"No hay decisiones buenas y malas, solo hay decisiones y somos esclavos de ellas." (Ntros.Ant.)

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domingo, 23 de marzo de 2014

MITOLOGIA BABILONIA -HIMNO A ISHTAR (III)-

MITOLOGIA BABILONIA
HIMNO A ISHTAR (III)

por Federico Lara Peinado





El comienzo de entes himno ha llegado tan deteriorado que impide la traducción de sus doce primero versos.

[…]
Has vuelto tus ojos […],
Cuando levantas los ojos, prince[sa],
15 – el sacerdote puro, nom[brado por ti],
Assurbanipal, rey de ala[banza],
Que entre todos los príncipes tú has […]
Tu divinidad […] su madurez.
Tu [le] has hecho te[ner] tu gran señorío,
20- en tu corazón fiel tú le has vuelto esplendido,
Le has hecho donación del pastoreo sobre tu país,
Concédele el ser obedecido y el alcanzar una [larga] edad,
Que ande sin cesar (su camino) bajo la dulzura de su protección.
Tú le has hecho realizar ritos para tus festividades.
25 – [En] Assur, la ciudad de todos los dioses,
[…] en el lugar santo, residencia de Enlil,
[…] de tu divinidad, exuberante,
[…] ha cumplido los ritos;
[…]puros de los mares,
30 – […] santo de lo cual tú necesitas,
[…] del Arulla, del oro más selecto.

Sigue un verso en muy mal estado, prácticamente ilegible.

[…] y ordenar,
[en su interior] él ha cumplido espléndidamente.
35 – Con tus ritos puros, [que (te) son adecuados],
Todos los países se alegran en su totalidad,
Las montañas aportan sus ricos productos.
¡Distingue a tu favorito, no ha cesado de invocarte!
Es puro, es santo el príncipe que te teme;
40 – el te aporta los ritos que tú has deseado.
¡Mira, Señora, a aquél quien tú levantas los ojos,
Que se alegre tu corazón, regocíjate!
¡Señora de los cielos, alégrate!
45 – que Assur se alegre en el Ekhursaggula,
Que Anu, el rey de los cielos, sea dichoso,
Que todos los dioses de los cielos, se alegren,
Que Ea se alegre en el Apsu,
Que los dioses de las fuentes estén radiantes,
50 – que los Simatu, las diosas del país, estén alegres!
¡Que todos los oficiantes hagan fiestas,
Que su corazón esté alegre en las festividades!
¡Que el oficiante se alegre!
[…] el pastor, el gobernador […].
55 – [¡A As]surnasir[pal] eleva[le la cabeza],
Vuelve espléndido al rey […]!

El resto del himno está totalmente perdido.

sábado, 30 de junio de 2012

MITOLOGIA BABILONIA -HIMNO A ISHTAR (II)-


MITOLOGIA BABILONIA
HIMNO A ISHTAR (II)

por Federico Lara Peinado


¡Exaltad, magnificad a la divina Señora de Nínive!
¡Engrandeced, glorificad a la divina Señora de Arbelas!
¡Que no tenga igual entre los grandes dioses!
Su nombre es querido a las diosas,
5 – Todas las capillas de sus lugares santos están sin su igual,
Lo que dicen sus labios es un Girra flameante, 
Sus palabras son reverenciadas por todos.
En cuanto a mí, Assurbanipal, hacia quien se dirige su corazón,
[…] Nínive,
10 – Criatura del Bit Ri[duti (casa de sucesión), restaurador de]l Egashnkalamma,
De quien [ellas han exal]tado la realeza desde el Bit [Riduti],
Con cuya boca pura [ellas orden]aron que perdurase mi trono.
Yo no conocí ni padre ni madre humanos (afirmación totalmente falsa, Assurbanipal fue hijo de Assarhaddon  y de una esposa que su nombre se desconoce), crecí como mis diosas;
Los grandes dioses me han dirigido como a un niño pequeño,
15 – Me han acompañado sin cesar a (mi) derecha y a (mi) izquierda,
Han colocado a mis lados a un buen Shedu y a una buena Lamassu,
Han confiado mi aliento a unos vigilantes  de la salud y la vida,
[Han hecho espléndida] mi estatura, han reforzado mi vigor,
Han hecho mencionar mi nombre más que (el de) todos los príncipes.
20 – Ellos se ponen […], ellos vacilan con temor;
[a los paí]ses rebeldes que no se habían sometido a los reyes, mis padres
[Y] a los que ellos no habían impuesto [tributo ni] ofrenda,
[Yo], Assurbanipal, criatura de las manos de los grandes dioses,
[…] poderosamente.

Una laguna de un número indeterminado de versos impide traducir el comienzo del reverso.

[…]
[…] su orden,
[…] sus palabras.
No ha sido [por] mi [fuer]za ni por la fuerza de mi arco,
(sino) por el vi[gor y] por la fuerza de mis diosas,
5´- Que he sometido al yugo de Assur a los países que me habían sido in[dócil]es.
Cada año, sin cesar, conducen dones [abundantes]
Y se mantienen  cada día en la gran puerta de Assur y de Ninlil.
Con la imploración y la súplica buscan mi paz,
Con la demanda y la plegaria abrazan mis pies.
10´- A mí, Assurbanipal, de descendencia real,
[que ab]ate a los rebeldes, que calma el corazón de los dioses,
Los grandes dioses me han alentado y han bendecido mis armas.
La divina Señora de Arbelas ha ordenado que haya buenas disposiciones respecto a mí.
Ellas (me) han fijado por destino una vida perpetua y el ejercicio de la soberanía sobre todos los lugares habitados
15´- A cuyos reyes han sometido a mis pies.
¡Que la divina Señora de Nínive, la Señora de los cantos, exalte (mi) realeza a perpetuidad!

sábado, 9 de junio de 2012

MITOLOGIA BABILONIA -HIMNO A ISHTAR (I)-


MITOLOGIA BABILONIA
HIMNO A ISHTAR (I)

Por Federico Lara Peinado 





¡Cantad a la diosa, la más augusta de las diosas!
¡Glorifíquese a la dueña de los pueblos, la más grande de los Igigu!
¡Cantad a Ishtar, la más augusta de las diosas!
¡Glorifíquese a las dueñas de las mujeres, la más grande de los Igigu!
5 – Ella, (que es) toda alegría, está revestida de amor,
Está henchida de seducción, encanto y voluptuosidad.
Ishtar, (que es) toda alegría, está revestida de amor,
Está henchida de seducción, encanto y voluptuosidad. 
Dulce es de labios, su boca es la vida;
10 – Las risas se alegran (a la vista de) su aspecto;
Es espléndida; perlas reposan sobre su cabeza,
Son hermosos sus colores, cambiantes y brillantes son sus ojos.
¡La diosa! Junto a ella hay consejo;
Tiene la suerte de todas las cosas en su mano;
15 – A su mirada se crea el bienestar.
La prestancia, la Protección y el Espíritu guardián.
Ama la inteligencia, el mutuo amor, el bien;
Es ella quien rige la concordia.
La joven que ella ha elegido encuentra en ella una madre.
20 – Se la menciona entre las gentes, se la invoca.
¿Quién puede igualar su grandeza?
Sus secretos son poderosos, eminentes y esplendidos.
A Ishtar en su grandeza ¿Quién la puede igualar?
Sus secretos son poderosos, eminentes y esplendidos.
25 – Entre los dioses, sin igual es su lugar;
Su palabra es de categoría, es suprema sobre ellos;
Ishtar, entre los dioses, sin igual es su lugar;
Su palabra es de categoría, es suprema sobre ellos.
Es su reina; ellos se aconsejan con sus dichos;
30 – Todos se arrodillan ante ella;
Reciben de ella su iluminación;
Mujeres y hombres la temen.
En su asamblea lo que ella dice es dominante, supremo;
Se sienta entre ello como Anu, su rey;
35 – Su sabiduría (está hecha) de entendimiento, de listeza, de sabiduría;
Se aconsejan juntos, ella y su esposo (aquí Anu).
Residen juntos en el trono divino,
En el alto templo, mansión de la alegría;
Entre ellos, los dioses ocupan sus lugares,
40 – (Y) prestan su atención a lo que dicen sus bocas.
El rey, su favorito, el bienamado de sus corazones,
No cesa de ofrecerles con magnificencia su sacrificio puro.
Ammiditana (rey babilonio 1683-1647 a. de C.), como sacrificio puro de sus manos,
Les ha dado, hasta la saciedad, grasos toros y corderos.
45 – A Anu, su esposo, (Ishtar) le pidió para él
Una vida perdurable y larga.
¡Muchos años de vida para Ammiditana
Ishtar (le) ha concedido, (le) ha otorgado!
Por medio de su orden ella (le) ha sometido
50 – Las cuatro regiones a sus pies,
Y la totalidad de todos los lugares habitados
Los ha sujetado a su yugo.
El objeto de sus deseos, el canto que la embelesa,
Es lo que conviene a su boca; él ejecutó para ella la orden de Ea,
55 – (Que) la oyó glorificarla y se alegró por su causa.
“¡Que él viva y que su rey la ame para siempre!”
¡Oh Ishtar, a Ammiditana, el rey que te ama, dale una larga y perdurable vida!
¡Que él viva!

sábado, 12 de mayo de 2012

MITOLOGIA BABILONIA -HIMNO A SHAMASH (III)-


MITOLOGIA BABILONIA 
HIMNO A SHAMASH (III) 

por Federico Lara Peinado



Columna I
Sin Shamash, rey de los cielos y de la tierra, juez del mundo de arriba y del mundo de abajo,
El que dictamina las decisiones, el hombre joven, el rey Shamash,
Anu y Enlil no reúnen la asamblea en los cielos,
No mantienen consejo acerca del país.
5 – Ellos no proporcionan en el verano siega, ni en el invierno roció, niebla (y) hielo,
(Tampoco dan origen al) pasto, a ninguna agua, hierba, espiga (o) verdura.
Refugio, subsistencia para el rebaño de Shakkan (dios del ganado y de los animales salvajes) de todos los países,
Sin, el dios supremo de los cielos, el hijo primogénito de Enlil,
10 – Sinnu, aclamado por los cielos y la tierra,
Que precede a los dioses, sus hermanos, el príncipe cuya orden es invariable,
El dios brillante, resplandeciente, soberano,
[que fija] las medidas del día, del mes y del año,

Sigue una laguna de un número indeterminado de versos

[…] dios sin [igual],
[que tiene firme] en su mano [la brida de los cie]los,
[que posee cornamenta] y cerca[do],
[que da heredero] y buen renombre,
5´- […] el creador de la huma[nidad].
A la salida de Sin los dioses están reunidos;
Los reyes, llevando su ofrenda pura, se humillan.
Para poblar los países (o) dejarlos en el abandono,
Volverlos hostiles, hacerlos combatir,
10´- Ellos están atentos a Sin, luminaria celeste. 
Excepto Sin y Shamash
Ningún otro dios responde “sí” en los cielos.
Sin no une sin Shamash en los cielos.
El cetro, la corona, el trono, el palu, ¿Dónde están?
15´- Al rey y a su país
sin Shamash aquéllos no le son dados.
Sin Shamash, rey de los cielos y de la tierra,

La columna II está perdida y la III es prácticamente inservible para su traducción dado su estado

