"No hay decisiones buenas y malas, solo hay decisiones y somos esclavos de ellas." (Ntros.Ant.)

domingo, 21 de agosto de 2011

SEPHER-HO ZOHAR -LIBRO DEL ESPLENDOR-


SEPHER-HO ZOHAR
"LIBRO DEL ESPLENDOR"


Es la "Suma" de la Kábala Judía.
Atribuido a Moisés de León, judío castellano de finales del siglo XIII
Los textos escogidos están tomados del libro "Zohar. Revelaciones del "Libro del Esplendor", seleccionadas por Ariel Benson", Arcana Coelestia, Barcelona, 1980


REVELACIONES HECHAS A LA GRAN SANTA ASAMBLEA
Por todo el país, alrededor del mar de Galilea, el maestro, Simeón Ben Yojai (1), se paseaba con sus discípulos. Algunas veces eran doce, otras tal vez diez, de estos fieles adeptos, a quienes el maestro enseñaba la Torah y les explicaba la palabra de Dios como la hablan revelado los profetas y los maestros de Israel: la ley escrita conservada para toda la posteridad en el libro imperecedero, la Biblia.
Y él dijo a sus discípulos: «Desgraciado del hombre que sólo ve en la interpretación de la ley la recitación de una simple narración, relatada en palabras de uso común. Si tan sólo fuera esto, nosotros no tendríamos dificultad alguna en componer hoy una Torah mejor y más atrayente. Pero las palabras que nosotros leemos son tan sólo la túnica exterior. Cada una de ellas contiene un significado más alto que el que nos es aparente. Cada una contiene un misterio sublime que nosotros debemos persistentemente tratar de penetrar. Los que toman el vestido exterior por la cosa que ella cubre, no hallarán mucha felicidad en él. Exactamente como los que tan sólo juzgan al hombre por su indumentaria exterior están llamados a ser desilusionados, pues son el cuerpo y el espíritu los que hacen al hombre. Debajo de la indumentaria de la Torah, que son las palabras, y debajo del cuerpo de la Torah, que son los mandamientos, está el alma, que es el misterio oculto. Es el misterio oculto el que hace la ley dada por Dios ser superior a todas las leyes hechas por el hombre, incluso en el caso de que estas últimas puedan aparecer más grandes y parecer más lógicas. Hay un alma dentro de un alma, que se alienta con la ley".
A pesar de todo esto, el maestro dudaba de revelarles lo que sus almas anhelaban saber, y que su alma anhelaba revelar; pero un día, a la Hora de Gracias, el maestro se fue al campo con sus discípulos. El sol estaba en el momento de ponerse, pero el cielo estaba lleno de signos y maravillas. El sol se volvió más y más brillante, y permaneció sin ponerse. La luna apareció en toda su majestad, y las estrellas, en toda su brillantez. Los discípulos miraron interrogativamente al maestro, y uno de ellos dijo: "Maestro, ¿no parece que haya llegado el tiempo -del cual tan frecuentemente nos ha hablado de revelarnos los misterios que están encerrados en la ley? ¿Cuánto tiempo debemos gastar inútilmente en perseguir y ocuparnos nosotros con una ley que está sobre un pilar? Nosotros queremos empezar a trabajar para el Señor, pues el tiempo apura y los trabajadores son pocos en número. Y aun estos mismos pocos deben permanecer al borde de la viña, pues están inciertos respecto a qué camino seguir. Por consiguiente, nosotros te rogamos, maestro, que nos armes con la sabiduría, con la inteligencia y con el conocimiento. Revélanos esas verdades que los santos del mundo superior oyen con gozo y tratan de comprender".
Todavía saludó el Maestro, y exclamó: «¡He aquí, infeliz soy si os revelo los misterios, e infeliz soy si no os los revelo!» En esto los discípulos se asustaron, pero Rabí Abba dijo: «El maestro no debe temer de revelarnos los misterios, pues está escrito: "¡El Señor revela su ley a quienes lo temen!, y nosotros somos -de los que temen al Señor". Y como ellos miraran asediándolo, él llamó a cada uno por su nombre, y estaban presentes: Eleazar, el hijo del maestro, y Abba; Yehouda y José, el hijo de Jacob; Isaac e Hizquiya, el hijo de Rab; Hiya, Yosse y Jesse. Ellos extendieron las manos hacia su maestro, con las palmas vueltas hacia arriba y los dedos apuntando hacia el cielo. Y así unidos, como en santa comunión, lo siguieron al campo inmediato, en el cual se sentía el murmurar de un arroyo que corría, y se sentaron debajo de un árbol con grandes ramas extendidas.
Pero el maestro permaneció de pie por algún tiempo, con las manos levantadas en oración. Luego se sentó en medio de sus discípulos, y dijo: "Que cada uno extienda su mano hacia mí". Ellos extendieron sus manos hacia él, y él tocó en turno a cada una de ellas; luego colocó a su hijo Eleazar enfrente de él, y a Hiya en el lado opuesto. Y en cuanto ellos esperaban así, inclinó lentamente su cabeza en el pecho y murmuró: "Nosotros somos la síntesis de todas las cosas". Los otros temieron estorbarle. Y estando sentados en silencio, oyeron un gran tropel, como si las huestes celestiales se precipitaran a oír las palabras de Simeón Ben Yojai. Una llama pasó sobre la tierra, y los discípulos empezaron a temblar.
Entonces el maestro levantó su cabeza y dijo: "El traidor revela secretos; pero aquel que tiene un corazón fiel guarda bien la palabra que le ha sido confiada. Es un traidor el que no tiene fe-, y el que no tiene fe alguna no tiene la serenidad de espíritu necesaria para abarcar el significado de los misterios. Aquel que no tiene espíritu sereno halla que los misterios dan vueltas en su cabeza, como una turbina da vueltas en el agua. Lanza fuera todo lo que viene a estorbar su espíritu. Qué la ligereza de vuestra lengua no nos haga pecar, pues la suerte del mundo depende de los misterios secretos. Y además debemos guardarnos de no salir del camino de la verdad, ni siquiera el ancho de un pelo".

EL OTRO LADO DE LA CORTINA
Todos le escuchaban atentamente y el maestro dijo: "He aquí que yo veo todas las luces brillando al otro lado de la cortina. Dios tendió una cortina sobre cuatro pilares, hacia las cuatro direcciones del mundo. Uno de esos pilares alcanza desde el mundo inferior al Superior. Un jefe lo guarda y tiene las llaves que abrirán la cortina. Entre los pilares veo dieciocho pedestales iluminados por la luz suprema. Escuchadme, pues todos vosotros estáis destinados a brillar como lámparas en el mundo y a iluminar los senderos de la comprensión. He percibido ahora cosas que no han sido todavía vistas por el ojo del hombre, desde que Moisés subió por segunda vez al Monte Sinaí. Mis ojos están llenos por la vista de Dios de una vasta iluminación. Sé demasiado que mi cara está brillando, mientras que Moisés no sabía que su cara brillaba cuando él hablaba con el Señor. ¡No obstante, Moisés era más grande que los profetas! ¡Pues cuando Dios habló a Moisés con una voz alta, él no tembló; pero los otros profetas temblaban, a pesar de que la palabra divina les era revelada en un murmullo y en visiones!".
Entonces él abrió los ojos y, viendo a sus discípulos, dijo. "¡Que el espíritu del Señor permanezca sobre vosotros: el espíritu de la sabiduría y de la comprensión, el espíritu del consejo y de la fortaleza, el espíritu de la ciencia y el espíritu del temor del Señor! Y que el espíritu que viene del cerebro misterioso de Dios venga acá abajo y despierte los seis espíritus que corresponden a las seis gradas del trono del rey Salomón. Y que se apresure el día que está destinado a venir el Mesías, y venga y se siente sobre séptima grada, formada por el mismo Dios. Pues a la época de la venida del Mesías ningún hombre tendrá que pedir a otro que le enseñe sabiduría.
He aquí, yo veo todos los mundos esperando impacientes por las palabras que salen de nuestros labios, pues todas las palabras que se hablen en esta asamblea son santas. Y el aliento que sale de nuestros labios forman cortinas a través de las cuales la luz suprema se vuelve visible.
Con su comprensión ordinaria, el hombre no puede comprender la revelación de los misterios. Todo lo que voy a revelaros puede ser revelado solamente a los maestros, quienes saben cómo guardar el equilibrio, porque han estado iniciados en ello.
El alma viviente que Dios nos ha soplado dentro de nosotros es el sello estampado sobre el hombre, que le permite elevarse a los mismos misterios más altos, al mismo corazón de todo lo que está oculto, y sabed que las almas de todos los que viven, así arriba como abajo, dependen del alma que ha alcanzado el estado más alto. Aquel que eleva su alma hacia Dios es capaz de llegar incluso hasta la fuente más alta. Todas las almas no forman sino una unidad con el alma divina. Aquel que pierde su alma ha destruido la armonía divina.
Sabed que todos los mundos superiores e inferiores le están comprendidos en la imagen de Dios. Todo ha sido y todo será. Nunca ha cambiado y nunca cambiará. Es el centro de toda perfección. Encierra todas las imágenes de todas las cosas de que nosotros estamos conscientes con todos nuestros sentidos y en todas las formas. Pero nosotros lo vemos solamente como una reproducción, pues nadie lo ha visto y nadie puede verlo en su verdadera forma. Todo lo que nosotros sabemos es que el hombre tiene la más próxima semejanza con el original. Y sabemos que éstas cosas son tan sólo reveladas a los que cultivan el campo.»

LA REVELACIÓN DEL MISTERIO DE LA EXISTENCIA DE DIOS
Y la voz del maestro repentinamente tomó un timbre placentero cuando él empezó a revelarles los misterios de la existencia de Dios: «Ya no es tiempo de temer a Dios, sino de amarlo. Él es el más antiguo de los antiguos; el misterio de todos los misterios, el más desconocido de los desconocidos. Él tiene una cierta forma que nos es conocida, y, sin embargo, Él nos es desconocido. Su indumentaria nos aparece como blanca; su aspecto, brillante. Él está sentado sobre un trono de chispas de fuego, el cual está sumiso a su voluntad. Él no tiene ni principio ni fin.
Antes que Él se pusiera su corona para establecer su reinado, Él delineó y encerró lo limitado dentro de límites. Él corrió una cortina delante de Él, y sobre ella, Él empezó a diseñar su reinado. Pero nada existía, excepto en nombre. La real existencia se manifiesta solamente después de la aparición de Dios a través del velo. Y la presencia suprema se hizo manifiesta en esta manera. Cuando Dios quiso crear la Torah, que había estado oculta por eternidades, antes de la creación del mundo, ella se atrevió a decir: "El que hubiere de establecer su ley debe primero establecer su propio ser.
Sin embargo, el misterio de los misterios no es sino imperfectamente precisable. De sus obras nosotros alcanzamos una débil comprensión de su ser. Dios es el ser infinito, y no se debe mirar ni como el conjunto de todos los otros seres, ni como la suma total de sus atributos propios. No obstante, sin los atributos y los beneficios que nosotros recibimos de ellos no seríamos capaces de comprenderlo o de conocerlo.
Antes que cualquier forma hubiera sido creada, Dios estaba solo, sin forma, y semejante a nada. Y por razón que el hombre no es capaz de describirse a Dios como realmente es, no le está permitido representarlo ni en pintura, ni por su nombre, ni incluso por un punto. Pero después que Él hubo creada al hombre, Dios quiso ser conocido por sus atributos: como el Dios de Gracia, el Dios de Justicia, el Dios Todopoderoso, el Dios de los Ejércitos y EL QUIEN ES. Es tan sólo por media de sus atributos que nosotros podemos decir: toda la tierra está llena de su gloria. Ni Él es para ser comparado con el hombre, que viene del polvo y está destinado a la muerte. Él está por encima de todas las criaturas y es más grande que todos los atributos. Ni atributo, ni imagen, ni cuerpo, sino más bien, como en las aguas, sin forma y sin límites. Quizá porque las aguas están extendidas sobre la tierra, nosotros somos capaces de concebirlas y hablar de ellas bajo variadas formas: primero, hay el manantial; luego, la corriente que brota de él y extiende sus aguas sobre la tierra. Luego, el estanque, dentro del cual fluyen las aguas, y que forman el mar.
Luego el mar de donde las aguas corren en siete canales, haciendo diez formas en todo. Pero si se rompieran estas formas, las aguas escaparían y se volverían a su manantial original, mientras que las formas en las que estuvieron contenidas cayeron en ruinas. De esta manera se han creado los diez Sephiroth: el primero, la Corona, es el manantial donde brilla una luz sin fin, y al cual nosotros llamamos el Infinito o EnSoph; puesto que nosotros no tenemos medios a nuestra disposición con que comprenderlo. Luego viene un vaso tan concentrado como un punto, como la letra Yod, éste es el Manantial de Sabiduría, por virtud del cual nosotros llamamos a la Sabiduría de Dios. Luego viene un vaso tan inmenso como el mar; éste es la inteligencia, y nos da a nosotros el derecho de llamar al Dios inteligente. Pero entre la sabiduría y la inteligencia Dios ha derramado su propia substancia, así que de este mar salen los siete canales o atributos: gracia, justicia, belleza, triunfo, gloria, realeza y la fundación. Así, nosotros podemos designar a Dios como: el grande, el misericordioso, el fuerte, el magnificente, el Dios de victoria y aquel que es la base de todas las cosas.
Dios se separa a sí mismo de todas las cosas, aunque Él no está separado de ellas; pues todas las cosas están unidas con él, de igual manera que Él está unido con ellas. Al darse a sí mismo forma, Dios ha dado vida a todo lo que existe. Y resultó: en el principio, que el sonido de la palabra chocó en el vacío y formó un punto imperceptible, el origen de la luz. Este punto fue su pensamiento. Del punto Él evolucionó una forma misteriosa, que Él cubrió con una indumentaria deslumbrante. Éste es el universo, que es al mismo tiempo una parte del nombre de Dios. Luego emanaron de Él diez luces que brillan en la forma que han tomado de Él y que envían rayos luminosos en todas direcciones como un reflector. El anciano es un foco deslumbrador educado que nosotros reconocemos por la multitud de luces brillantes que nos son reveladas a nuestros días. Todas las partes del santo nombre son luces.
El santo nombre encierra un gran secreto. Cuando el misterio de los misterios quiso manifestarse, Él creó un punto, que era el pensamiento divino. En éste, Él diseñó toda clase de imágenes y grabó toda clase de figuras. Por consiguiente, Él también grabó la lámpara que es el más santo de todos los misterios ... la más profunda emanación del pensamiento divino.... Esto fue el principio del edificio existente antes que ninguna otra cosa existiera, y conocida como parte del nombre: MI = ¿QUIEN?, que significa:
Él nunca será actualmente conocido. Pero cuando Dios quiso ser más completamente conocido, Él puso encima una indumentaria preciosa y creó ELEH = ESTE, que significa: toda creación. Y estos dos juntos hacen el nombre Elohim, que significa: el sagrado punto abajo. Al que es conocido el Paraíso-sobre-la-tierra y su misterio. El sagrado punto proyecta una luz en cuatro direcciones, cuya brillantez nadie puede resistir. Solamente los rayos que emanan de él se pueden mirar. Pero como todas las cosas creadas están llenas de un profundo anhelo de aproximarse a los rayos que emanan del sagrado punto, hay formado a su extremo final otro punto de luz, conocido como el punto abajo: Elohim. Sin embargo, Elohim se compone de la misma luz que el sagrado punto arriba, el cual es EnSoph.
Ahora tratemos de comprender la ciencia de la sagrada unidad. Mirad a la llama de una lámpara: primero, nosotros vemos dos luces; una, de una blancura brillante, la otra, oscura o azulada. La luz blanca está arriba, y se eleva en línea recta; la luz oscura está abajo, y parece formar la base para la otra. Pero tan íntimamente juntas están ellas que nos parecen como una llama simple. Pero la base, que es la luz oscura, está adherida a la boquilla que está debajo. La luz blanca conserva su blancura luminosa siempre sin cambiar, mientras que la más baja, luz oscura, parece constar de muchos matices. La luz oscura actúa en dos direcciones opuestas: por encima está pegada a la luz blanca, mientras que por debajo está adherida al material que la alimenta, y, siendo absorbido dentro de ella, se eleva hasta la luz de arriba o blanca. Así son absorbidas todas las cosas dentro del Todo Supremo.
La gloria de Dios es tan sublime y está tan lejos por encima de la comprensión humana, que tiene que permanecer en un misterio eterno. Sin embargo, hay tres maneras en las que el hombre puede percibir la gloria parcial de Dios: la primera es la visión que el ojo puede percibir desde lejos, pero tan sólo un rayo infinitesimal penetra dentro del ojo. No es bastante para derramar el alma del hombre. Así, la primera visión queda como alguna cosa vista desde lejos, y tan sólo con el ojo exterior. La segunda manera es aquella en que el ojo se sumerge sin la debida preparación en una irradiación que no es capaz de soportar. Deslumbrado y confuso, se ve obligado a impedir la entrada de la gran irradiación por medio de su propio acto, después de no haber sido capaz de abarcar más que un diminuto rayo de la visión suprema. La tercera manera es cuando la visión se ve como en un espejo brillante. Sobre éste el ojo puede permanecer y llenarse tan completamente de belleza que, finalmente, penetra en lo más íntimo del ser e inunda el alma con una luz siempre duradera. Y el alma, habiendo abarcado el significado interno de la luz que la inunda, se calienta en su irradiación y se satisface en todo momento con el gozo que emite.
Pero la esencia de Dios está tan lejos, por encima de la inteligencia del hombre o de los ángeles, que nadie puede llegar lo bastante cerca para comprenderla. Los seres que viven acá abajo dicen que Dios está en lo alto, mientras que los ángeles en el cielo dicen que Dios está sobre la tierra. Dios es conocido por cada uno según la profundidad de su propia comprensión. Pues cada hombre se adhiere al espíritu de su sabiduría tan sólo en cuanto el aliento de su propio espíritu lo permite. Y todos los hombres deben tratar de profundizar su propio conocimiento de Dios, en tanto que su propia comprensión se lo permite. Pero la esencia divina debe permanecer siempre en un misterio profundo.

