"No hay decisiones buenas y malas, solo hay decisiones y somos esclavos de ellas." (Ntros.Ant.)

domingo, 12 de abril de 2009

EL EVAMGELIO DE LA VERDAD (Nag Hammadi)

EVANGELIO DE LA VERDAD

por Antonio Piñero

Prólogo

16 El Evangelio de la verdad es alegría para quienes han recibido de parte del Padre de la verdad el don de conocerlo por el poder de la Palabra que ha venido desde el Pleroma, la que está en el Pensamiento y el Intelecto del Padre, la que es llamada el Salvador, ya que es el nombre de la obra que debe llevar a cabo para la salvación de quienes eran 17 ignorantes del Padre, pero el evangelio es la manifestación de la esperanza que se descubre por quienes la buscan.

I. SURGIMIENTO DE LA IGNORANCIA

Frustración de la búsqueda y creación ilusoria

Puesto que la Totalidad buscó a Aquel del que habían salido, y la Totalidad estaba dentro de Él, el Incomprensible, el Impensable, que está sobre todo pensamiento, ignorar al Padre produjo angustia y terror. Pero la angustia se tornó densa como una bruma, de manera que nadie podía ver; por este motivo se ha fortalecido el Error; ha trabajado su materia vanamente, puesto que no conocía la verdad. Emprendió una obra disponiendo con esfuerzo y belleza algo semejante a la Verdad. Esto, en realidad, no constituía una humillación para el Incomprensible, el Impensable, puesto que eran nada, la angustia, el olvido y la obra engañosa, en tanto que siendo firme la Verdad es inmutable e inquebrantable y totalmente bella. Por esto, despreciad el Error. De este modo no tenía raíz y estaba en una bruma respecto del Padre, afanado en disponer actividades, olvidos y terrores, para por medio de ellos atraer a los del medio y hacerlos cautivos.

El olvido

El olvido del Error no se manifestó. No es un [...] 18 desde el Padre. El olvido no tuvo lugar desde el Padre, aunque tuvo origen por su causa. Pero lo que nace en él es el conocimiento que se manifestó para que el olvido se disipara y el Padre fuese conocido. Ya que el olvido existió a causa de que el Padre no fue conocido, cuando el Padre sea conocido, el olvido a partir de ese momento dejará de existir.

II. EL DESCUBRIMIENTO DEL PADRE

Jesús crucificado y la existencia en el Padre

Éste es el evangelio del que se busca, que se reveló a los que son perfectos por las misericordias del Padre, el misterio oculto, Jesús, el Cristo, por cuyo medio iluminó a los que estaban en la oscuridad a causa del olvido. Los ha iluminado y (les) ha mostrado un camino. El camino, sin embargo, es la verdad que les ha enseñado. Por este motivo el Error se ha irritado contra él, lo ha perseguido, lo ha maltratado y lo redujo a nada. Lo clavó en un madero (y) fue un fruto del conocimiento del Padre. Pero no fue motivo de destrucción porque fuese asimilado, sino que a los que lo asimilan dio motivos para que sean felices por el descubrimiento, pero Él los descubrió en sí mismo y ellos lo descubrieron en ellos, al Incomprensible, al Impensable, al Padre, el Perfecto, que produjo la Totalidad, en el que está la Totalidad y del que la Totalidad necesita. Aunque ha conservado su perfección en sí, la que no ha dado a la Totalidad, el Padre no era celoso. Pues ¿qué celo podría existir entre Él y sus miembros? 19 Porque si el Eón hubiera recibido así su perfección, no podrían llegar [...] al Padre, el que conserva en sí su perfección, dándosela como una conversión hacia Él y un conocimiento perfectamente único. Él es el que ha producido la Totalidad, en el que está la Totalidad y del que la Totalidad necesita. Como en el ejemplo de alguien al que otros ignoran, que desea que lo conozcan y lo amen, del mismo modo ¿por qué motivo la Totalidad estaría necesitada a no ser que fuese por el conocimiento del Padre? Él (=Jesús) fue un guía, silenciosamente y en reposo.

El Salvador maestro

Apareció en las escuelas, profirió la Palabra como un maestro. Se le aproximaron los sabios, según propia estimación, para probarle. Pero los confundió, porque eran vanos. Ellos lo odiaron, puesto que no eran sabios verdaderamente. Después de todos éstos se aproximaron a él también los niños, a quienes pertenece el conocimiento del Padre. Fortalecidos, aprendieron los aspectos del rostro del Padre. Conocieron y fueron conocidos; fueron glorificados y han glorificado.

III. PREVISIÓN SALVÍFICA

El libro del viviente y la crucifixión

Se manifestó en su corazón el libro que vive del Viviente, el que está escrito en el Pensamiento y el Intelecto 20 [del] Padre y que antes del establecimiento de la Totalidad estaba en su Incomprensibilidad, el que nadie podía tomar, puesto que está reservado para el que lo tomara para ser inmolado. Ninguno hubiera podido manifestarse de cuantos creyeron en la salvación si no hubiera aparecido ese libro. Por ese motivo el compasivo, el fiel, Jesús, aceptó con paciencia los sufrimientos hasta que tomó este libro, puesto que sabe que su muerte es vida para muchos. Del mismo modo que en un testamento se ocultan antes de abrirse los bienes del dueño de la casa fallecido, así sucede con la Totalidad, que permanece oculta en tanto que el Padre de la Totalidad era invisible, siendo un ser engendrado por sí mismo, del que provienen todos los intervalos. Por este motivo apareció Jesús, revistió aquel libro, fue clavado en un madero, y publicó el edicto del Padre sobre la cruz. ¡Oh sublime enseñanza! Se humilló hasta la muerte, aunque la vida eterna reviste. Después de despojarse de estos harapos perecederos, se revistió de la incorruptibilidad que nadie puede sustraerle. Habiendo penetrado en las regiones vacías de los terrores, atravesó por los que estaban desnudos a causa del olvido, siendo conocimiento y perfección, proclamando lo que hay en el corazón 21 [...] [...] enseñar a sus discípulos. Pero los discípulos son el Viviente, los que están inscritos en el libro del Viviente. Reciben la enseñanza sobre sí mismos, la reciben del Padre, y se vuelven de nuevo hacia Él.

Previsión paterna y llamada del elegido

Puesto que la perfección de la Totalidad está en el Padre, es necesario para la Totalidad subir hacia Él. Entonces, el que posee el conocimiento adquiere lo que le es propio y lo atrae hacia sí. Porque el que es ignorante está menesteroso y falto de muchas cosas, puesto que le falta lo que lo perfeccionará. Dado que la perfección de la Totalidad está en el Padre, es necesario que la Totalidad ascienda hacia Él y que cada uno adquiera lo que le es propio. Los ha inscrito de antemano, habiéndolos preparado para darla a los que han salido de Él. Aquellos cuyo nombre conoció de antemano han sido llamados finalmente, de modo que el que posee el conocimiento es aquel cuyo nombre ha sido pronunciado por el Padre, pues aquel cuyo nombre no ha sido dicho es ignorante. Efectivamente, ¿cómo podrá oír aquel cuyo nombre no ha sido convocado? Porque el que es ignorante hasta el fin es una obra del olvido y será disuelto con él, de lo contrario ¿cuál es el motivo de que estos desgraciados carezcan 22 de nombre y de que no exista para ellos una llamada?

Respuesta a la llamada y contenido del Libro

De esta manera el que posee el conocimiento es de lo alto. Si es llamado, escucha, responde y se vuelve hacia quien lo llama para ascender hacia Él. Y sabe cómo se llama. Poseyendo el conocimiento hace la voluntad de quien lo ha llamado, quiere complacerle y recibe el reposo. Su nombre propio aparece. El que llegue a poseer el conocimiento de este modo sabe de dónde viene y a dónde va. Sabe como una persona que habiendo estado embriagada ha salido de su embriaguez, ha vuelto a sí misma y ha corregido lo que le es propio. Él (=Jesús) ha desviado a muchos del Error. Les ha precedido hasta sus lugares, de los que se habían alejado cuando aceptaron el error, a causa de la profundidad del que abarca a todos los intervalos, mientras que ninguno existe que lo abarque a Él. Era una gran maravilla que estuvieran en el Padre sin conocerlo y que fuesen capaces de autogenerarse, puesto que no podían comprender ni conocer a Aquel en el que estaban. Porque de este modo su voluntad no había emergido de Él. En efecto, la reveló en consideración a un conocimiento que persuada a todas sus emanaciones. Éste es el conocimiento del libro viviente que reveló a los 23 eones, por fin, como [sus le]tras, revelando cómo no son vocales ni consonantes, para que el que las lea piense en algo vano, sino que son letras de la Verdad que sólo pronuncian los que las conocen. Cada letra es un pen[samiento] completo, porque son letras escritas por la Unidad, habiéndolas escrito el Padre, para que los eones por medio de sus letras conozcan al Padre.

IV. LIBERACIÓN SALVÍFICA

Advenimiento de la Palabra y reintegración del elegido

Su sabiduría contempla a la Palabra, su enseñanza la pronuncia y su conocimiento la ha revelado. Su clemencia es una corona sobre ella. Su alegría está en armonía con ella; su gloria la ha exaltado; su imagen la ha manifestado; su reposo la ha recibido en sí mismo; su amor hizo un cuerpo sobre ella; su fe la ha rodeado. De esta manera la Palabra del Padre surge en la Totalidad, como el fruto 24 [de] su corazón y como impronta de su voluntad. Pero sostiene a la Totalidad eligiéndola y recibe también el aspecto de la Totalidad. Jesús el de infinita dulzura la purifica, le da vuelta hacia el Padre y la Madre. El Padre descubre su seno. Pero su seno es el Espíritu Santo. Descubre su secreto, su secreto es su Hijo, para que por la misericordia del Padre los eones dejen de inquietarse buscando al Padre y descansen en él sabiendo que es el reposo. Después de haber colmado la deficiencia, ha abolido la forma. Su forma es el mundo en el que fue esclavo.

Disolución del mundo y de lo múltiple

Porque la región en donde hay envidia y discordia es deficiente, pero la región en la que hay unidad es perfecta. Puesto que la deficiencia se produjo porque se ignoró al Padre, entonces cuando se conoce al Padre la deficiencia dejará de existir. Como sucede con la ignorancia de una persona, que una vez que conoce se desvanece su ignorancia, como se desvanece la oscuridad cuando aparece 25 la luz, del mismo modo también se desvanece la deficiencia ante la perfección. Así desde ese momento no se manifiesta más la forma, sino que se disolverá en la fusión de la Unidad, porque ahora sus obras yacen dispersas, a la vez que la Unidad dará perfección a los intervalos. En la Unidad cada uno se realizará; en el conocimiento se purificará de la multiplicidad en la Unidad, consumiendo la materia en sí mismo, como una llama, y la oscuridad por la luz y la muerte por la vida. Si estas cosas verdaderamente han sobrevenido a cada uno de nosotros, debemos vigilar sobre todo para que la morada sea santa y esté en silencio para la Unidad.