Columna IV
[…]
[…] Shakkan, el hijo que tú amas,
El pastor puro, el massu de Anu,
Que tiene ante sí el cayado  (de pastor),
Que posee tocado, vestido y manto,
5 – Que lleva un cetro augusto, que está revestido del Kusitu,
Que viste al ganado de la estepa de todos los países,
No trae el manto de primera calidad, el vestido real,
La corona augusta que conviene al señorío.
Al rey y a su país
10 – sin Shamash aquellas cosas no son dadas.
Sin Shamash, el rey de los cielos y de la tierra,
Latarak, rey de la estepa, cuya cabeza es alta entre el ganado,
Que dispone a su gusto de bovinos, carneros, ganado y humanidad,
[su espada no falla], (pero) sin Shamash [ni] Shakkan las bestias de la estepa
15 – no caen en el foso [en la estepa]

lunes, 30 de abril de 2012

MITOLOGIA BABILONIA -HIMNO A SHAMASH (II)-


MITOLOGIA BABILONIA
HIMNO A SHAMASH (II)

por Federico Lara Peinado






[¡Señor, resplan]dor de los grandes dioses, luz de la tierra, que iluminas las regiones!
¡Shamash, juez eminente, creador del mundo de arriba y del mundo de abajo!
Tu escrutas, como (se escruta) del picoteado cuño, todos los países con tu luz.
[Para aquel que] no se cansa de la adivinación, tu pronuncias cada día decisiones (relativas) a los cielos y a la tierra.
5- Tu [salida] es Girra (tan) flameante (que) las estrellas de los cielos quedan cubiertas todo el día.
Únicamente tu eres [resplan]deciente; nadie entre los dioses es comparable a ti.
Te pones de acuerdo con Sin, tu padre, y das instrucciones;
sin ti, Anu y Enlil no mantienen deliberación;
Ea, que dictamina juicios en el seno del Apsu, contempla tu rostro,
10- Los dioses, en su totalidad, están atentos a tu salida brillante.
[Te queman perfumes], incienso, y te entregan ofrendas alimentarias puras,
Los conjuradores [están arrodillados] a tus pies para apartar los presagios del mal,
Los adivinos [están delante de] ti para asegurarse (sus) manos e interpretar los presagios.
[En cuanto a] tu [esclavo], Assurbanipal, a quien has ordenado por oráculo ejercer la realeza,
15- [Que (adora) la luz] brillante de tu [divini]dad, que provee espléndidamente lo que conviene a tu majestad,
[Que celebra] tus [altos he]chos, que proclama tu alabanza a la multitud de las gentes,
[¡Mírale fielmente], dictamina un juicio para él, pronuncia una decisión favorable para el!
[¡Hazle don de vida], que el viva sano y salvo a (cobijo de) tu brillante resplandor!
[¡Perpetuamente, con alegría], que haga apacentar con justicia a tus súbditos que les has confiado!
20- [Puesto que te] ha construido [un santuario], en donde te ha instalado en medio de la alegría,
[Que] su corazón exulte [para siempre jamás], que su humor sea alegre, que quede saciado de vida!
[Un príncipe futuro] que cantará este [canto de Sha]mash, que pronunciará el nombre de Assurbanipal,
Ojalá haga apacentar [durante todos] sus días a los súbditos de Enlil en la abundancia y la justicia.
[Todo el que, de corazón], aprenda este texto, que magnifique al juez de los dioses, Shamash,
25- Que su [di]os lo aprecie, que las palabras de su boca sean agradables a las gentes.
(Pero) aquel que haga caer este canto en el olvido, (que) no magnifique a Shamash, luz de los grandes dioses,
(Que) cambie el nombre de Assurbanipal, a quien Shamash ordenó por oráculo ejercer la realeza,
Y pronuncie el nombre de otro rey,
¡Que su tañido con el instrumento de cuerdas desagrada a sus gentes!
30- ¡Que su canto de alegría sea un pinchazo de espina! 

domingo, 15 de abril de 2012

MITOLOGIA BABILONIA -HIMNO A SHAMASH (I)-


MITOLOGIA BABILONIA
HIMNO A SHAMASH (I)

Por Federico Lara Peinado


¡Oh iluminador [de la tierra, oh juez] de los cielos,
Que iluminas las ti[nieblas, pastor de] arriba y de abajo,
Shamash, iluminador [de la tierra, juez] de los cielos,
Que iluminas las ti[nieblas, pastor de] arriba y de abajo!
5 – Tu resplandor, como una red, está [extendido sobre el mundo],
Haces brillar la oscuridad de las montañas lejanas.
A tu aparición se alegran dioses y príncipes,
(y) todos los Igigu son dichosos por poder verte.
Tus rayos, sin cesar, dan a conocer lo que está secreto:
10 – A la claridad de tu luz su traza se vuelve invisible.
Tu esplendor, por todos lados, busca [disipar las sombras],
Como Girra [flameas sobre] las cuatro regiones.
Abres generosamente las puertas de todos los [santuarios],
[ves] las ofrendas (que se han hecho) a todos los Igigu.
15 - ¡Oh Shamash, a tu salida los pueblos se arrodillan
(y) los países, en su totalidad, [a tu vista se arrodillan]!
¡Oh iluminador de la oscuridad, que abres la tira de los cielos,
Que recalientas la brisa del amanecer, el campo de grano, vida del país!
Tu gloria recubre las más lejanas montañas,
20 – Tu resplandor ha llenado toda la extensión del mundo.
Tú te recuestas sobre las montañas, observas la tierra,
Tienes en equilibrio el orbe del mundo en mitad de los cielos,
Tú te preocupas de las gentes de todos los países,
Se te ha confiado enteramente lo que creó Easharru, el príncipe.
25 – Tú haces apacentar, todos juntos, a los seres (dotados) de aliento,
Eres tu quien es su pastor, allá arriba y aquí abajo.
Tú, puntualmente, no cesas de atravesar los cielos,
Recorres, cada día, la tierra en su inmensidad.
La alta mar, las montañas, la tierra, los cielos
30 – Los recorres puntualmente, cada día, como un […].
En el mundo de abajo te ocupas de los mal-ku (príncipes infernales), del kubu (feto/persona muerta convertida en espíritu maligno/ser infernal de nefasta influencia), de los Anunnaku;
En el mundo de arriba, tienes en orden todos los lugares habitados.
¡El pastor del mundo de abajo, el pastor del mundo de arriba,
Regulador de la luz del universo, eres tú, Shamash!
35 – Tú no cesas de atravesar el ancho y vasto mar,
Del cual (incluso) los Igigu ignoran su profundidad.
[Oh Shama]sh, tus rayos descienden hasta el Apsu,
(y) [los mons]truos marinos (por ello) contemplan tu luz.
Oh Shamash, tu atas como una cuerda, cubres como una niebla,
40 – Tu palio protector se extiende generosamente sobre todos los países.
Tú estás, cada día, sin inquietud, tú cara no se ensombrece,
Continuas, incluso de noche, en iluminar [la luz].
Hacia remotas regiones desconocidas, a numerosos lugares,
Si dormir, oh Shamash, vas de día y regresas de noche.
45 – No hay nadie de los Igigu que se esfuerce si no eres tú,
Ni de los dioses del universo (hay ninguno) tan eminente como tú.
A tu orto los dioses del país se han reunido
Y tu terrible resplandor se extiende sobre el país.
De las gentes de todos los países, cuya lengua es diferente,
50 – Conoces los pensamientos, escrutas su conducta.
Ante ti la humanidad entera [está arrodilla]da, [oh Sha]mash, el orden universal aspira a tu luz.
[En] el plato de adivinación, gracias al aderezo del cedro,
[Tu informas] a los interrogadores, interpretes de los sueños.
55 – [Los que lanzan las suertes] ante ti se prosternan,
Ante ti se prosternan malvados y justos.
[No hay nadie que] descienda al Apsu, si no eres tú,
Proclamas la sentencia de los malvados y de los malhechores.

Siguen dos versos rotos en gran parte, por lo que se hace difícil su traducción.

Tú rechazas al improbo que se rodea [de astucias],
Haces salir del Khubur (rio del infierno) a aquel (a quien) retenía una (injusta) sentencia,
Lo que tú declaras en un justo juicio, oh Shamash, [no tiene apelación],
Tus órdenes son notorias, son inmutables [y no cambian de aspecto].
65 – Tu asistes al viajero, cuya ru[ta] es peligrosa,
Tu le das [ayuda] a quien atraviesa el mar y teme mucho a las olas.
Tú guías al que anda errante por caminos jamás vistos,
Acompañas [en los cami]nos al que se presenta a Shamash.
Tú salvas de la alta ola al mercader que lleva el capital,
70 – Dotas de alas al que está descendiendo a las aguas profundas.
A los fugitivos y a los errantes tú les indicas lugares de refugio,
(y) tú revelas al cautivo las rutas que solo Shamash conoce.
Al que en […]
(y) preservas al deportado que [ha sido] apresado.
75 – Tu reconcilias rápidamente al dios [que estaba irritado] contra alguien
[…] al mirar.
Tú te mantienes cerca del en[fermo (…)],
Tú examinas el caso […].
Tú traes […],
80 – Tu […] al país sin retorno.
A las diosas irri[tadas (…)],
Tú eres eminente […],
¡Oh Shamash, en [tu] red […],
En tu lazo […].
85 – El que en un juramento […]
Al que no teme […]
Se hallan tendidas tus redes, tu […] es am[plio].
El que ha levantado [los ojos] sobre la mujer de su amigo
Está abocado prematuramente [por ti a la muerte].
90 – A él se le prepara un lazo peligroso […],
Tu arma va derecha contra él [sin que tenga] salvador;
En su proceso su padre no estará presente.
A la llamada del juez sus propios hermanos no responderán.
¡El está preso en una trampa de bronce sin saberlo!
95 – Al que trama una fechoría tú le despuntas sus astas,
Al negociante que intriga se le cambian los bienes raíces.
Tú haces ver la prisión al juez ímprobo;
Al que acepta un regalo, si juzga injustamente, tú le castigas.
El que no acepta un regalo defiende la causa del débil,
100 – (esa persona) es agradable a Shamash (y) el prolongará su vida.
El juez prudente que pronuncia una justa sentencia
Controla el palacio; su casa es la casa de los príncipes.
El que invierte en negocios y presuras, ¿qué ganará?;
Disminuirá en ganancias y arruinará el capital.
105 – El que invierte en negocios lejanos, el que cambia un siclo por dos,
(Ése) es agradable a Shamash (y) él le prolongará su vida.
El que teniendo la balan[za] comete un fraude,
Cambia las pesas y [la] hace [bajar de este modo],
Disminuirá en ganancias y arruinará [el capital].
110 – El que teniendo la balanza es honesto [y da] mucho [mas que el peso],
Todo le será abundante, [mucho mas será] lo que se le dará.
El que pone la mano en la medida comete un fraude,
El que presta con la (medida) media (pero) se hace restituir según la grande,
Antes de su tiempo (antes de la muerte) la maldición pública le alcanzará,
115 – Antes del vencimiento se le reclamará y será gravado.
Su hijo heredero no dispondrá de su bien;
En posesión de herencia no entraran ni siquiera sus hermanos.
El negociante honesto que, entregando el grano con la medida grande hace crecer el bienestar,
(ése) es agradable a Shamash (y) el prolongará su vida;
120 – Agrandará su familia, adquirirá riqueza,
(y), como el agua de una fuente perenne, su descendencia será perpetua.
El que obra bien, el que ignora el fraude,
El que procede siempre con sinceridad, está [allí, ante ti].
Los que han causado el mal, (para ellos) su descendencia no será [perpetua],
125 – Los que niegan, (muy a su pesar), su boca está presente ante ti.
Tu aclaras bien pronto lo que sale de su boca,
Tú escuchas, tú lo examinas, identificas el caso del malo.
Todos, quienesquieran que sean, están confiados a tu mano,
Tú regulas los presagios para ellos, resuelves lo que está confuso,
130 – Tú atiendes, oh Shamash, la petición, la súplica, la plegaria,
La sumisión, la prosternación, el rezo murmurado y la adoración.
Desde la abertura de su boca, el débil te llama,
El humilde, el indefenso, el afligido, el pobre hombre;
La madre del cautivo, sin descanso, constantemente, recurren a ti.
135 – Aquel, cuya familia está lejos y de quien la ciudad está distante,
[con] el producto de la estepa el pastor se presenta ante ti,
El pastorcillo en tiempos de peligro, el guardián en mitad de los enemigos.
Oh Shamash, bajo tus ojos está la caravana de los que pasan (llenos) de temor,
El mercader viajero, el viajante portador del capital.
140 – Oh Shamash, bajo tus ojos está el pecador (con su) nasa,
El cazador (que caza) con trampas, el arquero que da la batida al ganado
(y) el pajarero con su red están (también) bajo tus ojos,
El ladrón que se esconde, enemigo de Shamash,
El merodeador por el sendero de la estepa están bajo sus ojos.
145 – El muerto errante, el espectro fugitivo,
Oh Shamash, están bajo tus ojos, tu lo has oído todo.
No rechaces a los que se han presentado ante ti […]
Por causa mía, oh Shamash, no los aborrezcas.
Oh Shamash, tú abres el entendimiento de los humanos,
150 – Ellos te buscan a ti, que les das tu furiosa y violenta luz.
[Tú] les [regu]las los presagios, tú asistes a los sacrificios,
Examinas su caso a los cuatro vientos,
Les abres su entendimiento bajo toda la extensión de los lugares habitados.
Como copa donde miran tus ojos no bastan los cielos,
155 – Como plato de adivinación no son suficientes todos los países.
El vigésimo día (del mes) te alegras con alborozo y alegría,
Comes, bebes su puro kurunnu, la cerveza del tabernero del puerto;
Ellos te vierten la cerveza del tabernero y tú la aceptas.
Habiendo salvado a los que encerraban las olas potentes,
160 – Has recibido sin cesar, (a su vuelta), sus ofrendas puras inmaculadas.
Tú bebes su mizu y el kurunnu (que te ofrecen los hombres),
Tú, (que) les haces realizar los deseos que ellos han concebido.
Tú absuelves los pecados de los que se han arrodillado,
Tú has aceptado siempre las plegarias de los que siempre te han rezado.
165 – Ellos, los hombres, temiéndote, glorifican tu nombre
Y, para siempre jamás, alaban tu majestad.
Aquellos, cuya lengua es necia, que pronuncian men[tiras],
Que, como las nubes, no tienen ni rostro ni puerta,
Los que han recorrido la vasta tierra,
170 – Los que han hollado las altas montañas,
Los monstruos del océano, llenos de terrible aspecto,
La conexión del mar, que atraviesa el Apsu,
El producto del rio que discurre, oh Shamash, están ante ti.
¿Cuáles son las montañas que no están revestidas de tu resplandor?
175 - ¿Cuáles las regiones que no se calientan en tu brillante ascensión?
(Tú) que haces brillar la oscuridad, que iluminas las tinieblas, que disipas las sombras, que iluminas la vasta tierra,
Que hacer brillar el día, que haces descender, a mediodía, el ardiente calor,
Que, como una llama, inflamas la vasta tierra,
180 - Que acortas los días, que alargas las noches,
[que provocas] el frio, la helada, el hielo, la nieve,
[Portero de la gran puerta] del cerrojo de los cielos, que abres ampliamente los batientes de los lugares habitados,
[que regulas] el pestillo, el pasador, la llave, el cerrojo,
[que (…)] al cautivo en el torbellino de un combate a muerte.
[…] razón, consejo, deliberación, opinión,
[…] a la mu[chedumbre] de gentes.
[…] trono, reino […]
[…] fuerza […]

Siguen tres versos prácticamente intraducibles, dado su estado.