LA CARA GRANDE Y LA CARA PEQUEÑA
Dios es el maestro en el manto blanco y la cara resplandeciente. El blanco de su ojo forma cuatro mil mundos, y los justos de este mundo heredarán cada uno cuatrocientos mundos iluminados por el blanco del ojo. Millones de mundos tienen su base y su soporte en su cabeza. El rocío que se levanta en la cabeza y cae de ella resucitará los muertos en el mundo futuro. Es este rocío, que es el maná de los justos en el mundo venidero. Es blanca, como el diamante es blanco, aunque emitiendo todos los colores. Cada día salen del cerebro trece mil miradas de mundos, que reciben su subsistencia de Él, y cuyo peso Él soporta. La blancura de su cabeza lanza luz en todas direcciones. Es a causa de la longitud de la cara que el Anciano en los Días es conocido como El Cara Mayor. El Cara Mayor está compuesto de tres naturalezas de principios superpuestos: macho, hembra e hijo. A fin de crear los mundos que tan sólo pueden existir en Dios y por medio de Dios, el Cara Mayor ha tendido un velo enfrente de sí mismo. Y en este velo está grabada la esencia divina, que es conocida como el Cara Menor. Enfrente de este velo están colocados muchos otros velos a ciertos intervalos, y se ve a través de estos velos la esencia divina que aparece bajo diferentes formas: como gracia (el corazón), como fuerza (el brazo), como sabiduría (el cerebro), etc., y éstos son conocidos como Sephiroth.
El cerebro es el símbolo del agua, y el corazón, del fuego. EI uno simboliza el trono de misericordia; el otro, de castigo. Cuando los pecados del hombre son grandes, Dios deja el trono de misericordia y se sienta en el trono del rigor.
El Anciano en los Días y el Cara Menor son uno y lo mismo. Nunca ha cambiado ni nunca cambiará. Él es el centro de toda perfección, y ésta es la imagen en la cual están contenidas todas las otras imágenes: la imagen que puede verse por todas partes y en todas formas. Pero lo que nosotros vemos es tan sólo lo que nosotros nos hemos descrito a nosotros mismos de las reproducciones con las que estamos familiarizados. Nadie puede ver la imagen auténtica y real. La reproducción más próxima a ella en semejanza es la del hombre. Pero todos los mundos superiores e inferiores están comprendidos en la imagen de Dios.
En el mundo superior los dos ojos forman uno, y siempre está abierto. Está siempre riendo y siempre feliz. Nos es conocido bajo varios nombres, tales como: El Ojo Abierto, El Ojo Supremo, El Ojo Santo, El Ojo de la Providencia, El Ojo de la Guardia, El Ojo Bueno; El Ojo Bueno derrama la bendición sobre todas las cosas sobre que se fija su mirada. Con ayuda del espíritu de la sabiduría, los santos pueden contemplar este Ojo. Y los santos lo verán "Ojo a ojo" cuando Dios regrese a Sión. Si el Ojo Superior cesara de mirar dentro del Ojo Inferior, el mundo perecería. La luz del Ojo Superior penetra en el Ojo Inferior, y de él se extiende en todas direcciones.
Para imaginar la Cabeza Blanca debe uno pensar en el pez del mar, que no tiene ni párpados ni cejas, que nunca duerme ni necesita cubierta alguna para sus ojos. El blanco de sus ojos eclipsa toda otra blancura. Es la quintaesencia de toda blancura. Es la blancura de tres matices. El primer matiz proyecta una luz que ilumina tres lámparas: gloria, majestad y gozo. El segundo matiz proyecta una luz que ilumina tres lámparas, fuerza, gracia y belleza. El tercero refleja la luz oculta del cerebro, e ilumina la lámpara del medio, que es la séptima en orden y la cual ilumina todas las lámparas de este mundo.
Cuando la frente está descubierta, las oraciones de Israel son aceptadas. Se descubre tan sólo en el momento de la oración de la noche en la víspera del Sabbath. Durante la semana, el rigor rige la Cara Menor; pero en el día del Sabbat se cambia en clemencia: cesa toda Irritación, la gracia se extiende y la oración es aceptada. Mientras que en la tierra la frente descubierta se considera como un signo de insolencia, en el mundo de arriba es más bien un signo de amor y clemencia. De la frente sobresalen trescientos setenta mil rayos, dirigidos al Edén celestial, que los refleja abajo, al Edén terrenal: un Edén ilumina al otro. El Edén celestial está escondido, y ningún camino se le aproxima; pero el Edén terreno tiene treinta y dos avenidas. Sin embargo, nadie sabe cómo llegar a él. Nadie conoce el Edén terrenal, sino la Cara Menor, y nadie conoce el Edén celestial, sino la Cara Mayor.
Aunque los espíritus, los ángeles y las almas son seres inmateriales, comparados, sin embargo al Ser Supremo, son como cuerpos materiales. Pues Él es el alma de las almas. Él está fuera de todas las cosas, y sin Él está fuera de todas las cosas, y sin embargo dentro de todas las cosas. Él está en todas direcciones y llena los espacios superiores e inferiores. No hay otro Dios fuera de los diez Sephiroth, de los cuales emanan y dependen todas las cosas. Él llena cada Sephira en toda su longitud, en ancho y en espesor. Y Él sólo sabe cómo unir la Schechina a cada Sephira y a cada hoja luminosa que pende del árbol Sephirótico, y es una parte de Él, lo mismo que los nervios, la carne, los huesos y la piel son una parte del cuerpo. Él no tiene ni cuerpo, ni miembros, ni órganos de hembra. Él es uno. Y no hay otro alguno. Quiera Él unirse con la Schechina en todos los grados de las Emanaciones del mundo, formados por las almas de los virtuosos."
El maestro cesó de hablar, y los discípulos se sentaron y reflexionaron sobre todo lo que él les había revelado. Y cada hombre luchaba en su alma con las limitaciones de su propia comprensión, tratando de abarcar la visión tal como les había sido revelada.

LA LUZ SUPREMA
"Luego, Dios creó el mando, haciendo que saliera una chispa de la luz suprema. Y Él hizo que un viento soplara de arriba contra un viento que soplaba de abajo. Del choque, del encuentro de estos dos vientos, salió una gota y se elevó de las profundidades del abismo. Esta gota unió los vientos, y de la unión de estos vientos nació el mundo. La chispa entonces se elevó al mundo superior y se colocó a la izquierda. Y la izquierda se levantó y se colocó a la derecha. Pero este cambio es continuo. Ahora la chispa ocupa el lado derecho, y la gota, el izquierdo. Y luego es al revés. De este cambio continuo sale un reflujo y un flujo. Cuando uno deja la derecha para ocupar su sitio a la izquierda, la otra deja su sitio a la izquierda para cambiar a la derecha. 'Estas dos se encuentran y se unen. Y es durante este encuentro y la unión de la chispa de luz de arriba con la gota, que viene de abajo, cuando la paz reina así arriba como abajo.
Luego Dios hizo que un rayo saliera de la luz oculta. Este rayo inmediatamente proyectó un número incalculable de luces visibles, que formaron el mundo superior. Las luces visibles del mando superior, a su vez, despidieron rayos. Estos rayos los volvió opacos el celestial. Y así se formó el mundo inferior. Como el mundo inferior es una luz oscura, que no emite rayos, tiene que estar en contacto constante con el mundo superior. Pero la luz del mundo superior tiene también necesidad de permanecer en contacto con el mundo inferior. Es tan sólo sosteniendo el contacto entre los mundos superior e inferior como esta luz es capaz de proyectar rayo alguno. Pero la luz de aquí abajo, no está conectada con la luz del mundo superior. Y no hay una sola cosa aquí abajo que no tenga su doble en el mundo superior. Este doble lo regula y lo gobierna. Cuando nosotros ponemos en movimiento las fuerzas de lo que nosotros somos capaces aquí abajo, nosotros estamos también, al mismo tiempo, poniendo en movimiento las fuerzas de arriba, que las controla.
El punto invisible -ilimitado y desconocido-, a causa de su fuerza y de su pureza, ha lanzado de sí misma un aura o etéreo magnetismo, que actúa como un velo para el punto invisible. Y el aura, a pesar de ser una luz menos pura que la del punto, es, sin embargo, demasiado brillante para ser mirada. Y el aura ha lanzado también una luz fuera de sí misma, una anilla, que es una envoltura que vela y suaviza la luz. Así, han sido formadas todas las cosas por un movimiento de luz siempre hacia abajo y afuera de sí misma.
O nosotros podemos tratar de comprenderlo en esta otra forma: el punto invisible o punto supremo despide una luz de tal transparencia, nitidez, sutilidad, que penetra en todas partes. Alrededor del punto, la penetración de su propia luz forma un círculo o un palacio. La luz del punto supremo, como que es de una brillantez inconcebible, hace la luz del palacio, que es inferior a ella, parecer como un círculo oscuro alrededor de ella. Pero la luz del primer palacio, aunque pueda parecer oscura por comparación con el punto mismo, es, sin embargo, de un inmenso esplendor, que despide otro círculo o palacio, de envoltura alrededor del primero. Así que, emanando del punto supremo, todos los grados de creación no son sino envolturas el uno para el otro. La envoltura del superior forma el cerebro del grado inmediato. Este método del mundo superior se repite en el mundo inferior. El hombre es hecho de cerebro, y su envoltura, el espíritu y el cuerpo.
Y Dios creó el cuerpo del hombre a imagen del mundo superior. La fuerza y el vigor irradian del centro del cuerpo, donde está el corazón, que nutre todos los miembros. Y el corazón se une con el cerebro, que está en la parte superior del cuerpo. El mundo, que es también un cuerpo, fue formado de la misma manera. Cuando Dios creó el mundo, Él puso las aguas del Océano alrededor de la tierra. Y en el corazón del mundo habitado Dios puso a Jerusalén. Y en el corazón de Jerusalén, a la Santa Montaña. La montaña encierra la sede del Sanhedrín, en el corazón del cual está el templo. En el corazón del templo está el Santo de los Santos, donde permanece la Schechina. Y ésta es el corazón del mundo.
Y el mundo superior fue creado de la misma manera. Allí también un océano lo encierra, y por encima de él, otro océano. En el corazón del Río de Fuego está el palacio celestial, donde reside el Sanhedrín, al cual nadie tiene acceso sino el descendiente de la casa de David, y en el centro del Sanhedrín está el Santo de los Santos, que es el corazón del mundo superior y de todas las creaciones".

