rocío ni orvallo, ni flujo de los dos océanos, ni dulzura de la voz de Baal. De veras se rasgó la veste de Daniel, el Refaí, la ropa del Prócer Harnamí.

Encargo y ejecución

En voz alta a su hija Daniel gritó: - Escucha Pughat, la que a hombros lleva el agua, la que recoge el rocío del vellocino, la que conoce el curso de las estrellas. Enjaeza el jumento, apareja el macho, pon mis riendas, las de plata, mis gualdrapas, las de oro amarillo. Escuchó Pughat, la que a hombros lleva el agua, la que recoge el rocío del vellocino, la que conoce el curso de las estrellas. Acto seguido enjaezó el jumento, a continuación aparejó el macho. Acto seguido aupó a su padre, le puso a losmos del jumento, en lo mejor de la grupa del macho.

Escena de conjuto

Arreóle Daniel, recorrió sus barbechos. Un tallo vio en el barbecho, un tallo atisbó en el erial. El tallo abrazó y besó exclamando: - ¡Ojalá, doquiera un tallo brote en el barbecho, un tallo crezca en el erial ardiente, te pueda recoger la mano del Prócer Aqhat y ponerte dentro del granero! Arreóle Daniel, recorrió rastrojos. Vio una espiga en el rastrojo, una espiga atisbó en el secano. Abrazó y basó la espiga exclamando: - ¡Ojalá, doquiera un tallo brote en el barbecho, un tallo crezca en el secano ardiente, te pueda recoger la mano del Prócer Aqhat y ponerte dentro del granero!

Revelación de la situación

No había aún salido de su boca la palabra, de sus labios el dicho, cuando alzando sus ojos ella lo vio. No había buen augurio en la marcha de los dos mensajeros. Inconexamente quería salir el mensaje, pro no les salía. - Fue golpeado dos veces en la cabeza, sobre los bubles habían liado un..., afeitadas, en cambio, estaban las trenzas. Y derramaban de veras lágrimas como cuartos de siclo........
- Con la ayuda de Safón, si obtenemos el triunfo, con la ayuda de Safón, si logramos la victoria, el enemigo será.....
Pero ahora, ¿qué es lo que puedo/podemos anunciaros, Daniel?
- Que golpeáronle la cabeza, sus sienes, que cayó a los pies de Anat, que ella no le dejó levantar. Hizo salir como un soplo su alma, como flema su espíritu, como humo de sus narices. A presencia de Daniel llegaron, alzaron su voz y exclamaron: - Escucha, ¡oh Daniel, el Refaí!, el Prócer Aqhat ha muerto.
Hizo salir la Virgen Anat como un soplo su alma, como flema su espíritu, como humo de sus narices.

Reacción de Daniel

A él los pies le temblaron, por encima su rostro sudó, por detrás los lomos se le doblaron, las junturas de su lomo se contrajeron, los músculos de su espalda. Alzó su voz y exclamó: - Voy a buscar al que mató a mi hijo, acabar con el que acabó con mi descenciencia.
................

Primera actuación de magia

Alzando sus ojos lo vio, observó en las nubes a las águilas. Alzó su voz y exclamó: - ¡Que rompa Baal las alas de las águilas, que les rompa Baal los remos!
Caigan a mis pies, que yo abriré sus entrañas para mirar, si hay sebo o si hay hueso. Lloraré y le enterraré, le pondré en la caberna de los dioses de la tierra. Apenas salió de su boca la palabra, de sus labios el dicho, las alas de las águilas Baal rompió, Baal les rompió los remos. A sus pies cayeron, abrió sus entrañas y miró: no había sebo ni había hueso. Alzó su voz y exclamó: - ¡Que recomponga Baal las alas de las águilas, que les recomponga Baal los remos! ¡Que se echen las águilas a volar!

Segunda actuación de magia

Al alzar los ojos lo vio, observó a Hirgab, el padre de las águilas. Alzó su voz y exclamó: - ¡Que rompa Baal las alas de Hirgab, que le rompa Baal los remos!
Caiga a mis pies, que yo abriré sus entrañas para mirar si hay sebo o si hay hueso. Lloraré y le enterraré, le pondré en la caverna de los dioses de la tierra. Apenas salió de su boca la palabra, de sus labios el dicho, las alas de Hurgab Baal rompió, Baal le rompió los remos. A sus pies cayó, abrió sus entrañas y miró: no había sebo ni había hueso. Alzó su voz y exclamó:
- ¡Que recomponga Baal las alas de Hirgab, que le recomponga Baal los remos! ¡Que se eche Hirgab a volar!

Tercera actuación de magia

Al alzar los ojos lo vio, observó a Samal, la madre de las águilas. Alzó su voz y exclamó: - (Que rompa Baal las alas de Samarl, que le rompa Baal los remos! Caiga a mis pies, que yo abriré sus entrañas para mirar si hay sebo o si hay hueso. Lloraré y le enterraré, le pondré en la caverna de los dioses de la tierra. Apenas salió de su boca la palabra, de sus labios el dicho, las alas de Samal Baal rompió, Baal le rompió los remos. A sus pies cayó, abrió sus entrañas y miró: había sebo, había hueso.