[…] brillante, tu mansión de magnificencia,
[…] el banquete para las regiones,
195 – [(…) gober]nador, pontífice y príncipe,
[…] que ellos te aporten su tributo,
[…] en la ofrenda de lo producido por todos los países.
[…] que tu capilla sea restaurada,
[…] cuya orden es inescrutable.
200 – [Que Aya, la espo]sa [que tú amas], te diga en
(vuestra) cámara: “¡Que estés en paz!”.

sábado, 24 de marzo de 2012

LA NARRACION DEL DILUVIO SEGUN BEROSO


LA NARRACION DEL DILUVIO SEGÚN BEROSO

por Jean Bottero y Samuel Noah Kramer


Erudito babilonio que, hacia el año 300 antes de nuestra era, puso por escrito en griego las tradiciones de su país. Su obra, perdida desde la antigüedad, solo la conocemos gracias a los resúmenes citados por otros autores. Las noticias que transmitía acerca del Diluvio han llegado hasta nosotros gracias a dos resúmenes realizados por dos autores distintos y que presentan ciertas variantes secundarias.

a) – El primero nos lo ofrece Alejandro Polyhistor, un “gramático” que vivió, aproximadamente, un siglo antes de nuestra era.

(Beroso) cuenta que Kronos se le apareció en sueños a Xisouthros –de este modo transcribe Ziusudra- para revelarle que, el día 15 del mes de Daisios (equivalente macedonio al mes de Ayyar en Mesopotamia: abril-mayo), los hombres serian exterminados por un Diluvio. Entonces, le ordena que, después de haber excavado un hoyo, entierre en el todas las escrituras en la ciudad del dios del Sol, en Sippar, que después construya un barco y embarque en el, junto con sus parientes y allegados. Debía abastecerlos con comida y bebida; cargarlo con aves y cuadrúpedos, y, una vez dispuesto todo, hacerse a la mar. Si alguien le preguntaba adónde iba, él tenía que responder: “¡Voy a reunirme con los dioses para rogarles que todo les vaya bien a los hombres!”. Así pues, obedeciendo estas órdenes, construyo un barco de 15 estadios (¡un poco mas de 3 km!) de largo y 2 (¡alrededor de 400m!) de ancho. Después, reúne todo lo que se le había indicado y embarca a su mujer, a sus hijos y a sus allegados. Se inicia el Diluvio y, tan pronto como este terminó, Xisouthros libera varios pájaros que, al no encontrar alimento y lugar en que posarse, vuelven al barco. Pasados unos cuantos días, los vuelve a liberar y vuelven al navío con las patas enfangadas. Liberados por tercera vez, no regresan, y Xisouthros llega a la conclusión de que la tierra había vuelto a aparecer. El, entonces, levanta una parte del casco y, constatando que éste había atracado en una montaña, desciende a tierra con su esposa, su hija y su piloto. Tras haber levantado un altar, ofrece un sacrificio a los dioses y después desapareció y, con él, aquellos que, en su compañía, habían abandonado el barco. Al no regresar ninguno de ellos, los que habían quedado en el barco los buscaron, llamándolos por sus nombres. Xisouthros nunca más volvió a aparecer en persona, pero se escuchó una voz, procedente de lo alto, que les exhortaba a ser piadosos, pues éste, gracias a su devoción, había marchado vivir con los dioses, y su mujer, su hija y su piloto también tenían derecho a disfrutar de este mismo privilegio. Después, la voz les dijo que regresasen a Babilonia y, dado que ese era su destino, que marcasen a Sippar, para recoger las escrituras y transmitirlas a los hombres. Añadió, además, que el país en que se encontraban era Armenia. Tras escuchar estas palabras, ellos hicieron sacrificios a los dioses y marcharon a pie hacia Babilonia. En Armenia quedó un resto del barco y todavía se encuentra allí, en los montes Cordienos: de él se toman raspaduras de betún que se utilizan como amuletos. De vuelta a Babilonia, los compañeros de Xisouthros desenterraron las escrituras de Sippar, fundaron muchas ciudades, edificaron santuarios y (re)construyeron Babilonia.

b) – El otro resumen nos lo transmite Abideno, autor de una historia, perdida, de los asirios y de los babilonios y que, aproximadamente, debió de escribir dos siglos más tarde.

Después reinó Sisithros –otra transcripción de Ziusudra- al que Kronos revela, por anticipado, que el día 15 del mes de Daisios iban a tener lugar unas enormes lluvias torrenciales y le ordena que guarde en lugar seguro todas las escrituras que él tenía en la ciudad de Sippar. Tras cumplir con esta orden, Sisithros zarpa enseguida para Armenia y, sin demora, tiene lugar aquello que los dioses habían anunciado. El tercer día después de que hubiese parado de llover, libera unos pájaros para ver si estos descubrían tierra emergida de las aguas; pero, al no tener ante ellos más que un mar sin límites y al serles imposible posarse, vuelven junto a Sisithros, al igual que, después, hicieron otras aves. Tras un tercer intento tuvo éxito, al ver que los pájaros regresaban con las plumas enfangadas, y los dioses se lo llevaron de entre los hombres. Los restos del barco, que se encuentran en Armenia, sirven para que los habitantes del lugar se abastezcan de colgantes de madera que usan como amuletos.

jueves, 24 de noviembre de 2011

EL POEMA DE ATRAHASIS O DEL MUY SABIO (texto completo)





EL POEMA DE ATRAHASIS O DEL MUY SABIO


(texto completo)


Por Jean Bottero y Samuel Noah Kramer





"Es para mí un orgullo y un gran honor presentar este poema, que se publica por primera vez en la Web en forma completa y en castellano. Un trabajo realizado con placer y con mucho esfuerzo.
Este texto fue tomado del libro que lleva como título el primer verso del Poema del Muy Sabio (Atrahasis): “Cuando los dioses hacían de hombre”, cuyos autores son los eruditos Jean Bottero y Samuel Noah Kramer."















Sergio Omar Marco




“Muy sabio” es una traducción del término acadio (que también aparece escrito como Atar-hasis y Atam-hasis).
El manuscrito más antiguo de esta obra está firmado y datado y su copista (su autor, evidentemente, se desconoce) respondía al nombre de Kasap-Aya (o Nur-Aya, pues el primer signo cuneiforme no es unívoco) y llevó a cabo su trabajo bajo el reinado del cuarto sucesor de Hammurabi, Ammi-saduqa (1646-1626 a. C.). Es muy probable que el poema haya sido creado durante el siglo anterior.
Dicho poema no es una traducción del sumerio, ni tampoco un nuevo arreglo de una obra pensada y redactada en dicha lengua; todo, en ella, pone de manifiesto que se trata de una composición original, típicamente paleobabilonia.
El poema fue dado a conocer a través de los restos de una de las copias descubierta entre los escombros de la Biblioteca de Assurbanipal (668-627 a. C.).
Pero sólo en 1956 el asiriólogo danés J. Laessoe al poner en orden los fragmentos encontrados, demostró que estábamos ante el “Génesis” más antiguo que se conoce y que, desde un punto de vista religioso, abarcaba toda la “historia” primitiva de la humanidad, desde el momento en que ésta salió de las manos de su creador hasta el final del Diluvio y el inicio del “tiempo histórico”.
Se pudieron reconstruir, aproximadamente, las dos terceras partes del poema, que en su versión más antigua contaba exactamente con “1245 líneas”, de acuerdo con el cómputo cuidadosamente señalado al final de su copia por el diligente Kasap-Aya.
Esta obra todavía presenta muchos pasajes que resultan terriblemente arduos y complejos o enigmáticos, tanto en sí mismos como por culpa de las lagunas que los rodean. Actualmente podemos dar por segura tanto la comprensión del conjunto de dicho texto como la de la mayoría de sus episodios.
Se ha perdido irremediablemente, al menos hasta hoy, pasajes enteros del poema. Esta dificultad, sin embargo, se puede superar en algunos casos: cuando se trata de una de esas numerosas y habituales repeticiones de tiradas enteras de versos o cuando se recurre a formulas estereotipadas que, si bien no permiten restituir los paralelos perdidos, si, al menos, tanto en lo que precede como en lo que sigue al texto conservado, nos permite adivinar bastante bien la trayectoria del mismo.
Conocemos al menos tres o cuatro reediciones que, en lo que respecta a la línea argumental del relato y a su contenido general e incluso, en más de una ocasión, con relación a su contenido puntual, no siempre coinciden en los detalles y que reflejan, cada una de ellas, el espíritu o el gusto de su autor y de su época. Se trata de una situación molesta y lamentable, mucho más si tenemos en cuenta que ninguna de ellas está completa y que no tenemos más que fragmentos.






EL POEMA DE ATRAHASIS O DEL MUY SABIO


(texto completo)







Antes de la creación del hombre


Las dos “clases” originales de dioses


I) – 1-Cuando los dioses (hacían) de hombres,
Tenían que trabajar y estaban atareados:
Su tarea era considerable,
Su trabajo pesado, su labor infinita.
5-¡Pues los grandes Anunnaku, a los Igigu,
Imponían una séptuple prestación de trabajos!
El padre de todos ellos, Anu, era su rey;
Enlil, el valiente, era su soberano;
Ninurta, su [encar]gado,
10-Y Ennugi, su capataz,
Tras llegar a un acuerdo (?),
Los grandes dioses habían echado a suertes lo que le correspondía a cada uno:
Anu subió al Cielo,
Enlil tomó, como dominio la Tierra (?),
15-[Y el cerrojo que enc]erraba (?) el mar
Se entregó a Enki, el Príncipe (?),
[Cuando Anu] subió al cielo,
[Los dioses (?) del] Apsu descendieron hasta allí:
[Fue entonces cuando los Anunnaku] celestes
20-[Impu]sieron a los Igigu [su prestación de trabajos]


El trabajo de los Igigu


[Y estos dioses] (tuvieron) que excavar [los cursos de agua]
[Y abrir los canales] que vivifican la tierra-
[Los Igigu] (tuvieron) que excavar [los cursos de agua]
[Y abrir los canales] que vivifican la tierra.
25-[Así, ellos abrieron] el curso del Tigris,
[Y des]pués, [el del Éufrates].


27-32: casi perdidos por completo; se conservan algunas palabras, al final del verso, que nos indican que a lo largo de estas líneas proseguían los grandes trabajos preliminares. Un fragmento de la edición asiria (K. 8562 del Museo Británico, cuya continuación se verá más adelante) parece añadir en este punto cuatro versos acumulativos destinados a reforzar el carácter penoso e infinito de dichas tareas:


(a) [Durante cien (?) años] se entregaron a la tarea –
[Durante quinientos (?) años] se entregaron a la tarea –
[Durante novecientos (?) años] se entregaron a la tarea –
[Durante mil (?) años] se entregaron a la tarea –
33- [Después de haber acumulado (?)] todas las montañas,
[Hicieron el recuento de los años] trabajados,
35- [Después de haber organizado (?)] el gran pantano meridional,
[Hicieron el recu]ento [de los años] trabajados,
[¡(Durante) dos mil q]uinientos años, y más,
Habían, día y noche,
Soportado [esta pesada car]ga!


