"No hay decisiones buenas y malas, solo hay decisiones y somos esclavos de ellas." (Ntros.Ant.)

martes, 19 de julio de 2011

MITOS HEBREOS -RAHAB, PRINCIPE DEL MAR-


MITOS HEBREOS
DESCRIPCIÓN DE LOS MONSTRUOS PRIMITIVOS

RÁHAB, PRINCIPE DEL MAR



POR ROBERT GRAVES y RAPHAEL PATAI


En la época anterior a la Creación, Ráhab, Príncipe del Mar, se rebeló contra Dios. Cuando ordenó: "Abre tu boca, Príncipe del Mar, y traga todas las aguas del mundo", él exclamó: "¡Señor del Universo, déjame en paz!".
Inmediatamente Dios lo mató a patadas y hundió su cadáver bajo las aguas, pues ningún animal terrestre podía soportar su hedor.
Otros sostienen que Dios perdonó la vida a Ráhab y que luego, cuando unos ángeles envidiosos robaron y arrojaron al mar "El Libro de Raziel' un compendio de la sabiduría divina que Dios había dado a Adán, ordenó a Ráhab que se sumergiera y lo recuperara. El príncipe del Mar obedeció sin vacilar, pero más tarde alentó a los enemigos de Dios apoyando a los egipcios en su disputa con los Hijos de Israel y suplicó en favor del ejército del Faraón cuando Dios estaba a punto de ahogarlo en el Mar Rojo.
"¡Perdona a los egipcios —gritó— y conténtate con salvar a Israel!" Pero Dios, levantando Su mano, destruyó a Ráhab y todos sus ayudantes. Algunos llaman a Ráhab "el Príncipe Celestial de Egipto". Otros no lo distinguen de Leviatán o de Océano, o del jactancioso Gran Dragón que pretendía haber creado todos los mares y ríos, pero al que Dios sacó a tierra con una red, juntamente con su progenie, y luego les rompió los cráneos y atravesó los costados. Como todavía no morían, puso guardianes para que vigilasen al Gran Dragón, el que será muerto
finalmente el Día del Juicio Final.

lunes, 18 de julio de 2011

MITOLOGIA BABILONIA - HIMNO A ENLIL-


MITOLOGIA BABILONIA
HIMNO A ENLIL
Por Federíco Lara Peinado



Esta composición de aspecto hímnico es en realidad una plegaria recitada durante los rituales de purificación por el agua, relacionados con el rey (bit rimki) o con la estatua de la divinidad (mis pi).

¡Muy grande Señor, montaña de los I[gigu], príncipe de los Anunnaku, gran (dios) reflexivo,
[En]lil, Señor muy grande, montaña de los Igigu, príncipe de los Anunnaku, gran (dios) reflexivo,
5 – que te renuevas sin cesar, que lo que dice tu boca es invariable,
de quien ningún dios revoca lo que dicen tus labios!
Señor de los señores, rey de reyes, padre que has engendrado a los grandes dioses,
Señor de los destinos y de las normas, que gobiernan los cielos y la tierra,
Señor de todos los países,
10 – que juzgas sin llamada, cuya orden es inmutable,
que fijas los destinos de todos los dioses,
que, a tu orden, son engendrado los pueblos,
tú nombras rey y gobernador.
Puesto que está en tu poder crear dios y rey,
15 – y porque tú conviertes al débil en fuerte,
entre los numerosos astros de los cielos,
yo, Señor mío, me he confiado en ti, te he celebrado,
te he sido atento.
Fíjame un destino de vida,
20 – ordena que mi nombre tenga prestigio,
deroga el mal, procúrame la justicia,
llévate […] y hazme don de abundancia,
pon sobre mí tu gran dignidad.
Que dios y rey me aprecien,
25 – que notable y príncipe hagan lo que yo digo,
que quien me vea tenga vergüenza ante mí,
que mi palabra sea escuchada en la asamblea,
que la Lamassu de ser escuchado y aceptado cuando yo hable este sin cesar cada día conmigo.
30 - ¡Dios, yo te he celebrado, te he buscado,
y yo, tu servidor, que viva, que esté salvo,
que proclame tus altos hechos, que cante tus alabanzas!

