"No hay decisiones buenas y malas, solo hay decisiones y somos esclavos de ellas." (Ntros.Ant.)

viernes, 14 de enero de 2011

MITOLOGIA -HERCULES MATA AL AGUILA Y LIBERA AL GRAN CREADOR-



MITOLOGIA
Hércules mata al águila y libera al gran creador

Durante treinta largos años la boca del hijo de Japeto profirió, continuamente, palabras de desafío a Júpiter. Mientras el águila enorme le torturaba el hígado, Prometeo, con su sarcasmo y su orgullo, atormentaba a Júpiter. Afirmaba conocer u secreto a su respecto que solamente contaría cuando fuese liberado.
Júpiter se encolerizaba, pero no cedía.
Pasados treinta años, no soportando más la curiosidad que lo corroía, el rey del Olimpo ordena a Hércules que libere a Prometeo, para que este le cuente el esperado secreto.
El héroe se dirige hacia el monte Cáucaso, feliz con el encargo. El protector de los hombres será salvado por el más fuerte de los hombres.
Hércules flecha al águila y suelta los grillos de Prometeo. Entonces el titán revela a Júpiter el misterio: el dios estaba enamorado de Tetis, una nereida. Ella estaba prometida a Peleo, pero Júpiter, celoso y violento, no quería permitir el casamiento de la amada con un hombre. Prometeo revela al insatisfecho olímpico que, si desposara a Tetis, tendría de ella un hijo que más tarde lo destronaría.
Recordando a su padre, Saturno (Cronos), y a su abuelo, el Cielo (Caelus, Urano), Júpiter amedrentase ante el trágico destino que lo espera. Para salvar su poder, entrega a bella nereida a Peleo.
Prometeo quiere volver al Olimpo, pero, después de todo lo que hiciera, se ha vuelto mortal. Solo tenía un medio para conseguir penetrar en el reino divino: encontrar un inmortal que quisiese cambiar su destino con él.
El centauro Quirón acepta. Herido por una flecha de Hércules, pide a Plutón (Dis o Distis, Hades), el dios de los muertos, que lo deje entrar en el mundo de las sombras a fin de terminar allí su sufrimiento. Plutón satisface su deseo.
Prometeo vuelve a ser inmortal y Quirón parte para las tinieblas del Erebo.
Readmitido en el Olimpo, de donde saliera para azuzar a la humanidad contra el dominio de los dioses, el titán creador participa otra vez de los banquetes y de las asambleas olímpicas.

sábado, 8 de enero de 2011

MITOLOGIA -EL AGUILA DEVORA EL HIGADO DE PROMETEO-


MITOLOGIA
El águila devora el hígado de Prometeo


Las plagas de la caja de Pandora esparcen la miseria. La tierra se puebla de hombres frágiles, cansados, medrosos, enfermos. Hay guerras interminables. Hambre y peste se abaten sobre el mundo.
Los astros brillan sin alegría sobre la humanidad inmersa en la perdición.
Ya no hay más inocencia. El amor es corrupción, agonía, brutalidad.
No obstante, los hombres festejan. Con banquetes interminables, conmemoran la gran derrota de su espíritu.
La especie que Prometeo creara con lágrimas de emoción y agua viva brotada del seno de la tierra no tiene más rostro erguido en actitud de orgullo. Lo único que le queda es un festín inútil.
Pandora se convierte en la esposa de Epimeteo. Otras mujeres pueblan el mundo, con su gracia y desgracia.
Los dioses están contentos. Los hombres no trataran más de sobrepujarlos: están débiles y aceptan la esclavitud.
Pero falta castigar a Prometeo, que un día osara crear la humanidad para sublevarla contra los olímpicos. Y que hiciera sufrir a Júpiter pública humillación en aquel desdichado banquete, en Sicione.
Dioses y mortales participaban de la abundante mesa. Un animal estaba por ser repartido ente los comensales, y Prometeo fue escogido para trincharlo. Siempre dispuesto a ridiculizar a los dioses ante los hombres, el hijo de Japeto cortó el animal en dos partes: la primera contenía la piel, los intestinos y la carne; la otra solo huesos y grasa.
Después el titán sirvió el animal a Júpiter, que, por el hambre y el orgullo, tomó la parte mayor. Prometeo se estremeció de júbilo: el rey del Olimpo había elegido justamente la porción de huesos blancos y grasa, sin carne alguna.
Los mortales rieron. Los dioses se encolerizaron y fue entonces cuando decidieron castigar a los hombres enviándoles a Pandora. Pero para Prometeo el castigo exacto todavía no había sido determinado.
Júpiter llama a Vulcano, el divino obrero, y le ordena que encadene a Prometeo en la cima del monte Cáucaso. Después envía un águila hambrienta a devorarle el hígado, que se reconstituye siempre.
Durante el día, el águila le arrancaba el hígado, haciendo que el creador de los hombres se retorciera entre terribles dolores. Y por la noche el órgano se regeneraba para que la agonía continuase la mañana siguiente.
Fueron treinta años de dolor. Pero Prometeo no pidió perdón ni renegó de sus actos.