Parábola de los vasos y juicio de la Palabra

Es lo mismo que en el caso de ciertas personas que han dejado los lugares que tenían vasos en sus puestos que no eran buenos. Si los hubieran roto, tampoco habría sufrido daño el dueño de casa. Sin embargo queda satisfecho, pues en lugar de los vasos deteriorados, los hay llenos, que son de manufactura perfecta. Porque así es el juicio que ha venido de 26 lo alto. Ha juzgado a cada uno, como una espada desenvainada, de doble filo, que corta por ambos lados. Cuando la Palabra apareció, la que está en el corazón de quienes la pronuncian, ella no es sólo un sonido, sino que tomó un cuerpo, una gran turbación sobrevino entre los vasos, porque algunos habían sido vaciados y otros estaban llenos; es decir, algunos habían sido provistos, pero otros derramados, unos purificados, pero otros quebrados.

Perturbación cósmica y derrota del Error

Todas las regiones se agitaron y conmovieron, porque carecían de orden y estabilidad. El Error se desconcertó, ignorando qué hacer; se afligió, lamentándose, y quedó vacilante, porque no sabía nada, después que se le aproximó el conocimiento que es su destrucción y el de todas sus emanaciones, el Error es vano, al no tener nada adentro. La Verdad apareció, todas sus emanaciones la conocieron. Saludaron al Padre verdaderamente con una potencia perfecta que las une con el Padre. Porque cada una ama a la Verdad, puesto que la Verdad es la boca del Padre y su lengua es el Espíritu Santo. El que se une 27 a la verdad se une a la boca del Padre por su lengua, cuando llegue a recibir el Espíritu Santo, puesto que tal es la manifestación del Padre y su revelación a sus eones. Ha revelado lo que de Él estaba oculto y lo ha explicado. Pues ¿quién existe, sino el Padre solamente?

Seres ocultos y descubiertos

Todos los intervalos son sus emanaciones. Han sabido que proceden de Él como hijos provenientes de un hombre perfecto. Sabían que todavía no habían recibido forma y que todavía no habían recibido un nombre, cada uno de los cuales engendra el Padre. En ese momento reciben una forma por su conocimiento, pues aunque estén en Él, no le conocen. Pero el Padre es perfecto, conociendo todo intervalo que está en Él. Si quiere, manifiesta a quien quiere, dándole una forma y dándole un nombre y lo llama y motiva que ellos vengan a la existencia los que antes de venir a la existencia, ignoran a quien los ha formado. No digo, por lo tanto, que no son nada los que todavía no existen, sino que están 28 en Él que querrá que vengan a la existencia cuando quiera, como el tiempo conveniente por venir. Antes de que todas las cosas se manifiesten, sabe lo que producirá. Pero el fruto que todavía no se ha manifestado, nada sabe, ni nada hace. De este modo también cada intervalo que es en el Padre proviene del que es, que lo ha establecido desde lo que no es. Pues el que carece de raíz, tampoco tiene fruto, pero por más que piense interiormente «He comenzado a existir», sin embargo, será destruido por sí mismo. Por este motivo el que no ha existido en absoluto nunca existirá. Entonces ¿qué quiso para pensar de sí mismo? Esto: «He existido como las sombras y los fantasmas de la noche». Cuando la luz ilumina el terror que esa persona ha experimentado, comprende que no es nada.

El estado de pesadilla y el despertar

De este modo eran ignorantes del Padre, al que 29 no veían. Puesto que existía terror, turbación, inestabilidad, vacilación y discordia, eran muchas las ilusiones y las vacuas ficciones que los ocupaban, como si estuvieran sumergidos en el sueño y convivieran con sueños inquietantes. Bien huían a algún lugar, bien se daban vuelta extenuados, después de perseguir a otros, bien daban golpes, bien los recibían, bien caían desde grandes alturas, o bien volaban por el aire, aunque sin poseer alas. A veces (les) sucede como si alguien fuese a matarlos, aunque nadie los persiga, o bien como si ellos mismos mataran a sus vecinos, porque se encontraron manchados con su sangre. Una vez que los que pasan por estas cosas se despiertan, nada ven, aunque estaban en medio de todas estas confusiones, puesto que ellas no existen. Semejante es el modo de los que han rechazado la ignorancia lejos de sí, igual que no tienen en ninguna consideración el sueño, así tampoco consideran sus 30 acciones como algo sólido, sino que las abandonan como un sueño tenido en la noche. El conocimiento del Padre lo aprecian como el amanecer. De esta manera ha actuado cada uno de ellos, como cuando estaban dormidos mientras que eran ignorantes. Y éste es el modo como ha (llegado el conocimiento), como si se despertara. ¡Feliz será el que llegue a darse vuelta y a despertarse! Y bienaventurado es el que ha abierto los ojos del ciego. Y el Espíritu ha corrido tras él, dándose prisa para despertarle. Habiendo tendido la mano al que yacía sobre la tierra, lo afirmó sobre sus pies, pues todavía no se había levantado.

V. INTERVENCIÓN PATERNA

Mediación del Hijo

Les dio los medios de conocerlo, el conocimiento del Padre y la manifestación de su Hijo. Porque cuando lo han visto y lo han oído, les hizo gustarlo y sentirlo y tocar al Hijo bienamado. Cuando apareció, instruyéndoles sobre el Padre, el Incomprensible, cuando les hubo insuflado lo que está en el Pensamiento, cumpliendo su voluntad, cuando muchos hubieron recibido la luz, se dieron vuelta 31 hacia él. Porque los materiales eran extraños y no vieron su semejanza, tampoco lo habían conocido. Pues él vino en una forma carnal, sin encontrar ningún obstáculo a su desplazamiento, puesto que la incorruptibilidad es irresistible. De nuevo, dijo cosas nuevas, hablando sobre lo que está en el corazón del Padre, habiendo proferido la Palabra sin defecto. Una vez que la luz habló por su boca y su voz engendró la Vida, les dio pensamiento e intelecto, la misericordia y la salvación y el espíritu poderoso proveniente de la infinitud y de la dulzura del Padre. Habiendo detenido los castigos y las torturas, puesto que desviaban de su rostro a muchos que estaban en el error y los lazos necesitados de misericordia, ha destruido a ambos con poder y los confundió con el conocimiento.

Parábola de la oveja perdida

Ha llegado a ser un camino para los que iban descarriados y conocimiento para los ignorantes, descubrimiento para los que buscaban y confirmación para los vacilantes e incontaminación para los manchados. Es el pastor 32 que ha dejado las noventa y nueve ovejas que no estaban perdidas y ha ido a buscar a la que estaba extraviada. Se regocijó cuando la encontró, porque noventa y nueve es un número que está en la mano izquierda, que lo contiene. Pero cuando se encuentra el uno, el número entero pasa a la mano derecha. Del mismo modo sucede al que le falta el uno, es decir, la mano derecha completa, que atrae a lo que era deficiente y lo toma del lado de la mano izquierda y lo lleva a la derecha, y de este modo también el número llega a ser una centena. Se trata del signo del que está en su sonido, o sea, del Padre. Incluso en sábado ha trabajado por la oveja que encontró caída en el pozo. Ha reanimado a la oveja subiéndola desde el pozo para que sepáis íntimamente, vosotros, los hijos del conocimiento interior, cuál es el sábado, en el que no es conveniente que la salvación descanse, para que podáis hablar del día de lo alto, que carece de noche, y de la luz que no se oculta, porque es perfecta. Decid, pues, desde el corazón que sois el día perfecto y que en vosotros mora la luz que no desfallece. Hablad de la verdad con los que la buscan y [del] conocimiento a los que han pecado en su error.

VI. DEBERES DEL ELEGIDO

33 Afirmad el pie de los que vacilan y tended vuestra mano a los débiles. Alimentad a quienes tienen hambre y consolad a los que sufren. Levantad a los que quieren levantarse y despertad a los que duermen, porque sois el entendimiento que atrae. Si actuáis así como fuertes, seréis también más fuertes. Prestaos atención a vosotros mismos y no os preocupéis de las otras cosas que habéis apartado de vosotros. No volváis a lo que habéis vomitado para comerlo. No seáis polillas. No seáis gusanos, porque ya lo habéis rechazado. No seáis un lugar para el diablo, porque ya lo habéis destruido. No consolidéis vuestros obstáculos, los que sois vacilantes, aunque seáis como un apoyo (para ellos). Pues al licencioso se lo debe tratar incluso como más nocivo que al justo. Efectivamente el primero actúa como una persona sin ley, pero el último actúa como una persona justa entre los demás. Así pues, vosotros haced la voluntad del Padre, puesto que le pertenecéis.

VII. EL PADRE Y LOS ELEGIDOS

El elegido como fragancia del Padre

Porque el Padre es dulce y lo que hay en su voluntad es bueno. Ha tomado conocimiento de lo que es vuestro para que podáis reposar en Él. Porque por los frutos se toma el conocimiento de las cosas que son suyas, ya que los hijos del Padre 34 son su fragancia, pues existen desde la gracia de su rostro. Por esta razón el Padre ama su fragancia y la manifiesta en toda región, y si la mezcla con la materia, da su fragancia a la luz y en su Silencio la hace superar toda forma (y) todo sonido, pues no son los oídos los que perciben la fragancia, sino que es el hálito que tiene el sentido del olfato y atrae la fragancia hacia sí y se sumerge en la fragancia del Padre, de manera que así lo protege y lo lleva al lugar de donde vino, de la fragancia primera que se ha enfriado como algo en una obra psíquica, semejante al agua fría que se congela sobre la tierra que no es firme y que los que la ven piensan que es tierra, pero después de nuevo se disuelve. Las fragancias, pues, que se han enfriado provienen de la división. Por este motivo vino la fe, disolvió la división y aportó el Pleroma cálido de amor para que el frío no vuelva de nuevo, sino que exista la unidad del pensamiento perfecto.