LOS SIETE CIELOS
"Y Dios creó siete cielos arriba y siete tierras abajo, siete océanos y siete ríos, siete días y siete semanas, siete años y siete veces siete años, y los siete mil años de la duración del mundo. Y cada uno de los siete cielos arriba tiene sus estrellas, sus cuerpos astrales y sus soles. Cada uno tiene su jerarquía, con poder de ejecutar la voluntad soberana. Y los que sirven son diferentes en cada cielo: en algunos, los sirvientes tienen seis alas; en otros, cuatro alas. En algunos, tienen seis caras; en otros, dos caras. Algunos, están hechos de fuego; algunos, de agua, y algunos, de aire. Y todos los cielos están colocados unos dentro del otro, como las hojas de una cebolla. Todos obedecen la palabra del Creador. Pues encima de todos está Dios, ¡Bendito sea Él!
Y los siete cielos tienen cada uno sus estrellas fijas y sus estrellas móviles. Llevaría un ciento de años andando para recorrer cada cielo. Y la altura de cada uno es cinco veces tan grande como su superficie. Y la distancia que separa un cielo de otro llevaría quinientos años para recorrería. Y por encima de todos ellos está el cielo, Araboth, el más alto, cuya superficie llevaría mil quinientos años para recorrería y su altura exactamente otro tanto. La luz del Araboth es tan grande que ilumina todos los cielos. Encima del Araboth está el cielo de la Bestia Santa. Una garra del pie de la Bestia Santa es tan grande como siete veces la distancia que hay entre la tierra y el cielo. Es como un cristal ígneo. Aquí se hallan las legiones de la derecha y de la izquierda.
En cada uno de los cielos hay gobernante, que gobierna la tierra y el mundo. Solamente la Tierra Santa no está gobernada por cualquiera de estos gobernantes, sino por el mismo Dios. Y el poder que emana de cada uno de ellos es traído del cielo a la tierra. Pues cada gobernante está investido desde arriba con el poder que ti da al mundo de abajo. En medio de todos los cielos hay una puerta llamada Gabillon, debajo de la cual se hallan setenta puertas más, guardadas por setenta jefes, de la que sale un rayo de luz igual a dos mil lámparas.
"Nuestro mundo forma el centro de mundo celestial. Está cercado por puertas que conducen a los reinos superiores. A cada puerta están legiones de ángeles. Estos ángeles son alimentados por un inmenso árbol, y es invisible, puesto que su luz está oculta por las ramas. Este mundo puede ejercer su poder solamente cuando las sombras del árbol lo cubren y cuando todas las puertas que le dan comunicación con el mundo superior están cerradas. Cuando los signos de alabanza se elevan desde la garganta del hombre, dos puertas se abren; una al Norte y la otra al Sur, y la llama celestial baja a la tierra y envía su iluminación en seis direcciones. Si todas las puertas del mundo no estuvieran guardadas por ángeles, los demonios habrían entrado y lo habrían destruido hace mucho tiempo. Pero cuando se elevan al cielo los himnos de alabanza, el mismo Dios baja a la tierra y fortalece al mundo con su divina presencia.
Cuando Dios quiso crear todas las cosas, Él empezó creando algo que era a la vez macho y hembra, y a éstos, a su vez, Él los hizo dependientes de alguna otra forma que es la vez macho y hembra. Y la sabiduría (Chochma), que es la primera Sephira después de la Corona (Keter), hecha manifiesta por el Creador, brilla en la forma de ambos, macho y hembra. Y cuando la sabiduría se hizo manifiesta produce inteligencia (Binah). Y otra vez nosotros tenemos macho y hembra: sabiduría es el padre; inteligencia, la madre, y éstos son los dos platillos de la balanza. Por causa de ellos, todo se manifiesta en la forma de macho y hembra. Sin sabiduría no habría principio alguno, puesto que sabiduría es el padre de padres, el origen de todas las cosas. De esta unión nace la fe, y se extiende e4 el mundo. Binah se produce por las dos letras del nombre de Dios: Yod, Heh. Así, Binah es realmente Ben-Yah, Hijo de Dios, el cual es la perfección de todo lo que existe. Cuando el Padre, la Madre y el Hijo (quien es Misericordia-Chesed) están juntos, hay la perfecta síntesis. Y cuando ellos están juntos la hija (quien es Rigor-Gebourah) está también con ellos
Pero sabéis que esto es el resumen de todo lo que habéis oído: que todo en el mundo inferior ha sido hecho a imagen del mundo superior. Todo lo que existe en el
Mundo superior nos aparece acá abajo como en una pintura. Todo es uno y la misma cosa".

LAS REVELACIONES CONCERNIENTES AL HOMBRE
Un día, cuando los discípulos se habían reunido para oír las palabras del Maestro, Rabí Simeón notó que uno de los jóvenes, que estaba dolorosamente acosado con males de la carne, se hallaba grandemente preocupado con sus propias penas. Y el Maestro les habló así:
«¡No creáis que el hombre no es más que carne! Lo que realmente hace al hombre es su alma. Y lo mismo que Dios forma el punto oculto del cual todas las huestes celestiales y todas las regiones superiores forman la cubierta, así también está el hombre representado por su más interna alma, de la cual todas las partes del cuerpo forman la envoltura. La carne, la piel, los huesos y el resto no son sin (> un vestido, un velo, No son el hombre. Y cuando el hombre deja este mundo él se desprende de todos los velos que lo cubren. A pesar de todo esto, nosotros no debemos despreciar nuestros cuerpos, pues las diversas partes del cuerpo se conforman a los secretos de la divina sabiduría. La piel representa el firmamento, que se extiende sobre todo y cubre todo como un vestido. La piel recuerda el lado malo del universo, esto es: el elemento, que es tan sólo externo y sensible. Los huesos y las venas son como la carroza celeste: las fuerzas que existen internamente, y que nosotros consideramos como los sirvientes de Dios. No obstante, todo esto es todavía un vestido, pues es tan sólo en su ser interno donde nosotros hallaremos el misterio del hombre celestial. Exactamente lo mismo que el hombre terrestre así es, por dentro, el hombre celestial. Pues todo lo, que tiene lugar acá abajo es tan sólo la imagen de todo lo que tiene lugar arriba. Es en este sentido que nosotros comprendemos que Dios creó al hombre a su propia imagen. ]Pero así como en el firmamento nosotros vemos diferentes figuras formadas por las estrellas y los planetas, contándonos de cosas ocultas y de profundos misterios, así también sobre la piel que envuelve nuestros cuerpos hay líneas y formas que pueden mirarse como las estrellas y planetas del cuerpo. Y todas ellas tienen un significado oculto.
La esencia de la suprema sabiduría está compuesta de tierra y de cielo, de lo divino y de lo humano, de lo material y de lo inmaterial, lo mismo que el hombre está compuesto de cuerpo y alma. El hombre es la síntesis de todos los santos nombres. En el hombre están encerrados todos los mundos, así el superior como el inferior. El hombre incluye todos los misterios, aun aquellos que existieron antes de la creación del mundo.
Puesto que la forma del hombre comprende todo lo que está arriba, en el cielo, y abajo, sobre la tierra, Dios la ha escogido como su propia forma. Nada podía existir antes de la formación de la forma humana, que encierra todas las cosas. Y todo lo que existe es por la gracia dio la existencia de la forma humana. Pero nosotros debemos distinguir el hombre superior del hombre inferior, puesto que el uno no puede existir sin el otro. De la forma del hombre depende la perfección de la fe. Lo que nosotros llamamos hombre celestial, o la primera manifestación divina, es la forma absoluta de todo lo que existe, el manantial de todas las formas e ideas: supremo pensamiento. El hombre es el punto central alrededor del cual gira toda la creación. Su figura es la más noble de todas las que se han enjaezado en la carroza de Dios.
Dios creó al hombre, así que dentro de él está una parte de todos los espíritus celestiales. Pero no son los espíritus los que dan una parte de ellos mismos al hombre. Si este fuera así, entonces, en un momento de irritación, cada espíritu pudiera haberse marchado, y entonces, ¿qué quedaría del hombre? Pero cuando Dios creó al hombre Él le imprimió la imagen del reino santo en su totalidad, de que significa la imagen de todas las cosas. Esta imagen es la síntesis de todas las cosas, así arriba como abajo. Es también la síntesis de todas las Sephiroth, y todos sus nombres, sus denominaciones, sus formas y sus variantes.
Dios creó al hombre a su propia imagen a fin de que pudiera dedicarse al estudio de la Torah y marchar dentro de su camino. Adán fue hecho de la misma tierra de la que salió el santuario de la tierra. Y la tierra en la que estaba el santuario era la síntesis de los cuatro puntos cardinales del mundo. Estos puntos cardinales estaban unidos, en el momento de la creación, con los cuatro elementos: fuego, agua, aire y tierra. Al mezclar estos cuatro elementos Dios creó un cuerpo que era la imagen de los mundos superiores. Así, nosotros decimos que el cuerpo está compuesto de los elementos de los mundos superior e inferior. Los cuatro elementos primarios constituyen el misterio de la fe. Son el origen de todos los mundos. Ocultan el misterio de las huestes celestiales. Estos cuatro elementos corresponden a los cuatro elementos terrestres: fuego, agua, aire y tierra, los cuales son los símbolos del supremo misterio. En el momento de la creación del hombre Dios formó el cuerpo de tierra, sobre la cual está el santuario terrestre. Cuando el cuerpo fue hecho de la tierra los otros tres elementos vinieron y pidieron ser incluidos también. Así, el hombre representa todos los elementos.
Cuando Dios creó el mundo Él dio a la tierra todas las fuerzas generatrices que necesitaba. Pero estaba como una flor encerrada en un capullo, pues no producía fruto alguno hasta la creación del hombre, cuando las fuerzas generatrices de la tierra se hicieron visibles en el mundo. Pues, produciendo fruto, la tierra demostró que tenía fuerzas generatrices dentro de sí misma. Los cielos, también, no enviaron nutrición alguna a la tierra hasta después de la creación del hombre. Así, los frutos del cielo y de la tierra se hicieron visibles al mismo tiempo, que fue el de la creación del hombre. Entonces el cielo empezó a soltar lluvia en las destinadas estaciones, y la tierra exteriorizó sus fuerzas generatrices. Y con la aparición del hombre se sintió música por primera vez sobre la tierra, pues entonces fue cuando la voz de la paloma-tórtola fue la voz de Dios oída por primera vez sobre la tierra, después de la creación del hombre".

EL AMOR ENTRE EL HOMBRE Y LA MUJER
"Pero, Maestro ... -preguntó uno de sus discípulos-, ¿no es el amor entre el hombre y la mujer también una alta y elevada experiencia?"
«El mundo -dijo el Maestro se apoya sobre el principio de la unión del macho con la hembra. La forma en la cual nosotros nos hallamos así el principio de macho como el de hembra no es una forma completa ni superior. Dios no establece Su residencia en sitio alguno donde tal unión no existe. El nombre Adán fue dado a un hombre y a una mujer unidos en un solo ser.
En la víspera del Sábado, un hombre debiera tener relaciones con su mujer, pues en esa noche un alma adicional ha sido concedida a cada uno de nosotros, y bajo la guardia de este alma las relaciones conyugales están seguras de no ser halladas por el demonio.
Opuesto al espíritu creador de Dios, el cual es positivo y, por consiguiente, un espíritu masculino, nosotros hallamos la Schechina, la Matrona o espíritu que recibe. este espíritu mora en la Esfera Malchut', como la Reina. De vez en cuando, el Rey del Cielo viene a ella, se une con ella y le da placer y deleite. Por medio de esta unión, la salvación viene a todo el mundo.
Antes de venir a esta tierra, cada alma y cada espíritu se componen de un hombre y una mujer unidos en un simple ser. Al venir abajo, a la tierra, estas dos mitades son separadas y enviadas a animar en dos cuerpos diferentes. Cuando llega el tiempo del casamiento, Dios los une como antes, y ellos otra vez vuelven a ser un alma y un cuerpo. Pero esta unión depende de la vida de un hombre y de la manera en que él vive. Si ha vivido una vida pura y piadosa, él gozará una unión semejante a la que precedió a su nacimiento, y la cual era la unión perfecta, Así el hombre y su compañera pertenecen el uno al otro para siempre. Y cada alma busca su propia pareja en la otra vida. Las almas que no han hallado su verdadera compañera en la tierra erran, después de la muerte, en busca de su alma gemela. Y aquel que no la ha buscado o no ha hallado su verdadera compañera sobre la tierra es, después de la muerte, como un átomo llevado por todos los vientos No hallará Paz hasta que no se haya unido con su verdadera compañera. Los suspiros que parten de los seres ama dos resuenan en el alma en busca de su alma hermana.

LAS REVELACIONES CONCERNIENTES A LA INMORTALIDAD DEL ALMA
Rabí Simeón Ben Yojai abrió los ojos y vio que las llamas todavía rodeaban su cama y que del otro lado sus discípulos permanecían por allí, revelando sus caras un éxtasis de esperanza y fe en todo lo que él les estaba revelando. Y continuó explicándoles, diciéndoles:
«¡Sabed que vuestras almas son inmortales! El alma se marcha tan sólo cuando el Ángel de la Muerte ha tomado posesión del cuerpo. Y una vez más el alma toma la forma de que estaba investida antes de venir al mundo. Tampoco puede experimentar el alma gozo alguno real hasta que se sienta otra vez en su propia forma celestial. Pues solamente entonces puede continuar aprendiendo el significado de los misterios profundos. Y el alma que no haya inmediatamente su envoltorio celestial sabe que no entra inmediatamente en el cielo, sino solamente después de haber sido castigada. Tan pronto como ha habido un deseo de arrepentimiento, aun cuando no haya sido llevado a cabo, se le da, sin embargo, al alma otra oportunidad, y se le permite después de algún tiempo regresar a su Paraíso.
Lo mismo que el cuerpo está compuesto de elementos que vienen de los cuatro puntos cardinales, de igual manera el alma está formada en el mundo superior por los cuatro vientos que soplan del Paraíso y forman su envoltura. Es esta envoltura la que da al alma la misma forma que tenía sobre la tierra.
Si el alma que es puesta acá abajo deja de tomar raíces es sacada una y otra vez y trasplantada hasta que ha tomado raíces. Pues el alma que no ha cumplido su misión sobre la tierra es retirada y trasplantada otra vez sobre la tierra. ¡Feliz es el alma que está obligada a volver a la tierra para reparar los errores cometidos por el hombre cuyo cuerpo ella anima! Pues la transmigración es impuesta como un castigo al alma, un castigo que varía según la naturaleza de los pecados que el alma ha cometido. Y todas las almas que han pecado deben volver a la tierra hasta que, por su perfección, sean capaces de alcanzar el sexto grado de la región de donde emanó. Solamente las almas que han emanado del lado de la Schechina -el cual es el séptimo grado celestial nunca están sujetas a transmigración".

***

(1) - Shimon Bar Yojai o Simeón Bar Yochai (en hebreo : שמעון בר יוחאי) fue un rabino que vivió en Galilea, actual Israel, durante la época de la dominación romana y después de la destrucción del segundo Templo de Jerusalén, lo que sitúa su vida entre finales del Siglo I y el Siglo II de la era cristiana. Murió probablemente en Merón un 18 Iyar del calendario hebreo.
La tradición oral judía dice que después de haber vertido comentarios críticos contra el gobernador romano, fue condenado a muerte y tuvo que exiliarse a una gruta durante 13 años, en el curso de los cuales supuestamente (de acuerdo con la tradición Cabalista) escribió el Zohar, obra fundamental de la Cábala y de la mística judía.
Hoy en día está considerado como un "santo" por algunas comunidades judías sefardíes, y también por los cabalistas. Todos los años se organiza una peregrinación a su tumba en Merón (coincidiendo con Lag Ba'omer).
Shimon Bar Yojai estudiaba en Yabné cerca de Bnei Brak, en una yeshivá fundada por el rabino Akiva Ben Joseph del que fue uno de los más eminentes discípulos. Sin embargo, Rabí Akiva se negó a concederle el título de rabino debido a su carácter, y sólo pudo acceder a dicho título a la muerte de su Maestro, que fue ejecutado por orden del emperador Adriano por haber desobedecido la prohibición de enseñar la Torá.
Según la tradición, es autor de numerosos milagros. En particular, alrededor del año 138, al ser enviado a Roma como embajador, para solicitar al emperador Antonino Pío la abolición de los decretos que prohibían seguir el culto judío. Según dicha tradición consiguió la benevolencia imperial tras exorcizar a la hija del emperador.
Bar Yojai tenía fuertes sentimientos antirromanos y las persecuciones le obligaron a huir hacia 161 (según Heinrich Graetz) para refugiarse en una cueva, y luego a esconderse en Tiberíades y otras ciudades de Galilea. El ángel Metatrón le reveló, al parecer, el fin del Mundo y la llegada del Mesías.
Shimon Bar Yojai estudiaba rodeado de sus discípulos, los rabinos Eleazar (su hijo), Judá, Jossé Hiya e Isaac.
Sus enseñanzas se orientaban sobre dos preceptos fundamentales, que se implicaban recíprocamente:
· la oración desinteresada
· la superioridad del estudio
No existe ninguna obra que pueda atribuirse con certeza a Shimon Bar Yojai, sin embargo se le atribuyen varias, entre las más importantes:
· Sifre, un comentario de los Números y del Deuteronomio,
· Mejilta, comentario del Éxodo,
· El Zohar del que se dice que dictó el texto a sus discípulos (algunos movimientos cuestionan esta paternidad del Zohar y lo atribuyen a Moisés de León).

domingo, 14 de agosto de 2011

MITOLOGIA BABILONIA -HIMNO A SIN (I)-


MITOLOGIA BABILONIA
HIMNO A SIN (I)


Por Federico Lara Peinado


Esta composición está redactada en sumerio y en acadio (excepto la última línea, que no presenta traducción acadia).
Un colofón señala que la tablilla fue copiada por el escriba del rey asirio Assurbanipal (669-630 a. de C.), llamado Ishtar-shumaeresh.