***

Lamassu: “que tenga buena fortuna”

viernes, 15 de julio de 2011

APOCALIPSIS DE ABRAHAM


Apocalipsis de Abraham
(fragmento)(1)
Por Antonio Piñero


La figura del patriarca Abraham, recogida en el libro del Génesis como primer creyente y padre espiritual del pueblo judío generó entre los judíos numerosas leyendas. El Apocalipsis de Abraham es una de ellas y se inspira tanto en el primer libro de la Biblia como en las visiones del profeta Ezequiel. La versión que se ofrece aquí se ha conservado solamente en eslavo eclesiástico, o antiguo búlgaro, aunque este texto es una traducción de un escrito griego perdido, el cual, a su vez, era muy probablemente una traducción y reelaboración de un original semítico también perdido. Como suele ocurrir, su autor es desconocido.
La obra se originó en Israel/Palestina en un medio judío hacia el final del siglo I o principios del II. Todo el escrito fue posteriormente reelaborado por manos cristianas.

(1) Lamentablemente por el momento me es imposible publicar el texto completo como siempre fue mi proceder, pero dado la importancia de esta obra, juzgue conveniente hacerlo así.
Espero que el lector sepa comprender y valorizar el texto ofrecido, comprometiéndome, en un futuro, publicarlo en forma completa. – Sergio (Nuestros Antepasados)

Apocalipsis de Abraham

La conversión de Abraham

Cierto día, puliendo yo los ídolos de mi padre Taré y los de mi hermano Najor, me pregunte cuál de ellos era en verdad un dios poderoso. Yo, Abraham, en el momento de ejercer mi oficio, cuando terminé los servicios de culto de mi padre Téraj a sus dioses de madera y piedra, de oro y de plata, de bronce y de hierro, habiendo entrado en su templo para el servicio, encontré que el ídolo de piedra llamado Marumar había caído bocabajo a los pies del ídolo de hierro Nacón. Y sucedió que, cuando lo vi, se turbó mi corazón. Meditaba en mi espíritu lugar, dado que era una gran mole de piedra. Fui a avisar a mi padre, entró conmigo y a duras penas lo levantamos para restituirlo a su lugar. Y a pesar de que lo sujetaba por la cabeza, esta se le cayó […]

La manifestación divina

Y ocurrió que mientras yo hablaba así a Téraj, mi padre, en el patio de su casa, la voz del Todopoderoso cayó del cielo en un torrente de fuego diciendo y llamando:
-¡Abraham, Abraham!
Dije:
-Heme aquí.
Dijo:
-Al Dios de dioses y al Creador tú buscas en el fondo de tu corazón. Yo soy. Apártate de tu padre Téraj y sal de su casa
Para que no seas muerto por los pecados de la casa de tu padre.