Agotados, protestan por su excesivo trabajo


[Ellos, entonces, comenzaron a des]potricar y a quejarse,
40- [Lamentan]do[se] de sus labores de excavación (?):
“¡Vayamos a ver al encargado, [nuestro jefe],
Para que nos libre de nuestra [pesa]da tarea!
Al valiente soberano de los dioses,
[Ven]id, vayamos a sacarlo de su casa –
45- [A Enlil (el valiente), el so]berano de los dioses,
[Ven]id, vayamos a sacarlo de su casa!”
[Entonces…] abrió la boca
[Y se dirig]e a los dioses, sus hermanos:
“[…], el encargado de tiempos pasados (?)…


50-56: debían de contener la continuación de la arenga dirigida por este dios (cuyo nombre no conocemos) a los Igigu para hacer que dejasen de trabajar. Uno o dos fragmentos de inicios del I milenio, pertenecientes a los fondos del Museo Británico (K. 10082 y K. 6325), de 7 u 8 líneas, no aportan nada destacable a dicho pasaje:


II) – 57- “¡Al valiente sobera[no] de los dioses,
Venid, vayamos a sacarlo de su casa.
¡A Enlil [(el orgulloso), el so]berano de los dioses,
60- Ve[nid], vayamos a sacarlo de su casa!
¡Ea!, declarad la guerra:
Añadamos la batalla al combate (?).”
Los dioses escucharon su súplica
Y quemaron su utillaje,
65- Arrojaron sus azadas al fuego,
66s- Y a las llamas sus capazos.
Después, agrupados, marcharon
A la puerta del santuario de Enlil el valiente.


Planteo entre los Anunnaku


70- ¡De noche, en mitad de la vigilia
Y, a espaldas del dios, se cercó el palacio –
De noche, en mitad de la vigilia
Y, e espaldas del dios, se cercó el Ekur!
Pero Kalkal, sabiendo lo que sucedía, hizo que lo cerraran:
75- El maneja el cerrojo y vigila [la puerta].
Después, Kalkal, despierta a [Nuska],
Mientras se escuchaba el alboroto [de los Igigu];
Y Nuska despierta [a su se]ñor,
[Al que] saca de su lecho:
80- “¡[Tu pal]acio está rode[ado], mi Señor!
¡El camba[te se ha ex]tendido hasta tu puerta! –
¡Tu palacio está rodeado, oh Enlil!
¡El combate se ha extendido hasta tu puerta!”
Enlil ordenó que se trajesen las armas a su casa,
85- Después abrió la boca
Y se dirigió a Nuska, su paje:
“¡Nuska, levanta una barricada ante tu puerta!
90- ¡Toma tus armas y ponte a mis órdenes!”
¡Nuska levanta una barricada ante tu puerta,
Toma sus armas y se puso a las órdenes de Enlil!
Después, el abrió la boca
Y se dirigió a Enlil el valiente:
“¡Mi Señor, tu rostro está verdoso!
95- ¡Oh Enlil, tu rostro está verdoso!
Son tus propios hijos, ¿Qué temes?
Envía a buscar a Anu, que [se] le haga descender
Y que también se traiga a Enki [ante t]u presencia!”


Se reúnen en consejo de guerra


El, entonces, manda a buscar a Anu, al que [se] hace descender,
100- Y también se lleva a Enki [an]te su presencia.
Anu, el rey del [Ci]elo, presidia (la reunión),
Y el rey del Apsu, Enki, lo escuchaba [todo (?)],
Mientras se [sen]taban los grandes Anun[naku],
Enlil se puso de pie: se a[bría] el debate.
105- Enlil, habiendo abierto, entonces, la boca,
Se dirige a [los gra]ndes [dioses]:
“¿Ellos se ha[n rebela]do contra mí?
¡Pues bien, me batiré…!
¡Oh dioses!, ¿Qué es lo que han visto mis ojos?
110- ¡El combate se ha extendido hasta mi puerta!”
Anu abrió entonces la boca
Y se dirige a Enlil el valiente:
“(Si quieres saber) la razón (?) por la que los Igigu
Han asediado tu puerta,
III) – 115- Que Nuska salga [a preguntarla (?)]:
[Encárgale que cumpla esa] misión
Ante tus hijos!”


Misión conciliadora ante los Igigu


Enlil, [entonces], ab[rió] la boca
Y se dirige a [Nuska, su paje]:
120- “Nuska, descorre el cerrojo de [tu puerta],
Co[ge] tus armas,
Y vete, ante [todos esos dioses] agrupados,
A postrarte, levánta[te],
[Y repite] nuestras [palabras]
“¡Me envían Anu, [vuestro padre]
125- Y vuestro soberano, [Enl]il [el valiente];
[Ni]nurta, vuestro encargado,
Y vuestr[o] capataz, [En]nugi!
Ellos os quieren decir: ¿Quién [va],
Entonces, a combatir?
¿Quién saldrá a [batal]lar?
130- ¿Quién [osará] hacer la guerra?”


131-133: se han perdido y, con ellos, el final del discurso dictado a Nuska.


134- [Nuska, ante todos esos] dioses [agrupados],
Repite, entonces, literalmente, [las palabras de Enlil]:
“¡Me envían Anu, vuestro [pa]dre,
[Vuestro soberano]. Enlil [el valiente];
[Ni]nurta, [vuestro encargado],
Y [vuestro capataz, En]nugi!
140- [Ellos os quieren decir]: “¿Qu[ién va entonces a com]batir?
¿Qu[ién saldrá a batal]lar?
¿Qui[én osará hacer la gu]erra?”


143-146: destruidos, contenían el final del discurso de Nuska y las primeras palabras de la respuesta del portavoz de los Igigu (sin duda el mismo que, anteriormente, los había incitado a la revuelta), cuya respuesta prosigue del siguiente modo:


147- “Hemos puesto (todo) nuestro [esfuerzo (?)]
En esta ex[cavación (?)]:
¿[El] traba[jo excesivo] nos ha matado!
150- ¡[Nuestra] car[ga] era demasiado pesada, [el trabajo era infinito]!
Esta es la razón que (?) [a los dioses al] comp[leto]
Nos ha llevado [a quejarnos contra Enlil]!”
Nuska volvió [, entonces, a coger sus armas]
Y se march[ó a informar a Enlil (?) de estas palabras]:
155- “¡Mi señor, [tú] me [enviaste] a […].
Yo partí […]
Y repetí, literalmente, tus palabras!
[Y esto fue lo que ellos me respondieron (?)]:
“[Nosotros] to[dos, los di]oses [al completo],
160- [Hemos decidido (?)] batirnos.
Hemos puesto (todo) nuestro [esfuerzo (?)]
En esta excavación (?):
¡El t[rabajo] excesivo nos ha matado!
Nuestra [car]ga era [demasiado pesada], este trabajo era infernal!
Esta es la razón que (?) a los dioses [al c]ompleto


Desconcierto de Enlil y de los dioses ante el fracaso de Nuska


165- [No]s ha [llevad]o a quejarnos contra Enlil!”.
Al escuchar este discurso,
Enlil [de]rramó lagrimas
Y, tras ello,
Se diri[ge a] Anu, el v[aliente]:
170- “Alteza, contigo en el Cielo […”]


171-188: perdidos en la tablilla de Kasap-Aya. Sin embargo, (b), un fragmento de inicios del I milenio perteneciente a los fondos del Museo Británico (K. 7109 +), conserva probablemente, al menos ad sensum:


(b) 1´”Alteza (?), contigo en el Cielo
Conserva (?) tu autoridad y haz uso de ella (?):
¡Mientras los Anunnaku se sientan en tu presencia,
Haz comparecer a uno (de estos) dios(es)
Y que sea condenado al castigo supremo!”
5´Pero Anu abr[ió] la boca
[Y se di]rige a los dioses, sus hermanos:
“¿Por qué los [cul]pamos?
¡Su carga era pesada, su trabajo inf[inito]!
[Cada di]a […]
10´[Su grito de auxilio] era [cosa se]ria:
[Nosotros no (les) o]ímos dar voces…




La creación del Hombre


Ea propone un plan de salvación: crear sustitutos para los dioses desfallecidos


Otro fragmento, procedente, también, del Museo Británico, pero de fecha más antigua y casi contemporáneo del texto de Kasap-Aya: (c) (BM 78257), presenta una versión ligeramente diferente: la llamada a la indulgencia no la realiza Anu sino Ea, quien rápidamente propone un plan de salvación:


(c) 1´Ea, habiendo [abierto] la boca,
Se dirige a los dioses, [sus her]manos:
“¿Por qué los [culp]amos?
¡Su tarea era pesada, [su labor infinita]!
5´Cada día […]
Su grito de auxilio era cosa ser[ia…].
Pero existe [un remedio para esta situación (?)]:
Dado que [Belet-ili, la Matriz], está aquí,
Que fabrique un prot[otipo de hombre]:
10´¡Será él quien car[gue] con el yugo [de los dioses (?)]-
[Quien ca]rgue con el [y]ugo [de los Igigu (?)]:
[Será el Hombre quien cargue] con su [traba]jo!


La versión “asiria”, representada por (a), el fragmento ya citado anteriormente (I: 27-32): K 3339 +, nos permite conocer un episodio que puede ser introducido en este momento del relato: en él, los dioses supremos buscan al instigador de la revuelta.


(a) 5´”En presencia de los Anunnaku, reunidos en sesión,
Y de Belet-ili, la Matriz,
¡Hace comparecer a uno (de esos) dios(es)
[Y se le mata (?)]!”
Anu, habiendo entonces abierto la boca, se dirige a Nuska:
“¡Nuska, descorre el cerrojo de tu puerta! Toma tus armas […(?)]
10´(Una vez) llegado a la reunión de los grandes dioses (!),
Inclínate […después vuelve a ponerte de pie (?)]
Y diles: “[…]
Me envían Anu, vuestro padre,
Vuestro soberano, Enlil el valiente;
Ninurta, vuestro encargado,
[Y vuestro capataz Annugal (?)]
15´¿Quién es instigador del combate, [el jefe bélico],
El dios que ha empezado la [lucha],
Llevando [el conflicto] hasta mi casa,
Hasta tal punto que la gresca
Ha llegado a mi puerta?”.
Nuska, tras oír estas palabras, toma sus armas […]
20´(Una vez) llegado a la reunión de los grandes dioses (!),
[Se inclina…, luego se pone de pie (?)]
Y les dice: “[…]
[Me envían] Anu, [vuestro padre],
[Vuestro soberano, En]lil el valiente;
[Ninurta, vuestro encargado,
Y vuestro capataz (?)] Annugal.
25´¿Quién es el instigador del combate, [el je]fe bélico,
[El dios que ha em]pezado la lucha,
[Llevando el conflicto hasta la cas]a de Enlil…


En este punto se recupera el texto de Kasap-Aya:


188- […]
“Dado que Be[let-ili, la Mat]riz, está aquí,
190- ¡Ella será quien dé a luz (?) y produzca
Al Hombre para asegurar el trabajo de los dioses!”
Interpelando, entonces, a la diosa, ellos preguntaron
A la sabia mujer de los dioses, a la experta Mammi:
“¿Serás tú la matriz que produzca a los hombres?
195- ¡Pues bien! ¡Fabrica el prototipo humano:
Que él cargue con nuestro yugo!-
¡Que él cargue con nuestro yugo, impuesto por Enlil!-
¡Que el hombre asuma el trabajo asignado a los dioses!”
Pero Nintu, habiendo abierto la boca,
Replica a los grandes dioses:
200- “¡No puedo hacerlo sola, por mí misma;
Pero, con la ayuda de Enki,
La operación sí que es posible!
Solo él puede “puri[fi]carlo” todo:
Que él me entregue la arcilla y yo lo llevaré a cabo”


Pormenores del proyecto de Enki


Enki, entonces, abrió la boca
205- Y se dirige a los grandes dioses:
“El primero, el séptimo o el decimoquinto día del mes,
Decreto que se lleve a cabo una lustración con baño.
Entonces, se inmolará un dios,
Antes de que (?) los dioses sean purificados mediante la inmersión.
210- Con su carne y su sangre,
Nintu mezclará la arcilla:
De este modo el dios y el hombre estarán asociados,
Reunidos en la arcilla,
¡Y, a partir de este momento, nosotros estaremos ociosos (?)!
215- ¡Gracias a la carne del dios
Habrá en el Hombre un “alma”,
Que lo presentará siempre vivo después de su Muerte.
Esta “alma” estará allí para guardarlo del olvido!”
219- Y los grandes Anunnaku,
220- Que asignan los destinos,
218- Al unísono respondieron: “¡Sí!”.