Entierro de los restos de Aqhat

Recogió de entre ellos a Aqhat, sollozó, le veló lloró y le enterró, le enterró en una tumba, en un féretro sellado. Alzó la voz y exclamó: - ¡Que rompa Baal las alas de las águilas, que les rompra Baal los remos, si vuelan sobre el sepulcro de mi hijo, extraviándole en su sueño!

Triple maldición del lugar del crimen

A Qor-Mayim el Rey maldijo: - ¡Ay de ti, Qor-Mayim, sobre quien pesa la muerte del Prócer Aqhat!
Huésped seas siempre de santuario, desde ahora y por siempre seas un fugitivo, desde ahora y por todas las generaciones, cuyo báculo sea colocado el último. Llegó a Mirart-taghallil-binur, alzó su voz y exclamó:
- ¡Ay de ti, Mirart-taghallil-binur, sobre quien pesa la muerte del Prócer Aqhat! No brote tu raíz de la tierra, tu copa caiga a manos de los que de desarraiguen; desde ahora y por siempre seas un fugitivo, desde ahora y por todas las generaciones, cuyo báculo sea colocado el último. Llegó a la ciudad de Abiluma, Abiluma la ciudad del Príncipe Yarhu. Alzó su voz y exclamó: - ¡Ay de ti, ciudad de Abiluma, sobre quien pesa la muerte del Prócer Aqhat! Ciega te deje Baal, desde ahora y por siempre, desde ahora y por todas las generaciones, cuyo báculo sea colocado el último.

Escena de duelo

Se dirigió Daniel a su casa, marchó Daniel a su palacio. Entraron en su casa plañideras, en su palacio lamentadoras, en su mansión los que se laceran la piel. Lloraron al Prócer Aqhat, derramaron lágrimas por el hijo de Daniel, el Refaí. Durante días y meses, meses y años, hasta el séptimo año, lloraron al Prócer Aqhat, derramaron lágrimas por el hijo de Daniel, el Refaí. Y entonces, a los siete años, dijo Daniel, el Refaí, replicó el Prócer Harnamí, alzó su voz y exclamó: - Marchad de mi casa, plañideras, de mi palacio, lamentadoras, de mi mansión los que se laceran la piel. Y ofreció un sacrificio a los dioses, hizo subir su ofrenda de virilidad a los cielos, la ofrenda de los Harnamíes a las estrellas. Sobre ella echó Daniel la inculpación, sobre ella echó el compromiso juramentado. A su palacio volvieron las panderetas, las castañuelas de marfil a su casa.

Escena de bendición

Respondió Pughat, la que a hombros lleva el agua: - Ofreció mi padre un sacrificio a los dioses, hizo subir su ofrenda de virilidad a los cielos, la ofrenda de los Harnamíes a las estrellas. Bendíceme ahora para que vaya bendecida, confórtame para que me marche confortada, que voy a matar al que mató a mi hermano, acabar con el que acabó con mi congénere. Respondió Daniel, el Refaí: - En su vigor reviva Pughat, la que a hombros lleva el agua, la que recoge el rocío del vellocino, la que conoce el curso de las estrellas. Se esponje, sí, su ánimo, para matar al que mató a su hermano, acabar con el que acabó con su congénere.

Ejecución del plan

Entonces se sumergió en el mar, se lavó y se pintó de rojo, se pintó de rojo con caracoles de mar cuya exhalación se nota a veinte acres de él. Debajo se vistió ropas el Prócer, colocó la daga en su funda, la espada puso en su vaina y encima se vistió ropas de mujer. A la puesta de Shapash, la Lámpara de los dioses, entró Pughat en el campamento abierto; al ocaso de Shapash, la Lámpara de los dioses, llegó Pughat a las tiendas.

Escena de recibimiento y agasajo

Noticia fue dada a Yatipán: - Nuestra contratista entró en tus grutas, Anat/la Doncella vino a tus tiendas. Respondió Yatipán, el guerrero devastador: - Tómala y bebe vino, toma la copa de mi mano, el cáliz de mi diestra. La tomó Pughat y se la bebió, tomó la copa de su mano, el cáliz de su diestra.

El desenlace

Y resopndió Yatipán, el guerrero devastador: - Por el vino que bebe nuestro El, el dios del cielo, el dios que creó las grutas, la mano que hirió al Prócer Aqhat hiera a mil enemigos devastadores. Echó ella embrujos en las tiendas, y se retorció su ánimo como un cuerno de carnero, su corazón como una serpiente. Por dos veces le hinchó de vino, le dio a beber vino mezclado, ella le dio a beber.

Borde. Y esto se repite al hacer el relato.