Primeras revelaciones

Y ocurrió que cuando oí la voz que clamaba tales palabras hacia mí, yo miraba a un lado y a otro y he aquí que no había hálito humano y mi espíritu se espantó. Mi alma se escapó de mí, me quedé de piedra y caí a tierra, pues en mi no había ya fuerzas para tenerme en pie. Estando todavía bocabajo, oí la voz del Santo que decía:
-Ve, Jaoel, y por medio de mi nombre inefable santifícame a este hombre y dale fuerzas contra su terror.
Y el ángel, enviado por Dios, vino a mí bajo aspecto humano, me tomó por la mano derecha y me puso sobre mis pies. Me dijo:
-¡Álzate, Abraham, amigo de Dios, que te ama! Que no te domine el temor humano, pues he sido enviado a ti para fortalecerte y bendecirte en nombre del Dios que te ama, el creador de los cielos y la tierra. Mantente firme y apresúrate hacia El. Yo soy Jaoel, así llamado por Aquel que agita lo que está conmigo en el séptimo espacio sobre el firmamento, una potestad por mediación del nombre inefable que está en mí […]. Yo he sido encargado de destruir el infierno y reducir a polvo a los que adoran a los ídolos. He sido encargado de quemar la casa de tu padre junto con él, pues rendía culto a los ídolos. He sido enviado ahora para bendecirte a ti y a la tierra que ha sido preparada para ti por el Eterno […]. ¡Álzate, Abraham, ve con firmeza! ¡Alégrate mucho y regocíjate! Yo estoy contigo, pues una herencia perdurable ha sido preparada por el Eterno para ti. Ve y cumple el sacrificio prescrito. Pues he sido designado para estar contigo y con la estirpe destinada a nacer de ti […]. ¡Mantente firme y ve!.
Una vez que me hube levantado, vi a quien había tomado mi diestra y me había puesto en pie. El aspecto de su cuerpo era como el zafiro y la apariencia de su rostro como crisolita; los cabellos de su cabeza como la visión del arcoíris. Sus vestiduras eran de púrpura y en su diestra había un caduceo de oro. Me dijo:
-Ven conmigo e iré contigo en forma visible hasta el sacrificio y de forma invisible hasta la consumación de los siglos. ¡Mantente firme y ve!
Y marchamos los dos solos durante cuarenta días y noches. No comí pan ni bebí agua, pues mi alimento era visión del ángel que estaba conmigo y la conversación que mantenía conmigo era mi bebida […].

Oración de Abraham y visión de los animales y del firmamento

Estaba aún hablando el ángel, cuando he aquí un fuego que avanzaba hacia nosotros en derredor. Había una voz en el fuego como voz de muchas aguas, como la voz del mar en su agitación. El ángel se inclinó conmigo y la adoró. Quise postrarme en tierra, pero el lugar de la altura en el que los dos estábamos tan pronto se elevaba hacia lo alto como caía hacia abajo. Dijo el ángel:
-¡Inclínate, Abraham, y entona el cántico que te he enseñado!
Pero no había tierra en la que postrarse. Solo me incliné y entoné el cántico que me había enseñado. Dijo el ángel:
-¡Recita sin parar!
Recité, y él recitaba también el cántico:
-¡Eterno, Fuerte, Santo, El, Dios […]. Incorruptible, Intachable, Ingénito, Inmaculado, Inmortal […]. Tú eres aquel al que ama mi alma […], que recibes las oraciones de los que te honran y te desentiendes de las plegarias de los que te importunan con la impertinencia de sus recriminaciones. Oh libertador de los que están mezclados entre los impíos e injustos en el tiempo corrupto del universo, que renuevas el tiempo de los justos […]. Recíbeme favorablemente, muéstrame e instrúyeme y anuncia a tu servidor lo que me prometiste.