Realización del modelo humano de acuerdo con el proyecto de Enki


221- El primero, el séptimo o el decimoquinto día del mes
Enki decreta, por tanto, una lustración con baño,
Y el dios We, que tenía el “alma”,
Es inmolado en plena asamblea.
225- Con su carne y con su sangre
226- Nintu mezcla la arcilla,
-Para que se uniesen el dios y el hombre,
Estuviesen reunidos en la arcilla-
(Estos dos versos fueron olvidados por el copista)
227- Y para que así, des[de este momento], (los dioses) [estuviesen ociosos] (?),
V) Gracias a la carne del dios
hubo también en el Hombre un “al[ma]”,
Que lo presentaría siempre vivo después de la muerte.
230- Esta “alma” [estaba allí] para guardarlo del olvido!
Después de que Enki hubiese amasado esta arcilla,
Llamó a los Anunnaku, los grandes dioses,
Y a los Igigu convertidos, ellos también,) en grandes dioses,
Que escupieron sobre la arcilla.
235- Después, [Ma]mmi abrió la boca
[Y se di]rige a los grandes dioses:
[“¡El tr]abajo que me habías encargado,
Ya lo he realizado!
Habéis inmolado a ese dios con su “alma”,
240- Y yo os he librado de vuestra pesada tarea,
Imponiendo vuestra labor al Hombre.
Cuando vosotros concedáis a los Hombres
El rumor de la pululación
¡Yo soltaré vuestra cadena y seréis “libres”!”
Una vez que ellos oyeron este discurso,
245- Corrieron a abrazarle los pies:
“Hasta ahora, decían, te llamábamos Mammi:
Que, a partir de este momento, tu [no]mbre
Sea Señora de Todos los Dioses (Belet-kala-ili)!”
Instrucción de la reproducción de los hombres
Entonces, entraron en la sala de los destinos
250- Enki el príncipe (?) y la experta Mammi


251-270: perdidos. Un fragmento de la Biblioteca de Assurbanipal, (d) (K. 7816 +, también del Museo Británico), describe así los acontecimientos:


(d) 8- Habiendo sido reunidas las matrices,
Ea amasa la arcilla ante la mirada de Nintu,
10- Quien repite la fórmula
Que Ea, sentado ante ella, le dictaba.
Cuando ella terminó dicha fórmula,
Separa catorce pedazos de pasta,
Coloca siete a su derecha
15- Y los otros siete a su izquierda:
Después levanta entre ellos una pared de ladrillo


El manuscrito neo-asirio (a), ya citado anteriormente, nos ofrece la continuación del relato:


(a) 10´[…] cortaba los cordones umbilicales.
De las catorce matrices
Reunidas por la sabia experta:
Siete produjeron machos
Y las otras siete hembras.
15´Ante la Matriz divina, hacedora de destinos,
Se las empareja
Y se las reúne dos a dos.
Y, así, Mammi traza
Las reglas (del parto) de los seres humanos:
“En la habitación en que se tiende,
Encamada, la parturienta,
Tendrá que estar durante siete días la pared de ladrillo.
20´Se deberá rendir honores a la Señora de los dioses,
A Mammi la experta.
La comadrona estará alegre
En la habitación de la encamada parturienta.
Y, cuando ella haya dado a luz,
La joven madre permanecerá en el lecho, de acuerdo con su voluntad…


271-278: tomamos, en este caso, estos ocho versos de un fragmento paleobabilonio del Museo Británico, (f) (BM 92608), que parece reproducir, con bastante fidelidad, el texto de Kasap-Aya.


(f) 271- […]
[…] los senos de (cada) mujer
[…] la barba
[…] las mejilla de (cada) hombre
275- […] y fuera,
Cada marido y cada esposa […]
Ahora bien, una vez reunidas [las mat]rices,
Nintu [se detuvo]:
[Ella co]ntaba los meses de embarazo
280- Hasta que en la sala de los destinos
Se anunciaba el décimo.
VI) Llegado el décimo mes,
Ella desenvainó el “bastón” (?) y descubrió (?) el bajo vientre (?):
¡Su rostro brillaba de alegría!
Después se cubrió la cabeza
285- Y se comportó como una comadrona:
Se ciñó los lomos,
Pronunció una bendición,
Trazó una línea de harina
Y levantó en el lugar una pared de ladrillo, (diciendo):
“¡Yo la produje, yo la hice con mis manos!
290- ¡Que en la casa de la “consagrada”
La comadrona esté alegre!
Allí donde una parturienta dé a luz,
O donde una joven madre aborte por sí misma,
La pared de ladrillo deberá permanecer durante nueve días,
Durante los cuales, en honor de Nintu la Matriz
295- Y de Mammi […], será mencionada
Es ella quien […] la matriz
Y quien dispondrá la estera
Y cuando se dirija al lecho para dar a luz,
Se separarán el mar[ido y la mu]jer.
300- Pero, cuando se vuelvan a –re-unir,
Istar estará alegre en la cámara [nupcial (?)].
El regocijo [dura]rá nueve días,
Y se invocará a Istar bajo el nombre de Ishara…


305-327: íntegramente perdidos y sin que se conozca ningún paralelo. Es evidente que, una vez iniciado el movimiento de las generaciones humanas, los hombres se dedicaban, con empeño, al trabajo y así comenzaba esta parte del texto:




La “Historia primitiva” de la humanidad:


a)- Las primeras plagas


328-336: sólo se conservan algunas palabras (la columna VII comienza en el verso 334) que nos dejan entrever que los primeros seres humanos se organizaban y comenzaban a realizar su tarea:


El trabajo y el éxito de los hombres


337- Ellos fabricaron picos y azadas nuevos,
Después construyeron grandes diques de riego
Para satisfacer el hambre de los hombres
Y el deseo [de los dioses]


340-351: nueva laguna. En estos versos, sin duda, se informaba sobre los logros y la prosperidad de los hombres.


Y sus inconvenientes


352- [No habían pasado] mil doscientos años
[Y el territorio se había ampliado]
Y la población multiplicado.
El pa[ís, como un to]ro, alzaba tanto la voz
355- Que [el ruido] molestó al dios soberano


Molesto por el ruido, Enlil quiere diezmarlos mediante una plaga


[Cuando Enlil escuchó] su rumor,
[Se dirigió a] los grandes dioses:
“El rumor de los humanos [ha llegado a ser demasiado fuerte]:
¡No consigo dormir [a causa de dicho alboroto]!
360- ¡[Ordenad, por tanto,] que sufran la epidemia!


361-363: perdidos, anunciaban el inicio de la plaga y sus primeros desastres.


Intervención del Muy Sabio


Hab[ía], sin embargo, [cierto individuo Muy Sabio],
Devoto de Enki y mu[y hábil,]
Que podía conversar co[n su dios],
Quien, gustosamente, lo tenía [como interlocutor.]
El Muy Sabio abrió, entonces, la boca
Y se dirigió a [su] señor:
370- “¿Cuánto tiempo [va a durar esta epidemia? (?)]
¿Por cuánto tiempo padeceremos esta peste?”


Respuesta e instrucciones de Enki


Enki abrió la boca
Y se dirigió a [su] servidor:
-”Convoca en tu casa a los ancianos y diles- (olvidado por el copista)
“¡Ancianos, escuchadme!
375- […] en el palacio (?) […]
[Orde]nad que los heraldos públicos pro[cla]men
Con gran estrépito por el país:
¡No rindáis mas honores a vuestros dioses!
¡Ni imploréis más a vuestras diosas!
380- Y sólo frecuentad a Namtar:
¡Sólo a él ofrecedle vuestros platos cocinados!
El aceptará gustoso esas ofrendas
Y, confuso por culpa de tantos presentes,
Suspenderá su acción maléfica!”.


Rápidamente llevadas a la práctica por el Muy Sabio


385- Siguiendo estas instrucciones, el Muy Sabio
Reunió en su casa a los ancianos
Y, [habiendo ab]ierto la boca,
Se dirigió a ellos:
“¡Ancianos, escuchadme!
VIII) 390- […] en el palacio (?) […]
[Ordenad] que los heraldos públicos proclamen
[Con gran es]trépito por el país:
[“¡No rindáis mas honores] a vuestros dioses!
[¡Ni imploréis má]s vuestras diosas!
395- Y sólo [frecuen]tad a Namtar:
¡Sólo [a] él [ofrecedle vuestros paltos cocinados]!
El aceptará gustoso esas ofr[endas]
Y, confuso por culpa de tantos presentes,
Suspenderá su acción maléfica!”
400- Obedeciendo esta or[den, los an]cianos
Construyeron en la ciudad
Un santuario para Namtar
Y ordenaron [que los heraldos públicos] proclamasen
[Con gran es]trépito [por todo el país]
405- “[¡No] rindáis [más] honores a [vuestros d]ioses!
[¡Ni] imploréis más [a vuestras diosas]!
Y sólo frecuen[tad a Namtar]:
¡Sólo a él [ofrecedle] vuestros paltos cocinados!”
El [acep]tó gustoso esas ofrendas
410- [Y, con]fuso por culpa de tatos presentes,
[Suspen]dió su acción maléfica:
Así [se pus]o [fin a la epidemia]
Y de nuevo [prosperaron (?)].


414-415: los dos últimos versos de esta tablilla se han perdido.


Con la prosperidad vuelve a comenzar el ruido


II/I) 1- No habían pasado mil doscientos años
Y el territorio se había ampliado
Y la población multiplicado.
El país, como un toro, alzaba tanto la voz
Que el ruido molestó al dios soberano.


Y, en esta ocasión, Enlil les envía la sequia y la hambruna


5- Cuando [Enl]il escuchó su rumor,
Se dirigió a los grandes dioses:
“El rumor de los humanos ha llegado a ser demasiado fuerte:
¡No consigo dormir a causa de dicho alboroto!
¡Cortadle, por tanto, los víveres
10- Y que escaseen las plantas alimenticias!
¡Que Adad reduzca las lluvias a la nada,
Y que, en la tierra, la crecida
No se llegue a originar!
¡Que el viento (cálido) llegue a
15- Tostar el suelo!
¡Que las nubes se amontonen,
Pero sin derramar la más mínima gota!
¡Que los campos disminuyan su producción!
¡Que Nisaba “cierre su pecho”!
20- ¡Que ellos no disfruten de más alegr[ía]
Y que […] reducido/a a humo!”


22s: el resto de la columna –alrededor de 30 versos- se ha perdido. A lo largo de estos versos se tenía que narrar: a) la sequía y la hambruna anteriormente señaladas; b) una nueva petición del Muy Sabio a Enki; c) las instrucciones de éste para poner fin a la plaga. El texto de Kasap-Aya, muy lleno de lagunas, se puede completar, en parte, gracias al fragmento (g), descubierto en Nippur, otra copia de la misma edición antigua, perteneciente al Museo de Estambul y que figura con la signatura Ni 2552+.


El Muy Sabio hace que se cumplan las órdenes de Enki


(g) II) 5- [“¡Ancianos, escuchadme!]
[… el palacio (?)…]
[Ordenad a los heraldos públicos que proclamen]
Con gr[an estrépito por todo el país]:
“¡No rind[áis más ho]nores a vuestros dioses!
10- ¡Ni imploréis más a vuestras [dio]sas!
Y sólo [honra]d a Adad:
¡[Só]lo [a él] ofrecedle vuestros platos cocinados!
El aceptará gustoso [esas ofrendas]
Y, confuso por culpa de tantos presentes,
15- Suspenderá su acción maléfica:
Por la mañana él hará que llovizne
Y por la noche, a escondidas,
Condensará el rocío,
De tal modo que los campos, en secreto,
20- Recuperen su producción!”
Se construye, entonces, en la ciudad, un santuario dedicado a Adad
Y se ordena a los heraldos públicos que proclamen
Con gran estrépito por todo el país:
“¡No rindáis más honores a vuestros dioses!
25- [¡Ni] imploréis más a vuestras diosas!
Y sólo honrad a [Adad]:
¡Sólo a él [ofrecedle] vuestros platos cocinados!”
El [acep]tó gustoso esas ofrendas
Y, [co]nfuso por culpa de tantos presentes,
30- [Sus]pendió su acción maléfica:
Por la mañana hizo que lloviznase
Y por la noche, a escondidas,
[Cond]ensó el rocío,
[¡De tal modo que los campos, en se]creto,
Recuperaron su producción!
35- Así se puso fin a [la sequía/la hambruna (?)]
Y, de nuevo, […] su […]


36s: el final de la columna –alrededor de quinde versos- ha desaparecido. La continuación, hasta la columna VII, sólo está atestiguada, de manera muy incompleta, por el fragmento paleobabilonio anteriormente citado ((g)/Ni 2552+). Gracias a la continuación del relato y a algunas de las palabras sueltas que se conservan podemos restituir la siguiente secuencia de acontecimientos: 1) la humanidad, liberada, recupera al mismo tiempo su prosperidad y su estrépito; 2) Enlil, irritado, como siempre, por dicho alboroto, decide en esta ocasión repetir, con más intensidad, la plaga anterior, la sequía/hambruna, en vez de dar paso a una nueva; 3) con esta finalidad, hace adoptar a los dioses una resolución y confía la estricta vigilancia de cada una de las dos partes del mundo interesadas en este conflicto a uno o dos dioses: el cielo a Anu y a Adad y la tierra al propio Enlil en persona, con el fin de que, a partir de este momento, se controle hasta la más mínima humedad capaz de poner fin a los efectos de la sequía; 4) ante dichas medidas nada se podía hacer. De ahí la continuación del relato:


Desesperación del Muy Sabio


III) 4- (El Muy Sabio) se pasaba los [dí]as llorando,
Tras haber traído, por la mañana,
(Material) para preparar fumigaciones […]
8+10- Prestaba [atención] a sus sueños
11- [Y, constantemente, en] el santuario de su dios,
12-14- Permanecía [postrado (?)], llorando…


15-35: los escasos restos de estas líneas que se conservan permiten deducir que el Muy Sabio, por si mismo o, sin duda, siguiendo los consejos de su dios, se entregaba a la realización de una serie de operaciones de exorcismo, contando, quizá, con “el Rio” para que se llevase las causas del mal que asolaba a los hombres. Enki escuchaba esta súplica y, al parecer, ordenaba participar a los Lahmu, unos monstruos acuáticos o marinos, de un modo que desconocemos. Este proyecto, sin embargo, se debía de ver interrumpido y no se llegaba a dar ningún remedio eficaz para la plaga: de tal modo que, en el momento en que se recupera el texto, al inicio de la columna IV, se ve cómo ésta dobla sus efectos.