¡Señor, príncipe de los dioses, que sólo él, en el cielo y sobre la tierra, es el más grande,
padre Nannar, gran señor Anu, príncipe de los dioses,
padre Nannar, señor Sin, príncipe de los dioses,
5 - padre Nannar, señor de Ur, príncipe de los dioses,
padre Nannar, señor del Egishshirgal, príncipe de los dioses,
padre Nannar, señor de la tierra resplandeciente, príncipe de los dioses,
padre Nannar, que magníficamente completa la realeza, príncipe de los dioses,
padre Nannar, quien con vestidos principescos majestuosamente avanza!
10 - ¡Fiero novillo de cuernos gruesos, de proporciones perfectas, con barba de lapislázuli, lleno de virilidad y vigor,
Fruto (celeste), que se crea de sí mismo y crece ampliamente de forma, agradable de mirar, y de cuya plenitud no se cansa (uno) nunca,
matriz, universal genitora, que, con los seres vivientes, habita una mansión elevada,
padre misericordioso e indulgente, que tiene la vida de todo el país en su mano!
¡Oh Señor, tu divinidad, como los cielos insondables y el vasto mar, está llena de terror sagrado,
15 – creador del país, fundador de los lugares santos, cuyos nombres tú pronuncias!
¡Padre, que dio a luz a los dioses y a los hombres, les hizo habitar una morada y les fijó las ofrendas regulares,
que nombra la realeza, da el cetro, decide el destino, hasta los días más lejanos,
el primero de todos, el poderoso; él, a quien ningún dios le escruta el corazón insondable,
corcel rápido, de rodillas infatigables, que abre el camino a los dioses, sus hermanos,
20 – él, cuya luz recorre sin cesar desde la base hasta lo más alto de los cielos, que abre la puerta del cielo y procura la luz a la totalidad de los pueblos,
padre, que engendra a todos los seres vivientes, ante su presencia se alegran las vastas poblaciones, que buscan su luz!
¡Oh Señor, que posees las decisiones de los cielos y de la tierra (y) cuya orden que das no puede ser cambiada por nadie;
(tú) que dominas el fuego y las aguas, que velas por los seres vivientes! ¿Qué dios es más poderoso que tú?
En los cielos, ¿Quién es el más grande? ¡Sólo tú eres el más grande!
25 – En la Tierra, ¿Quién es el más grande? ¡Sólo tú eres el más grande!
¡Tú, cuando tu palabra retumba en los cielos, los Igigu se prosternan,
tú, cuando tu palabra retumba en la Tierra, los Anunnaku besan el suelo,
tú, cuando tu palabra, aquí arriba, pasa como soplo de viento, ella proporciona abundantes pastos y abrevaderos!
¡Tú, cuando tu palabra se manifiesta en la Tierra, nace entonces la vegetación.
30 – Tú, tu palabra engorda cercados y rediles y hace multiplicar a los seres vivientes,
tú, tu palabra crea la justicia y la equidad, y hace que los hombres hablen con justicia,
tú, tu palabra es el cielo inmenso y la Tierra cerrada que nadie puede ver!
Tú, tu palabra, ¿Quién la puede aprender? ¿Quién puede igualarla?
¡Oh Señor, tú no tienes rival entre los dioses, tus hermanos, para la soberanía de los cielos, para la primacía en la tierra!
35 - ¡Oh altivo rey de reyes, a quien nadie podría desearle los poderes de ningún dios igualar la divinidad!

Laguna de diez versos

[…]
mira tú templo, mira tu ciudad,
mira Ur, mira Egishshirgal!
Que tu esposa bien amada, la bella novilla, te diga:”¡Señor, apacíguate!”.
Que el héroe [Shamash, el valiente Señor, el grande], (te diga): “¡Señor apacíguate!”
50 – Que los Igigu [te digan: “¡Apacíguate], Señor!”
Que los Anunnaku [los grandes dioses (te digan): “¡Apacíguate], Señor!”
Que Ningal [tu esposa (te diga): “¡Apacíguate], Señor!”
Que la barra de Ur, [que el cerrojo del Egishshirgal vuelva a su lugar],
que los dioses del cielo [y de la tierra (te digan): “¡Señor, apacíguate!”]

viernes, 12 de agosto de 2011

FAMAS MAYAS


Famas Mayas
Suertes, Horóscopos
o Perfiles Psicológicos

Por José Román Robertos Moguel (Arqueólogo)


PRESENTACION
El propósito de toda ciencia es servir al hombre, lo cual significa ayudarlo a alcanzar la plenitud de su humanidad, aunque para todo hombre su final es un enigma, pese a que lo que busca con ardiente deseo.[...]
Desde la antigüedad, los hombres de ciencia se esforzaron en conocer el principio de la humanidad en general, y el de cada hombre en particular. [...].
Como hombre de ciencia, un antropólogo que estudia al hombre,[...] (me propuse) hacer la reconstrucción de los augurios, suertes, famas u horóscopos de los antiguos mayas y aplicarlos a nuestros días,[...]
Mi investigación del calendario maya partió simplemente con el fin de encontrar de manera fría la correlación de nuestro calendario de la era común o cristiana con el de los antiguos mayas hasta lograrlo, pero cuando me fui adentrando, fui empatizando con los mayas de entonces y con los de ahora y decidí ponerme al servicio de ellos y de todos los hombres al encontrar casi por casualidad la correlación de los augurios.
[...]
Los antiguos babilonios, tras estudiar astronomía, encontraron en la astrología una explicación para la vida, pero si la astrología mesopotámica, a la que estamos acostumbrados, no funciona en nuestros días, sino tan vagamente que todo parece casualidad ocasional, [...] se puede explicar racionalmente, porque su sistema de cómputo del tiempo ha sufrido un desfase al combinarse con el calendario gregoriano que ahora usamos.
Los mayas también tuvieron horóscopos o “famas”, como tradujeron los frailes del siglo XVI, y el hallazgo feliz de la correlación de su calendario con el nuestro nos abre de par en par la posibilidad de experimentarlos para verlos desde el punto de vista de la ciencia contemporánea occidentalizada.
Las “famas” mayas consistían en proponer que cada niño, dependiendo de la hora, día, mes y año en que nacía, tenía un pronóstico que, si era bueno, le daba aptitudes o predisposiciones para determinadas actividades, y si era malo, había que cuidarlo con especial atención, y de esa manera la educación, con toda seguridad, tenía más probabilidades de éxito al dirigirla mejor.
[...]
Cuando un niño maya nacía, no se le imponía un nombre como a nosotros, sino que él mismo lo escogía cuando su comunidad ya lo consideraba un adulto. Durante su infancia, el niño maya tenía por nombre el mismo de la fecha del calendario del año en el que había nacido. Así, por ejemplo, si nacía en un día Siete Cauac su nombre era Uuc Cauac y se trataría de un niño con mucha imaginación cuyo espíritu animal o nagual correspondiente fuera el quetzal, ave de precioso y estimado plumaje.
Los padres mayas consultaban al sacerdote “adivinador” para que él les diera más detalles de su hijo y seguramente el sabio les decía que como no tendría mucha habilidad verbal habría que estimularlo [...], pero sin presionarlo mucho, porque como quetzal que era, nunca sería bueno para aprender más de un idioma con mucha facilidad, no sería un buen cantor y quizás sería poco comunicativo de manera verbal, aunque podría ser muy bueno para el dibujo, la escritura y la caligrafía, porque su pronóstico era el de “ah dzib” (dibujante o escriba).
El sabio seguramente les decía a los padres que le dejaran al niño suficiente libertad para soñar despierto y alimentar su valiosa imaginación, aunque debían inducirlo a no perder la dimensión de la realidad, como el quetzal, que aunque vuele, siempre vuelve al mismo árbol.
Es decir, con ayuda de sus padres y de su comunidad, el niño debía ir construyendo una personalidad que le permitiera llegar a ser un hombre creativo y con su creatividad ser útil a la sociedad. Podría llegar a ser un escritor, un pintor o cualquier actividad parecida que exista en la actualidad.
Su pronóstico además era el de que su árbol era el de cacao, que los mayas utilizaban como moneda, o mejor dicho como valor de trueque o intercambio para comprar y vender, [...]
Por ahora lo único que importa es saber el nombre del día (Imix, Ik, Akbal, Kan, etcétera) porque ese es el que da la fama u horóscopo y hasta aquí ha avanzado la investigación, pero si esta palabra horóscopo nos suena mal, llamémosle predisposición natural, temperamento, personalidad para tal o cuál cosa o perfil psicológico.
Una vez bien identificado el nombre del día, basta ir a la sección de pronósticos que está puesto día y por día, tomado en parte de la obra de Fray Diego Durán y en su mayoría del libro del “Chilam Balam de Kaua”, que con toda seguridad es la reproducción de un códice perdido de la época prehispánica, y encontrar el que se busca en especial. Lo demás es autoexamen, para ver si la fama corresponde mucho o poco a la personalidad y actividad que se desempeña.
Para una correcta búsqueda del augurio hay que saber la hora de nacimiento, ya que los mayas cuentan el inicio del día partir del primer rayo de sol, de manera que si alguien nació a la una o tres de la madrugada del 21 de marzo, en realidad su horóscopo es el del 20 de marzo, mientras que si nació cuando ya brillaba el sol del 21 o era la madrugada del 22 le corresponde efectivamente el del día 21. Es decir, hay que contar del amanecer de un día al amanecer del día siguiente.
[...]
Cada “fama” maya viene acompañada de un animal o espíritu animal y de una planta que, si los observamos con detenimiento, nos pueden ayudar, no de manera mágica, sino psicológica, a aprender a actuar mejor como seres humanos, porque los animales tienen temperamentos, al menos en apariencia, más uniformes que nosotros, y las plantas también tienen un alma vegetal y propiedades curativas.
Una “fama” maya bien entendida no es fatalista ni determinista, sino una oportunidad de comprenderse mejor uno mismo y conocer al otro, con la intención también de comprenderlo[...].
Por ejemplo, si un niño naciera con una “fama” o pronóstico malo eso no quiere decir que se le debe eliminar, maltratar o exterminar, sino que desde temprano se le debe empezar a ayudar a superar sus propias deficiencias naturales para que llegue a un buen fin, ya que por eso los mayas no elaboraron augurios para adivinar con morbo el día de la muerte o si se tendría un final malo, sino que estudiaron el nacimiento, es decir, el principio de la entrada del hombre a la comunidad para que cumpliera en ella de la mejor manera posible la parte que le correspondiera en la sociedad.
[...]

Arqueólogo José Román Robertos Moguel


Los nombres de los Días
y la Suerte Personal en el Calendario Maya

Es un error muy común pensar que la ciencia empezó con el positivismo del siglo XIX. La ciencia estaba muy avanzada en los pueblos de la antigüedad, en los que la astrología no era una simple superchería, sino que tenía bases sólidas que ahora ignoramos y a las que en nuestros tiempos no les damos la debida importancia.
Con base en sus conocimientos astronómicos, los mayas desarrollaron una ciencia astrológica digna de estudio, pero que quedó en el olvido, aunque que es posible rescatarla en la actualidad con una mentalidad científica abierta.
Hasta qué grado el pensamiento maya era fatalista, no lo sabemos a ciencia cierta, pero es notable que sus predicciones de la suerte de las personas por la hora y el día de su nacimiento den rasgos físicos y temperamentales acertados, lo que nos deja abierta la brecha para indagar de qué manera podemos valernos de ellos para prevenir errores existenciales y llevar la vida en buenos términos.
Esta pequeña obra está basada en un arduo estudio del Calendario Maya [...].
El “Tzolkín”, más propiamente dicho “Bucxok”, calendario de 260 días, contenía 20 días, a cada uno de los cuales le correspondía un nombre y un nagual o espíritu animal y un coeficiente numeral que acentuaba o difuminaba la predicción sobre la personalidad del individuo.
El significado de los nombres de los días en maya es oscuro, debido a su incierto origen lingüístico y geográfico, por lo que éstos son debatibles, sin embargo damos lo que significan en general.

MAYA - QUICHE - NAHUATL - AHUATL - MAYA
Imix - Imox - Cipactli - Cocodrilo - Origen
Ik - Iq’ - Ehecatl - Viento - Viento
Akbal - Aq’ab’al - Calli - Casa - Casa/Noche
Kan - K’at - Cuetzpalli - Lagartija - Serpiente
Chicchán - Kan - Cóatl - Culebra - Pequeño
Cimi - Kame - Miquiztli - Muerte - Muerte
Manik - Kej - Mázatl - Venado - Compra
Lamat - Q’anil - Tochtli - Conejo - Venus
Muluc - Toj - Atl - Agua - Nublado
Oc - Tz’i - Itzcuintli - Perro - Robo
Chuen - B’atz’ - Ozomatli - Mono - Mono
Eb - E - Mallinalli - Matorral - Escalera
Ben - I’x - Acatl - Caña - Lentitud
Hix - Aj - Ocelotl - Jaguar - Jaguar
Men - Tz’ikin - Cuauhtli - Aguila - Sabio
Cib - Ajmaq - Cozcacuauhtli - Zopilote - Antorcha
Cabán - No’j - Ollin - Movimiento - Tierra
Etznab - Tijax - Técpatl - Pedernal - Afilado
Cauac - Kawoq - Quiahuitl - Lluvia - Trueno
Ahau - Ajpu’ - Xóchitl - Flor - Dios/Rey

1.- IMIX
Iximil uah. Nicté u mut. Nicté u ché. Ikob u mut. Nicté coyem uinic tzucach. U hach coil uinic cayaol.
(Pan –tortilla- del maizal. Su fama, suerte o destino es el de la flor. Su árbol es de flor. Su suerte es de cometa. Aficionado a los placeres carnales).

Debido a que Imix es el primer día del calendario maya, quien nace en este día tiene la vitalidad del maíz salvaje y del origen divino, que representa la fuerza bruta, por lo que su vida está marcada por la sencillez y simplicidad del campesino, quien se conforma con tener alimento suficiente sin mayores aspiraciones.
Su destino es como el de la flor ornamental e improductiva, aunque es muy trabajador y de gran ánimo, por lo que en la labor sencilla en la que se desempeñe tendrá buenos resultados, porque huye de la ociosidad y se empeña en el trabajo.
Su carácter es inconstante y poco disciplinado, además de que está marcado por la infidelidad conyugal, como el cometa, que raras veces se deja ver en el cielo, sin embargo es intrépido, valiente e infunde miedo, pero no se le da el oficio militar, como a los nacidos en otros signos, precisamente por su falta de disciplina.
El nombre del signo encierra el juego de palabras imix/ixim, que indica una capacidad de transformación para lograr la perfección, pasando de ser un feroz jaguar y maíz montés a domesticado y cultivado.