Mientras estaba entonando el cántico, la boca del fuego que estaba en la extensión se eleva cada vez más alto y oí una voz como una tempestad marina y no cesaba por la plétora de fuego. En tanto que el fuego se elevó, borboritando en lo más alto, vi debajo de las llamas un trono de fuego y a seres de muchos ojos a su alrededor que entonaban un cántico. Bajo el trono vi cuatro criaturas ígneas que cantaban. Su aspecto era el mismo; cada una de ellas tenía cuatro rostros. Tal era el aspecto de sus rostros: de león, de hombre, de toro y de águila. Cuatro cabezas y cada criatura con seis alas, un par le salía de sus hombros, un par de sus costados y un par de su cintura, cubriendo sus rostros con las alas que salían de sus hombros, en tanto que con las alas de su cintura revestían sus piernas, y extendían sus alas centrales, volando libremente. Cuando concluían el cántico, se miraban los unos a los otros, y unos a otros se lanzaban miradas desafiantes. Y ocurrió que cuando el ángel que estaba conmigo vio como se desafiaban, me dejó, fue corriendo hacia ellos y a cada una de las criaturas desvió el rostro de la faz que tenía en frente, para que no vieran delante de si los rostros desafiantes, y les enseñó el cántico de paz que tenía en sí. Estando yo solo, miré y vi detrás de las criaturas un carro de ruedas de fuego. Cada rueda estaba llena de ojos por doquier y en lo alto de las ruedas estaba el trono que yo ya había visto. Este estaba cubierto de fuego, y el fuego lo rodeaba por doquier. Y he aquí una luz inefable envolvía a una multitud de fuego y oí sus santas voces como la voz de un solo hombre.
Me llegó la voz desde el medio de las llamas diciendo: ¡Abraham, Abraham! Dije:
-Heme aquí.
Dijo:
Contempla las extensiones que están bajo el espacio sobre el que estás situado, y mira cómo no hay sobre ellas ningún otro excepto Aquel al que buscaste o Aquel que te ama. Mientras la voz estaba hablando, he aquí que se abrieron las extensiones del cielo que estaba debajo de mí. Vi en el séptimo firmamento, sobre el que me encontraba, un fuego propagado, una luz y un rocío, una multitud de ángeles y la virtud de gloria invisible de las criaturas que había visto en lo alto. Aquí no vi a nadie más. Miré al sexto espacio desde la altura en la que me encontraba y vi aquí una multitud incorpórea de ángeles espirituales que cumplían las órdenes de los ángeles ígneos situados en el octavo firmamento, en cuyas alturas estaba yo de pie. He aquí que no había en aquel espacio otras virtudes con otras formas excepto los ángeles espirituales. La virtud que había visto en el séptimo firmamento ordenó al sexto firmamento que se quitara y vi aquí, en el quinto firmamento, las virtudes estelares, los mandamientos que les era ordenado cumplir y los elemento terrenales que los obedecían.
Me dijo el Fuerte anterior a los siglos:
-¡Contempla desde arriba las estrellas que están debajo de ti, cuéntalas y di su número!
Dije:
-¿Cuándo podría? Pues yo solo soy un hombre.
Me dijo:
-Haré de tu descendencia una nación de pueblos como el número de las estrellas y su potencia, un pueblo apartado para mí […]