Perfeccionamiento en el Padre

Ésta es la Palabra del evangelio del descubrimiento del Pleroma, para los que esperan 35 la salvación que viene de lo alto. Mientras que su esperanza, por la que esperan, está en expectativa, ellos cuya imagen es luz, sin ninguna sombra, entonces, en ese momento, el Pleroma sobreviene. La deficiencia material no proviene de la infinitud del Padre, el que viene a dar tiempo para la deficiencia, aunque nadie podría sostener que lo incorruptible pudiera venir de esta manera. Pero la Profundidad del Padre se multiplicó y el pensamiento del Error no existía con él. Es algo que declina, es algo que fácilmente se pone derecho de nuevo con el descubrimiento de Aquel que ha venido hacia él al que recuperará. Porque este retorno es llamado arrepentimiento. Por este motivo la incorruptibilidad ha soplado y ha ido detrás del que ha pecado para que pueda descansar. Porque la clemencia es lo que queda para la luz en la deficiencia, la Palabra del Pleroma. En efecto, el médico va ligero hacia el lugar en donde hay un enfermo, porque ahí está la voluntad que hay en él. El que es deficiente, entonces, no se oculta, porque uno posee lo que al otro le falta. De esta manera el Pleroma que no es deficiente, pero que colma la deficiencia, es lo que 36 Él suministró desde sí mismo para completar lo que le falta, para que así reciba la gracia. Cuando era deficiente, no tenía la gracia. Por esto había deficiencia en el lugar en donde no había gracia. Una vez que aquélla, que estaba disminuida, se recibió, reveló lo que le faltaba, siendo (ahora) Pleroma, es decir, el descubrimiento de la Luz de la Verdad que apareció sobre él porque ésta es inmutable.

Unción del elegido y el paraíso como lugar del reposo

Por esto se habló de Cristo en su medio para los que estaban angustiados pudieran retornar y él pudiera ungirlos con el ungüento. Éste es la misericordia del Padre que tendrá misericordia de ellos. Pero aquellos a los que ha ungido son los perfectos. Porque los vasos llenos son los que habitualmente se untan. Pero cuando la untura de un vaso se disuelve, está vacío y el motivo de su deficiencia es la causa por la que su untura desaparece. Porque en ese momento lo atrae un soplo, algo por el poder de lo que está con él. Pero de aquel que carece de deficiencia ningún sello es levantado, ni nada se derrama, sino que aquello de lo que está falto el Padre perfecto una vez más lo llena. Él es bueno. Conoce a sus simientes, porque es el que las ha sembrado en su paraíso. Pero su paraíso es su lugar de reposo. Éste 37 es la perfección en el pensamiento del Padre, y éstas son las palabras de su reflexión. Cada una de sus palabras es la obra de su voluntad única en la revelación de su Palabra. Mientras estaban todavía en la profundidad de su pensamiento, la Palabra que fue la primera en adelantarse las reveló junto con el Intelecto que profiere la Palabra única en la gracia silenciosa. Ha sido llamado Pensamiento, porque estaba en Él antes de revelarse. Le correspondió, pues, adelantarse la primera cuando la voluntad de Aquel que quiso lo determinó.

La voluntad inescrutable del Padre

Pero la voluntad es que el Padre esté en reposo y complacido. Nada sucede sin la voluntad del Padre, pero su voluntad es inescrutable. Su huella es la Voluntad y nadie puede conocerla ni es posible a nadie escudriñarla para comprenderla. Pero cuando quiere, lo que quiere ahí está, aun cuando el espectáculo no les agrade del modo que sea ante Dios, cuando el Padre quiere. Porque conoce el comienzo de todos y su final. Al final, efectivamente, los interpelará directamente. Pero el fin consiste en conocer al que está oculto, y Éste es el Padre, 38 del que ha salido el principio y hacia el que retornarán los que han salido de Él. Ellos, por otra parte, han aparecido para la gloria y la alegría de su nombre.

VIII. EL NOMBRE DEL PADRE ES EL HIJO

El nombre del Padre, empero, es el Hijo. Es Él el que en el Principio dio un nombre al que ha salido de sí, que era Él mismo y al que engendró como Hijo. Le ha dado su nombre, el que le perteneció; es aquel al que le pertenece todo lo que existe en torno al Padre. Suyo es el nombre; suyo es el Hijo. Es posible para éste verlo. Pero el nombre es invisible porque sólo él es el secreto del Invisible que viene a los oídos que están completamente llenos de él por él. Porque, realmente, el nombre del Padre no es dicho, sino que se revela por medio del Hijo. Entonces y siendo así ¡grande es el nombre! ¿Quién, entonces, podrá pronunciar un nombre para Él, el gran nombre, salvo Él solo al que pertenece el nombre y los hijos del nombre, en los que descansó el nombre del Padre, los que a su vez descansaban en su nombre? Puesto que el Padre es inengendrado, Él solo es el que lo engendró como nombre para sí mismo antes de producir los eones, para que el nombre del Padre estuviese sobre sus cabezas como Señor, el que es el nombre 39 verdadero, firme en su autoridad por la potencia perfecta. Porque el nombre no pertenece a las palabras ni su nombre forma parte de las denominaciones sino que es invisible. Se dio un nombre para sí solo, puesto que Él solo se contempla y solo tiene capacidad para darse un nombre. Porque el que no existe carece de nombre. Pues ¿qué nombre se puede dar al que no existe? Pero El que es, es asimismo con su nombre, y el único que le conoce y el solo que sabe darle un nombre es el Padre. El Hijo es su nombre. Por lo tanto no lo ha ocultado, sino que ha existido y en cuanto es el Hijo, sólo Él dio un nombre. El nombre, por lo tanto, es del Padre, igual que el nombre del Padre es el Hijo. Puesto que ¿en dónde la misericordia encontraría este nombre, si no es junto al Padre? Pero seguro que alguno dirá a su vecino: «¿Quién dará un nombre al que existía antes que él, como si los niños no recibieran un nombre 40 de los que los han engendrado?» Primero, entonces, nos conviene entender acerca de este tema: «¿qué es el nombre?». Éste es el nombre auténtico; por lo tanto no es el nombre que deriva del Padre, puesto que es el nombre propio. No ha recibido, por consiguiente, el nombre en préstamo como los demás, según el modo como cada uno es producido, sino que éste es el nombre propio. No hay ningún otro al que se lo haya dado. Pero él es innominable e indescriptible, hasta el momento en que éste, que es perfecto, sólo lo expresó. Y él es el que tiene el poder para proclamar su nombre y contemplarlo. Por consiguiente, cuando le ha parecido bien que su nombre amado sea su Hijo y le dio el nombre a él, este que salió de la profundidad, expresó sus realidades, sabiendo que el Padre es carente de mal. Por esto también lo ha enviado para que hablase del lugar y de su lugar de reposo desde el que ha venido 41 y glorificase al Pleroma, la grandeza de su nombre y la dulzura del Padre.

IX. EL REPOSO DEL PADRE

Sobre el lugar de donde ha venido cada uno hablará y hacia la región en la que ha recibido su constitución retornará con prisa y abandonará esta región, la región donde se halló recibiendo gusto de aquel lugar, nutriéndose y creciendo. Y su lugar propio de reposo es su Pleroma. De este modo todas las emanaciones del Padre son plenitudes, y la raíz de todas estas emanaciones está en que a todas las hizo crecer en Él mismo. Él les ha asignado sus destinos. Cada una de ellas se ha manifestado, para que por su propio pensamiento [...]. Porque el lugar hacia el que extienden su pensamiento, ese lugar, su raíz, es la que las eleva en todas las alturas hacia el Padre. Toman posesión de su cabeza, que es reposo para ellas, y son sostenidas, uniéndosele, de manera que dicen que han participado de su rostro con sus besos. Pero no se manifiestan 42 de esta manera, ya que no fueron elevadas por sí mismas; tampoco han sido privadas de la gloria del Padre ni lo concibieron como pequeño ni duro, ni irascible, sino como carente de mal, imperturbable, dulce, conociendo todos los intervalos antes de que existieran y sin haber tenido necesidad de instruirse. Ésta es la manera de ser de los que poseen (algo) de lo alto de la grandeza inconmensurable, en tanto que esperan al Uno solo y perfecto, que está allí para ellos. Y no descienden al Hades ni hay para ellos celos ni lamento ni muerte, sino que descansan en el que permanece en reposo, sin esforzarse ni dar vueltas en torno a la verdad. Por el contrario, ellos mismos son la verdad y el Padre está en ellos y ellos están en el Padre, siendo perfectos, siendo indivisibles en el verdaderamente bueno, de nada necesitan, sino que permanecen en reposo, refrescados por el Espíritu. Y tendrán en cuenta su raíz. Se interesarán por estas cosas en las que encontrarán su raíz y no sufrirán pérdida para su alma.

Conclusión

Tal es el lugar de los bienaventurados. En cuanto a lo demás, sepan en sus lugares que no me es conveniente, 43 habiendo estado en el lugar de reposo, decir nada más. Pero es en él en el que estaré, y para consagrarme por entero al Padre de la Totalidad y a los verdaderos hermanos, aquellos sobre los que el amor del Padre se derrama y en cuyo medio nada de Él falta. Son ellos los que se manifiestan verdaderamente, puesto que existen en la vida verdadera y eterna, y hablan de la luz que es perfecta y colmada de la simiente del Padre, y que está en su corazón y en el Pleroma, mientras que su Espíritu se regocija en esto y glorifica a Aquel en el que ha existido porque es bueno. Y sus hijos son perfectos y dignos de su nombre, porque Él es el Padre y son hijos de este tipo los que Él ama.

Nota: la numeración corresponde a las páginas del manuscrito.

jueves, 9 de abril de 2009

EL EVANGELIO DE JUDAS ISCARIOTE (Nag Hammadi)

EL EVANGELIO DE JUDAS ISCARIOTE
Versión completa

Traducción de Gustavo Vázquez Lozano


Se presenta a continuación la versión completa del “Evangelio de Judas”, documento del cual se tenía noticia desde el siglo II, gracias al testimonio de Ireneo y Epifanio, y presentado el pasado mes de marzo (2006) por la National Geographic Society en medio de un impresionante circo mediático. Frases como “El Evangelio perdido”, “El Evangelio prohibido”, y la entusiasta convicción de estar desenterrando la verdad oculta durante siglos, si bien fueron buenas para captar la atención del gran público y vender el producto, revelaron de National Geographic, más que un interés académico, la intención de subirse al carrusel del Código Da Vinci y su danza de millones de dólares.

Primero, un poco de historia. El códice fue descubierto en la década de 1970 en Egipto. Durante años estuvo resguardado en una caja de seguridad en Nueva York. Para llevar a cabo su traducción, se llevó a cabo un proceso de restauración impresionante, una de cuyas primeras fases fue el armado de más de mil fragmentos a punto de hacerse polvo. En diciembre de 2004 se llevó además a cabo una prueba de carbono 14, la cual fechó el papiro entre los años 220 y 340, en tanto que varios expertos paleógrafos coincidieron en señalar que se trataba efectivamente de un documento elaborado en Egipto entre los siglos 3 y 4 de nuestra era. Todo lo cual llevó a National Geographic a realizar el dramático anuncio de que el Evangelio de Judas era “auténtico”. Esta opinión que fue reproducida fielmente por diversos medios de comunicación.