domingo, 2 de enero de 2011

REFLEXIONES SOBRE JESUS: PARTE IV -EL QUINTO EVANGELIO, LA SABANA SANTA-



REFLEXIONES SOBRE JESUS:
PARTE IV

El quinto Evangelio
La Sabana Santa










Por Sergio Omar Marco

Todavía seguimos con la polémica de que si existió, o si fue solo un hombre, o si fue el hijo de Dios.
Cuatro Evangelios oficiales hablan sobre El. Un gran número de escritos “Apócrifos” narran sus supuestos hechos y palabras.
Si, el apóstol Juan tenía razón cuando dijo : “Y hay también otras muchas cosas que hizo Jesús, las cuales si se escribieran una por una, pienso que ni aun en el mundo cabrían los libros que se habrían de escribir”.
Sin duda podríamos llenar bibliotecas enteras con todo lo que se escribió sobre El. No creo que se hayan utilizado tantas páginas sobre otra persona que las que se escribieron de Él. Y hasta yo m
e encuentro escribiendo, una vez más, sobre El.
Toda la literatura existente puede dividirse en dos grandes grupos: los que están a favor de su divinidad, o en contra.
Pero, hay algo, un objeto, que no es un libro y que considero, como muchos otros, el quinto
Evangelio.
Es tan fuerte la evidencia, que, desde un primer momento cuando tuve conocimiento de este impresionante objeto, no pude más que rendirme.
Es tan fuerte y avasallante, que el impacto que produce en las personas, que se han detenido, aunque sea por un instante a observarlo con detenimiento, deja una huella profunda que nos obliga a tomar partido.
Es por ello y por muchas otras razones que cree necesario publicar, con este tema tan controvertido, un nuevo artículo de las “Reflexiones sobre Jesús”.
La Sabana Santa
Es necesario aclarar que la Sabana Santa no es un artículo de Fe. La Sabana Santa al ser
un documento histórico, es algo que apoya nuestra Fe. El Papa Juan Pablo II dijo en 1980: “La Sabana Santa es la reliquia mas espléndida de la Pasión y la Resurrección de Jesucristo”.
La Sabana Santa es una pieza rectangular de lino, color marfil, tejida en forma de espina de pez.
Es un paño fino, de gran calidad.
Sus medidas actuales son 437 cm de largo por 111 cm de ancho. Se cree que media varios centímetros más de largo que probablemente fueron cortados para obtener reliquias.
En la parte central de la tela se observa la imagen anterior y posterior del cadáver rígido de un
hombre alto, de complexión atlética y de aspecto majestuoso, con pelo largo y barba.
El cadáver cuya imagen aparece en el lienzo tiene una estatura aproximada de 180 cm. En la
imagen de este cuerpo se puede identificar gran número de lesiones traumáticas, golpes, laceraciones y perforaciones que corresponden a la narración de la Pasión y crucifixión de Jesús según nos cuentan los Evangelios.
La postura del hombre envuelto en la Sabana demuestra que se trata de un cadáver. Esto se d educe de la forzada postura de la cabeza,doblada sobre su pecho; la postura no natural de sus brazos y de la mayor flexión de la rodilla derecha respecto de la izquierda. Estos son signos del rigor mortis, la rigidez muscular que tiene lugar después de la muerte.
A esta altura debemos aclarar que la pobre imagen difícil de discernir a simple vista, que si bien es claro que se trata de la imagen de una persona, iba a dar un vuelco sorprendente cuando fue fotografiada por primera vez. Fue tal la sorpresa, que desató una avalancha de estudios científicos, cuyas conclusiones iremos viendo enseguida.