La sequía empeora


IV) 1- Arriba […]
Mientras que, abajo, la crecida
No se o[riginaba]
Ya no nacía nada del seno de la tierra
5- Las plantas ya no nacían […];
Ya no se veía a nadie […].
Las para[deras] de hierba (?) se secaban;
¡La llanura se cubría de Sali[tre]!


Y la hambruna también


Durante el primer año se comieron las res[ervas];
10- Durante el segundo año se vaciaron los graneros;
Cuando lle[gó] el tercer año,
Todas los rasgos estaban alterados por causa de la inanición.
Era como si [las caras] estuviesen cubiertas de malta (¡?),
Y, a fuerza de tomar un color plomizo (?)[…],
15- Los ros[tros] parecían marchitos.
Todos caminaba, fatigados, po[r las calles],
Contrayendo sus largos hombros



18s: la continuación, en principio mutilada, ha perdido alrededor de treinta líneas. La parte conservada de los primeros versos de la columna V nos impide llegar a apreciar el curso de los acontecimientos. Sin embargo, parece que Enki, convencido quizá por las plegarias de su servidor, hace que intervengan una serie de agentes y de circunstancias sobre los que nada sabemos, atenuando asé, en cierta medida, el hambre. De ahí las críticas realizadas por Enlil:


Reproches de Enlil a Enki


V) 13´¡Lle[no] de cólera [contra los Igigu]!
“[Todos nosotros], dijo, los grandes Anun[naku],
15´Aceptamos, unánim[emente, un compromiso]:
¡Anu [y Adad] vigilarían [las regiones de arriba],
Y yo, yo, vigilaría la tier[ra, aquí abajo].
Después, Enki [intervino]
[Para liberar a los hombres], soltando sus cade[nas]
20´Y permitiéndoles [una rica producción]!”
[…]


Enlil convoca, para reñirles, a los cómplices de Enki


Y Enlil, habiendo [abierto una vez más] la boca
[Se dirige] a Nuska, su paje:
“¡Que sean traídos aquí los dos cómplices (?)
25´Y que sean pre[sentados] ante [mí]!”
Se les hizo entrar, entonces,
Y, dirigiéndose a ellos [Enlil] el valiente
Les dijo: “[To]dos [nosotros], los grandes Anunnaku,
Aceptamos unánimemente un compro[miso]:
30´¡Anu y Adad vigilarían las regiones d[e arriba],
Y yo, yo, vigilaría la tierra, a[quí abajo]!
Después, inter[viniste] tú,
[Para liberar a los hombres, soltando sus cadenas
Y permitiéndoles una rica producción]!


34´s: otra gran laguna; se han perdido las 15 últimas líneas de la columna V y las 35 primeras de la VI. La continuación del relato nos permite deducir que se habría reunido una asamblea plenaria de los dioses, sin duda convocada por Enlil, quien, harto de ver fracasar sus planes, quería, en esta ocasión, acabar definitivamente con los hombres, enviándoles el mayor de los cataclismos: el Diluvio. En el momento en que el texto se recupera, ante dicha asamblea y pensando, evidentemente, en Enki y en sus cómplices, Enlil recuerda sus órdenes, que, hasta el momento, habían sido vanas:


Enlil recuerda sus órdenes, ridiculizadas hasta el momento


36´¡Adad [hizo que] sus lluvias [volviesen a caer]
Y [el verdor] cubrió de nuevo las praderas,
Mientras [el cielo (?)] aparecía cubierto
De nubes cargadas de agua!
“¡No, no alimentéis más a los hombres!
40´¡No le proporcionéis más grano!”


Enki se ríe de las faenas que le gastó a Enlil o de las que le prepara


Pero, en su rincón (?),
En plena asamblea de los dioses, le entró la risa –
En su rincón,
[En plena as]amblea de los dioses, a Enki le entró la risa


45´-48´: prácticamente perdidos en su totalidad. Enlil reacciona ante esta falta de respeto:


Enlil reitera sus reproches a Enki


49´”Todos [nosotros], los gran[des Anunnaku],
[Aceptamos] unánimemente [un compromiso]:
51´¡Anu y Adad [vigi]larían las regiones de arriba,
[Y y]o, yo, vigilaría la tierra, a[quí abajo]!
Entonces, interviniste tú,
[Para lib]erar a los hombres, soltando sus cadenas
55´Y permitiéndoles una rica producción!
[…]


VII: 1-30: faltan. Aquí vuelve a comenzar el texto de Kasap-Aya, cuyo contenido aparece duplicado en el fragmento paleobabilonio (g) que nos ofreció el contenido de las últimas columnas. Entre tanto, Enlil debió de dar a conocer su decisión de provocar el Diluvio exterminador. Los dioses discuten esa medida en su presencia.


Enki, tras recordar que había creado a los hombres en beneficio de los dioses, se opone al Diluvio


30´[“De este modo yo os liberé de vuestra pesada carga,]
[Imponiendo] vuestra la[bor a los hombres].
Vosotros, entonces, [les conc]edistéis el rumor (de la pululación).
Después, incluso, de haber inmolado [a un dios]
(Para concederles) el “al[ma]”;
¿Y ahora, [reu]nidos, ord[enaís]
35´[Su eliminación (?)]?
¿Legaréis a dec[idir]
Su vuelta a la n[ada]?
(Vosotros habéis decidido). ¡Hagamos que, en este sentido, preste juramento (!)
Enki, el príncipe (?)!”
40´Y Enki, ab[riendo] de nuevo la boca,
Se dirige (otra vez) a los di[oses, sus hermanos]:
“¿Por qué me queréis ligar con un juramento?
¿Acaso puedo yo alzar la mano contra [mis] cri[aturas]?
Y ese Diluvio del que hab[láis],
45´¿Qué es? ¡Yo [lo ignoro]!
¿Soy yo quién [lo] tiene que producir?
¡No, ésa es tarea [de Enlil]!
¡Que se él, él, quien tome la decisión [y dé las órdenes]:
Y, entonces, que Sullat y [Hanis]
50´Partan [encabezando] (el fatal cortejo);
Que Ner[gal arranque] los soportes de las compuertas celestes;
Que [Ninurta] vaya
A hacer que se desbor[den las presas de aquí arriba]!


54´s: nueva fractura de una treintena de líneas, una o dos al final de la columna VII y el resto al inicio de la VIII. Final de la discusión, antes de la decisión final.


Se decide el Diluvio


VIII) 34- Los dioses tomaron, entonces, la decisión final:
¡Una faena bien malvada jugada por Enlil a los hombres!


b) – El Diluvio


El Muy Sabio recurre a Enki, que le responde por medio de un sueño que él, rápidamente, explica de manera indirecta


III) 1- [El Muy Sabio] abrió, entonces la boca
[y se dirige] a su señor:


3-10: se han perdido; en ellos estaban incluida la súplica del héroe. Enki, decidido a oponerse a los efectos aniquiladores del Diluvio, envía a su servidor un sueño premonitorio:


11- [El Muy Sabio] abrió [entonces] la boca
[Y se dirige] a su señor:
“¡Explícame el sentido [de este sueño],
Para que comprenda su contenido
Y acepte las consecuencias!”
15- Y [Enki], habiendo abierto la boca,
Se dirige a su servidor:
“Dices que quieres comprender [este sueño]
19- ¡Pues bien, recuerda exactamente
18- El mensaje que aquí te entrego!:
20- “¡Pared, escúchame bien!
¡Empalizada, recuerda todo lo que te voy a decir!
¡Derriba tu casa para construirte un barco!
¡Abandona tus bienes,
Para salvar tu vida!
25- El barco que tienes que construir
[…] con los lados iguales –
[…]
¡Téchalo, para que, al igual (que sucede con) el Apsu,
30- El sol no vea su interior!
¡Estará cerrado por todos los lados,
Y su equipación deberá ser sólida
Y su calafateado grueso y resistente!
Después, yo haré que lluevan


La espera del Diluvio


35- Profusión de pájaros y canastos de peces!”
¡Enki, entonces, abrió la clepsidra y la llenó,
Ajustándola para la llegada del Diluvio, siete días después!
Una vez que el Muy Sabio hubo recibido estas instrucciones,
Reunió a los ancianos
40- Y, habiendo abierto la boca,
Se dirige a ellos:
“Mi dios [ya] no está [de acuerdo] con el vuestro
¡Enki y Enlil están enfadados!
¡Ello me obliga a abandonar [vuestra ciudad (?)],
45- Pues soy dev[oto de Enki]!
Así, se ha deci[dido] lo siguiente:
Por ello, [no] permaneceré más tiempo en [vuestra ciudad],
[Mis pies] no pi[sarán por más tiempo]
El territorio de Enlil,
¡Pero yo […] con los dioses y […]!
50- [¡Así] se ha decidido!”


51s: el final de la columna I (5 líneas) y las 9 primeras de la II están totalmente destruidas. En ellas, sin duda, se describía la continuación de las órdenes de Enki.


Ejecución de las órdenes de Enki


II) 10´Los ancianos […]
Los carpint[eros con sus doladeras],
Los mimbre[ros provistos de sus mazas de piedra],
[Los más pequeños traían] betún,
Los más pobres [el equipamiento]


15´-29´: desconocemos la continuación de los preparativos, narrada en las tres líneas siguientes. Finalmente, se aprecia como el Muy Sabio comenzaba a cargar el barco:


30´Todo el [oro] que tenía,
Toda [la plata] que tenía,
[A los animales] “puros” (?) […]
A los más gordos (?) […],
Los captura y los embar[ca].
35´[Pájaros] emplumados del cielo,
Rebaños […]
Bi[chos…] de la estepa
[A todos,] él los emba[rca].
Y, […] cuando la luna [desapa]reció (?),
40´Invita a los suyos a un banquete […],
[…],
Después de haber embarcado a su familia.
[Se com]ió, entonces, copiosamente
[Y se bebi]ó abundantemente.
45´El, sin embargo, no dejaba de entra y de salir,
Sin llegar nunca a sentarse o a ponerse en cuclillas,
El estaba así de desesperado y de mareado.


El Diluvio


Después, el tiempo cambia de aspecto
Y Adad resonaba entre las nubes.
50´Tan pronto como se escuchó el gruñido del dios,
Se añadió betún para obturar la escotilla,
Y, apenas se había cerrado ésta,
Adad atronó entre las nubes,
Mientras un viento furioso, con un primer golpe,
55´Rompía las amarras y soltaba el barco.


56´s: al parecer, han desaparecido una o dos líneas del final de la columna II y las tres o cuatro primeras de la III.


III) 5- […] la tempestad
[…] enganchados (?) […]
[Anzu arañaba] el cielo,
[Con] sus [ga]rras.
[¡La tempestad golpeaba] la tierra,
10- Interrumpiendo su rumor [igual que (se rompe un cacharro)]!
¡Y, [desencadenado] el Diluvio,
Transcurre la maldición
[Al igual que la guer]ra sobre los hombres!
¡Nadie veía ya a nadie:
Nada resultaba discernible en esta carnicería!
15- [El Dil]uvio mugía como un toro,
E, [igual que] un águila [que ch]illa,
El viento [aullaba].
Las tinieblas eran [profundas],
El sol había desaparecido.
[Las personas (?) morían (?)] como moscas.
20-22 […]


Actitud de los dioses durante el Diluvio


23- […] el estruendo del Diluvio
Asustaba (?), incluso, a los dioses.
25- ¡E[nki] había perdido la razón,
[Al ver (?)] como eran arrancados sus hijos
[An]te sus ojos!
[Nin]tu, la gran señora,
Ponía de manifiesto [su ho]rror en sus labios,
30- Mientras los Anunnaku, los grandes dioses,
[Segu]ían débiles por culpa del hambre y la sed.
Ante este espectáculo, la diosa estalla en sollozos,
La comadrona divina. Ma[mmi], la experta:
“¡Que desaparezca este día (, gritaba,)
35- Que regrese a las tinieblas!
Pero, ¿Cómo yo, en la asamblea de los di[oses],
He podido, junto con ellos,
Enlil, mediante un discurso tan hábil
40- Como el de la famosa Tiruru,
Ha convertido mis palabras en vanas!
Sin embargo, yo, en persona,
He escuchado la llamada de socorro de los hombres:
¡Mi progenie, sin que yo haya podido hacer nada,
45- Ha ido cayendo como moscas!
¿Cómo voy a seguir quedándome aquí,
Ahogados mis gritos, en este lugar de luto?
Voy a subir al Cielo
Para no permanecer por más tiempo
50- En esta funesta residencia (?).
Allí arriba se ha trasladado Anu, nuestro jefe (?),
Y los dioses, sus hijos, que escucharon su llamada,
Después de haber decidido, de manera desconsiderada, el Diluvio
¡Y (haber) condenado a los humanos a esta hecatombe!”