Con todo, en medio de la tormenta mediática, nadie pareció reflexionar sobre qué debemos de entender por “auténtico”. Si por auténtico entendemos que el Evangelio de Judas no se trata de una falsificación moderna, entonces es auténtico, efectivamente. Nadie parece poner en duda que esta copia del Evangelio de Judas proviene del siglo 3 o 4 de nuestra era. Es de hecho un interesante documento que nos otorga una visión de una variante de cristianismo (gnóstico) que adquirió significativa fuerza en aquellos años. La cuestión de fondo es si el Evangelio de Judas narra eventos históricos de la vida de Jesús. Esto es un asunto completamente distinto. Aquí es donde herramientas como el análisis textual, el análisis de forma y el de fuentes pueden darnos las mejores respuestas.

Desde la primera lectura, el Evangelio de Judas se revela como un documento claramente gnóstico. El gnosticismo fue una filosofía oriental que alcanzó su mayor fuerza alrededor del siglo 2 y 3 de la era común, y que tomó prestados diversos elementos del judaísmo y del cristianismo. Los documentos más tardíos del Nuevo Testamento ya dejan entrever los primeros choques con el gnosticismo, pero es hasta el siglo dos cuando los gnósticos empiezan a producir decenas de “evangelios” y que la confrontación se da en toda su extensión. Para el gnosticismo, en apurado resumen, el mundo es la creación de un dios malvado –el dios del Viejo Testamento– y los seres humanos son emanaciones del verdadero Dios, mucho más poderoso y antiguo, chispas divinas atrapadas en cuerpos corruptibles y poco importantes. De ahí que el ascetismo marcado y la negación del cuerpo sea un aspecto clave del gnosticismo. Es sólo por medio de un conocimiento secreto que se alcanza la verdadera liberación y la reintegración al cosmos y al todo.

En particular, el Evangelio de Judas presenta una imagen muy distinta de Judas Iscariote, el discípulo que según la tradición canónica traicionó a Jesús entregándolo a las autoridades. En palabras de National Geographic, este documento nos presenta “una intrigante nueva visión” de Judas y las razones que tuvo para traicionar a su maestro. El evangelio muestra de hecho a Judas actuando a petición de Jesús, quien debe de liberarse “del cuerpo que me reviste”, es decir, deshacerse del cuerpo material para poder trascender a estados superiores, idea ajena al judaismo del siglo I y sí en cambio netamente gnóstica. Judas es aquí el único de los discípulos que entiende la verdad y a quien Jesús reveló los misterios del reino.

Pero aunque el Evangelio de Judas puede ser interesante para conocer la cosmovisión de un grupo gnóstico asentado en Egipto, tiene poca o nula información histórica sobre Jesús de Nazaret, no se diga sobre el propio Judas. Aunque parecen apreciarse diversas etapas en su redacción, en general tiene la forma de extensos “diálogos” entre Jesús y Judas Iscariote. Los “diálogos” fueron un género muy popular en la literatura gnóstica, por ejemplo en los “Diálogos del Salvador”, también de la época. La acción suele ocurrir después de la resurrección de Jesús durante una supuesta etapa en la que el cristo resucitado se apareció sus discípulos más cercanos para darles las últimas instrucciones y revelarles los secretos del cosmos. Aunque en el Evangelio de Judas la acción tiene lugar pocos días o pocas horas antes de la crucifixión, parece apreciarse una capa redaccional central en la que precisamente se reproducirían diálogos entre Judas y Jesús resucitado. Mientras en los evangelios sinópticos la predicación de Jesús es eminentemente pública, los gnósticos abundan en secretos y revelaciones privadas, como es el caso.

Más que palabras recordadas de Jesús, los evangelios gnósticos suelen contener elaboradas cosmovisiones y largos monólogos sobre el origen del universo y los poderes celestiales. Pero es difícil imaginarse a un judío del siglo I como Jesús hablando de “eones”, de los “siete niveles del cielo”, o de la compleja cosmología de luminarias, ángeles e inframundos que nos revela este documento, revelaciones que difícilmente se habrían conservado durante los primeros 30 o 40 años que duró la etapa de transmisión oral de las palabras de Jesús.

Efectivamente, como ya lo han demostrado ampliamente estudiosos como John Dominic Crossan, la transmisión del mensaje de Jesús de Nazaret en los primeros años del cristianismo se llevó a cabo por medio de la memorización de parábolas, el uso de palabras clave y sobre todo de aforismos cortos, fáciles de recordar, piezas de tradición que posteriormente los evangelistas recopilaron, redactaron, acomodaron por escrito en la segunda generación de seguidores del movimiento.

Descartando la historicidad de los extensos diálogos, ¿podría el Evangelio de Judas conservar una tradición distinta de la personalidad de Judas en el sentido de que màs que ser un traidor, actuaba por indicaciones de su maestro? Tampoco esta hipótesis parece razonable si nos atenemos al criterio del testimonio múltiple –brillantemente expuesto por estudiosos como John Meier–, considerando que cuando menos cuatro fuentes independientes (Marcos, Lucas/Hechos, Juan y Pablo) coinciden en señalar la traición por parte de un discípulo del círculo interno.

El valor del texto reside por tanto en la información que brinda para comprender mejor la tradición gnóstica y apreciar la abundante diversidad que el cristianismo primitivo presentaba ya en el siglo 2 de nuestra era.



EL EVANGELIO DE JUDAS ISCARIOTE
Versión completa
Traducción de Gustavo Vázquez Lozano

(Las palabras entre paréntesis son recontruidas)


El relato secreto de la revelación que Jesús hizo en conversación con Judas Iscariote durante una semana tres días antes de que celebrara la Pascua.

Cuando
Jesús apareció en la tierra, hizo milagros y grandes maravillas por la salvación de la humanidad. Y dado que algunos (anduvieron por) el camino de la rectitud en tanto que otros siguieron con sus transgresiones, llamó a los doce discípulos.
Comenzó a hablar con ellos sobre los misterios más allá del mundo y lo que sucedería en el final. Con frecuencia no aparecía ante sus discípulos como sí mismo, sino que se le veía entre ellos como un niño. Un día estaba con sus discípulos en Judea y los encontró reunidos y sentados en observancia piadosa. Cuando (se aproximó) a sus discípulos, reunidos y sentados y ofreciendo una oración de acción de gracias sobre el pan, (él) se empezó a reír. Los discípulos (le) dijeron: Maestro, ¿por qué te ríes de (nuestra) oración de acción de gracias? Hemos hecho lo correcto.

(...) Él les contestó y les dijo: “No me estoy riendo de ustedes. Ustedes no hacen esto por su propia voluntad sino porque es a través de esto que su dios recibe alabanzas”. Le dijeron: “Maestro, tu eresel hijo de nuestro dios”. Jesús les dijo “En verdad (les) digo, ninguna generación de los pueblos que están entre ustedes me conocerá”.

Cuando sus discípulos oyeron esto empezaron a enojarse y se pusieron furiosos y comenzaron a blasfemar contra él en sus corazones. Cuando Jesús observó su falta de (entendimiento, les dijo): “¿Por qué les hace enojar esta agitación? El dios que está en ustedes y que (...) les han causado enojo (en) sus almas. El de ustedes que sea lo suficientemente fuerte entre los humanos, (que) traiga al ser humano perfecto y se ponga frente a mi”. Todos dijeron: “No tenemos la fuerza”. Pero sus espíritus no tuvieron el valor de ponerse frente (a él), excepto Judas Iscariote. Él fue capaz de ponerse frente a él pero no pudo verlo a los ojos, y miró hacia otro lado. Judas le (dijo): “Yo sé quién eres y de dónde vienes. Eres del reino inmortal de Barbelo. Y no soy digno de pronunciar el nombre del que te ha enviado”.

Sabiendo que Judas estaba reflexionando sobre algo que está exaltado, Jesús le dijo: “Retírate de los otros y te diré los misterios del reino. Es posible que tu lo alcances, pero sufrirás mucho. Porque alguien más te reemplazará, para que los doce (discípulos) puedan otra vez llegar a ser completos con su dios”. Judas le dijo: “¿Cuándo me dirás estas cosas, y (cuándo) amanecerá el gran día de luz para la generación?”. Pero cuando dijo esto, Jesús lo dejó.

A la mañana siguiente, después de que sucedió esto, Jesús (se apareció) a sus discípulos nuevamente. Ellos le dijeron: “Maestro, ¿a dónde fuiste y qué hiciste mientras nos dejaste?”. Jesús les dijo: “Fui con otra generación grande y santa”. Sus discípulos le dijeron: “Señor, qué es esa gran generación que es superior a la nuestra y más santa que la nuestra, que no está en estos lugares?”. Cuando Jesús oyó esto, se rió y les dijo: “¿Por qué están pensando en sus corazones sobre la generación fuerte y santa? En verdad les digo, nadie que haya nacido (en) este eón verá esa (generación), y ningún ejército de ángeles de las estrellas gobernará esa generación, y ninguna persona mortal por nacimiento se puede asociar con ella, porque esa generación no viene de (...) que se ha convertido en (...) La generación de personas entre (ustedes) es de la generación de la humanidad (...) poder, que (...los) otros poderes (...) por (los cuales) ustedes gobiernan”.

Cuando sus discípulos oyeron esto, todos se sintieron acongojados de espíritu. No podían decir una palabra. Otro día vino Jesús hacia (ellos). (Le) dijeron: “Maestro, te hemos visto en una (visión), porque hemos tenido grandes (sueños...) noche (...).

(Él les dijo): “¿Por qué (ustedes...cuando) estaban escondidos?”

Ellos (le dijeron: “Hemos visto) una gran (casa con un gran) altar (dentro, y) doce hombres –son los sacerdotes, diríamos– y un nombre; y una multitud de gente está esperando en el altar, (hasta que) los sacerdotes (...y reciben) las ofrendas. (Pero) seguimos esperando”.

(Jesús dijo): “¿Cómo son (los sacerdotes)?

Ellos (dijeron: “Algunos...) dos semanas; (algunos) sacrifican a sus propios hijos, otros a sus esposas, en alabanza (y) (asesinato); humildad con el otro; algunos duermen con hombres; algunos se ven envueltos enalgunos cometen una multitud de pecados y hechos fuera de la ley. Y los hombres que se presentan al altar invocan tu (nombre), y en toda la extensión de sus deficiencias, los sacrificios son efectuados hasta ser completados (...).