***


El 28 de mayo de 1898 fue la fecha que marca un antes y después en la historia de la Sabana Santa. Ese día el abogado Secondo Pia, también fotógrafo, logra el permiso del rey Humberto para fotografiar la Sabana que se expondría con motivo del casamiento del futuro rey Víctor Manuel II con Elena de Montenegro.
Pronto, Secondo Pia, se daría cuenta de algo que, con el tiempo, sería el hecho más polémico y que asombraría (y asombrará) a todos aquellos que observen la fotografía y más que nada el negativo de la misma.
La fotografía revelaría el carácter de negativo de la imagen de la Sabana Santa. La imagen impresa en la Sabana Santa es un negativo fotográfico que al hacer una fotografía en el negativo verdadero pasa a ser positivo. Es la forma más clara de ver la imagen de la Sabana Santa.
Este hecho es una prueba fundamental que deja en evidencia las fechas obtenidas por el método del Carbono 14. El hombre medieval (ya que los resultados de la mencionada prueba arrojaron que la confección de la Sabana fue en aquella época de la historia) no conocía lo que es un negativo.
Por eso lo maravilloso de este hecho, que los que creemos en la autenticidad de la Sabana Santa, lo tomamos como prueba irrefutable, es que tal vez ha querido Jesús dejar como prueba de su existencia y divinidad, este lienzo, su mortaja, para las generaciones futuras, aquellas que solo pudieran comenzar a dominar las ciencias.

***


La muerte por crucifixión era una muerte lenta por asfixia. El crucificado queda colgado de los brazos, estos tiran del diafragma, que a su vez oprim en los pulmones. Esta opresión le impide respirar y le sobreviene la asfixia. Cuando todavía tiene fuerzas, se levanta sobre el clavo de los pies para tomar aire.
De ahí que, si se quería acelerar la muerte se les partían las piernas con mazas de madera (el crurifragiun). Al no poder incorporarse para respirar, por haber perdido el apoyo de los pies,
moría asfixiado.
La crueldad de la muerte en la cruz residía en el gran dolor que se producía.
La insuficiente oxigenación de los tejidos musculares es causa de calambres hasta que se tetanizan los músculos y sin poder respirar, el crucificado expira entre terribles espasmos, por los calambres tetánicos y la asfixia. Es una de las muertes más espantosas que cabe imaginar.
Estudios realizados en la Sabana revelan, que en la sangre estampada, se encontró hemoglobina ácida propia del estado de acidosis en la muerte por asfixia.
También se observó que la elevación de los brazos en la cruz determinaba el bloqueo del esternón y la consiguiente reducción del movimiento de las costillas, obligadas a estar en una postura de permanente inspiración; esto provoca la asfixia mecánica.
El sudor se volvía abundante, sobre todo, en los minutos precedentes a la muerte, de manera que el pelo de la cabeza o de la barba estaba totalmente empapado. Tras la muerte,el cuerpo mostraba una rigidez intensa.
Era costumbre, que para aliviarle los dolores al crucificado, se le ofrecía una bebida narcótica, compuesta por vino mezclado con mirra, o vinagre mezclado con hiel.

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Por todo el cuerpo de Cristo, como lo revela la Sabana Santa, se observan las heridas de la flagelación. En opinión de los científicos el número de huellas de flagelación sería de ciento veinte.
Esto se puede explicar de la siguiente manera.
Bien porque fue azotado al modo romano, que no limitaba el número de golpes, o bien que lo fue al modo judío, que no permitía pasar de cuarenta golpes, pero que cada látigo tuviera tres correas.
Los látigos que se empleaban en la flagelación solían ser de cuero y tenía al final huesitos o bolitas de plomo unidas por una barrita de tres centímetros (el flagrum).
Al descargar sobre el cuerpo el latigazo, los huesitos o bolitas se hundían en la carne; por eso han quedado huellas de sangre por toda la Sabana Santa. Estas marcas salpican todo el cuerpo, excepto la cabeza, los pies y los antebrazos. Son numerosos y varían en intensidad, desde la ligera contusión hasta la honda punzada.
Los verdugos debieron de ser dos, uno a cada lado, pues la dirección oblicua de los golpes no es igual en los dos lados.
Se sabe que el condenado estaba desnudo puesto que no se salvaron de los golpes la piel del abdomen ni la región de los glúteos.

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La corona de espinas no fue en forma de anillo sino en forma de casquete, cubriendo toda la cabeza, como si fuera un sombrero.
Como se observa en la imagen de la Sabana la sangre que brotó de la corona de espinas empapó los cabellos y los apelmazó a los lados de la cara.
Los surcos de sangre de la frente coinciden con venas y arterias importantes. En la cabeza se han contado treinta y tres heridas de perforaciones de las espinas. Trece están sobre la frente y veinte sobre la región occipital. (Se cree que por los estudios realizados sobe el polen que la plata utilizada para fabricar la corona de espinas fue la Poeterium spinosum L).