La creación. Castigo de los malvados. El juicio.

Me dijo:
-Mira ahora a la extensión que hay debajo de tus pies y sé consciente de la creación prefigurada desde lo más antiguo […].
Dije:
-Señor fuerte y eterno, ¿Quién es la multitud en esta imagen, a su lado y a otro?
Me dijo:
-Estos que están en el lado izquierdo son la multitud de pueblos que existían previamente y que después de ti estarán destinados los unos al juicio y a la restauración, los otros a la venganza y a la condenación en el fin de los siglos. Pero los que están en el lado derecho de la imagen son las gentes apartadas para mí de las gentes que están con Azazel. Estos son los que destiné a nacer de ti y a llamarse mi pueblo […].
Vi allí la imagen del ídolo celoso semejante a la imagen tallada en madera que hacía mi padre, y su cuerpo era de cobre brillante. Ante él había un hombre que lo adoraba. Y enfrente de él un altar, y sobre él infantes degollados de cara al ídolo. Le dije:
-¿Qué es este ídolo? ¿Qué es este altar? ¿Quiénes son las victimas? ¿Quién es el sacrificador? ¿Qué es el templo tan hermoso que veo, el arte y la belleza de tu Gloria, que está bajo tu trono?
Dijo:
-Oye, Abraham, este templo, altar y belleza que has visto, es mi concepto del sacerdocio de mi nombre glorioso. En este templo se ubicará toda oración humana… y cualquier sacrificio que ordenare ofrecerme a mi pueblo que surgirá de tu raza. Pero el ídolo que has visto es mi ira contra aquellos que me encolerizarán y que proceden del pueblo que surgirá de ti. El hombre que viste sacrificando es el que me encoleriza […].
Miré y vi: he aquí que la imagen se agitaba y desde la parte izquierda irrumpió una turba de paganos, lanzándose al pillaje de los que estaban en la parte derecha de la imagen, hombres, mujeres y niños. A unos los mataron y a otros los retuvieron junto a sí. He aquí que vi corriendo hacia ellos cuatro generaciones; prendieron fuego al templo y saquearon las cosas santas que había en él. Dije:
-¡Oh Eterno fuerte!, he aquí que las multitudes de paganos se lanzan al pillaje de la gente que aceptaste que nacieran de mí: a unos los matan y a otros los fuerzan al exilio. Prendieron fuego al templo, saquean y destruyen las obras de arte que hay en él. ¡Oh Eterno fuerte!, si esto es así, ¿Por qué ahora afligiste mi corazón y por que será así?
Me dijo:
-Escucha, Abraham, todo lo que viste ocurrirá porque tus descendientes me irritarán a causa del ídolo que viste y del asesinato cometido en el templo. Todo lo que viste será así.
Dije:
-¡Oh Eterno fuerte!, que pasen ahora las malas acciones cometidas en la impiedad, pero haz permanecer con más razón a los justos que han cumplido los mandamientos. Pues tú pues hacerlo.
Me dijo:
-El tiempo de justicia es el se les aparecerá primero, bajo el aspecto de sus reyes, que juzgarán con justicia a los que antes creé para gobernar sobre ellos. De estos surgirán hombres que se ocuparán de ellos, como te he anunciado y como viste.
Respondí y dije:
-¡Oh Poderoso, santificado por tu poder, sé misericordioso ante mi ruego! Por esto hazme saber y muéstrame, pues para eso me elevaste a tu altura. Por esto hazme saber a mí, tu favorito, lo que pregunto ¿todo lo que vi les ocurrirá durante largo tiempo?
Me mostró la multitud de sus gentes y me dijo:
-A causa de esto, por las cuatro generaciones que has visto, se suscitará mi cólera y habrá retribución de sus obras por mi parte […].
Miré y vi a un hombre saliendo de la parte izquierda, la de los paganos. Salieron hombres, mujeres y niños desde la parte de los paganos en turbas numerosas y lo adoraron. Seguí mirando y salieron los que estaban en la parte derecha: unos afrentaban a ese hombre, otros lo golpeaban y otros los adoraban. Vi que estos los adoraban, y acudió Azazel y lo adoró; y tras besar su rostro se volvió y permaneció detrás de él.
Dije:
-¡Oh Eterno fuerte! ¿Quién es el hombre afrentado, golpeado pero también adorado por los paganos junto con Azazel?
Respondió y dijo:
-Oye, Abraham, el hombre al que has visto afrentado y golpeado, pero también adorado, es el alivio ante los paganos, durante los últimos días, en la hora duodécima de este siglo impío, para la gente que procederá de ti. En el año duodécimo de mi siglo final estableceré a este hombre que procede de tú descendencia y al que has visto salir de entre mi gente.
Antes incluso de que empiece a crecer el siglo justo, vendrá mi juicio sobre los paganos inicuos por parte del pueblo de tu descendencia escogido por mí. En esos días haré venir sobre toda criatura terrestre diez plagas, por medio de la desgracia, la enfermedad y el gemido de dolor de sus almas. Todo esto haré venir sobre las generaciones de hombres que están en la imagen a causa de la cólera y de la corrupción de su naturaleza con las que me irritan. Entonces serán restablecidos los hombres justos de tu descendencia, en número dispuesto por mí, encaminándose a la gloria de mi nombre, hacia el lugar previstamente preparado para ellos, el cual viste vacío en la imagen. Los que vivan serán fortificados con los sacrificios y los dones de la justicia y la verdad en el siglo justo. En mi se regocijarán siempre, destruirán a los que los destruyeron y ultrajarán a los que los ultrajaron con la calumnia […].

Vuelta a la tierra tras la visión.