Después de haber dicho esto, se quedaron en silencio, porque estaban perturbados. Jesús les dijo: “¿Por qué están perturbados? En verdad les digo, todos los sacerdotes que se presentan en ese altar invocan mi nombre. Nuevamente les digo, mi nombre ha sido escrito en este (...) de la generación de las estrellas a través de las generaciones humanas. (Y ellas) han plantado árboles sin fruto, en mi nombre, de una manera vergonzosa”.

Jesús les dijo: “A esos que han visto recibiendo las ofrendas en el altar – eso es lo que ustedes son. Ese es el dios al que sirven, y ustedes son esos doce hombres que vieron. El ganado que han visto acercar al sacrificio son todas las personas a las que han engañado frente a ese altar. (...) se pondrán de pie y harán uso de mi nombre de esta forma, y las generaciones de los justos permanecerán fieles a él. Después de eso otro hombre se pondrá de pie de entre (los fornicadores), y otro de los asesinos de niños, y otro de aquellos que duermen con hombres, y de aquellos que se abstienen, y del resto de la gente de la contaminación y la iniquidad y el error, y de aquellos que dicen “Somos como los ángeles”; ellos son las estrellas que traen todo a su conclusión. Porque se le ha dicho a las generaciones humanas: “Miren, Dios ha recibido su sacrificio de las manos de un sacerdote”, es decir, de un ministro del error. Pero es el Señor, el Señor del universo, quien ordena: “En el último día serán avergonzados”. Jesús (les) dijo: “Dejen de sac (rificar...) que ustedes han (...) en el altar, porque ellos están sobre sus estrellas y sus ángeles y ya han llegado a su conclusión aquí. Déjenlos (...) ante ustedes, y déjenlos ir ( –aquí faltan como 15 renglones– ) generaciones (...). Un panadero no puede alimentar a toda la creación que está bajo el (cielo). Y (...) a ellos (...) y (...) a nosotros y (...).

Jesús les dijo: “Dejen de luchar contra mí. Cada uno de ustedes tiene su propia estrella y tod (os –aquí faltan como 17 renglones– ) en (...) que ha llegado a convertirse en (...primavera) porque el árbol (...) de este eón (...) por un tiempo (...) pero él ha venido a regar el paraíso de Dios, y la (generación) que durará, porque no sacrificará ni manchará el (camino de la vida de) esa generación, sino (...) por toda la eternidad.

Judas (le dijo: “Rabb) i, ¿qué clase de frutos produce esta generación?” Jesús dijo: “Las almas de todas las generaciones humanas morirán. Cuando estas personas, sin embargo, hayan completado el tiempo del reino y el espíritu las abandone, sus cuerpos morirán, pero sus almas estarán vivas, y serán llevadas a lo alto”. Judas dijo: “¿Y qué harán el resto de las generaciones humanas?” Jesús dijo: “Es imposible plantar la semilla en la (roca) y cosechar sus frutos. (Así es) también el camino (...) la generación (manchada...) y corruptible Sophia (...) la mano que ha creado a la gente mortal, para que sus almas suban a los reinos eternos de lo alto. (En verdad) les digo, (...) ángel (...) poder será capaz de ver que (...) aquellos a quienes (...) generaciones sagradas (...)”.

Y Jesús dijo esto, se fue. Judas dijo: “Maestro, así como los has escuchado a todos ellos, ahora escúchame a mí también. Porque he tenido una gran visión”. Cuando Jesús oyó esto, se rió y le dijo: “Tu, espíritu decimotercero, ¿por qué te esfuerzas tanto? Pero habla, y estaré acompañándote”. Judas le dijo: “En la visión me vi a mí mismo mientras los doce discípulos me apedreaban y me perseguían (duramente). Y También llegué al lugar donde (...) tras de ti. Vi (una casa...) y mis ojos no podían (abarcar) su tamaño. Había grandes gentes rodeándola, y esa casa tenía un tejado de vegetación, y en medio de la casa estaba (una multitud –faltan aquí dos renglones– ) diciendo: “Maestro, llévame junto con esta gente”.

(Jesús) respondió y dijo: “Judas, tu estrella te ha extraviado”. Y continuó: “Ninguna persona que ha nacido mortal es digna de entrar a la casa que has visto, pues ese lugar está reservado para los santos. Ni el sol ni la luna gobernarán ahí, ni el día, pero lo santo siempre morará ahí, en el reino eterno con los santos ángeles. Mira, te he explicado los misterios del reino y te he enseñado sobre el error de las estrellas; y (...) enviarlo (...) en los doce eones”.

Judas dijo: “Maestro, podría ser que mi semilla está bajo el control de los que gobiernan?” Jesús le contestó y le dijo: “Ven, para que yo ( –faltan dos renglones– ) pero que tu te lamentarás mucho cuando veas al reino y toda su generación”.

Cuando oyó esto, Judas le dijo: “¿Cuál es el bien que yo he recibido? Pues tu me has apartado de todas las generaciones.”

Jesús le contestó y dijo: “Tu te convertirás en el decimotercero, y serás maldecido por otras generaciones – y tu llegarás a gobernar sobre ellos. En los últimos días maldecirán tu ascendencia a la (generación) sagrada.”

Jesús dijo: “(Ven) para que te enseñe sobre los (secretos) que ninguna persona (ha) visto jamás. Porque existe un reino grande y sin fronteras, cuya extensión no ha visto ninguna generación de ángeles, y (en el que) hay (un Espíritu) grande e invisible,

que no ha visto el ojo de un ángel
que ningún pensamiento del corazón ha abarcado
y que nunca fue llamado por ningún nombre.
y ahí apareció una nube luminosa. Y dijo “Que exista un ángel para ser mi ayudante”. Un gran ángel, el Auto-generado, emergió de la nube. A causa de él, otros cuatro ángeles se formaron de otra nube, y se convirtieron en ayudantes del Auto-generado angélico. “Que (...) aparezca (...) y apareció (...). Y (creó) la primera luminaria para que reinara sobre él. Dijo: “Que los ángeles existan para servirlo”, y miríadas de ángeles sin número empezaron a existir. Dijo: “(Que) exista un eón iluminado”, y comenzó a existir. Creó a la segunda luminaria (para) reinar sobre él, junto con miríadas de ángeles sin número, para ofrecer servicio. Así es como creó al resto de los eones iluminados. Los hizo reinar sobre él y creó para ellos miríadas de ángeles sin número, para ayudarlos”.

“Adamas estaba en la primera nube luminosa que ningún ángel ha visto entre todos aquellos llamados “Dios”. Él (...) que (...) la imagen (...) y a la semejanza de (este) ángel. Hizo a la incorruptible (generación) de Seth aparecer (...) los doce (...) los veinticuatro (...). Hizo aparecer setenta y dos luminarias en la generación incorruptible, de acuerdo con la voluntad del Espíritu. Las mismas setenta y dos luminarias hicieron aparecer 360 luminarias en la generación incorruptible, de acuerdo con la voluntad del Espíritu, de modo que su número fuera cinco para cada una”.

“Los doce eones de las doce luminarias constituyen su padre, con seis cielos para cada eón, para que haya setenta y dos cielos para las setenta y dos luminarias, y por cada (una de ellas cinco) firmamentos, (para un total de) 350 (firmamentos...). Se les dio autoridad, (y después de eso también) espíritus vírgenes, para gloria y (adoración) de todos los eones y los cielos y sus firmamentos”.

“La multitud de esos inmortales se llama cosmos –es decir, perdición– por el Padre y las setenta y dos luminarias que están con el Auto-generado y sus setenta y dos eones. En él apareció el primer humano con sus poderes incorruptibles. Y el eón que apareció con su generación, el eón en el que están la nube del conocimiento y el ángel se llama El. (...) eón (...) después de eso (...) dijo: Que los doce ángeles reinen sobre el caos y el (inframundo). Y de la nube apareció un (ángel) cuyo rostro relampagueaba con fuego y cuya apariencia fue manchada con sangre. Su nombre era Nebro, que significa rebelde; otros le llamaban Yaldabaoth. Otro ángel, Saklas, también apareció de la nube. Y Nebro creó seis ángeles –y también Saklas– para ser ayudantes, y éstos produjeron doce ángeles en el cielo, cada uno recibiendo una porción en los cielos.

Los doce gobernantes hablaron con los doce ángeles: “Que cada uno de ustedes (...) y que (...) generación (falta un renglón) ángeles. El primero es Seth, llamado Cristo.
El (segundo) es Harmathoth, llamado (...)
El (tercero) es Galila.
El cuarto es Yobel.
El quinto (es) Adonaios. Estos son los cinco que reinaron sobre el inframundo, y primero sobre el caos.

(ordenó) Entonces Saklas dijo a sus ángeles: “Vamos a crear a un ser humano a semejanza y a imagen”. Moldearon a Adán y a su esposa Eva, que se llama, en la nube, Zoe. Porque por este nombre todas las generaciones buscan al hombre, y cada uno de ellos llama a la mujer con estos nombres. Y Sakla noexcepto (...) las (generaciones...) este (...). Y el gobernante dijo a Adán: Vivirás muchos años con tus hijos. Judas dijo a Jesús: “¿(Cuál) es la extensa duración de tiempo que vivirá el ser humano?” Jesús dijo: “¿Por qué te preguntas sobre estas cosas, que Adán, con su generación, ha vivido su plazo de vida en el sitio donde ha recibido su reino, con longevidad, con su gobernante?” Judas dijo a Jesús: “¿Muere el espíritu humano?” Jesús dijo: “Por eso Dios ordenó a Miguel dar los espíritus a las personas como préstamo, para que ofrecieran servicio, pero el Grande ordenó a Gabriel otorgar espíritus a la gran generación que no tiene gobernante, es decir, el espíritu y el alma. Por tanto, el (resto) de las almas (falta un renglón).

(...) luz (faltan cerca de los renglones) alrededor (...) que (...) espíritu (que está) dentro de ustedes mora en esta (carne) entre las generaciones de los ángeles. Pero Dios hizo que el conocimiento fuera dado a Adán y a aquellos que estaban con él, para que el rey del caos y el inframundo no lo rigieran sobre ellos”. Judas dijo a Jesús: “¿Y qué harán esas generaciones?” (...) Jesús dijo: “En verdad te digo, por todos ellos las estrellas hacen que se completen las cosas. Cuando Saklas complete el tiempo que se le ha asignado, su primera estrella aparecerá con las generaciones, y terminarán lo que dijeron que harían. Entonces fornicarán en mi nombre y matarán a sus hijos y ellos y (faltan alrededor de seis y medio renglones) mi nombre y él (...) su estrella sobre el (decimotercer) eón”.

Después de eso, Jesús (se rió).

(Judas dijo): “Maestro, (¿por qué te ríes de nosotros?)