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Las rodillas de Cristo, ya que a Él se le atribuye la imagen del hombre de la Sabana Santa, revelan cortes y magulladuras, especialmente una muy notable alrededor de la rotula izquierda, atribuible a las caídas. En algunas zonas de la Sabana Santa se ha podido identificar sedimentos minerales de organita, que coincide con la clase de terreno de las calles de Jerusalén.
En el rostro de la imagen se descubre una hinchazón que casi alcanza a cerrarle el ojo derecho, y una excoriación, al parecer relacionada con una posible separación del cartílago nasal. La hinchazón indica que le cruzaron el rostro con un golpe, mientras que la excoriación podría haber sido causada por una caída al suelo no amortiguada, gravitando sobre El el peso del patibulum, o palo transversal de la cruz.
También se puede especular que parte de la barba le fue arrancada, puesto que la imagen muestra algunos claros en ella.
La imagen nos muestra que el condenado ha llevado realmente su cruz. Se ve en las grandes
excoriaciones sufridas en la espalda. Debemos hacer notar, que a pesar de lo que popularmente se cree, Jesús no llevaba la cruz entera, que habría sido demasiado pesada, sino que cargaba el palo transversal o patibulum.
El stipes se encontraba ya plantado en la tierra, a este se le adhería el patibulum en el momento de la ejecución.
En el trayecto hacia la crucifixión el travesaño de madera era atado a una mano y a un pie. La oblicuidad de la disposición de las excoriaciones en la imagen en la zona de la espalda correspondería así al patibulum atado a la muñeca derecha y al tobillo izquierdo.



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La imagen del crucificado deja bien en claro que fue crucificado con tres clavos, esto lo demuestra el hecho de que tiene un pie encogido. La planta derecha deja perfectamente la huella en el lienzo, mientras que el pie izquierdo deja solamente la huella del talón.
Este pie estuvo sobre el otro en la cruz y, al poner las piernas paralelas en el sepulcro, con la rigidez cadavérica, el pie quedó encogido.
Los clavos de las manos no estaban en las palmas, como popularmente los crucifijos nos muestran. Los estudios médicos han demostrado que los clavos no podrían haber estado en las palmas, porque el peso del cuerpo las habría desgarrado.
Los estudios realizados nos dicen que el clavo tuvo que pasar por la muñeca, donde existe un hueco que se llama espacio de Destot. Este hueco permite introducir un grueso clavo con enorme dolor pero sin romper ninguno de ellos permitiendo soportar el peso del cuerpo.
La Sabana Santa pone las heridas de los clavos precisamente en este punto, en el carpo, y no en la palma.
Los surcos divergentes que la sangre ha hecho en las muñecas hablan de las dos posturas de la persona crucificada en la cruz, cuando se erguía para tomar aire y cuando se desplomaba por el intenso dolor que le causaba el descansar el cuerpo sobre el clavo de los pies y los clavos de las muñecas. Debemos tener en cuenta que para poder respirar, el condenado, solo podía hacerlo irguiendo su cuerpo en medio de intensos dolores.
El clavo de las muñecas lesionó el nervio medio, el hecho de que los pulgares se plieguen sobre la mano lo demuestra y la Sabana Santa no deja ver ninguno de los pulgares, ya que estos están hacia dentro de la palma de la mano.
Es difícil calcular el dolor que puede causar en un hombre vivo semejante herida. Estos nervios lacerados y estirados por los clavos han debido producir un dolor de paroxismo, los médicos saben muy bien la horrenda tortura que esta clase de lesiones ocasiona.

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En la Sabana, a la derecha de la imagen del hombre, se encuentra una herida, esta tiene forma oval y mide 4,4 por 1,4 cm, y está situada entre las costillas quinta y sexta. Sus medidas corresponden exactamente a la forma del hierro de la lanza romana, llamada en latín lancia. El corazón se encuentra a ocho centímetros de la apertura de esa herida.
Los Evangelios dicen que de la herida de la lanza salió agua y sangre, esta mezcla es visible en la Sabana Santa. La teoría con más consenso es que la lanza atravesó tanto la cavidad pleural como la zona derecha del corazón, de donde habría brotado la sangre, mientras que el agua podría proceder tanto de la parte superior de la cavidad torácica como del pericardio.
Los estudios médicos han demostrado que todas las heridas reflejadas en el lienzo fueron producidas en vida del sujeto, excepto la del costado derecho, que fue producida después de la muerte. Esto se detecta por el modo de coagular la sangre. Hay que notar que, mientras la sangre de otras heridas es arterial, la sangre del costado es venosa, como corresponde a la que hay en la aurícula derecha del corazón, donde desemboca la vena cava superior.