Y mientras El estaba aún hablando me encontré de nuevo sobre la tierra y dije:
-¡Oh Eterno fuerte!, ya no estoy en la gloria en la que estaba en lo alto, y todo lo que mi alma deseaba comprender en mi corazón yo todavía no lo he comprendido.
Me dijo:
-Te revelaré lo que desea tu corazón, pues has querido ver las diez plagas que he preparado y dispuesto contra los paganos para después del vencimiento de la duodécima hora sobre la tierra. Escucha todo lo que te manifestaré, será así: la primera plaga será la aflicción por la mucha miseria. La segunda, el incendio de las ciudades. La tercera, la muerte del ganado por la peste. La cuarta, la hambruna de la población. La quinta, el extermino de sus soberanos por la destrucción del terremoto y la espada. La sexta, la sobreabundancia de granizo y la nieve. La séptima, el que las fieras salvajes sean su tumba. La octava, que el hambre y la peste se alterne en su destrucción. La novena plaga será el castigo de la espada y la huida en la angustia. La decima, el trueno, los lamentos y los terremotos para la destrucción.
Entonces haré sonar la trompeta desde los cielos y enviaré a mi Elegido que tiene en sí una medida de toda mi potencia. El convocará a mi gente afrentada por los paganos. Yo quemaré con fuego a los que los han injuriado y han dominado sobre ellos en el siglo y daré a los me han cubierto de insultos al castigo del siglo futuro. Pues a esos los destiné a ser pasto del fuego del infierno y al planeo ininterrumpido por el aire de los abismos subterráneos.
Por esto. Abraham, oye y ve: este séptimo linaje tuyo irá contigo y partirán hacia una tierra extranjera. Los esclavizarán y los maltratarán, como en una hora del siglo impío. Yo seré juez del pueblo para el que serán esclavos.
Añadió el Señor:
-¿Has oído, Abraham, lo que te he anunciado, lo que sucederá a tu tribu en los últimos días?
Habiendo oído Abraham las palabras de Dios, las recibió en su corazón.

Traducción del eslavo eclesiástico de Salustio Alvarado.

jueves, 14 de julio de 2011

MITOLOGIA MAYA -LA SIEMBRA DEL MAIZ-


MITOLOGIA MAYA
LEYENDAS Y CUENTOS MAYAS

La siembra del maíz

Es necesario un esfuerzo grande y serio para conocer y entender lo maravilloso de la Cultura Maya.
La recopilación, traducción y escritura de mitos, cuentos y leyendas aquí presentada, fue realizada por jóvenes maestros bilingües, Napoleón Tarax Herrera, Eulalio Argueta Calel; y por el coordinador del Consejo de Pueblos Mayas Chinab’jul, Víctor Manuel Larios Velásquez.

Introducción
Esta obra es una recopilación de mitos, cuentos y leyendas que nos introducen a la cultura ancestral de los pueblos mayas. Es esta una forma de abrir puertas a un mundo dominado por relatos míticos. Los mitos por definición, involucran aspectos sagrados o sobrenaturales y generalmente tienen un carácter explicativo. En cierta forma la cosmovisión y los antiguos dioses de la cultura maya, aunque solapados por el cristianismo y trasformados con el paso del tiempo, aún persisten y se manifiestan en esta tradición.
Los mitos, cuentos y leyendas aquí contenidos presentan similitudes con los relatos del Popol Wuj.
En la cosmovisión tradicional de los pueblos de origen maya, la religión está estrechamente ligada con la naturaleza y uno de sus principios es el respeto.
Al perderse este respeto, se rompe el equilibrio y esto trae como consecuencia un castigo, que se debe expiar y ofrecer algo a cambio


La siembra del maíz
Para la siembra del maíz, lo primero que se hace es la oración. Desde muy temprano se encienden candelas entre la semilla; pero cuando comienza la siembra, las candelas encendidas se pasan al altar y permanecen encendidas durante todo el día, mientras se está sembrando.
Para la siembra del maíz, se invita a los vecinos y familiares, así como a las mujeres para preparar la comida.
Hay diferentes costumbres entre los k’iche’s, y una de ellas es hacer suficiente comida para todos los trabajadores y repartir guaro a los familiares y vecinos después del trabajo. En fin, la siembra de maíz es una verdadera fiesta, porque así como se da, así se recibe.
En tiempos antiguos, nuestros antepasados ponían marimba.
Hay algunas recomendaciones para que la siembra del maíz produzca bastante: el día de la siembra del maíz, se considera un día sagrado, por lo que no debe haber enojos o regaños durante ese día; la semilla debe cuidarse, no debe dejarse que los animales tengan contacto con ella, ni que se la coman; no se les debe dar a tomar café a los trabajadores, porque en el proceso de formación, en la mayoría de los casos, la mazorca puede sufrir deformaciones.
Si no se respetan estas recomendaciones, el maíz ya no se da y la tierra ya no produce.