(Jesús) respondió (y dijo): “No me estoy riendo (de ustedes), sino del error de las estrellas, porque estas seis estrellas vagan entre estos cinco combatientes, y ellas serán destruidas junto con sus criaturas”. Judas dijo a Jesús: “¿Qué harán aquellos bautizados en tu nombre?” Jesús dijo a Judas: “En verdad (te) digo, Judas, este bautismo (...) mi nombre ( –faltan cerca de nueve renglones– ) a mí. En verdad (te) digo, Judas, (aquellos que) ofrezcan sacrificios a Saklas (...) Dios ( –faltan tres renglones– ) todo lo que es maligno. Pero tu excederás a todos ellos. Porque tu sacrificarás al hombre que me reviste”.

Ya tu cuerno ha sido levantado Tu furia ha sido suavizada Tu estrella ha brillado intensamente Y tu corazón ha (...)

“En verdad (...) tu último (...) llegado a ser ( –faltan cerca de dos renglones y medio– ), lamentan ( –faltan cerca de dos renglones– ) el que gobierna, porque éste será destruido. Y entonces la imagen de la gran generación de Adán será exaltada, porque antes que el cielo, la tierra y los ángeles, esa generación, que es de los reinos eternos, existe. Mira, ya se te ha dicho todo. Levanta tus ojos y mira a la nube y a la luz dentro de ella y a las estrellas que la rodean. La estrella que guía a las otras es tu estrella”. Judas levantó sus ojos y vio la nube luminosa, y entró en ella. Aquellos que estaban en el suelo escucharon una gran voz que venía de la nube, diciendo (...) gran generación (...) imagen ( –faltan cerca de cinco renglones– ).

(...) Sus sumos sacerdotes murmuraban porque (él) había entrado en el cuarto de los invitados para hacer su oración. Pero algunos escribas vigilaban cuidadosamente para arrestarlo durante la oración, porque tenían miedo del pueblo, porque era considerado por todos como un profeta. Se acercaron a Judas y le dijeron: “¿Qué estás haciendo aquí? Tu eres un discípulo de Jesús”. Judas les respondió como ellos querían. Y recibió algo de dinero y se los entregó.

sábado, 4 de abril de 2009

REFLEXIONES SOBRE JESUS; PARTE II -FIJANDO ACONTECIMIENTOS EN EL TIEMPO

REFLEXIONES SOBRE JESUS

PARTE II

FIJANDO ACONTECIMIENTOS EN EL TIEMPO


por Sergio Omar Marco




Hace unos cuantos años, cuando todavía cierta información no era tan popular como lo es hoy, me propuse realizar un breve estudio sobre la figura histórica de Jesús. Me había propuesto ubicar en el tiempo fechas claves sobre diversos momentos de la vida del querido Maestro; lejos de ser un trabajo acabado sobre el tema es al menos una introducción para aquel que quiera tener un conocimiento algo mas completo sobre el transito del Mesías sobre esta tierra, mostrando que su figura es una figura concreta, de alguien que verdaderamente existió como divinidad encarnada, alejando, de esta forma, toda sospecha que ponga en duda su existencia


El apóstol Juan nos dice en su evangelio: que muchas otras cosas ocurrieron y que no alcanzaría el mundo para contener las páginas que se escribirían de Jesús.

Seria un poco incoherente intentar un nuevo relato sobre la vida y enseñanza de Jesús, para eso debemos remitirnos tan solo a Los Evangelios.

Lo que ha continuación se detalla es un intento de fijar en el tiempo los acontecimientos descriptos en el documento bíblico. No se busca hacer un análisis sobre sus enseñanzas, sino de ocuparnos de la figura histórica de Jesús en sus principales puntos.

En primer lugar es necesario aclarar una contradicción en las fechas en lo que respecta a la denominación habitual que se utiliza para fechar un acontecimiento “antes y después de Cristo”, porque nos encontraremos con la paradoja de que Cristo nació en el año “xx” antes de Cristo.

Esta contradicción surge del error cometido por el monje Dionisio el Exiguo al dar forma al calendario y el fijar el nacimiento de Jesús en forma errónea.

El cómputo de la era cristiana comenzó a emplearse en el siglo VI, hasta entonces las fechas partían de la fundación de Roma (753 a.C.) Dionisio consideró que el nacimiento ocurrió en el año 753 de Roma, y por lo tanto el año 1, el día primero de enero del 754 de Roma. Esto es un error, como se verá mas adelante, y nació por la interpretación al pie de la letra del dato que nos brinda San Lucas de que Jesús tenia “unos 30 años cuando...”. equivocándose así en 6 o 7 años. Solo antes de morir Dionisio se dio cuenta de su error.

La región de Palestina, estrecha franja de territorio entre el mar Mediterráneo y el río Jordán, ocupada durante siglos por el pueblo hebreo el cual había sido durante largos años dominado por pueblos extranjeros, siendo la mas lastimosa y degradante la deportación a la poderosa Babilonia[1], se encontraba subyugada por el fabuloso imperio Romano[2], dueño de todo el mundo conocido.

En el año 40 a.C. el Emperador de Roma nombra gobernador de la provincia romana de Palestina a Herodes, llamado El Grande, hombre perverso, de mal genio y de naturaleza homicida. Este para congraciarse con los hebreos mando la reconstrucción, en el año 19 a.C., del templo de Salomón, hijo de David, que levanto a Jehová en la ciudad de Jerusalén[3] el cual había sido arrasado por los babilonios cuando conquistaron el Reino de Judá en el año 587 a.C., también ordeno la construcción de numerosos templos para dioses paganos, ya que Palestina al ser una provincia romana estaba habitada por una gama considerable de personas de otras regiones.

Por mandato de cesar Augusto y ordenado por Publio Sulpicio Quirino, gobernador de la provincia romana de Siria, se somete a la población de toda la región a un censo; este que fue iniciado en el año 9 a.C. y obligaba a las personas a trasladarse al lugar de origen familiar.

Obedeciendo a este requerimiento, es que se traslada José a Belén acompañado por su esposa, María hija de Joaquín y Ana[4], a la sazón encinta.

Las profecías mesiánicas debían cumplirse y todo y todos obedecían el mandato divino sin siquiera

saberlo. El Cristo debía nacer en Belén[5], la ciudad de David.

El Cesar decreto el censo sin pensar que se convertía en el instrumento de Dios; José y María desde Nazaret, al norte en Galilea, se dirigían a Belén en la provincia de Judea al sur de la Palestina; la misma naturaleza da el signo profetizado por Balaan[6] en tiempos de Moisés marcando en el cielo el advenimiento del Hijo de Dios a la tierra. Este acontecimiento grandioso se produciría en una gruta en las cercanías de la aldea de Belén aproximadamente en el año 7 o 6 a.C. La fecha es imprecisa. Pero así lo aconseja el desarrollo de los acontecimientos. La enigmática estrella a la que Balaan hace mención para marcar el nacimiento del ungido de Dios, que se ha popularizado como la “Estrella de Belén”, podría obedecer a un acontecimiento astronómico ocurrido en el año 7 a.C.. Durante aquel año tuvo lugar la conjunción planetaria de Saturno y Júpiter visible en aquella región, con mayor nitidez el 28 de mayo, el 5 de octubre y el 4 de diciembre.

No es necesario buscar exclusivamente fenómenos sobrenaturales para que un acontecimiento sea milagroso, sino que lo asombroso de los hechos en si es como ocurren en el momento preciso obedeciendo, incluso, a las causas naturales dictaminadas por el Creador.

Otro dato que sirve para fijar el acontecimiento en alguna época determinada durante aquel año es el dato que Lucas nos da, y que nos dice de que los pastores cuidaban los rebaños por la noche cuando fueron notificados por el ángel[7]; debemos deducir que el nacimiento de Jesús tuvo lugar durante los meses de calor o sea entre marzo y principios de noviembre ya que la época invernal es muy cruel en la región y el ganado era guarecido en las grutas de la zona.

Además podríamos agregar una consideración muy importante para tener en cuenta y es la declaración hecha por el papa Juan Pablo II, donde reconoce que el nacimiento de Cristo no tuvo lugar el 25 de diciembre sino que la fecha es incierta.[8]

El porque se tomo esa fecha como la del nacimiento de Jesús obedece, tal vez, según la mayoría de historiadores y teólogos a que por el siglo IV el emperador romano Constantino convertido al cristianismo otorga la libertad de culto en todo el imperio y adopta para el mismo como religión oficial al cristianismo, es ahí cuando la tradición cristiana al trascender los círculos del judaísmo y arraigarse en los gentiles se fusiona o contamina con diversas creencias paganas haciéndose coincidir el nacimiento de Cristo con las populares fiestas Saturnales.[9]

Cuando los pastores son notificados del nacimiento del Mesías inmediatamente van a adorarle. A los 8 días se cumple la ley de la circuncisión[10] y a los 40 días la purificación de María y la ley del primogénito[11].

Los magos[12] llegaron a Jerusalén antes del invierno del año 5 a.C. porque para esa fecha Herodes el Grande se trasladó a las Termas de Calirroe junto al Mar Muerto, ya que estaba gravemente enfermo. Por consiguiente la visita de los magos a Jesús tuvo lugar entre mediados del año 7 a.C., después de la purificación de María, a finales del año 5 a.C.; si deducimos que Herodes mando a matar a los niños de Belén menores a los dos años, aunque halla exagerado en la edad por razones de seguridad, a la muerte del monarca acontecida en el año 4 a.C. casi con seguridad la ultima semana de marzo[13], el niño Jesús debería tener alrededor de dos años. Debemos tener en cuenta, aun, que José avisado por el ángel, en sueños, de los propósitos criminales de Herodes, toma a su familia y se Traslada a Egipto, donde permaneció hasta enterado de la muerte del cruel rey poniendo fin a 37 años de reinado.

Suceden en el gobierno de Palestina tres hijos de Herodes, repartiéndose así las provincias a gobernar: Arquelao en Judea, Herodes Antipas (verdugo de Juan el Bautista) Tetrarca de Galilea y Perea y Felipe en la provincia de Iturea.

Desaparecido el peligro que asechaba al pequeño Jesús tras la muerte de Herodes el grande, la familia decide volver a Israel, pero no se radicará en Belén como lo habían hecho ocasionalmente por la cuestión del censo, sino que se dirigirán a Nazaret donde José tenían su hogar y se desempeñaba como carpintero. Quizá ya el niño, para ese entonces, contaría con la edad de 4 o 5 años.

A partir de ese momento se desconoce todo dato sobre la familia de Jesús, salvo la mención de San Lucas que dice que el niño crecía en sabiduría, estatura y gracia.