2.- IK
Ikob u mut. Hach cooyan yik. Yan u yik ikob. Nicté u ché. Tzucach xan. Hach tzutzuc uinic. Lob u bel.
(De cometa es su suerte. Su espíritu es muy travieso, locuaz o afecto a las cosas o placeres carnales. Tiene espíritu de cometa. De flor es su árbol. También aficionado a los goces carnales. Muy delicado, blando, muelle o complaciente. Su estado de vida es malo)

Como en el signo anterior, la persona nacida en el día Ik es inconstante como el cometa e improductivo como árbol que sólo da flores, así como propensa a la infidelidad por su gran vitalidad sexual y su camino o estado de vida está marcado como malo porque sus enemigos internos con la inconstancia, la negligencia, la pereza y el abuso en la diversión y actividades improductivas
El augurio de los nacidos en el día Ik parece bastante malo, pero en realidad ningún día tiene un augurio realmente malo en sí mismo.
En este caso sólo advierte que el niño o niña tendrá muchos aspectos negativos del signo anterior relacionados con la vida carnal, la irresponsabilidad y la belleza de lo salvaje que tiende no a cosas espirituales sino a las materiales y carnales, lo cual le puede llevar a la infelicidad por el vacío de éstas.
Son tantas las advertencias que pone el Chilam Balam de Kaua que parece preocuparse mucho por la educación de estas personas desde muy temprana edad para enseñarles el valor de las virtudes de la castidad, el trabajo y la constancia, para que su camino llegue a buen término.
La persona puede elegir entre ser un viento suave o uno fuerte, consciente de que el viento suave es agradable, pero el violento es maligno y destructivo como el huracán bien conocido por los mayas.

3.- AKBAL
Ak akbal. Yalam u mut. Ah numya. Ah chen bel uinic. Otzil xan. Ah ceeh. Yalam u mut.
(El bejuco fresco, tierno y verde como la noche. Su agüero o pronóstico es el del cervatillo. El que padece trabajos, necesidades, penas, aflicciones y miserias. Su camino es el de la simplicidad o sencillez y pobreza. El que es o llega a ser venado grande, aunque su agüero es de cervatillo)

El pronóstico maya indica en general que las personas que nacen en un día Akbal tendrán una vida marcada por adversidades como la pobreza, los trabajos duros y el insomnio, por el carácter nocturno de su signo, de manera que lo mejor para ellas es llevar una vida sencilla pero de esfuerzo constante para superar los problemas que tendrán a lo largo de su vida.
No obstante el pronóstico está cargado de esperanza, porque aunque el augurio de su nacimiento es el del venado pequeño, tiene capacidad de convertirse en un ciervo grande, ambos mansos y tímidos por naturaleza, aunque el segundo tiene el peligro de la arrogancia.
Para llegar a convertirse en ciervo, el venado pequeño deberá reconocer su pequeñez y luchar para superarla, a fin de que los trabajos y dificultades no le causen amargura, porque el venado, aunque tímido, escurridizo y nervioso por naturaleza, es de temperamento inquieto.
Tímidos como el venado, son muy quietos y hogareños, serviciales y por ello queridos por sus padres y parientes, pero perderán mucho si no se arriesgan un poco a salir de su soledad y enclaustramiento.

4.- KAN
Ix Kan. U yumil ixim. Ayikal xan. Ah menob. Ixkokobta u mutil yetel kan kayamob u ch’ich’il. Chac imix ché u ché. Itz’atz.
(Maíz Fiero. Su Señor o Padre es el maíz del origen. Rico e hijo de padres nobles. Del ruiseñor y del maíz es su agüero, Pájaro cantor. La planta de maíz rojo es su planta. Astuto, cauteloso, mañoso, hábil, artista, industrioso, ingenioso para bien y para mal y sabio en pintar y cantar).

En este signo de Kan comienzan a aparecer las aves, es decir, los ánimos nerviosos y el primero es el ruiseñor, pájaro de hermoso canto como símbolo de la más imperfecta de las perfecciones. El agüero que da el Chilam Balam es el de una persona muy parecida al del primer signo que hace rebus con imix-ixim (maíz y fiera).
Junto con la docilidad y gracia del ave se ve la fiereza del maíz inculto o rojo, pero de origen noble. La actividad artística, junto con la dualidad de personalidad, hace que la persona sea tan buena para cosas buenas como para cosas malas utilizando su ingenio para una riqueza que le proporcionará comodidad y tranquilidad o pobreza desesperante porque siente que tiene necesidad de bienestar.
El linaje del que proviene tiene importancia para su vida, pues de eso depende su mucha felicidad y riqueza sin mucho esfuerzo.

5.- CHICCHÁN
Ah tzab ti can u mut. Yet man u ché. Habín u ché. Kak yol lae. Lob u bel. Ah cimsah uinic.
(El que es de serpiente de cascabel su agüero, pronóstico o fama. De comprar es su árbol. El “habín” (árbol muy combustible) es su madera. Animo de fuego en los asuntos esenciales, principales y de mayor valor. Malo es su camino como estado de vida. El que es capaz de asesinar).

El pronóstico general de las personas nacidas bajo el signo Chicchán es el de la serpiente de cascabel, tenida por los mayas como importante deidad relacionada con la sabiduría e inteligencia, pero estos atributos aquí van relacionados con el ánimo fogoso y violento de esa serpiente, capaz de encenderse rápidamente y matar por cosas que le parecen importantes. Sin embargo, pese a que se trata de alguien inteligente, no se le da el augurio de guerrero, ya que mata sin pensar y no en defensa propia o por disciplina y obediencia. Si hay un animal que no se puede domesticar es precisamente una serpiente de cascabel.
Aquí la inteligencia va cegada por la violencia explosiva y por tanto habla de una difícil convivencia con una persona de este signo, que es a lo que llama el escritor indígena “camino malo o matrimonio malo”, porque su augurio es el de un animal rastrero y una característica importante es que su vida se le va en comprar y adquirir bienes materiales, pero en ningún momento se menciona el árbol de cacao que era un bien de trueque, sino el “habín”, un árbol espinoso y combustible.
Pero como ningún animal sobra en el ecosistema, la serpiente de cascabel de este signo es un ser limpio que ahuyenta a los roedores del maíz de las milpas y cada año cambia de piel, simbolizando a personas con carácter cambiante unas veces bueno y otras malo. La capacidad de cambiar de piel de esta serpiente es interesante, porque la hace verse siempre joven aunque sea vieja y va acumulando crótalos en su cola como señales de experiencia.
En consonancia con el día anterior, va relacionado con la habilidad de aplicar la inteligencia para el bien o para el mal.

6.- CIMI
Ah cui manab. Nunan u mut. Yet man u ché. Ah cimsah uinic
Hach lob u bel xan.
(El que es un fantasma o mala visión del dolor. De silencio es su agüero, destino o suerte. De comprar es su árbol. El que es capaz de matar. Muy malo es su camino o estado de vida).

Este parece el peor de los pronósticos, pues habla de personas mudas o incapaces de comunicarse, que en comprar se les va la vida, con capacidad de matar y no de mala, sino de muy mala convivencia con ella, porque se trata nada menos que de la muerte, El día siguiente, Manik, va relacionado con el búho, agorero de la muerte.
Los nacidos en el día Cimi requieren de especial atención porque son personas melancólicas o tristes por naturaleza, lo que los puede hacer cobardes, cerrados, de malos sentimientos a los que no encuentran explicación, de manera que su enfermedad habitual puede ser la depresión, no en el sentido de tristeza, sino de mal corazón y mala alimentación que los pueden llevar a la capacidad de asesinar sin misericordia.
Lo que el sacerdote maya hubiera recomendado habría sido mucho afecto para estas personas desde la niñez, para que se sintieran amadas y protegidas y, en consecuencia, superaran, al menos en parte sus negativos sentimientos naturales.

7.- MANIK
Ah xop. Ah yaxum. Ah uitz u mut. Cacau u che. Yetel. Hach cacau. Kikel yichac. Lobil xan.
(El que es un búho. El que es verde-azul pájaro. El que su agüero, fama o pronóstico es de montaña, cerro o peña escarpada. Su árbol es de cacao. Mucho o verdadero cacao. Sangre varonil y roja. Capaz de maldad también).

El búho es símbolo universal del ingenio y el recogimiento, ya que habita en lugares difíciles de acceder, como los campanarios de las iglesias, los huecos de los árboles altos y grandes y los riscos de las montañas, de manera que los nacidos en Manik son personas inclinadas a trabajos de monte, como la cacería y el corte de leña, debido a que se desprenden con facilidad de su lugar de origen para establecer nueva residencia a su gusto, apartados de familiares. Se trata de personas a las que es difícil de acceder, pues la montaña es simbólica, ya que no necesariamente se trata de un lugar físico sino de una predisposición emocional que conduce a la soledad apartada, aun viviendo entre mucha gente, pero como su árbol es de cacao, indica que tendrá recursos económicos para ello, pero sobre todo sabrá apreciar a un amigo cuando lo encuentre, porque lo que busca es verdadera riqueza. No obstante, el peligro es el de que su decepción de las cosas mundanas lo haga arrogante y malo en si trato a los demás que considere inferiores a él.

8.- LAMAT
Ah calaan. Ah cutzal pek u mut. Balam u pol, pek yit. Ah tacchiach loe. Ah sacahthan. Ah tzutzuthan. Ah kuxlantanba. Ah ocsah ya loe.
(El encerrado o borracho. Su agüero, destino o fama es el del que es pato o ánade y perro. Es de jaguar oscuro su cabeza o pensamiento y de perro común viejo, duro y rudo su trasero. El que se entromete o estorba con sus palabras como de aguijón de avispa, abeja o alacrán en los asuntos esenciales, principales y de mayor valor. El que es un tamboril o que habla mucho y demasiado hasta la saciedad. El que es blando y delicado al hablar. El que oscurece su lengua o idioma. El que aborrece confundiendo por medio de las cosas. El que con dificultad admite los asuntos esenciales, principales y de mayor valor).

Como la figura del pato-perro, los nacidos en el día Lamat son personas inteligentes, pero de confusos razonamientos y conclusiones, ya que son sociables pero difíciles de tolerar, debido a que hablan demasiado para decir poco, como el sonido repetitivo del “zacatán” o tamboril. Siempre tienen de qué hablar y aunque al principio pueden agradar, llegará un momento en el que sean cansados debido a su testarudez en cosas importantes, ya que se aferran a sus ideas propias que no saben exponer con claridad o intencionalmente adornan para que parezcan oscuras e importantes, además de que en su pronóstico advierte peligro de excederse en las bebidas alcohólicas.

9.- MULUC
Ah xoc u mut. Chi(bil) mehen. Chibil atan. Cimcim palilob. Cimicim atanob. Cimsah och xan. Ayikalob xan.
(El que de contar, estudiar y celoso es su agüero o pronóstico. Pequeño hijo noble y varonil, por naturaleza enfermizo, triste y fatigado. Como esposa, enfermiza, triste y fatigada. Niños mortecinos o melancólicos. Capaz de matar zarigüellas también. Ricos también).

El agüero es parecido al de los nacidos en el día “Cimí”, aunque los defectos propios de la depresión se combinan con la inteligencia en cuanto al estudio y las operaciones matemáticas, con un temperamento flemático que combina los pronósticos de la muerte (Cimí) y el búho (Manik), acompañados de constantes o continuas enfermedades y tristeza o melancolía natural, por lo que dan la impresión de andar siempre enojados, aunque en realidad son débiles en muchas cosas y se envuelven en una coraza para no ser dañados. Estas personas no matarían ni en defensa propia y difícilmente llegarían a viejos, por la tensión constante en la viven, pero su pronóstico es de riqueza, aunque no se menciona el cacao, sino riqueza en un orden diferente al monetario, producto de su trabajo como contador o estudioso. Lo conveniente para estas personas es aprender a divertirse para superar la melancolía y la soledad a la que son propensos por su nacimiento.

10.- OC
Ah cen. Ah culi u mut. Ixkili u ch’icha’il. Ah calua (c)h. Ah ocencab. Ma cuxol. Ocsah ya xan, Manat.
(El que adorna, se adorna o está adornado. Su destino, agüero o pronóstico es el del que tiene vida regalada o de asentamiento en comodidades. El loro “conorus azteca” es su pájaro. El que es apareador o fornicario. El que entra fácilmente en la tierra colorada o en la miel, el panal o el mundo. No tiene juicio o ingenio natural, entendimiento, prudencia y sagacidad. El que siembra o mete discordia amando, hiriendo o lastimando también. No entiende o no tiene malicia, entendimiento natural, razón, juicio o prudencia).

El día “Oc” es el consentido del calendario, pues es al que le tocan menos responsabilidad y más placeres. El lorito “kilí” anda en parvadas pequeñas o no muy densas, pero no es de los que imitan el habla humana u otros sonidos, sino que son prácticamente mudos, pero en su color, tamaño y forma son idénticos a los otros que sí “hablan” y por eso están en peligro de extinción, porque los campesinos los cazan al no distinguirlos con facilidad de los otros.
A los nacidos en el día Oc se le pronostican una vida dichosa, fácil y sin esfuerzos, debido a que se trata de personas que agradan de manera natural y se preocupan mucho por su apariencia, con el peligro de la vanidad. Se le augura tener una prole numerosa y abundante dinero, despreocupación y capacidad de buena convivencia porque son desprendidos y hacen favores, ya que saben por experiencia que lo consiguen todo con facilidad, al grado de poder acceder, por su don de gentes, a dignidades, puestos importantes o cargos más por su apariencia agraciada que por su inteligencia, en la que no destacan, ya que no les interesa nada más que conservar su buena presencia sin más problemas. En fin, se trata de la típica gente bonita que a todos cae bien, aunque el peligro es que los demás abusen de su buena estrella.

11.- CHUEN
Ah menche. Ah menlen sacal u mut. Ah menob. Hach ayikal tulacal bele. Hach utz tulacal bal u bin u bete. Ah cuxol xan.
(El que se ocupa de la madera o de los árboles. El que se ocupa mucho de hacer tejidos o hilar las telas en el telar, esa es su suerte o agüero. El que enseña o es maestro de cualquier arte u oficio y es oficial de un oficio u oficios. Muy rico y poderoso en todo su camino, entendido como existencia, estado o actividad. Muy buena toda cosa que hiciera. El que es de ánimo prudente, sagaz, vivaz o juicioso también).

A semejanza del signo anterior, los nacidos en el día “Chuen” tienen buena predisposición natural, pero no por su belleza, sino porque son hábiles para todo tipo de oficio mecánico y artístico, lo que le lleva a escalar buenas posiciones sociales y políticas sin grandes preocupaciones, por su don de imitar y ser amigables como los monos que, aunque despreocupados y graciosos, también son prudentes. Todo lo demás les viene por añadidura, ya que son maestros de imitar y enseñar a imitar cualquier cosa.

12.- EB
Ah uitz tz’iu u mut. Ah molcan ayikal. Ah mahan ayikalil. Utz ayikal. U mul tial u baluba. Siol. Utzul uinic. Ma coci. Hach utz xan.
(El que su suerte es de pájaro tordo o grajo de ojos rojos de cerro o peña escarpados. El que es juntador de riqueza y ricos o poder y poderosos. El que tiene riqueza no propia, sino prestada. El mejor, muy buen rico. Su quehacer en común es sin provecho. Liberal y dadivoso de limosnas o que habla con franqueza. El mejor y buen hombre. No será borracho. Muy bueno, el mejor también).