MITOLOGIA -HIMNO AL DIOS INNOMBRABLE-


MITOLOGIA

Himno a[l] Dios [Innombrable]
(Proclo)


Oh Tú, que todo lo trasciendes, que estás más allá de todo,
¿Acaso me es permitido cantarte llamándote de otra manera?
¿Cómo celebrarte, oh Tú, que eres trascendente a todo?
¿Con qué palabras dirigirte alabanzas?
Con ninguna palabra, en efecto, puedes ser nombrado,
Siendo el único sin nombre, engendras, sin embargo,
Todo lo que puede enunciar el verbo.
¿Cómo puede contemplarte la inteligencia?
Pues Tú no puedes ser abarcado por ninguna inteligencia.
Siendo el único Desconocido,
Engendras, sin embargo, todo lo que el espíritu puede conocer.
Todo lo que puede decir la palabra y todo lo que no puede decir la palabra
Te proclama.
Todo lo que puede concebir el espíritu y todo lo que no puede concebir,
Te glorifica.
Los deseos de todos y las dolorosas aspiraciones de todos
Giran alrededor de Ti.
Delante de Ti todo está en adoración
Y todo el que posee el conocimiento del signo
Mediante el cual se Te puede reconocer
Te canta un himno silencioso.
Todo procede de Ti mas Tú no procedes de nada
Y por ello eres solo.
En Ti todo es inmóvil pero todas las cosas
Se unen para precipitarse hacia Ti.
Eres el fin de todo; único y total,
Lo abrazas todo no siendo ni Uno ni Todo.
¡Oh Tú, a quien se invoca bajo nombres tan diversos,
¿Cómo podré llamarte?
¡Oh Tú, que eres el único a quien no puede llamarse!
¿Qué celeste inteligencia podrá deslizarse bajo los velos
Que Te recubren con deslumbrante luz?
Ten piedad de mí, oh Tú, que estás más allá de todo;
¿Acaso me es permitido cantarte llamándote de otra manera?

Traducción: Josep Soler

***

PROCLO de Bizancio
Proclo nació en Bizancio en el año 410. Luego de estudiar en Alejandría con el filósofo griego Olimpiodoro, se estableció en Atenas. Allí fue discípulo de Plutarco y Siriano, miembros de la Academia, escuela de la que él mismo sería luego director y que por entonces estaba muy influenciada por el paganismo y la magia. Murió en Atenas en el año 485.
Proclo enfrentó la pretensión del cristianismo —que se presentaba como única religión verdadera— conformando un sistema neoplatónico que integraba los aportes de las religiones antiguas y de la ciencia y la filosofía griegas. Su síntesis reservaba a Platón el lugar de mayor relevancia, pero no por eso dejaba de integrar elementos propios del aristotelismo y del estoicismo.

miércoles, 13 de julio de 2011

MITOLOGIA BABILONIA - HIMNO A ANU-


MITOLOGIA BABILONIA
HIMNO A ANU


Una tablilla procedente de Uruk nos ha conservado fragmentariamente un himno que se recitaba durante las fiestas Akitu, en honor de Anu, el padre de los dioses. El comienzo de su anverso está, lamentablemente, perdido.