Para buscar algún detalle sobre la niñez de Jesús debemos recurrir a los evangelios apócrifos, aunque estos libros son cuestionados por la Iglesia Católica[14]

Recién los redactores de los evangelios hacen mención de un hecho sobre la niñez de Jesús cuando este contaba con la edad de 12 años, El con su familia, se habían dirigido al templo de Jerusalén por la festividad de la Pascua, marzo-abril tal vez del año 5 o 6 D.C.; luego la historia de Jesús entra en un cono de sombras hasta el bautismo. Nada oficialmente comprobado se conoce de lo ocurrido durante alrededor de 21 años de su vida, salvo algún dato que aportarían los evangelios apócrifos o alguna especulación sobre su convivencia con los Esenios[15], teoría que enuncian algunos investigadores.

Mientras tanto los acontecimientos se suceden en Palestina y en su entorno. En el año 6 D.C. Anas asume como sumo sacerdote del Sanedrín; Tiberio es el nuevo Cesar, emperador de Roma a partir del año 13 D.C. En el año 15 D.C. Anas deja el pontificado, aunque su influencia entre los miembros del Sanedrín sigue siendo de suma importancia, y asume a ese cargo su yerno, Caifás, en el año 18 D.C. Debemos mencionar que tanto Anas y Caifás eran miembros del partido religioso de los Saduceos que a su vez tenían el control del Sanedrín y tenían mucha influencia con los romanos. Por diversas cuestiones religiosas los Saduceos eran enemigos de los Fariseos, el otro partido religioso de importancia[16].

A la edad de 33 o 34 años Jesús es bautizado por Juan a orillas del río Jordán, al sur, en el sector en donde las aguas bañaban las provincias de Judea y Perea. Este año, el 27 D.C. fue el año en que Juan el Bautista desarrolló su actividad profética preparando el camino “de aquel que no era capaz de desatar el cordón de su calzado”, fue el año del bautismo; donde El acepta el compromiso y la pesada carga de llevar todos los pecados del mundo, a la vez el año donde comienza su ministerio publico y el doloroso camino a la cruz.

Un año antes (26 D.C.) Poncio Pilatos es nombrado prefecto de Judea; jamás el gobernador romano habría sospechado que su nombre iba a ser trágicamente recordado por todas las generaciones futuras hasta la consumación de los tiempos.

A partir del bautismo de Jesucristo se comienzan a escribir las páginas más hermosas de la historia, ya la humanidad no seria la misma, ya no habría excusa, nadie podría decir jamás que ignora al menos algunas de sus enseñanzas; aquel que las desconoce es porque las rechaza de plano y no desea adquirir el compromiso que propone el cristianismo.

Durante el ministerio publico de Jesús hubo tres Pascuas, la primera en el año 28 D.C., este dato surge del relato de Juan (2:19) donde dice que destruyan este templo (se refiere a su cuerpo) y El lo levantaría en tres días, los judíos indignados le respondieron que se había tardado en construir el Templo 46 años, en efecto aun duraban los trabajos menores en la construcción, el Templo había comenzado a ser reconstruido por Herodes el Grande en el año 19 A.C.

La popularidad de Jesús iba creciendo, grandes multitudes se agolpaban para escuchar sus enseñanzas y para ser curados.

Juan el Bautista, que era primo y seis meses mayor que el Mesías, es encarcelado y finalmente muerto en enero o febrero del año 29 D.C. muy poco tiempo antes de la Pascua (la segunda) que los judíos celebraban en el mes de nisan (marzo-abril).

Antes de detallar los últimos acontecimientos de la vida de Jesús seria importante considerar algunos aspectos que hace al cómputo de los días y la Pascua por los judíos. El día comenzaba a la puesta del sol, al aparecer la primera estrella hasta el ocaso. La Pascua se conmemoraba en el plenilunio de primavera, en el mes de nisan que abarca los meses de marzo y abril.

La Pascua del año 30 D.C. o el 15 de nisan coincidió con el sábado (8 de abril según nuestro calendario)[17], o sea que esa Pascua era doblemente festiva para los judíos por coincidir con el día de reposo.

El porque se toma a esa Pascua del año 30 como la fecha de la muerte de Jesús; es precisamente por la cronología detallada anteriormente y por el echo bien recalcado por los evangelistas de la coincidencia con el sábado[18]

Esta fecha se ajustaría al único dato sobre la edad de Jesús dado por Lucas de que el Nazareno contaba al empezar su ministerio con “unos 30 años”[19] mas exactamente 33 o 34 años de edad; si a estos le sumamos los casi tres años de ministerio público perfectamente delimitados por la cantidad la tres Pascuas detalladas, el Cristo moría a la edad de 36 o tal vez 37 años.

Jesús montado en un pollino hace su entrada triunfal en Jerusalén el domingo 2 de abril del año 30 D.C.

El jueves 6 de abril, ya 14 de nisan, por que había oscurecido, celebra junto a sus doce discípulos la cena pascual.

Aquí se presenta un gran interrogante; el porque de celebrar la Pascua el 14 de nisan (jueves por la noche) y no el 15 (viernes 7 de abril por la noche hasta el sábado 8 de abril a la puesta del sol, que seria el sábado judío). Esto puede obedecer a dos motivos, el primero a que Jesús no observaría el calendario tradicional judío, sino un calendario sectario, específicamente el de los Esenios[20], otro motivo podría ser la representación en su persona del cordero pascual ya que el 14 de nisan o el día de preparación de la Pascua eran cuando se sacrificaban los corderos.

Una vez terminada la cena, el grupo se retiró al huerto de Getsemani para orar; en esos momentos irrumpen los sacerdotes con sus esclavos guiados por Judas Iscariote, apresan a Jesús y los conducen al Sanedrín, ya seria pasada la medianoche del jueves. El Mesías había sido condenado a muerte por la casta sacerdotal.

La serie de juicios a los que tubo que comparecer Jesús tuvieron lugar hasta el viernes 7 de abril por la mañana (todavía 14 de nisan) en el cual Poncio Pilatos da el veredicto de crucificarlo, apoyándose en la “voluntad popular”.

A partir de ese momento los hechos se desarrollan vertiginosamente. Los sanedritas eran los que estaban más apurados para terminar el asunto cuanto antes, por que siendo ya cercano el medio día del viernes restaba muy poco tiempo para celebrar la Pascua. Jesús seria crucificado a las 12:00 hs. Y muerto rápidamente a causa de las terribles torturas y flagelación a la que había sido sometido. Expiró a las 15:00 hs. Por lo tanto no hubo necesidad de quebrarles las piernas, como era costumbre para apurar la muerte de los condenado, sino que un lanzazo en el costado del tórax bastó para comprobar que ya estaba muerto. Asia las 17:00 hs. Habría sido bajado de la cruz por su madre, José de Arimatea, Nicodemo, Juan el apóstol y otros de su séquito, para sepultarlo en el sepulcro que era propiedad de José de Arimatea; antes del ocaso, porque ya pronto comenzaría el nuevo día, el 15 de nisan, el sábado, la Pascua.

Mientras que los israelitas ese día celebraban la Pascua con regocijo, un grupo de hombres y mujeres desorientados sufrían, y quizás un tanto decepcionados, la perdida del amado Mesías.

Cabe preguntarse cuantos de sus discípulos en aquellas circunstancias mantenían inquebrantable su fe en que Jesús era realmente el Mesías tan esperado.

Al tercer día resucito -qué de ninguna manera significa 72 hs. de muerto, ya que su cuerpo no conocería la corrupción- (14 de nisan [viernes 7 de abril, desde las 15:00 hs. en que murió] paso todo el 15 de nisan [desde la primera estrella del viernes 7 de abril y el sábado 8 de abril hasta el anochecer] y hasta alguna hora imprecisa, aunque si muy temprano, del domingo 9 de abril [16 de nisan]) reafirmando así con los hechos sus propias palabras de aquel altercado que tuvo con los Fariseos con respecto al templo (“destruid este templo y yo lo levantare en tres días”)[21] y cuando le pedían una señal, el les dijo que no recibirán mas señal que la del profeta Jonás que estuvo tres días en el vientre de la ballena[22].

Hasta aquí nos hemos referido a la figura histórica de Jesús. Los protagonistas de esta historia uno a uno irían abandonando el escenario; Caifás y Pilatos dejarían sus cargos en el año 36 D.C. y Tiberio Cesar terminaría su gobierno un año después.

Solo quedarían con una ardua tarea un grupo de personas que estuvo a su lado durante casi todo el tiempo que duro su ministerio público. La historia terrenal de Cristo habría terminado.

***

[1] -Dominación de Babilonia: a la muerte del rey Salomón acontecida en el año 930 a.C. se dividió el reino en dos. El reino de Israel formado por 10 de las 12 tribus fue conquistado por el rey Salmanasar IV de Asiria en el año 722 a.C. y el reino de Judá formado por las dos tribus restantes fue conquistado en el año 587 a.C. por Nabucodonosor, rey de Babilonia. Los habitantes de Jerusalén fueron llevados cautivos y permanecieron en Babilonia por 48 años. Cabe señalar que durante la conquista de Jerusalén el Templo fue destruido

[2] -Dominación romana: En el año 66 a.C. Pompeyo fue designado por Roma para luchar contra Mitridates, rey del Ponto, venciéndolo e incorporando así en el año 63 a.C. a Siria, Fenicia y Palestina al imperio

[3] -El templo de Jerusalén fue terminado por Salomón en el año 935 a.C.

Veamos 1 Reyes 5:3-5: “Tu sabes que mi padre David no pudo edificar casa al nombre de Jehová su Dios, por las guerras que le rodearon, hasta que Jehová puso sus enemigos bajo la planta de sus pies.

Ahora Jehová mi Dios me ha dado paz por todas partes; pues ni hay adversarios, ni mal que temer.

Yo, por lo tanto, he determinado ahora edificar casa al nombre de Jehová mi Dios, según lo que Jehová hablo a David mi padre, diciendo: Tu hijo, a quien yo pondré en lugar tuyo en tu trono, el edificara casa a mi nombre”.

[4] -La Iglesia Católica atribuye los nombre de Joaquín y Ana al de los padres de María. Si bien no hay ninguna fuente bíblica que afirme que esos son los nombres de los padres de la virgen (a lo largo de todo el Nuevo Testamento no encontramos ningún indicio sobre la familia de María).

Debemos tal afirmación, supuestamente, ala tradición de los primeros cristianos y a los evangelios apócrifos, que son la única fuente donde podemos encontrar datos de su niñez y de toda su infancia.

A saber esos evangelios son:

-Protoevangelio de Santiago.

-Evangelio del pseudo-Mateo.

-Evangelio de la natividad de María.