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El polen se pega en el tejido y permanece hasta que el tejido se quema o se entierra. El polen pegado al tejido nos indica donde ha estado esa tela.
El polen de cada planta es distinto uno de otro. Posee diversas formas y tamaños y es fácilmente catalogable.
Lo normal es que el polen se extienda dentro de un área limitada: gran parte del polen de una planta se deposita en un espacio de trescientos o cuatrocientos metros.
Los granos de polen “perdidos” no germinan, llegan a permanecer intactos durante millares de años.
Los estudiosos han descubierto hasta cuarenta y nueve especies diferente de plantas. Se ha encontrado granos de polen de zonas exclusivas de Italia, Francia, Constantinopla, Edesa y de Palestina, todo esto confirma el recorrido del lienzo a través del tiempo.
Los hallazgos más llamativos son los granos de polen de plantas extintas, pero que se encuentran en los estratos sedimentarios de Palestina de hace dos mil años.

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La presencia de monedas romanas sobre los parpados del rostro del Hombre de la Sabana Santa es de gran importancia a la hora de fecharla. En la foto tridimensional, los ojos abultados sugirieron la existencia de monedas sobre los parpados. Su existencia sería una nueva prueba que confirmaría la autenticidad de la reliquia.
Esta parece ser una costumbre en los enterramientos judíos de la época de Cristo y, aunque no se han encontrado pruebas escritas de esta práctica, es la misma Sabana la que resuelve el enigma.
Se han descubierto pequeñas monedas en cráneos de algunas sepulturas judías, pero no se habían podido establecer si estas monedas habían sido puestas en los parpados o en la boca. Junto al Mar Muerto, en la fortaleza de En-Boqek, se han encontrado dos monedas romanas a la altura de las cavidades orbitales de un esqueleto. La Sabana resuelve este problema y queda claro que se ponían sobre los parpados, quizás para mantenerlos cerrado cuando llegara la rigidez cadavérica.
El numismático Mario Moroni, gracias a las foto tridimensionales, ha identificado la moneda, puesto que posee varios ejemplares de la misma. Se trata de un dilepton lituus. Mide escasos 17 milímetros, lo corresponde exactamente en dimensiones con la sombra sobre el párpado derecho. Sin lugar a dudas, es esa moneda. Además, es una moneda emitida por Poncio Pilatos en el decimosexto año del reinado de Tiberio Cesar, correspondiente al 29 d.C.

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El estudio de las supuestas manchas de sangre con análisis espectrales ha confirmado los componentes de la sangre humana que hay en el lienzo: cristales de hemoglobina y proporción correcta de hierro, propia de la hematina contenida en la sangre, porfirina, proteínas, albuminas, etc.
Todas las pruebas forenses realizadas sobre las manchas rojizas de la Sabana demuestran que son de sangre.
La estructura de las heridas es de una autenticidad atroz. Se busco en las heridas de la Sabana Santa la seroalbúmina, que solo está presente en la parte serosa de la sangre. El resultado fue negativo: la sangre que manchó el lienzo manó directamente de las heridas de un cuerpo vivo, a excepción de la herida del costado.
El estudio sobre las fibras manchadas de sangre ha demostrado también definitivamente la existencia de glóbulos rojos humanos.
Se ha procedido a la determinación del grupo sanguíneo, que ha dado como resultado que pertenece al grupo AB. El grupo AB es poco frecuente en Europa y, sin embargo, es bastante frecuente en pueblos semitas, como ocurre en la Palestina actual.
Un dato interesante, y para tener en cuenta, es el hecho de que donde están presentes las manchas de sangre no existe huella de la imagen. De este dato se deriva que sobre la Sabana primero se ha depositado la sangre y en un segundo momento, se ha formado la imagen.
En las manchas de las heridas de la Sabana Santa se halló una cantidad altísima de bilirrubina, una cosa verdaderamente emocionante para un científico que sabe a qué constante y devastadores sufrimientos se debe el hecho de hallarla en esa cantidad.