Los nacidos en este signo llegan a ser buenos empresarios, pero la riqueza no les viene de herencia, sino que la consiguen de otros por su la franqueza de su trato y apetito de cosas brillantes como el de todo género de cuervos, y aunque es buen administrador, cuando trabaja en equipo con otros los resultados son desastrosos para todos los socios, porque toma decisiones de manera independiente, sin consultar con los demás.

13.- BEN
Ah kauil u mut. Ah kuklis. Ah numya. Ah chembel uinic. Otzil lae. Ah kauil u mut. Ah kuklis. Ah numya. Ah chembel uinic. Otzil lae.
(El que tiene un agüero, pronóstico o destino de bastón de mando. El que es ardilla o pluma de ave. El que padece trabajos, necesidades, penas, aflicciones y miserias. El que es hombre de camino simple o sencillo. Pobre de apariencia o en lo principal y mejor).

Las personas nacidas en el día “Ben” tienen don de mando, pero son como ardillas, graciosas como plumas de ave, a las que se les va la vida en juntar comida en tiempo de abundancia, son de temperamento simple, pero alegre en la pobreza. No hay mucho de que decir de ellas, son la gente común y corriente sin grandes aspiraciones ni graves problemas existenciales, por lo cual saben asumir responsabilidades con sentido común, aunque sin destacar en ello.

14.- HIX
Ah Balam holcán. Kikel u chi. Kikel yich’ac. Baknal xan. Ah cimsah uinic.
(El que como guerrero es soldado o capitán semejante al jaguar. Su boca es sangrienta. Su mirada es sangrienta. Mazorca con carne también. El que es hombre muy capaz de matar o violento).

Las personas nacidas en el día “Hix”, como su nombre lo indica, tienen predisposición a ser buenos militares, por su forma recia de hablar que en muchas ocasiones es desconsiderada, y por consiguiente son atrevidas, altivas, presumidas, soberbias, fantasiosas y serias. Gustan de las dignidades y cargos y los alcanzan por la fuerza y por dádivas, son de cuerpo saludable, buenos para trabajos que requieran fuerza física y de carácter fuerte como el jaguar, pero no como el jaguar del origen mítico, sino el común que se puede ver en las selvas.

15.- MEN
Ah tz’unacat u mut. Ah sacal. Ah menob. Hach utz lae. Ah seb u thanob. Ah cilich thanob xan.
(El que tiene su agüero, destino o fama es de alegre, nervioso e inquieto colibrí. El que es paciente y hábil como tejedor. El que es entendido en muchas cosas, se ocupa de ellas y las hace. Muy bueno o mejor en lo esencial, principal y de mayor valor. El que es rápido en su idioma, lengua o palabras. El que tiene santas o sagradas palabras también).

Los mayas actuales llaman “men” al sacerdote indígena, al que se tiene como sabio en diversas materias. Las personas nacidas en el día “Men” tienen por característica ser estudiosas y analíticas, pero nerviosas e inquietas, como el colibrí que es su espíritu animal. Aprenden con facilidad tanto cosas manuales como intelectuales por su mente abierta, por lo que rápido tienen respuestas a las interrogantes, en especial las relacionadas con asuntos espirituales y trascendentes. Son buenos maestros por naturaleza, pero a diferencia de los monos, no en temas triviales, sino en los más profundos. Una buena ocupación para ellas es la de cualquier actividad relacionada con dar consejos, como ser filósofo, psicólogo, profesor, confesor o predicador, pues sus juicios son siempre muy atinados.

16.- CIB
Ah sip u mut. Ah ocol. Ah ocol. Ah ceh ol. Holcan. Cimsah uinic xan. Ma’ utz u belil. Lob xan.
(Su agüero o pronóstico es de ser o actuar como cazador o de recio cuerpo. El que entra o tiene facilidad para entrar y robar. El que tiene ánimo de ciervo o venado grande. Guerrero o soldado de ejército. Hombre violento capaz de matar también. No es buena su vida. Malo también).

El pronóstico de los nacidos en un día “Cib” es el de personas hábiles para la caza de cualquier cosa, pero también para el robo no sólo de objetos, sino de ideas o cualquier otra cosa. No tiene pronósticos de intelectual profundo y santo como los del signo anterior, sino de guerrero sanguinario y arrogante como el ciervo grande. El augurio insiste en que su día es malo y mala también es su vida por sus intereses mezquinos. Sin embargo, tiene facilidad para introducirse en lo que desee, ya que el cazador no suele ser solitario sino actuar dirigiendo un grupo.

17.- CABAN
Ah colomté u mut. Ah siyan p’olom. Ah tokyah. Ah tz’acyah xan.
Utz lae. Cux olal lae. Menche xan. Utz. Ah ximbal.
(El que tiene de pájaro carpintero su agüero, fama o destino. El que tiene la claridad del amanecer en su inteligencia. El que es médico que cura con piedra de pedernal o que sirve para hacer fuego. El que es médico que cura las heridas con remedios o pócimas constantes también. Lo mejor en lo esencial, principal y de mayor valor. El que tiene el ánimo de buen entendimiento, juicio o ingenio natural, razón, prudencia o sagacidad en lo esencial, principal y de mayor valor. El que entiende a los demás también. Muy bueno, el mejor. El que camina o pasea).

El espíritu animal de quienes nacen en el día Cabán es el “colomté” o pájaro caprintero, porque como médico de la naturaleza saca por fuerza de los árboles o las maderas las plagas como la polilla. Su pronóstico es muy bueno, a diferencia del anterior, porque es el de ser médico cirujano y buen químico, comprensivo y con elevados valores, de espíritu tranquilo y parsimónico. El agüero no es sólo de bueno, sino de ser el mejor en la labor que desempeñe.

18.- ETZNAB
Ah tok chacuil. Etz’nabil tok. Tooh u mut. Ah toh olal. Tokyah. Tz’acyah. Tz’acyah xan. Holcanix xan.
(El que es muchacho de fuego o piedra de pedernal para hacer fuego o sangrar. El árbol de eco y bálsamo de fuego o piedra de pedernal para hacer fuego o sangrar. Su suerte, agüero o pronóstico es como el del pájaro relojero. El que es de sentimientos descuidados, distraídos, inadvertidos e inseguros. Médico o curador con fuego o sangría con piedra de pedernal. Será de muy buena salud. Combativo guerrero, bravo como fiera también).

El folclore maya de Yucatán conserva un cuento o fábula del pájaro “Toh”, que con toda seguridad debió formar parte de la predicación de los sacerdotes mayas sobre los nacidos en el día “Etznab”. La fábula dice que los dioses, cuando crearon a los animales, hicieron al “pájaro relojero” o “toh” como el más bello, con largas plumas más bellas que las del quetzal, pero éste, confiando en su belleza, era bastante perezoso y gustaba de dormir todo el día, de manera que mientras los dioses ponían nombre a cada animal, el “toh”, fastidiado de que no lo llamaran primero se durmió a la vera del camino, dejando su hermosa cola expuesta y cuando los dioses iban llamado a los animales, éstos pasaban pisándola hasta que cuando fue llamado el “toh”, no conservaba más que una pluma de toda su resplandeciente cola, por lo cual desde entonces vive oculto, avergonzado de su flojera, y se le encuentra en los pozos y otros lugares frescos, como las ruinas de los templos.
No obstante la fábula, cuya moraleja es la de no ser flojo, a los nacidos en el día Cabán se le da el augurio de soldado valiente como fiera o médico cirujano y químico, siempre y cuando no descuide sus deberes, ya que ese es su punto débil, el de ser distraído, aun cuando será de buena salud y robusto.

19.- CAUAC
Ah kukum u mut. Amal u lubul u cuch habe kohanil u bel. Kauil cacau u che. Hach cacau. Hach tz’ibob. Almehenob. Ahau.
(El que tiene su agüero, suerte, fama o pronóstico de quetzal o de pluma preciosa en general. Su camino o vida es de enfermedad cada vez que la caída de la cuenta del año es su carga. Su bastón, cetro real o báculo es de árbol de cacao. Mucho, muy bueno y verdadero cacao. Verdadero o muy buen pintor, escribano o dibujante. De linaje ilustre, noble e hidalgo por parte de sus padres, señores o principales de un pueblo. Príncipe o Señor Divino).

En concordancia con su origen noble y por ser el día anterior al príncipe de los días que es el “Ahau”, a los nacidos en un día “Cauac” les espera una vida de enfermedades cada cuatro años, la riqueza, por se su cetro el del cacao que se usaba como dinero y el de la verdadera riqueza, que son los valores del espíritu, además de que el oficio que se le da es el de escritor y artista plástico, por lo que su vida suele estar llena de excentricidades que lo pueden hacer ser como loco y ser propenso a problemas relacionados con la mente, ya que nunca estamos tan cerca de la locura y del precipicio como cuando estamos junto a la brillante lucidez, grandeza y altura del máximo al que se puede llegar.

20.- AHAU
Ah ch’uuah cot u mut. Chibil mehen. Cim palilob. Ayikal. Cuxolal. Holcán. Utz xan. Ah ch’uua(h)cot u mut. Chibil mehen. Cim palilob. Ayikal. Cuxolal. Hocán. Utz xan.
(El que es de águila su suerte, agüero, destino o fama. Pequeño hijo noble y varonil, por naturaleza enfermizo, triste y fatigado. Niños moribundos, melancólicos o mortecinos. Rico. Animo de juicio o ingenio natural, entendimiento, prudencia y sagacidad. Guerrero y capitán de ejército. Bondadoso también).

“Ch’uuah” es el atributo de la estrella polar (Ek Ch’uaah), que siempre ha servido de brújula para los campesinos y marineros, de lo que se entiende el concepto de liderazgo ligado al nombre del día Ahau como príncipe de los días, además de que una variación de la palabra significa magnánimo y de noble corazón, como el águila. Los nacidos en un día “Ahau” tienen en resumen la perfección de todo lo humano y divino de los 19 días anteriores, ya que lo mismo se trata de niños enfermizos, como los que serán intelectuales, como capitán de ejército, pero no sanguinario, sino misericordioso. Con el águila y la flor se simboliza toda clase de bienes nobles acompañados siempre del esfuerzo pero predisposición a lo que se quiera por el buen entendimiento. Los nacidos en este día juntan desde las bondades silvestres del jaguar hasta los altos vuelos del águila. Este es, en fin, el mejor día para nacer.

domingo, 7 de agosto de 2011

MITOS HEBREOS -COMPAÑERAS DE ADAN (LILIT, NAAMÁ Y EVA)-

MITOS HEBREOS



COMPAÑERAS DE ADÁN


POR ROBERT GRAVES y RAPHAEL PATAI




Habiendo decidido dar a Adán una compañera para que no fuese el único de su género, Dios le infundió un sueño profundo, le quitó una de sus costillas, hizo con ella una mujer y cerró la herida, Adán despertó y d i j o : "Ésta se llamará varona, porque del varón ha sido tomada. Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y se adherirá a su mujer; y vendrán a ser los dos una sola carne". Y el nombre que le dio fue Eva, "la madre de todos los vivientes".
Algunos dicen que Dios creó al hombre y la mujer a Su propia imagen en el Sexto Día, dándoles el dominio del mundo, pero que Eva no existía todavía.
Ahora bien, Dios hizo que Adán diese nombres a todos los animales, aves y otros seres vivientes.
Cuando desfilaron ante él en parejas, Adán —que era ya como un hombre de veinte años— se sintió celoso de sus amores, y aunque trató de acoplarse con cada hembra por turno, no encontró satisfacción en el acto. Por consiguiente exclamó:
"¡Todas las criaturas menos yo tienen la compañera adecuada!" y rogó a Dios que remediara esa injusticia.
Entonces Dios creó a Lilít, la primera mujer, como había creado a Adán, salvo que utilizó inmundicia y sedimento en vez de polvo puro. De la unión de Adán con esta demonia y con otra como ella llamada Naamá, hermana de Tubal-Caín, nacieron, Asmodeo e innumerables demonios que todavía infestan a la humanidad- Muchas generaciones después Lilit y Naamá se presentaron ante el tribunal de Salomón disfrazadas como rameras de Jerusalén.
Adán y Lilit nunca encontraron la paz juntos, pues cuando él quería acostarse con ella, Lilit consideraba ofensiva la postura recostada que él exigía.
"¿Por qué he de acostarme debajo de ti? —preguntaba— Yo también fui hecha con polvo, y por consiguiente soy tu igual." Como Adán trató de obligarla a obedecer por la fuerza, Lilit, airada, pronunció el nombre mágico de Dios, se elevó en el aire y lo abandonó.
Adán se quejó a Dios: "Me ha abandonado mi compañera".
Inmediatamente Dios envió a los ángeles Senoy, Sansenoy y Semangelof para que llevaran a Lilit de vuelta. La encontraron junto al Mar Rojo, región que abundaba en demonios lascivos, con los cuales dio a luz lilim a razón de más de cien por día.
"¡Vuelve a Adán sin demora —le dijeron los ángeles— o si no te ahogaremos!" Lilit preguntó: "¿Cómo puedo volver a Adán y vivir como una ama de casa honesta después de mi estada junto al Mar Rojo?" "¡Morirás si te niegas!", replicaron ellos. "¿Cómo puedo morir —volvió a preguntar Lilit— cuando Dios me ha ordenado que me haga cargo de todos los niños recién nacidos; de los niños hasta el octavo día de vida, el de la circuncisión, y de las niñas hasta el vigésimo día? No obstante, si alguna vez veo vuestros tres nombres o vuestra semejanza exhibidos en un amuleto sobre un niño recién nacido, prometo perdonarlo." Los ángeles accedieron, pero Dios castigó a Lilit haciendo que un centenar de sus hijos demonios pereciesen a diario " ; y si ella no podía matar a un infante humano a causa del amuleto angélico, se volvía con rencor contra los suyos.
Algunos dicen que Lilit gobernó como reina en Zmargad, y también en Saba; y fue la demonia que mató a los hijos de Job.
Sin embargo, evitó la maldición de muerte que recayó sobre Adán porque se habían separado mucho antes de la Caída. Lilit y Naamá no sólo estrangulan a los infantes, sino que también seducen a los hombres que sueñan, cualquiera de los cuales, si duerme solo, puede ser su víctima.
Sin desanimarse por no haber dado a Adán una compañera satisfactoria, Dios probó de nuevo y le dejó que observara mientras Él creaba una anatomía femenina utilizando huesos, tejidos, músculos, sangre y secreciones glandulares, y luego cubriéndolo todo con piel y añadiendo mechones de cabello en algunos lugares. La vista de eso causó a Adán tal desagrado que inclusive cuando esa mujer, la primera Eva, se mostró en toda su belleza sintió una repugnancia
invencible. Dios supo que había fracasado una vez más y expulsó a la primera Eva.
Adonde fue ella nadie lo sabe con seguridad.
Dios probó por tercera vez y actuó con más cautela. Tomó una costilla de Adán mientras éste dormía y formó con ella una mujer; luego le trenzó el cabello y la adornó, como una novia, con veinticuatro joyas, antes de despertar a Adán, quien quedó embelesado.
Algunos dicen que Dios creó a Eva, no con una costilla de Adán, sino con una cola que terminaba en púa y que formaba parte de su cuerpo. Dios la cortó y el muñón —ahora el coxis inútil— siguen llevándolo los descendientes de Adán.
Otros dicen que la idea original de Dios era crear dos seres humanos, varón y hembra, pero en cambio ideó uno solo con un rostro masculino que miraba hacia adelante y otro femenino que miraba hacia atrás. Otra vez cambió de opinión, quitó a Adán el rostro que miraba hacia atrás e hizo para él un cuerpo de mujer.
Otros más sostienen que Adán fue creado originalmente como un andrógino de un cuerpo masculino y otro femenino unidos por la espalda. Como esta postura hacía difíciles los movimientos y embarazosa la conversación, Dios dividió al andrógino y dio a cada mitad una nueva parte trasera. A esos seres separados los puso en Edén, prohibiéndoles que se unieran.