-Evangelio armenio de la infancia.

-Tránsito de la bienaventurada virgen María.

-Tránsito de la bienaventurada virgen María, según

la versión de Vicente de Beauvals.

-Tránsito de la bienaventurada virgen María, según la versión de Dulaurier.

[5] -Profecía del lugar de nacimiento de Jesús: Miqueas 5-2: "Pero tu, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor de Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad”.

[6] -Profecía de Balaan: Números 24:17: “lo veré, mas no ahora; lo mirare, mas no cerca; saldrá ESTRELLA de Jacob, y se levantara cetro de Israel, y herirá las cienes de Moab, y destruirá a todos los hijos de Set".

[7] -Los pastores: Lucas 2:5-10: “Había pastores en la misma región, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre el rebaño.

Y he aquí, se le presento un ángel del Señor, y la gloria del Señor los rodeo de resplandor; y tuvieron gran temor.

Pero el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo”.

[8] -Diario Clarín del 16/1/97: “JESUS NO NACIO EL 25 DE DICIEMBRE, DIJO EL PAPA”

CIUDAD DEL VATICANO (DyN) – Es bastante curioso después de haber dispuesto, en 1983 la celebración de un año santo extraordinario para recordar el 1950º aniversario de la crucifixión de Jesús, Juan Pablo II haya comentado durante la ultima audiencia publica general en la gran aula Paulo VI, que no existe ninguna seguridad sobre la fecha exacta del nacimiento de Cristo.

Dado que la fecha de la muerte en la cruz se deduce del único dato concreto que dan los Evangelios, es decir, que el hijo de José y María murió a la edad de 33 años, es evidente que tampoco esa fecha puede ser colocada con seguridad en un determinada año histórico.

El hecho en si mismo, sin embargo, no es trascendental, ya que no se trata de un problema teológico sino cronológico y su solución no la debe dar el Pontífice, sino los historiadores. En este sentido no pueden ser de ninguna ayuda los textos evangélicos ni apostólicos, que no son textos históricos sino teológicos.

“Opiniones divididas –Dijo el Papa exactamente – “Por lo que se refiere a la fecha precisa del nacimiento de Jesús, las opiniones de los expertos no son concordantes. Se admite comúnmente que el monje Dionisio “El Pequeño”, cuando en el año 533 propuso calcular los años, no desde la fundación de Roma (como se venia haciendo hasta ese momento) sino desde el nacimiento de Jesucristo, haya caído en un error. Hasta hace algún tiempo se suponía que se trataba de una equivocación de alrededor de cuatro años, pero la cuestión esta muy lejos todavía de haber sido resuelta”.

Quien era Dionisio “El Pequeño”? Era un monje de origen medioriental que vivió en Roma entre los años 500 y 545. El mismo se autodenomino en latín “exigus”, es decir “pequeño”, probablemente por razones de humildad. Era teólogo y estudioso de La Biblia, pero sobre todo astrónomo y matemático.

*Calculo inexactos – Como primera medida abandono la cronología tradicional del imperio Romano que contaba los años a partir de la fundación de la Ciudad Eterna para adoptar como punto de partida el nacimiento de Jesús, que fijo el 25 de diciembre de 753 de la fundación de Roma.

Sus cálculos no eran exactos. Según algunos estudiosos, el moje se equivoco en algunos años. Cuantos exactamente? Nadie puede decirlo hasta ahora con certeza. El Papa menciono un error de cuatro años según la opinión de algunos historiadores, pero hay otros que sostienen que el equivoco es de por lo menos seis años.

La misma fecha del 25 de diciembre, no es histórica, sino simbólica. La primera noticia de la Natividad del 25 de diciembre, aparece durante el papado de San Julio (337-352). La fecha proviene seguramente del calendario romano, donde ese día se celebraba el día del “Sol invito”, es decir, el solsticio de invierno en el hemisferio Norte. La fecha pagana fue cambiada en fiesta cristiana. En la plegaria litúrgica de Navidad existe un himno que habla del nuevo sol: Cristo. El resto es obra de la tradición.

[9] -Saturnales: Fiestas religiosas paganas con que los romanos celebraban anualmente el reinado de Saturno. Durante las saturnales, todas las clases sociales confraternizaban en festines y diversiones.

[10] -La circuncisión: Lucas 2:21: “Cumplido los ocho días para circuncidar al niño, le pusieron por nombre Jesús, el cual había sido puesto por el ángel antes que fuese concebido”.

Levíticos 12:3: “Y el octavo día se circuncidara al niño”.

[11] -La ley del Primogénito: Lucas 2:22-23: “Y cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos, conforme a ley de Moisés, le trajeron a Jerusalén para presentarle al Señor.

(como esta escrito en la ley del Señor: Todo varón que abriere la matriz será llamado santo del Señor)”.

Éxodo 13:2: “Conságrame todo primogénito. Cualquiera que abre matriz entre los hijos de Israel, así de los hombres cono de los animales, mío es”.

[12] -Los magos: Mateo 2:1: “Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del Rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos”.

Es muy ambiguo lo que las escrituras nos dicen de los magos, aunque en nuestra cultura este muy arraigado este hecho; quizás debamos atribuirlo una vez mas a la tradición y a los apócrifos (quizás reflejo mismo de la tradición).

Ellos dan el número de tres, dando los nombres que hoy conocemos, Baltasar, Melchor y Gaspar.

El evangelio del pseudo-Mateo nos dice que la visita de los magos se produjo después de los dos años de la circuncisión, esta visita se realiza en una casa de Belén y da a entender que son tres por los regalos que le hacen al recién nacido.

El evangelio árabe de la infancia da el origen de los magos en Persia. Se asevera el 25 de diciembre como fecha de nacimiento de Jesús coincidiendo con una fiesta Persa, también se narra que fueron tres y dice que Zoroastro les avía anunciado el nacimiento, según este relato la llegada a Belén se produce cuando Jesús estaba en la gruta.

Datos de mas precisión nos da el evangelio armenio de la infancia, estos fueron avisados por un ángel en el momento de la concepción, luego de un viaje de nueve meses llegando justo en el momento del nacimiento, ellos eran tres hermanos persas, Melkon que reinaba sobre Persia, Baltasar sobre India y Gaspar sobre los Árabes, llegan el nueve de enero con un numeroso ejercito. Este es el único evangelio que da el nombre de los magos.

[13] -Herodes murió al año 750 de la fundación de Roma, 4 a.C. poco después de un eclipse de luna y unos diez días antes de la Pascua.

La astronomía nos confirma que hubo un eclipse de luna visible en Jerusalén en la noche del 12 de marzo del año 4 a.C., y que la Pascua de aquel año, es decir, el plenilunio de primavera, cayó el día 11 de abril.

[14] -Si buscamos la palabra “Apócrifo” en un diccionario, este nos dirá lo siguiente “oculto, secreto, supuesto, fingido, fabuloso – Dícese de los libros sagrados cuya inspiración divina no consta o no es segura”.

La iglesia no ha querido incluirlos entre los libros canónicos, pero a su vez el catolicismo ha basado su culto a María sobre los dichos de estos evangelios; como así también, la tradición que hoy conocemos de los reyes magos. Estos escritos ponen un énfasis especial en los acontecimientos de la infancia de Jesús, de la infancia de María y su vida. Así también hay dos evangelios que relatan la vida de José. Otros escritos relatan acontecimientos inéditos y hechos que también podemos encontrar en los cuatro evangelios canónicos.

[15] -Algunas suposiciones refieren que Jesús fue a vivir con una secta establecida a orillas del Mar Muerto, los Esenios; ellos eran custodios de una religiosidad diferente a las tradicionales que practicaban los grandes partidos religiosos de Israel. Recordemos que en Qum-ran, establecimiento de la secta esenia, se descubrieron gran cantidad de manuscritos bíblicos, incluso ampliatorios, como ser versiones del Génesis cuyo relato es más extenso, libros religiosos como el de Enoc (no incluido en la Biblia) y libros sectarios.

Algunos investigadores suponen que tanto Juan el Bautista como Juan el Apóstol eran miembros de esta secta.

[16] -Los Fariseos eran muy estrictos en obedecer la ley de Moisés, pero a través del tiempo fueron incorporando a su religiosidad muchas tradiciones humanas, a su vez los Saduceos formaron un grupo de protesta en contra de las tradiciones de los Fariseos, pero esta oposición era con espíritu negativo, frío y mundano.

Los Saduceos negaban la resurrección de los muertos, doctrina que estaba muy arraigada en el otro partido religioso.

El partido Fariseo era sin duda mucho más popular, ya que la clase obrera pertenecía a este; no así los Saduceos, cuyos integrantes eran de las clases sociales más selectas, por lo tanto su influencia era mucho mayor, incluso con Herodes y los romanos.

[17] -Solo en el año 33 también la Pascua cayo en un día sábado, en este caso la edad de Jesús seria de unos 40 años que se alejaría mucho del dato de Lucas 3:23.

[18] -Mateo 26:2-5: “Sabéis que dentro de dos días se celebra la Pascua, y el Hijo del Hombre será entregado para ser crucificado.

Entonces los principales sacerdotes, los escribas y los ancianos del pueblo se reunieron en el patio del sumo sacerdote llamado Caifás.

Y tuvieron consejo para prender con engaño a Jesús, y matarle.

Pero decían: no durante la fiesta, para que no se haga alboroto en el pueblo.”

Marcos 15:42-43: “Cuando llego la noche, (Jesús ya había muerto) porque era la preparación, es decir la víspera del día de reposo.

José de Arimatea, miembro noble del concilio, que también esperaba el reino de Dios, vino y entro osadamente a Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús.”

Juan 19:31: “Entonces los judíos, por cuanto era la preparación de la Pascua, a fin de que los cuerpos no quedasen en la cruz en el día de reposo (pues aquel día de reposo era de gran solemnidad), rogaron a Pilatos que se le quebrasen las piernas, y fuesen quitados de allí.”

[19] -Lucas 3:23: “Jesús mismo al comenzar su ministerio era como de 30 años, hijo según se creía, de José, hijo de Eli.”

[20] -Los Esenios manejaban un calendario diferente al tradicional usado en Israel, de acuerdo a este calendario la Pascua caería el 14 de Nisan y no el 15.

21] -Juan 2:19-21: “Respondió Jesús y les dijo: Destruid este templo, y en tres días lo levantare. Dijeron luego los judíos: en cuarenta y seis años fue edificado este templo, y tú en tres días lo levantaras?. Mas el hablaba del templo de su cuerpo”.

[22] -Jonás 1:17: “Pero Jehová tenia preparado un gran pez para que tragare a Jonás; y estuvo Jonás en el vientre del pez tres días y tres noches”