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Sin duda alguna, el misterio de los misterios de la Sabana Santa es por qué la figura humana quedó impresa de tal manera. No cabe duda de que se trata de un suceso sin precedentes, que no ha ocurrido en ningún otro caso y que, además, dos mil años después, no se ha podido aún repetir en los laboratorios.
La imagen del hombre de la Sabana presenta ciertas características que, todas juntas, la convierten en algo único y sin parangón con ninguna otra imagen. Estas características son principalmente las siguientes:
Superficialidad. La imagen está constituida por una decoloración de las fibras exteriores del lino del tejido. No ha pasado al reverso del sudario.
Pormenorización. La Sabana Santa se presenta extraordinariamente detallada, hasta el punto, por ejemplo, de poderse contar el número de latigazos, o hasta el más pequeño rasguño sufrido en el cadáver, o las huellas de unas pequeñas monedas.
Estabilidad térmica. La imagen no ha sido afectada por el calor, de manera que se derritiera o fundiera. La parte de ella que estuvo más cerca de las quemaduras sufridas en el incendio de 1532, en la capilla de Chambéry, presenta el mismo color que las partes más alejadas.
Ausencia de pigmentación. No existe traza alguna de pigmentación en la imagen, ni el más mínimo resto de alguna sustancia parecida entre los hilos que forman el tejido, es decir, no se trata de pintura ni de tinte.
Tridimensionalidad. Quizá sea ésta la característica más sorprendente de todas. La intensidad de la imagen varía en función de la distancia que hay entre el cuerpo y el lienzo en el momento de producirse. Su relación matemática es tan preciosa que a los científicos les resulta posible construir una réplica tridimensional de la figura de la Sabana Santa.
Negatividad. Fue la característica que descubrió Secondo Pia en las primeras fotografías. La imagen es un negativo y, por lo mismo, resulta más clara cuando se imprime como negativo fotográfico.
Ausencia de direccionalidad. Lo que formó la imagen no actuó de forma direccional.
Estabilidad química. El colorido pardusco amarillo que forma la imagen no parece disolverse, decolorarse ni alterarse mediante los reactivos químicos corrientes.
Estabilidad hidrológica. La abana Santa quedó empapada de agua durante la extinción del incendio de Chambéry en 1532 y, sin embargo, la imagen no parece haber sido afectada por ella.

Decíamos que la negatividad de la imagen y la tridimensionalidad eran las características más sobresalientes de la imagen del hombre de la Sabana. Con respecto a esta última los detalles que se desprenden de la imagen son asombrosos.

Regueros y grumos de sangre que fluyen hacia la parte delantera de la cabeza y del pelo, que se explican por la muerte en la cruz, que hizo que el condenado tuviera la cabeza inclinada hacia adelante.
Grumo de sangre sobre la mejilla izquierda de la imagen, muy cercano al orificio nasal izquierdo, incisión producida por un objeto puntiagudo. Existe además una huella que, partiendo del lado derecho de los cabellos, prosigue ligeramente sobre la mejilla derecha, sobre la nariz, y termina en este grumo de sangre. El objeto puntiagudo que produjo la herida se habría apoyado en el lado derecho del pelo hasta llegar y causar la herida.
Inflamación sobre el pómulo derecho, producida por golpes.
Incisiones en el pómulo izquierdo, producidas probablemente por piedritas.
Grumo de sangre sobre el parpado izquierdo, producido por el fluir de la sangre desde las heridas sufridas en la frente por la corona de espinas. También se puede apreciar los reguerillos de sangre de la corona de espinas, el más evidente, el que se puede ver con toda claridad incluso en la imagen bidimensional, en forma de tres.
Dos regueros de sangre que salen de la nariz.
Goterón de sangre sobre el labio superior.
Goterón de sangre que sobresale claramente en el lado derecho del labio superior, lo que indica que la cabeza se inclino hacia la derecha antes de la muerte.
Gota de sangre de forma puntiaguda sobre la fosa nasal derecha, que demuestra que estuvo sangrando con la cabeza inclinada hacia la derecha, una vez ocurrida la muerte.
Dos reguerillos de sangre sobre el lado izquierdo del labio inferior.
Dos agujeros dispuestos lateralmente con respecto al eje de la nariz, que corresponden a las terminaciones de un látigo romano.
Incisión sobre la nariz que corresponde probablemente a un golpe de bastón.
Ligera desviación de la punta de la nariz, debida a la rotura del tabique nasal causada por el golpe de bastón.
Gotas de sangre sobre el lado derecho de la barba.