sábado, 6 de agosto de 2011

MITOS HEBREOS -EL NACIMIENTO DE ADAN-


MITOS HEBREOS
EL NACIMIENTO DE ADÁN

POR ROBERT GRAVES y RAPHAEL PATAI



En el Sexto Día, por orden de Dios, la Tierra parió a Adán. Y como una mujer permanece impura durante treinta y tres días después del nacimiento de un hijo varón, así también permaneció la Tierra durante treinta y tres generaciones, hasta el reinado de Salomón, con anterioridad al cual el Santuario de Dios no podía ser edificado en Jerusalén. Los elementos del fuego, el agua, el aire y la oscuridad se combinaron en el útero de la Tierra para producir criaturas vivientes; sin
embargo, aunque toda su progenie fue concebida el Primer Día, las hierbas y los árboles aparecieron en el Tercero, los animales marinos y las aves en el Quinto, y los animales terrestres, los reptiles y el hombre en el Sexto.
Dios no utilizó la tierra al azar, sino que eligió polvo puro, para que el hombre pudiera llegar a ser la cima de la Creación. Actuó, en verdad, como una mujer que mezcla harina con agua y reserva parte de la masa como una ofrenda halla: pues hizo que una niebla humedeciese la tierra y luego utilizó un puñado de ella para crear el Hombre, que se convirtió en la primera ofrenda halla del mundo.
Como era hijo de Adama ("Tierra"), el hombre se llamó a sí mismo "Adán" en reconocimiento de su origen; o tal vez a la Tierra se llamó Adama en honor de su hijo; pero algunos derivan a su nombre de adom ("rojo"), recordando que fue formado con arcilla roja encontrada en Hebrón, en el Campo Damasceno, cerca de la cueva de Macpela.
Es improbable, no obstante, que Dios empleara tierra de Hebrón, pues éste era un lugar menos sagrado que la cumbre del monte Moriá, el ombligo mismo de la Tierra, donde se halla ahora el Santuario: pues allí fue bendecido Abraham por haberse mostrado dispuesto a sacrificar a Isaac. Por esto algunos dicen que Dios ordenó al arcángel Miguel: "Tráeme polvo del lugar de Mi Santuario". Él reunió ese polvo en el hueco de Su mano y formó con él a Adán, vinculando así a la humanidad con lazos naturales a la montaña en la que Abraham debía expiar los pecados de sus antepasados.
Algunos dicen que Dios utilizó dos clases de polvo para la creación de Adán: uno recogido en el monte Moriá, y el otro una mezcla escogida en los cuatro rincones del mundo y humedecida con agua tomada de todos los ríos y mares existentes. Que para asegurar la salud de Adán empleó polvo masculino y tierra femenina.
Que el nombre de Adán revela los elementos formativos de su creación: sus tres letras hebreas con sus iniciales: epher ("polvo"), dam ("sangre") y marah ("hiél"), pues si los tres no están presentes en la misma medida el hombre se enferma y muere.
Dios no se dignó buscar personalmente el polvo para crear a Adán y envió en cambio a un ángel: bien a Miguel al monte Moriá o bien a Gabriel a los cuatro rincones del mundo.
Sin embargo, cuando la Tierra se opuso al ángel, pues sabía que la maldecirían a causa de Adán, Dios tendió Su mano.
Algunos insisten en que el polvo para el cuerpo de Adán fue llevado de Babilonia, el destinado a su cabeza de Israel, el destinado a sus nalgas de la fortaleza babilónica de Agma, y el destinado a sus miembros de otras regiones.
Los diversos colores que tiene el hombre son un recuerdo de esas diferentes clases de polvo: el rojo formó la carne y la sangre de Adán, el negro sus entrañas, el blanco sus huesos y tendones, y el verde oliva su piel. Empleando polvo de todos los rincones del mundo Dios aseguró que, cualquiera que sea la región en que mueran los descendientes de Adán, la Tierra los recibirá de vuelta. De otro modo, si un oriental viaja al Occidente o un occidental al Oriente, y le llegase la hora de la muerte, la tierra de esa región podría exclamar:
"¡Ese polvo no es mío, no lo aceptaré! ¡Regrese, señor, a su lugar de origen!" Pero en tanto que el cuerpo de Adán fue creado con elementos terrestres, su alma fue creada con elementos celestiales; aunque algunos creen que también estos provenían de la Tierra.
La hora en que Dios creó el alma de Adán ha sido muy discutida: si lo fue al amanecer del Sexto Día (y su cuerpo creado un poco después), o si lo fue el Quinto Día, antes de la aparición de los animales marinos; o si esta cosa preciosa fue la primera de las creaciones de Dios. Algunos sostienen que la creación de la masa inerte de Adán precedió no sólo a su alma, sino también a la Luz misma.
Dicen que Dios, cuando estaba a punto de insuflarle Su espíritu, se detuvo y se recordó a Sí mismo: "Si dejo que el Hombre viva y se levante inmediatamente puede pretender más tarde que ha compartido Mi tarea-.. ¡Debe seguir como una masa hasta que Yo la haya terminado!" Al anochecer del Sexto Día, en consecuencia, los ángeles ayudantes preguntaron: "Señor del Universo, ¿por qué no has creado todavía al Hombre?" Y Él les contestó: "El Hombre está ya creado y sólo le falta la vida"- Entonces Dios infundió vida en la arcilla, Adán se levantó y la
obra de la Creación terminó.
Dios había dado a Adán un tamaño tan grande que cuando estaba acostado se extendía desde un extremo hasta el otro de la Tierra, y cuando se levantaba su cabeza quedaba al nivel del Trono Divino. Además, tenía una belleza tan indescriptible que aunque posteriormente las mujeres más bellas parecían monas en comparación con Sara, la esposa de Abraham, y Sara habría parecido una mona en comparación con Eva, Eva misma parecía una mona en comparación con Adán, cuyos talones —sin hablar de su rostro— brillaban más que el sol. Sin
embargo, aunque Adán fue hecho a imagen de Dios, también él parecía un mono en comparación con Dios.
Todos los seres vivientes se acercaban al radiante Adán con temor reverente, tomándolo equivocadamente por su Creador- Pero cuando se postraban a sus pies, él les reprendía, diciendo: "Vayamos ante la presencia de Dios en acción de gracias; adoremos, reverenciemos y arrodillémonos ante el Señor nuestro Hacedor.
Dios quedó satisfecho y envió ángeles para que rindieran homenaje a Adán en Edén. Se inclinaron ante él sumisamente, le asaron la carne y le sirvieron el vino. Sólo la envidiosa Serpiente desobedeció, e inmediatamente Dios la expulsó de Su presencia.
Algunos dicen que todos los ángeles concibieron aversión a Adán, por temor a que se convirtiese en un rival de Dios, y trataron de abrasarlo con fuego, pero Dios tendió Su mano sobre Adán e hizo la paz entre él y ellos. En otra parte se dice que el gran tamaño de Adán y su semblante radiante pasmaron de tal modo a los ángeles que lo llamaron "el Santo", y volvieron temblando al Cielo, Preguntaron a Dios: "¿Puede haber dos poderes divinos, uno aquí y el otro en la Tierra? ". Para tranquilizarlos, Dios puso Su mano sobre Adán y redujo su altura a un millar de codos. Posteriormente, cuando Adán, desobedeciéndole, comió del Árbol de la Ciencia, Dios redujo todavía más su estatura a sólo un centenar de codos.
Se ha dicho que Dios no encogió el cuerpo de Adán, sino que le cortó innumerables pedacitos de su carne. Adán se quejó: "¿Por qué me disminuyes?"
Dios replicó: "Tomo solamente para dar de nuevo. Recoge esos pedacitos, y disemínalos por todas partes; donde los arrojes volverán a convertirse en polvo, de modo que tu simiente puede llenar toda la Tierra".
Mientras Adán era un terrón postrado que se extendía inmóvil a través del mundo, podía, no obstante, observar la obra de la Creación- Dios le mostró también a los Justos que descenderían de é l , no en una visión, sino creándolos previamente para su instrucción. ILSÜS justos eran enanos en comparación con el tamaño de Adán y, amontonados a su alrededor, unos se asían a su cabello y otros a sus ojos, oídos, boca y nariz.

domingo, 31 de julio de 2011

ASCENSION DE ISAIAS


Ascensión de Isaías
(fragmento) (1)

Por Antonio Piñero


Martirio de Isaías.
Testamento del rey Ezequías.
Visión y ascensión de Isaías.

Los tres títulos corresponden a partes de una obra heterogénea que se conoce de forma global como Ascensión de Isaías. El producto literario que ha llegado hasta nosotros no es una obra judía, sino cristiana. Sin embargo, al analizar el escrito en su conjunto, la investigación moderna ha llegado a descubrir que dentro de él se han amalgamado tres obras distintas:
1 – El llamado Martirio de Isaías, de origen judío, que anuncia la perversidad de Manasés y la muerte del profeta Isaías. Se ha conservado en una traducción etíope clásico. El autor del Martirio de Isaías era un judío palestinense. Es posible que el original, redactado en hebreo o arameo, se compusiera entre el siglo I a. de C. y el siglo I d. de C.
2 – Un Testamento de Ezequías, que es una visión o apocalipsis de origen cristiano, que anuncia a Cristo y previene contra los efectos de la llegada del Anticristo, encarnado en el emperador Nerón vuelto a la vida. Pero este apocalipsis se basa en una obra anterior, probablemente judía, este Testamento/visión se ha conservado dentro, y mezclado, con la obra anterior. El ultimo autor, cristiano, es desconocido. Es probable que su escrito proceda del siglo II d. de C.
3 – La titulada Visión y ascensión de Isaías, es de origen cristiano. En ella se relata una segunda visión del profeta en la que este cuenta su visita a los siete cielos, guiado por un ángel, y su visión de la vida de Jesús. Su autor o redactor final es quizá el mismo que el de la obra anterior.
Además del etíope clásico, fragmentos de estas tres obras se han transmitido en un papiro de lengua griega (denominado Papiro Amherst).

(1) Lamentablemente por el momento me es imposible publicar el texto completo como siempre fue mi proceder, pero dado la importancia de esta obra, juzgue conveniente hacerlo así.
Espero que el lector sepa comprender y valorizar el texto ofrecido, comprometiéndome, en un futuro, publicarlo en forma completa. – Sergio (Nuestros Antepasados)


I
MARTIRIO DE ISAIAS
(Ascensión de Isaías)

Instrucciones de Ezequías a Manasés. Profecía de Isaías.

En el año vigésimo sexto del reinado de Ezequías, rey de Judá, llamó este a su hijo Manasés (era el único que tenía) en presencia del profeta Isaías, hijo de Amós, y de Jasub, hijo de Isaías, para transmitirle el mensaje justo que el propio rey había tenido en visión. Quería entregarle las sentencias eternas, los castigos del infierno y del príncipe de este mundo y sus ángeles –dominaciones y potestades- y el mensaje de fe del Amado, que él mismo había recibido también en visión en el año decimoquinto de su reinado, durante su enfermedad […]. Dijo entonces Isaías al rey Ezequías, pues no habló solo ante Manasés:
-Vive Dios, cuyo nombre no ha sido revelado a este mundo, vive el Amado, mi Señor, y vive el Espíritu que por mí habla, que todos estos preceptos y mensajes serán vanos para Manasés, tu hijo, por obra de sus manos, en medio de suplicios, habré de perecer. Semayel Melkira (jefe de los demonios) servirá a Manasés y ejecutará todos sus deseos; este se hará seguidor de Beliar (otro nombre del jefe de los demonios) en lugar de serlo mío, apartará de la fe recta a muchos de Jerusalén y Judea, y Beliar morará en Manasés, por cuyas manos seré aserrado.
Al oír Ezequías estas palabras prorrumpió en grandísimo llanto, se rasgó las vestiduras, se echó ceniza en la cabeza y cayó de bruces. Le dijo Isaías:
-Firmes son los designios de Samayel contra Manasés; nada te aprovechará.
En aquel día pensó Ezequías en su fuero interno matar a su hijo Manasés, mas le dijo Isaías:
-El Amado ha hecho vano tu designio; no ha de ser lo que tu mente piensa, pues a esta vocación he sido llamado y he de recibir la herencia del Amado.

Impiedad de Manasés. Huida de Isaías al desierto

Tras la muerte de Ezequías reinó Manasés, quien no recordó los mandamientos de su padre echándolos al olvido […]. Manasés inclinó su corazón a servir a Beliar […].
Cuando vio Isaías, hijo de Amós. La iniquidad que se perpetraba en Jerusalén y el culto de Satanás y sus vanidades, se retiró de la ciudad y moró en Belén de Judea. Mas también allí había gran iniquidad; alejándose, pues, de Belén, moró en el monte, en despoblado. El profeta Miqueas, el anciano Ananías, Joel, Habacuc, su propio hijo Jasub y muchos fieles, creyentes en la ascensión celestial, se retiraron (asimismo) y moraron en el monte. Todos ellos vestían saco, todos eran profetas; nada tenían consigo, sino que estaban desnudos, mientras hacían gran duelo por el extravío de Israel. Dos años permanecieron en los montes y collados.

El falso profeta Belkira denuncia y acusa a Isaías

Luego, mientras estaban en el desierto, apareció un hombre de Samaria llamado Belkira, del linaje de Sedecias, hijo de Canaán, falso profeta que moraba en Belén […].
Belkira se había enterado del lugar donde estaban Isaías y los profetas, sus compañeros, pues moraba en la tierra de Belén y era adicto a Manasés. Profetizaba falsamente en Jerusalén y muchos de allí se le habían unido, aunque era de Samaria […].
Belkira acusó a Isaías y a sus compañeros de este modo:
-Isaías y los suyos profetizan contra Jerusalén y las ciudades de Judá, que serán destruidas (contra los hijos de Judá); y Benjamín, que partirán a la cautividad; incluso contra ti, señor rey Manasés, que habrás de marchar en grillos y cadenas […]. Y acusó con insistencia a Isaías y a los profetas ante Manasés.

Martirio de Isaías

A causa, pues, de estas visiones se irritó Beliar contra Isaías, moró en el corazón de Manasés y lo aserró con una sierra de madera. Mientras Isaías era aserrado, Belkira estaba acusándolo y todos los falsos profetas estaban riéndose y regocijándose a causa de Isaías, pues Belkira y el demonio Metembuco se burlaban de él […].
E Isaías no lloró ni gritó mientras lo aserraban, sino que hablaba por su boca el Espíritu Santo, hasta que fue partido en dos. Esto hizo Beliar a Isaías por mano de Belkira y Manasés, pues estaba Semeyel sobremanera enojado con aquel desde los días de Ezequías, rey de Judá, a causa de las visiones que había tenido acerca del Amado, y también de la ruina de Semeyel que había visto por mediación del Señor cuando aún reinaba Ezequías, su padre. Así obró (Manasés) según la voluntad de Satanás.