Anverso
[…]
Tú que tienes el cetro, el círculo y el palu, que declaras a la realeza,
Príncipe de los dioses, cuya palabra es preponderante en la asamblea de los grandes dioses,
Señor de la tierra magnifica, maravillosamente lleno de esplendor,
que viajas sobre los grandes torbellinos, que, como príncipe,
5 – te hallas en el parakku real, suscitando la admiración;
las orejas de los Igigu están (tendidas) hacia la palabra salida de tu boca pura,
los Anunnaku, todos juntos, se abaten bajo el huracán como cañas;
tu palabra sopla como un viento; abona los pastos y (mantiene) los abrevaderos,
a tu voz, los dioses irritados vuelven a sus moradas,
10 - ¡que los dioses del cielo y de la Tierra, todos juntos, con ofrendas y presentes, busquen tu presencia!

Reverso
¡Que los reyes de las regiones te aporten sus pesados tributos;
que los hombres estén cada día ante ti (ocupados) en los sacrificios, oraciones y genuflexiones,
que los grandes dioses te supliquen para apaciguar tu corazón,
que los habitantes de (todos) los lugares te manifiesten sus invocaciones para calmar tu hígado,
5 – que los grandes dioses, mediante (palabras) de asentimiento e invocaciones apacigüen tu corazón,
que con súplicas y genuflexiones calmen tu hígado,
en Uruk, tu ciudad […]
oh Anu, el elevado, venga a tu villa contra el país enemigo!
“Elevación de la mano” a Anu, que en el mes de Nisan, en el decimo día [se elevará]

lunes, 11 de julio de 2011

MITOLOGIA MAYA -EL RESPETO A LOS SUPERIORES-


MITOLOGIA MAYA
LEYENDAS Y CUENTOS MAYAS

El respeto a los superiores

Es necesario un esfuerzo grande y serio para conocer y entender lo maravilloso de la Cultura Maya.
La recopilación, traducción y escritura de mitos, cuentos y leyendas aquí presentada, fue realizada por jóvenes maestros bilingües, Napoleón Tarax Herrera, Eulalio Argueta Calel; y por el coordinador del Consejo de Pueblos Mayas Chinab’jul, Víctor Manuel Larios Velásquez.

Introducción
Esta obra es una recopilación de mitos, cuentos y leyendas que nos introducen a la cultura ancestral de los pueblos mayas. Es esta una forma de abrir puertas a un mundo dominado por relatos míticos. Los mitos por definición, involucran aspectos sagrados o sobrenaturales y generalmente tienen un carácter explicativo. En cierta forma la cosmovisión y los antiguos dioses de la cultura maya, aunque solapados por el cristianismo y trasformados con el paso del tiempo, aún persisten y se manifiestan en esta tradición.
Los mitos, cuentos y leyendas aquí contenidos presentan similitudes con los relatos del Popol Wuj.
En la cosmovisión tradicional de los pueblos de origen maya, la religión está estrechamente ligada con la naturaleza y uno de sus principios es el respeto.
Al perderse este respeto, se rompe el equilibrio y esto trae como consecuencia un castigo, que se debe expiar y ofrecer algo a cambio

El respeto a los superiores
Entre los k’iche’s, se prioriza el respeto a los superiores, principalmente a los abuelos, papás, tíos y autoridades, así también el respeto a la Madre Tierra, al agua, a la luna, al sol, al aire, a los animales, a las plantas y sobre todo al Creador y Formador, quien es Dios. Este respeto se manifiesta cuando una persona de menor edad debe dejar libre el camino para que pueda pasar el anciano, se quita el sombrero, inclinándose ante el superior, para saludarlo con mucha reverencia.
No debe reír después del encuentro, porque puede pensar mal la persona mayor; hoy en día se están perdiendo estas costumbres, púes los jóvenes tienen otras ideas.
Al anciano ya no se le respeta, en vez de dejar libre el camino al superior, él es quien debe dejar libre el camino para el joven.
Ya no se recuerda a los ancestros, ya no se respetan los lugares sagrados, ya no se hacen las costumbres a la Madre Tierra y al Dios Creador y Formador.
Se cree que como producto de la pérdida de estos valores y la desobediencia, surge el desorden en los pueblos.
En nuestros pueblos, la Madre Tierra ya no protege a sus hijos, y ya no produce. Se cree que esto es por el mismo descuido hacia ella.