55: perdido, al igual que las tres líneas siguientes, las primeras de la columna IV.


IV) 4- Así se lamentaba (también) Nin[tu…]:
“¡Cómo! ¿se ha producido, entonces, [este Diluvio (?)]?
Los hombres han llenado el mar
Igual que se llena el rio de pequeñas moscas.
¡Como trozos de madera, helos aquí amontonados sobre la playa! –
¡Como trozos de madera arrojados, helos aquí, apilados sobre la orilla!
10- Al verlos, yo derramaba lágrimas:
¡Ahora, ya acabé de lamentarme por ellos!”
¡El llanto calmó su corazón!
Así gemía Nintu,
Suspirando (?) sin emoción (?),
15- Y los dioses, con ella, se lamentaban por la tierra.
Harta de desesperación,
La diosa tenía ganas de beber cerveza:
Allí donde ella estaba, llorando,
Estaban también ellos, como corderos
20- Apretujados alrededor de un abrevadero,
Con sus labios secos por causa de la angustia,
23 + 22- Y titubeantes por causa de la inanición.


El Diluvio se prolonga


(Durante) siete días y siete no[ches]
Prosiguieron la borrasca, la batiente lluvia y [el Diluvio]
Allí donde […]
Fue abatido […]


29-53: se ha perdido el final de la columna, salvo algunos pocos signos ininteligibles.


V) 1-29: igual que en los versos anteriores. A lo largo de este pasaje tenían lugar los siguientes hechos: 1) el Diluvio termina; 2) el barco debió de abordar la cumbre en la que hace escala; y, quizás, 3) el Muy Sabio envía pájaros para saber dónde podía desembarcar (tal como lo veremos hacer más adelante. S25)


El Muy Sabio desembarca y, de inmediato, ofrece una comida a los dioses.


30- [El desperdiga] a los cuatro vientos
[Toda la carga del barco.]
Después sirve [una comida sacrificial (?)]
Para satisfacer la alimentación de los dioses,
¡[Aspirando] el buen olor, [los di]oses
35- Se agruparon alrededor del banquete, [como mosc]as!


Quejas de Nintu contra Enlil


[Pero, una vez que] lo habían consumido,
[Nin]tu se puso de pie
Y, ante todos, se quejó:
39s “Anu, jefe nuestro, ¿desde dónde llega (esto) hasta nosotros?
¿Y Enlil? ¿Ha participado, así pues, él en el banquete,
El, que desconsideradamente decidió el Diluvio
Y condeno a los hombres (a padecer) esta catástrofe,
Mientras vosotros tomabais, con él,
Esa decisión final?
45- ¡Actualmente, los rostros de los hombres
Han desaparecido entre las tinieblas!”
Después, acercando (la mano) al gran collar de “moscas”
Que Anu [le] había […], ella dijo:
“¡Mi destino era, así pues,
Estar desesperada por su culpa!
50- ¡Que Anu me saque de mi desamparo
Y me ilumine el rostro!
¡Hasta la mañana, yo quiero […]
VI) 1- En […]!
¡Que [estas] “moscas”
Formen un collar de lapislázuli en [mi] cuello,
Para recordarme, siempre, estos días [funestos (?)]!”


Enlil se enfurece al constatar que lo han engañado


5- Pero, cuando En[il el valiente] vio el barco,
Se encolerizó con los Ig[igu], (y exclama)
“Todos nosotros, los grandes Anunnaku,
Habíamos decidido, en conjunto, prestar un juramento (se trata del juramento secreto relacionado con el Diluvio S19).
¿Por qué, entonces, un ser vivo
Ha escapado a la destrucción?
10- ¿Cómo ha sobrevivido un hombre a la carnicería?”
Anu, entonces, abrió la boca
Y se dirige a Enlil el valiente:
“¿Quién, además de Enki,
Habrá podido hacer esto?
15- ¡Yo [por mi parte (?)], no he revelado nuestro propósito (?)!”


Enki se declara responsable


Pero [Enki] abrió la boca
[Y se dirige] a los grandes dioses:
“¡Si, yo lo hice en contra de la voluntad de todos vosotros!
[Yo s]alvé a un ser vivo […]
20-23: […]
¡Cálmate, [oh Enlil…],
La pena que tú decidas, [al (verdadero) culp]able
Le deberá ser infligida,
A cualquiera que haya desobedecido tus ordenes!”


27-38: perdidos. En ello Enki hacía hincapié en que quizás había tenido razón al salvar a la raza humana. Y, sin duda, los dioses (tras una intervención de Nintu (?)) decidían, entonces, conceder al Muy Sabio, superviviente del Diluvio, la inmortalidad, después de haber preservado, a partir de ese momento, el futuro de los humanos. Ignoramos si es Enki o Nintu quien expresa su satisfacción al final de la laguna.


39- “Ellos tuvieron a bien decidir […],
¡[Yo, yo he cal]mado mi ánimo!”


Ultimas medidas tomadas por Enki para evitar en el futuro la superpoblación


[Enlil] abrió la boca
[Y se di]rige a Enki el príncipe (?):
“¡Bien. Llama a Nintu, la Matriz,
Y reflexionad los dos en la asamblea!”
45- [Enki] abrió, entonces, la [bo]ca
[Y se dir]ige a Nintu, la Matriz:
“¡Oh divina [Mat]riz, tú que estableces los destinos,
Impón, entonces, a los hombres la muerte
49-51: […]
VII) 1- Además, la triple (?) ley que se aplicará a los hombres:
Entre ellos, además de mujeres fecundas,
También habrá (otras) infecundas;
Entre ellos actuará con rigor la funesta Demoniesa,
Para rapar a los bebés
5- De las rodillas de sus madres;
¡Instituye, igualmente, las mujeres consagradas:
Ugbabtu, entu e igisitu,
Con su veto particular
Que les prohíbe ser madres!


9-41: han desaparecido íntegramente, sin que se pueda, siquiera, llegar a imaginar su contenido.


VIII) 1-8: igual que en la laguna anterior.


9- ¡Cómo, a pesar [del Diluvio] deci[dido] por nosotros,
10- El Hombre ha sobrevi[vido a la carnicería]!
¡Por ti, oh soberano de los [grandes di]oses,
Siguiendo [tus] instrucciones,
Yo presenté este com[bate],
15- ¡Este can[to],
Que, tras haberlo escuchado, los Igi[gu]
Exaltan tu grandeza!
19- ¡Oídme, entonces, cantar
18- El Diluvio universal!


***A diferencia de los que sucede en las dos primeras partes del relato, del que sólo conservamos algunos fragmentos en los manuscritos más recientes, contamos, dentro de esta misma documentación, con grandes fragmentos que nos informan sobre los restantes episodios principales de nuestro mito: la historia antigua del hombre, las primeras plagas y, posteriormente, el Diluvio. Con el propósito de ver, de la mejor manera posible, cómo la obra “original”, de la que hemos dado cuenta hasta el momento, pudo posteriormente ser retomada, más o menos adaptada, vuelta a escribir, aumentada e incluso, en algún caso, cercenada, resulta mucho más conveniente, como ya indicamos más atrás, ofrecer a partir de ahora la traducción, continuada, de todos estos fragmentos.


(e)- Se trata del pasaje más extenso, perteneciente a la Biblioteca de Assurbanipal (668-627) y depositado en el Museo Británico con la signatura K.3339 + (con anterioridad hemos ofrecido ya la traducción de algunos pasajes).


Enlil desea diezmar a los hombres mediante la epidemia por culpa de los inconvenientes derivados de la prosperidad de aquéllos


IV) 1- [No habían transcurrido mil doscientos años]
Y el territorio ya había sido amplia[do]
[Y la población multiplicada].
Pero el rumor molesta a Enlil:
Con todo ese alboroto no conciliaba el sueño.
El, entonces, tocó a asamblea
5- [Y se di]rige a los dioses, sus hijos:
“El rumor de los humanos se ha hecho muy fuerte:
estoy molesto,
Y [con (todo) este alboroto] soy incapaz de conciliar el sueño.
¡[Ord]enad, por tanto, que sobre ellos caiga la epidemia,
10- [Para que] Namtar [dism]inuya su rumor!
¡Que soplen contra ellos, como una tempestad,
[Enf]ermedades, fiebres, epidemias y pestes!”
[Ellos], entonces, [ord]enan que cayese la epidemia,
Para que Namtar disminuyese el tumulto
De los hombres:
15- Y soplaron contra ellos, como una tempestad,
[Enf]ermedades, fiebres, epidemias y pestes.


El Muy Sabio y la intervención de Ea


[Pero el] destino de un hombre, llamado el Muy Sabio,
Era vigilado por Ea, [su señor]:
Pues si él no […] con él,
20- Su dios, Ea, (gustosamente) le tomaba por interlocutor.
El Muy Sabio abrió entonces la boca, toma la palabra
[Y se dirige] a Ea, su señor:
“Los hombres se quejan, mi señor Ea:
¡[El m]al enviado por vosotros consume la tierra!
25- Señor Ea, las gentes murmuran:
¡[El mal] enviado por los dioses consume la tierra!
Dado que vosotros nos habéis creado,
¡[Alej]ad, por tanto, de nosotros enfermedades, fiebres, epidemias y pestes!”
[Ea abrió la boca, to]ma la palabra
Y se dirige al Muy Sabio:
30- “[Ordenad] que los heraldos públicos [proclamen]
Con gran estrépito por todo el país:
“[No rindáis más honores a vuestros dioses,]
Ni imploréis más a vuestras diosas,
Simplemente, practicad el culto de [Namtar]:
[Sólo a él presentadle] vuestras ofrendas alimenticias,
Sólo a él [llevadle vuestros platos cocinados (?)],
35- [Y bendecidlo sólo a él (?)].”
¡[Entonces, confuso (?) a causa de tantos] presentes,
El suspenderá su acción maléfica!”
[Enlil], entonces, tocó a asamblea
Y se dirige a los dioses, sus hijos:


La plaga se detiene, pero Enlil, todavía molesto, envía la sequia


“Así pues, no les causéis más […]
¡Y, sin embargo, lejos de disminuir,
[Los hombres] son más numerosos que antes!
40- ¡Su rumor me molesta
Y con (todo) ese alboroto no puedo conciliar el sueño!
¡Cortad, entonces, los víveres a los hombres
Y que escaseen sus plantas alimenticias!
¡Que Adad, arriba, modere sus lluvias;
45- Que, abajo, bloquee los cursos de agua,
Y que no se origine la crecida!
¡Que los campos disminuyan su producción:
Que Nisaba “cierre su pecho”,
Que se sequen las verdes (?) praderas
Y que la extensa llanura se cubra de salitre!
¡Que la tierra “dé vuelta” a su seno,
Para que de él no salgan más verduras,
Ni crezcan los cereales!
50- ¡Así sobre los hombres caerá una maldición,
Las matrices, trabadas, no portarán más niños!”
Los dioses, entonces, cortaron los víveres a los hombres
Y sus plantas alimenticias escasearon.
Adad, arriba, moderó sus lluvias;
55- Y bloqueó, abajo, los cursos de agua,
Y la crecida no se originó.
Los campos disminuyeron su producción: Nisaba “cerro su pecho”,
Las verdes (?) praderas se secaron,
Y la extensa llanura se cubrió de salitre.
La tierra “dio vuelta” a su seno
Y no salieron de él más verduras,
Ni crecieron los cereales.
60- Así cayó sobre los hombres una maldición,
Las matrices, trabadas, no portaron más niños.
V) 2- ¡Mientras [Ea, con sus monstruos,]
1- Guardaba el cer[rojo que cerraba (?) el mar],
[Adad], arriba, [moderaba sus lluvias],
Aba[jo], bloqueaba los cursos de agua
[Y la crecida no se originaba].
5- Los cam[pos] disminuyeron [su producción]:
Nisaba [había “cerrado su pecho”],
Las verdes (?) praderas se habían secado,
Y la extensa llanura se ha[bía cubierto de sal]itre.
La tierra había “dado la vuelta” a su s[eno,
Y, así, de él no nacían más verduras,
Ni crecían los cereales]!
[Había caído] una maldi[ción] sobre los hombres,
Las matri[ces, trabadas, ya no porta]ban más niños.
10-11: […]


La hambruna empeora


[Cuando] llega [el segundo año
Se vacían] los graneros;
[Cuando] llega [el tercero,
Todos los rasgos] habían cambiado por culpa [de la inanición;
15- Cuando llega el cuarto],
(Las personas) ocupaban [cada vez menos espacio:
(Con) sus anchos hombros] contraídos,
[Ellos deambulaban, agobiados], por las calles;
[Cuando llega el quinto],
Las hijas no dejaban [entrar] a sus madres,
[Y las madres no a]brían ya [la puerta a sus hijas –
20- Las hi]jas controlaban el pedo de sus madres,
Las madres [el de sus hi]jas;
[Cuando llega el sexto año,
Se sirvió] a las hijas como comida
Y a los [hijos como pitanza]!
Los […] estaban llenos de […]:
[Una casa] devoraba a la otra.
25- Era (como) si [los rostros] estuviesen cubiertos [de malta (!?)
A las personas sólo les quedaba] un hi[lo] de vida.