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El resultado del Carbono 14, que data la Sabana Santa entre 1260 y 1390, despertó un gran interrogante por el valor que se le da a esta prueba, y ha sido algo inesperado para los que sostenemos la autenticidad de la Sabana Santa. Pero esta prueba no es algo definitivo ni indiscutible.
El análisis del Carbono 14 no puede invalidar todas las anteriores investigaciones realizadas en los diferentes campos de la ciencia. Si la prueba no concuerda con las anteriores investigaciones, hay que buscar el porqué.
Sabemos que todo ser (animal, o vegetal) mientras vive mantiene en forma constante el Carbono 14, lo absorbe del ambiente y lo utiliza para su propio metabolismo. Al morir el Carbono 14 ya no se repone y con el paso del tiempo va disminuyendo. De esta manera, por la cantidad de Carbono 14 que queda en la muestra analizada, se puede saber cuántos años hace que murió el ser vivo cuya muestra se analiza.
Esto es válido y se emplea continuamente en Arqueología. Pero el objeto a analizar debe cumplir con una condición: que la muestra haya estado bien guardada para que el Carbono 14 no esté alterado.
La Sabana Santa, a lo largo de su historia, ha sido maltratada y contaminada. Al haber estado expuesta al aire libre, sin cristal, durante siglos ha podido acumular gran cantidad de materia orgánica, polen, etc. Que ha alterado la proporción de Carbono 14. Además debemos tener en cuenta la carbonización de tejido durante el incendio de Chembéry de 1532.
La radiación detectada por los técnicos de la NASA podría, al decir de los sabios, haber rejuvenecido el tejido.
Por lo expuesto, el Congreso Científico Internacional sobre la Sabana Santa, que ha congregado a trescientos especialistas en el tema, y que tuvo lugar en Paris los días 7 y 8 de septiembre de 1989, ha rechazo la datación del Carbono 14 que afirmaba que la Sabana Santa era de la Edad. Media.}

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Bibliografía
La Sabana Santa, Dos mil años después (Jorge Loring, S.J.)

jueves, 30 de diciembre de 2010

MITOLOGIA -PANDORA Y LOS MALES DEL MUNDO-


MITOLOGIA
Pandora y los males del mundo

Júpiter inventa la forma más rápida de destruir el paraíso de los hombres: la mujer. Llama a Vulcano, el habilidoso dios artesano, y le pide que confeccione una imagen de bronce.
Deberá parecerse al hombre, pero, en alguna cosa deberá diferenciarse, de forma tal que lo encante y conmueva, atrasándole el trabajo y trastornando su alma.
Y cada dios ofrece aluna cosa a esa criatura, que nace para desconcertar la vida de los mortales.
Minerva, que ya no se considera amiga de Prometeo, pues éste ha desafiado a sus compañeros divinos, entrega a la mujer, recién creada, un hermoso vestido bordado que cubre sus armoniosas formas.
Después, coloca un velo sobre el rostro sereno y adorna la delicada cabeza con una guirnalda de flores de colores.
Cuando la virgen está enteramente vestida, Venus (Afrodita) le ofrece la belleza infinita y los encantos que serán fatales a los indefensos hombres.
Mercurio (Hermes) le confiere el don de la lengua. Apolo le regala una suavísima voz.
Y así, la belleza de Pandora (“todos los dones”) está lista para cumplir su misión.
Los astros iluminan la hermosa figura que se prepara a descender a la Tierra.
Pero, antes de enviarla a los hombres, Júpiter le entrega una caja cubierta con una tapa. En ella están todos los males y miserias destinados a asolar a los mortales: reumatismo, gota, dolores para debilitar el cuerpo humano. Y envidia, despecho, venganza, para desesperarles el alma, antes pura y solidaria.
Cuando Pandora llega a este mundo, encuentra a Epimeteo (“el que reflexiona tarde”). En cuanto la ve, éste se encanta con ella y, conmovido, recibe de sus finas manos la peligrosa caja que ella le ofrece.
Es un presente de Júpiter, declara Pandora. Epimeteo no sospecha ni por un instante que todo el sufrimiento humano emergerá de allí. Todavía desorientado por el deslumbramiento que le ha producido la bella figura, olvida el juramento que le ha hecho a su hermano, Prometeo, de jamás aceptar presente alguno de Júpiter.
Agradecido, abre la tapa de la caja fatal. Inmediatamente, saltan de adentro todas las desgracias del mundo.
Sin embargo, en el fondo del recipiente maldito permanece un tesoro. Un sentimiento precioso, que podría arruinar toda la venganza de los dioses y destruir definitivamente cualquier plaga: la esperanza.
Júpiter no quiere que los hombres esperen mas nada. A un gesto del dios, Pandora cierra la tapa, dejando la esperanza en el fondo de la caja, escondida para siempre.
Y el hombre pierde su paraíso.