Nueva intervención de Ea a petición del Muy Sabio


[Pero el desti]no del hombre llamado el Muy Sabio,
Era vigilado por [E]a, s[u dios]:
¡Pues si él no […] con él,
30- [Su dios], Ea, lo tomaba (gustosamente) por interlocutor!
Ahora bien, el Muy Sabio [deja de frecue]ntar a su dios
E instala su lecho a orillas del río,
Mientras todos los cursos de agua estaban secos.
VI) 1- [Cuando llega] el [segundo] año
[Se vacían los graneros];
Cuando lle[ga el tercero],
Todos los rasgos habían cambiado por culpa [de la inanición];
Cuando lle[ga] el cuarto,
(Las personas) ocupaban [cada vez me]nos espacio:
5- (Con) sus anchos [hombr]os contraídos,
Ellos deambulaban, agobiados, por las calles;
Cuando llega el quinto,
Las hijas no dejaban entrar a sus madres,
Y las madres no abrían, ya, la puerta a sus hijas –
Las hijas contr[olaban] el peso de sus madres,
[Las madres] el de las hi[jas];
10- Cuando llega el sexto año,
Se sirvió [a las hijas] como co[mida]
Y a los hijos como pitanza!
Los […] estaban llenos de […]:
Una casa d[evoraba] a la otra.
Era (como) si los rostros estuviesen [cubiertos] de malta (!?)
15- ¡A las personas sólo [les quedaba] un hilo [de vida]!
La misión que […] habían recibido […],
Entraron […],
[…] las instrucciones del Muy Sabio:
“Señor, el país […],
20- Que sólo se le […] un signo…


21-25: perdidos, antes del final del fragmento de tablilla.
El relato quizá continuaba en un pequeño trozo, separado de esta última, en el que solo se lee el principio de cinco líneas:


24s: ininteligibles.


26- Después de que […]
¡Yo descenderé al Apsu para permanecer cerca de ti!
El primer año […]


(h)- otro fragmento, más reciente (posterior al 500), procedente del mismo museo (BM 39099).


Enlil molesto por el alboroto


Rev.) 1- [Enlil abrió la boca, tomó la palabra]
Y se diri[ge a los dioses, sus hijos:
“¡El rumor de los hombres] se [ha vuelto a hacer demasiado fuerte,]
Con (todo) [su] alb[oroto] no p[uedo conciliar el sueño]!
Ordenad, por tanto, que [Anu y Adad]
Vigilen [las regiones celestes];
5- (Que) Sin y Nergal [, entre los dos, (vigilen) la tierra],
Y el cerrojo que cier[ra (?) el mar],
Que lo guarde Ea co[n sus monstruos (?),]
Y ordenad que Anu y [Adad]
Vigilen las regiones [celestes];
(Que) Sin y Nergal, en[tre los dos,] (vigilen) la tierra;
10- Y que el cerrojo que cierra (?) el mar,
Lo guarde Ea con [sus] monstruos (?).”


Nueva petición del Muy Sabio


Entretanto el Muy Sabio, él, […]
Siempre llorando […]
Presentaba las ofrendas […]
15- Mientras los canales […]
Y la noche estaba en calma (?) […]


17-44: (fin de la columna) perdidos, con excepción de algunas palabras sueltas o del inicio de otras al principio de cada verso; resulta imposible restaurar el contexto. Se diría que, en un principio, el Muy Sabio, de noche, en la orilla del río, bajo la supervisión de Ea y siguiendo sus consejos, lleva a cabo un ceremonial, posiblemente un exorcismo. Después, Ea parece satisfacerlo y manda a uno de sus “monstruos” (¿quizás un lab[mu]?), no sabemos en concreto con que finalidad, si bien parece, con toda verosimilitud, que para socorrer a los hombres.


II) 1- […]


Reproches de Enlil a Ea


“¡[Yo ordené] que Anu y Adad
Vigilasen las regiones ce[lestes];
(Que) Sin y Nergal (vigilasen), entre los dos, la tierra;
[Y (que) el cerrojo que cierr]a (?) el mar;
5- [Lo guardases t]ú, con tus monstruos (?)!
¡[Sin embargo, tú has ayu]dado a los hombres a prosperar todavía más!”
[…] el vasto mar
Repitieron a Ea el mensaje de [En]lil:
“¡[Yo orden]é que Anu y Adad
Vigilasen las regiones celestes;
10- (Que) [Sin y Nergal] (vigilasen), entre los dos, la tierra;
[Y (que) el cerrojo que cie]rra (?) el mar
[Lo gua]rdases [tú] con tus monstruos (?)!
¡[Sin embargo], tú has ayu]dado a los hombres a prosperar todavía más!”


Ea se disculpa


[Ea] abrió la [boca], tomó la palabra
15- [Y se dirige] a los mensajeros de Enlil:
“[En verdad] tú habías ordenado
Que -Anu y-(el copista olvidó el nombre de Anu) Adad vigilasen las regiones celestes;
(Que) [Sin y Ne]rgal (vigilasen), entre los dos, la tierra;
[Y (que) el cerrojo que cie]rra (?) el mar
[Lo guar]dase [yo] con mis monstruos (?).
20- [Pero cuando…] se me escaparon […],
3600 (medidas) de peces [-…],
[Otros tantos peces normales…]
[Y…] peces [-…], que yo había separado:
¡Todo esto desapareció
A consecuencia de una rotura [del cer]rojo del mar!
[Después de haber re]ñido (?) a los Guardianes del mar,
25- Les impuse […] como castigo.
[Y] (tras) haber[los] castigado una primera vez,
Les impuse, [de nuevo], otra pena!”
[…] recibi(ero)n este mensaje,
[Y, tras haber cruzado (?)] el vasto mar,
30s- [Fu(er]o)n a repetirse[lo] a Enlil el valiente:
“¡[En verdad] tú habías ordenado
Que Anu y Adad vigilasen las regiones celestes;
(Que) [Sin y Ne]rgal (vigilasen), entre los dos, la tierra;
[Y (que) el cerrojo que cie]rra (?) el mar
35- Lo guardase [y]o con mis monstruos (?)!
Pero cuando […] se me escaparon,
3600 (medidas) de peces [-…],
Otros tantos peces normales […]
[Y…] peces [-…], que yo había separado:
¡Todo esto desapareció
A consecuencia de una rotura [del cer]rojo (del mar)!
40- Después de haber reñido (?) a los Guardianes del mar,
Les impuse […] como castigo.
Y (tras) haberlos castigado una primera vez,
Les impuse, de nuevo, otra pena!”


Enlil decide entonces hacer prestar juramento a todos los dioses a propósito del Diluvio


[En]lil abrió entonces la boca, toma la palabra
45- Y se dirige a la asamblea de los dioses al completo:
“¡Venid todos a prestar juramento con respecto al Diluvio!”
En primer lugar se hizo jurar a Anu;
Después juró Enlil y, con él, sus hijos


La continuación se ha perdido.


(i)- Un tercer fragmento de tablilla, procedente también del mismo museo (BM 98977 + 99331) y de la misma época que el anterior, nos permite conocer uno o dos episodios más del relato, pero de acuerdo con una presentación diferente.


El Muy Sabio pregunta a Ea por el amenazante Diluvio


Anv) 1)- “¡Señor Ea, te he oído entrar:
[He e]scuchar unos pasos parecidos a los tuyos!”
[Y el Muy Sabio] se inclina, se postra,
Después se vuelve a poner de pie (ante Ea),
Y volviendo a abrir [la boca], (le) dice:
5- “[Señor], te he oído entrar:
[He escucha]do unos pasos parecidos a los tuyos; -
[Señ]or [Ea], te he oído entrar:
[He escucha]do unos pasos parecidos a los tuyos!
[…] siete años
10- ¡Tu […] ha hecho morir de sed (?) a los desgraci[ados]!
[…] –fractura reciente-: ¡yo he visto tu cara!
¡Enséñame, por tanto, cuál es tu [plan (?)]!”
[Ea] abrió la [bo]ca, tomó la palabra
[Y se diri]ge a la pared de cañas:
15- “[¡Empalizada, oh empalizada!] ¡Pared, pared!
Escucha, [empalizada…]


17s: Se desconoce la cantidad de versos que figuraban en la parte inferior del anverso de la tablilla.


Se inicia y se desencadena el Diluvio


Rev) 1- […]
[El s]itúa […]
[Y, una vez de]ntro, obtura [la escotilla].
Entonces, el huracán –fractura reciente- (el copista señala la existencia, en este punto, de una laguna ocurrida a consecuencia de una fractura reciente del manuscrito que reproduce). Provoca la temp[estad].
5- Adad cabalgaba a los cuatro vientos sus mulos:
¡Viento del Norte, viento del Sur, viento del Este, viento del Oeste!
Soplaban borrascas, aquilones y ráfagas.
Se precipitaba el viento malo… y los demás
-fractura reciente- tras él se abalanzaba el viento del Sur
10- Y silba el viento del Oeste.
[…] iba […]
El carro de los dioses […]
[Aso]la, flagela, levanta [la tierra (?)].
Ninurta [avan]zaba,
[Dejando desbordar] los embalses celestes.
15- Nergal arrancaba los pun[tales de las compuertas del cielo].
Con sus garras, [An]zu ara[ñaba] el cielo.
[…] el país: ¡él rom[pía] el ánimo (?) como si fuese un cachorro!
Y el Diluvio apareció […]
¡La maldición pasa sobre los hombres [como una garra]!
20- Anu […] el estrépito del Diluvio
[…] hacía temblar, incluso, a los dioses.
A una orden suya, le trajeron a sus hijos
[…] todo lo necesario.


La continuación ha desaparecido.


(j)- Un pequeño fragmento, más antiguo (sin duda de la segunda mitad del II milenio), depositado con la signatura CBS 13532 en el Museo de Filadelfia, añade a lo que ya sabemos algunos aspectos de interés. Sólo se puede descifrar su reverso, a pesar de estar bastante estropeado:


Instrucciones de Ea con relación al barco salvador


Rev) 2- “Explicaré […]
[…] se apoderará, de un golpe, de todos los hombres.
[…] antes de que aparezca el Diluvio,
5- Todos los […] serán reunidos […]
Construye un gran barco […]
Su estructura deberá ser de excelentes cañas:
¡Será un navío llamado “Salva vidas”!
Téchalo sólidamente.
[Dentro de ese barco], una vez que lo hayas construido,
10- ¡[Embarca…] animales salvajes, pájaros del cielo!
Amontónalos […] …”


(k)- Fragmento todavía más reciente (primera mitad del I milenio), perteneciente al Museo Británico, signatura DT 42. Se trata de un fragmento de tablilla del que sólo es legible su anverso.


Instrucciones de construcción y carga del barco


2- “[…] como circulo.
De arriba abajo. [el calafateado] debe de ser espeso.
[…] llena de estopa, herméticamente, [la carena (?),
5- Después espera] el momento en que yo [te] indicaré.
Entonces, entra [en el barco] y tira de la esco[tilla],
Después de haber [cargado] en él tu trigo, tus bienes, [tus] riquezas,
A t[u mujer], a tu familia, a tu parentela, a tus artesa[nos],
[A animales] salvajes, grandes y pequeños:
¡A todo aquello que se alimente de hierba,
10- [Y que yo te en]viaré: ellos te esperarán ante tu casa!”
[El Muy] Sabio, habiendo, entonces, abierto la boca, toma la palabra
[Y se dir]ige a Ea, su señor:
“¡Pero yo [nunc]a he construido un barco [… (?)]!
Dibújame el plano en el [sue]lo,
15- Y, cuando lo haya visto, sabré [construirlo]!”
[E]a dibuja, entonces, [el plano] en la tierra:
“[Haré] todo lo que me has ordenado, mi Señor!”


Todos estos fragmentos nos ponen de manifiesto, implícitamente, la existencia de diferentes reediciones sucesivas del Poema del Muy Sabio. Existen, sin embargo, tres o cuatro piezas más cuyo vínculo con dicha obra es mucho más laxo, más indirecto. Es preciso que demos cuenta de ellas (de pronta publicación en este Blog), pues, en cierto modo, no son más que una simple repetición, ya de toda su extensión o sólo del episodio final del Diluvio.




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