jueves, 23 de diciembre de 2010

MITOLOGIA -LOS DIOSES TEMEN A LOS HOMBRES-


MITOLOGIA
Los dioses temen a los hombres


Júpiter teme nuevamente que los hombres traten de terminar con los dioses, olvidándose de ellos o sobrepujándolos. Ellos se muestran cada vez más altivos de sus obras.
Saben construir abrigos. Saben precaverse del frio. No precisan mas invocar la protección de los dioses para que vuelva el verano.
Saben fundir el oro y la plata. Pueden hacer preciosos adornos para sus casas y los más bellos ornamentos para sus cuerpos.
Pueden acuñar monedas, producir riquezas, construir ciudades, puentes y barcos.
Pueden también plasmar, por medio del arte, la ira, el miedo, el dolor, la pasión, la gracia, la alegría y todas sus grandes victorias.
Los hombres son poderosos. No precisan nada más fuera de su propio esfuerzo. Tiene fe en sus propias manos. En su propia lucha.
Prometeo observa con orgullo la fuerte especie que ha engendrado: sus criaturas tienen rebaños, tierras, coraje y alegría.
Son lúcidas. Constituyen una terrible amenaza para los olímpicos. Tal vez impongan al mundo un nuevo orden, el orden humano, sobrepasando a los hijos y hermanos de Júpiter, así como este destronara a su propio padre, Saturno.
Los dioses están aterrados. Discuten, en el cielo, cómo volver a los hombres, nuevamente, sumisos y humildes. Porque la raza humana no puede ser la victoriosa.

domingo, 19 de diciembre de 2010

MITOLOGIA -PROMETEO ROBA EL FUEGO DE LOS DIOSES-


MITOLOGIA
Prometeo roba el fuego de los dioses

El hijo de Japeto dará a los mortales una forma física. Les infundirá una consciencia. Les transmitirá sus conocimientos sobre el mundo, la voluntad de trabajar y de dominar la naturaleza.
Había una única cosa que no conocían. Les faltaba un elemento fundamental para poder construir las civilizaciones y alcanzar el progreso: el fuego.
Sabiendo eso, el gran Júpiter lo escondió. Los hombres estaban obligados a comer los alimentos crudos y fríos. No podían dar forma a los innumerables metales que, conducidos por Prometeo, habían descubierto en el ceno de la tierra.
Tampoco podían fabricar los vasos donde guardar el agua. Ni calentarse cuando la nieve cubría la faz de la tierra.
Pero, queriendo poner en práctica su plan de venganza, y temiendo por el destino de la especie que creara con tanta pasión, Prometeo decide entregar el fuego a los hombres.
Quiebra de un árbol una larga rama seca, va rápidamente hasta el cielo y enciende la rama al calor del carro del Sol.
Con la llama encendida, alegría de los mortales y energía necesaria a toda vida terrestre, Prometeo vuelve a la Tierra.
Ahora los hombres conocen el secreto del precioso elemento.
Poco lo diferencia de los dioses.

sábado, 18 de diciembre de 2010

MITOLOGIA -PROMETEO VENGA A LA ESTIRPE DE LOS TITANES-


MITOLGIA
Prometeo venga a la estirpe de los Titanes

Otrora los Titanes habían sido vencidos por una rama de ellos, los olímpicos, dirigidos por Júpiter. Estos últimos se apoderaron del gobierno del universo después de precipitar en el mundo Inferior, sin piedad, a sus antecesores.
Atlas y Menecio, dos hermanos de Prometeo, participaron de la lucha contra los ambiciosos dioses. Por eso fueron castigados de manera trágica: el primero, condenado a cargar perpetuamente el cielo a cuestas, gime de cansancio y sufrimiento.
El otro, fulminado por Júpiter y condenado a las tinieblas del Erebro, sueña desesperadamente con volver a ver la viva luz solar.
Solamente Prometeo y Epimeteo no seguirán el ejemplo de sus hermanos. Fingirán estar de acuerdo con los olímpicos. Participarán de sus asambleas y banquetes.
Sin embargo, Prometeo ha guardado siempre, en su corazón, un odio sordo hacia aquellos que destruyeran el poder de sus hermanos y los condenaran a una agonía perenne.
Llegó la hora de la venganza. Los dioses están seguros del respeto que les tienen los mortales. Pero el hijo de Japeto reserva otro destino a sus criaturas: los hombres serán más inteligente que los dioses. Y tendrán que vencerlos.
La lucha perpetua se inicia.