II
TESTAMENTO DE EZEQUIAS
(Ascensión de Isaías)

Profecías sobre los últimos tiempos

Dijo Isaías:
-En esos días serán muchos los que deseen cargos, aunque estén desprovistos de sabiduría; habrá muchos superiores inicuos y pastores opresores de sus ovejas, al no parecerse a los santos pastores. Muchos cambiarán el honor de sus vestiduras de santos por la indumentaria de los codiciosos; habrá mucha acepción de personas en esos días y amantes de la gloria de este mundo. Abundarán los calumniadores y la vanagloria al acercarse el Señor, y se retirará el Espíritu Santo de muchos.
“En esos días no habrá muchos profetas ni quienes digan cosa fidedigna, sino uno aquí y otro allá en diversos lugares. A causa del espíritu de error, fornicación, vanagloria y codicia, que existirá en los que se llaman siervos de aquel y los que escuchen a ese, habrá gran odio mutuo entre ellos, los pastores y superiores. Habrá gran envidia en los últimos días y dirá cada cual lo que bien le parezca; declararán vanas las profecías de los profetas anteriores a mí, e incluso rechazarán estas visiones mías, para dar expresión al impulso de sus corazones.

Dominio del anticristo Beliar

“Así pues, Ezequías y Jasub, hijo mío, tales serán los días del fin del mundo. Tras su consumación descenderá el gran príncipe Beliar, rey de este mundo, que lo ha poseído desde que existió. Bajará de su firmamento en forma humana el rey inicuo y matricida (Nerón) que es ese (mismo) rey, perseguirá la planta que los doce apóstoles del Amado habrán plantado, uno de los cuales será entregado en su mano. Este príncipe vendrá bajo la forma de ese rey, y con él llegarán todos los poderes de este mundo y le obedecerán en todo lo que desee. Por su palabra saldrá el sol de noche y hará aparecer la luna a la hora sexta. Hará todo lo que quiera en el mundo; obrará y hablará como el Amado. Afirmará: “Yo soy Dios; antes de mi nadie existió”, y toda la gente en el mundo creerá en él, le sacrificarán y servirán mientras dicen: “Este es Dios, no hay otro como él”, y tornará tras sí a la mayoría de los que se unieron para recibir al Amado. El poder de sus prodigios estará en cada ciudad y país, y erigirá sus imágenes ante sí en todas las ciudades, dominando por tres años, siete meses y veintisiete días. De entre los muchos creyentes y santos, y de entre los que creen en él, pocos en esos días seguirán siendo sus siervos, errantes de desierto en desierto, esperando su venida.

Derrota del Anticristo por parte del Amado

“Mas, tras mil trescientos treinta y dos días, vendrá el Señor con sus ángeles y ejércitos de santos desde el séptimo cielo con la gloria de este lugar y arrastrará al infierno a Beliar y a sus fuerzas. Concederá entonces descanso a los piadosos que encuentre en vida en este mundo, y a todos los que a causa de su fe maldijeron a Beliar y a sus reyes. Los santos vendrán con el Señor, con sus vestiduras, de arriba, del séptimo cielo. Con El vendrán aquellos cuyos espíritus están ya vestidos, descenderán y estarán en el mundo, y El fortalecerá a los que se encuentren en vida justamente con los santos, en vestidura de tales. El Señor servirá a los que fueron vigilantes en este mundo, y luego volverán a lo alto con sus vestiduras, y serán dejados sus cuerpos en el mundo.
“Entonces la voz del Amado increpará encolerizada a los seres del cielo y la tierra, montes, collados, ciudades, desiertos y selvas, al ángel del sol y la luna, y a todas las cosas en las que se manifestó y declaró Beliar en este mundo, y ocurrirá la resurrección y el juicio en esos días. El Amado exhalará de si fuego que consumirá a todos los impíos, y será como si no hubieran sido creados.

III
VISION Y ASCENCION DE ISAIAS
(Ascensión de Isaías)

Visión que tuvo Isaías, hijo de Amós

En el año vigésimo del reinado de Ezequías, rey de Judá, vinieron desde Gálgala Isaías, hijo de Amós, y Jasub, hijo de Isaías, a Ezequías, a Jerusalén. Entró Isaías y se sentó en el estrado del rey; aunque le habían traído un asiento, no quiso sentarse en el. Comenzó Isaías a hablar con el rey Ezequías sobre fe y justicia […].
Mientras este pronunciaba palabras verdaderas, le sobrevino el Espíritu Santo, y todos veían y oían las palabras de este Espíritu. El rey había llamado a todos los profetas y a todo el pueblo que se encontraba allí, y vinieron; Miqueas, el anciano Ananías, Joel y Jasub estaban sentados a su derecha. Y ocurrió que cuando oyeron todos la voz del Espíritu Santo, se pusieron de rodillas y alabaron al Dios justo, al Altísimo que está en el excelso mundo. Al Santo que mora en lo alto, al que descansa en los santos. Y dieron gloria al que ha concedido al hombre en el mundo tamaña excelencia de palabra.
Mientras hablaba por el Espíritu Santo, y todos lo escuchaban, enmudeció, cayó en éxtasis y no veía ni siquiera a los que estaban ante él. Aunque sus ojos estaban abiertos, su boca callaba y su pensamiento corporal había sido arrebatado a lo alto. Pero su respiración seguía en él, pues [solo] estaba teniendo una visión. El ángel enviado a mostrársela no era de este firmamento, ni uno de los ángeles gloriosos de los (seis cielos que hay sobre) este mundo, sino que había venido del séptimo cielo. No imaginaba el pueblo que el santo Isaías estaba en éxtasis; solo lo sabía el círculo de los profetas. Mas la visión que tuvo el santo Isaías no era de este mundo, sino de lo oculto a la carne […].

Ascenso al firmamento

Dijo Isaías:
-Tomándome el ángel de la mano, me hizo ascender. Le dije: “¿Quién eres, cuál es tu nombre, y a donde me haces subir?”, pues me fue dada fuerza para hablarle. Me respondió: “Cuando te haya hecho ascender los diversos niveles y mostrado la visión para la cual he sido enviado, entonces comprenderás quien soy […]”.
“Y subimos al firmamento él y yo. Allí vi a Semeyel y sus fuerzas; gran guerra había allí por la envidia que mutuamente se tenían los ángeles de Satanás, igual en las alturas que en la tierra, pues semejante a lo del firmamento es lo que hay aquí en la tierra. Dijo el ángel: “¿Qué es esta guerra y esta envidia?”. Me respondió: “Así ha sido desde que el mundo existió hasta ahora, y esta guerra (seguirá) hasta venga el que has de ver y lo destruya”.

Ascenso a los cinco primeros cielos

“Luego me subió por encima del firmamento, que es el primer cielo. Allí vi un trono en medio, a cuya derecha e izquierda había ángeles. (Los ángeles que estaban a la izquierda) no eran como los de la derecha, ya que estos tenían mayor gloria, pero todos alababan a una voz. El trono estaba en medio, y lo alababan también los de la izquierda tras los de la derecha, pero su voz no era como la de estos, ni tampoco sus alabanzas. Pregunté al ángel que me guiaba: “¿A quién se dirigen estas alabanzas?”. Respondió: “A la gloria del séptimo cielo, al Santo que eternamente descansa, y a su Amado, desde donde he sido enviado a ti, allá se dirigen”.
“Y nuevamente me hizo subir, al segundo cielo; la altura de este es como la que hay del cielo a la tierra. (Allí vi como) en el primer cielo, ángeles a la derecha e izquierda, un trono en medio, y las alabanzas de estos ángeles del segundo cielo. Y el que se sentaba en el trono de este era mucho más glorioso que el resto. Había gran gloria en el segundo cielo, y la alabanza no era como la de aquellos que estaban en el primer cielo. Caí de bruces para adorarle, pero no me dejó el ángel que me guiaba. Me dijo: “Por esto he sido enviado, para instruirte; no adores a ningún trono ni ángel de los seis cielos hasta que yo de lo diga en el séptimo cielo. Pues encima de todos los cielos y sus ángeles está dispuesto tu trono, tus vestiduras y tu corona, que has de ver”. Me regocijé sobremanera, pues los que aman al Altísimo y a su amado ascenderán allí en sus postrimerías por obra del ángel del Espíritu Santo.
“Me subió al tercer cielo, e igualmente vi a los (ángeles) de la derecha e izquierda, y también había un trono en medio, solo que allí no se hace mención a este mundo. Se transfiguraba mi rostro gloriosamente según iba ascendiendo a cada cielo. Pregunté entonces al ángel que estaba conmigo: “¿Nada de aquel mundo vano se menciona aquí?”. Me respondió así: “Nada se menciona a causa de su insignificancia, pero nada queda oculto de lo que allí se hace”. Quise averiguar cómo se sabe, mas me respondió así: “Cuando te suba al séptimo cielo –de donde he sido enviado-, que está por encima de estos, conocerás que nada se oculta a los tronos, a los que moran en los cielos, ni a los ángeles”. La alabanza que cantaban y la gloria del que se sentaba en el trono eran superiores, y los ángeles de la izquierda y la derecha tenían más gloria que los del cielo inferior.
“Y me hizo ascender de nuevo, al cuarto cielo, cuya altura sobre el tercero es más que de la tierra al firmamento. Allí también vi a los ángeles de la derecha e izquierda, y el que se sentaba en el trono estaba en medio. También allí recitaban alabanzas, y la gloria y el honor de los ángeles de la derecha eran mayores que los de la izquierda. También la gloria del que se sentaba en el trono era mayor que la de los ángeles de la derecha, cuya gloria, empero, superaba a los de abajo.
“Me subió al quinto cielo, y de nuevo vi a los ángeles a derecha e izquierda. El que se sentaba en el trono tenía mas gloria que el del cuarto cielo, y la gloria de los de la derecha era mayor que la de los de la izquierda. La gloria del que se sentaba en el trono era mayor que la de los ángeles de la derecha, y su alabanza más gloriosa que la del cuarto cielo. Alabé entonces al Inefable, al Único, que habita en los cielos, cuyo nombre no es conocido a ningún mortal, al que ha dado tal gloria a los (ángeles de) los distintos cielos, el que magnifica la gloria de los ángeles y multiplica la del que se sienta en el trono.

Isaías en el sexto cielo

“Todavía me hizo subir a la atmosfera del sexto cielo, y vi una gloria que no había visto en el quinto. Vi ángeles que eran de gran gloria, y la alabanza allí era santa y admirable. Dije al ángel que me guiaba: “¿Qué es lo que veo, mi Señor?”. Me respondió: “No soy tu señor, sino tu compañero”. Nuevamente le pregunte: “¿Cómo es que no hay ángeles compañeros (a la izquierda)?”. Volvió a responder: “A partir del sexto cielo ya no hay ángeles de izquierda ni trono en medio. (Las ordenes las reciben) del poder del séptimo cielo, donde mora el Inefable y su Elegido, cuyo nombre no es conocido ni puede saberlo ninguno de los cielos, pues solo El es Aquel a cuya voz todos los cielos y tronos responderán. He recibido poder y he sido enviado para hacerte ascender aquí, para que veas esta gloria” […].
“Me hizo subir al sexto cielo […]. Allí todos nombraban al Padre primero, a su Amado (Cristo), y al Espíritu Santo, todos al unísono. Su voz no era como la de los ángeles de los cinco cielos, ni como sus palabras, sino que era allí otra. Había mucha luz. Cuando estaba en el sexto cielo se antojaron tinieblas las luces que había visto en los otros cinco.
“Me regocijé y alabé al que ha concedido semejantes luces a los que esperan su promesa, e imploré al ángel que me guiaba no volver más al mundo carnal. Pues he de deciros, Ezequías, Jasub, hijo mío, y Miqueas, que es mucha aquí la tiniebla. Mas el ángel que me guiaba supo lo que yo había pensado y dijo: “Si te has regocijado con estas luces, cuánto más gozarás en el séptimo cielo cuando veas […] las vestiduras, tronos y coronas dispuestas para los justos (que creen en ese Señor que bajará en vuestra forma, pues la luz de allí es grande y maravillosa). Y en cuanto a lo de no volver tú a la carne, aún no se han cumplido tus días para venir aquí”. Oyendo esto, me entristecí, mas él me dijo: “No te entristezcas”.

Isaías en el séptimo cielo

“Y me condujo a la atmosfera del séptimo cielo, donde, además, oí una voz que decía: “¿Hasta dónde va a ascender el que mora en la carne?”. Me asusté y me eché a temblar. Mas cuando ya me encontraba en este estado, oí otra voz que partía de allí y me decía: “Permitido está subir al santo Isaías, pues aquí está su vestidura” […].
“Me subió al séptimo cielo, y allí vi una luz maravillosa, así como innumerables ángeles. Vi en aquel lugar a todos los justos (desde Adán; allí vi al santo Abel y a todos los justos; a Henoc y a todos los que estaban con él), despojados del ropaje carnal. Los vi en sus excelsas vestiduras (y eran como los ángeles que allí) tenían gran gloria, pero no estaban sentados en sus tronos, ni llevaban sus coronas gloriosas. Pregunté al ángel que estaba conmigo cómo habían recibido las vestiduras, pero por qué no estaban en los tronos con las coronas. Me dijo: “No recibirán las coronas y tronos gloriosos hasta que descienda el Amado en la forma en la que lo verás (pues descenderá al mundo en los días postreros el Señor que ha de llamarse el Cristo). Sin embargo, verán y sabrán de quiénes serán los tronos y coronas, luego que El haya descendido, haciéndose cono de vuestra forma, (y siendo tenido por carne mortal). El príncipe de este mundo extenderá su mano contra el Hijo; lo inmolarán, crucificándolo en un madero, sin saber quién es. Así será su descenso como tú lo verás; a los mismos cielos quedará oculto para que no se sepa quién es. Y cuando se haya apoderado del ángel de la muerte, ascenderá al tercer día (y permanecerá en ese mundo quinientos cuarenta y cinco días). Entonces subirán con él muchos de los justos, cuyos espíritus no recibirán vestiduras hasta el día en que ascienda el Señor Cristo, y ellos con él. Entonces, pues, recibirán sus vestiduras, tronos y coronas, cuando El haya subido al séptimo cielo”.
“Insistí acerca de lo que le había preguntado en el tercer cielo: “Muéstrame cómo se sabe aquí todo lo que se hace en aquel mundo”. Estaba todavía hablándole cuándo he aquí que uno de los ángeles que allí había, más glorioso que aquel que me había subido desde el mundo, me mostró un libro y lo abrió. Estaba escrito, mas no como los libros de este mundo. Me lo dio, lo leí y resultó que allí estaban escritas las acciones de los hijos de Israel, y las de otros que yo no conozco, Jasub, hijo mío. Dije: “Verdaderamente nada hay que quede oculto al séptimo cielo de cuanto se hace en este mundo”.

Adoración de la Trinidad

“Allí vi muchas vestiduras dispuestas, muchos tronos y muchas coronas. Dije entonces al ángel: “¿De quién son esta vestiduras, tronos y coronas?”. Me respondió: “Muchos de ese mundo serán los que reciban estas vestiduras, al creer en la palabra de Aquel que se llamará como te dije (guardándola, creyendo en ella y en su cruz; para ellos están preparadas)”. Y vi a Uno que estaba allí, cuya gloria excedía a todos, grande y maravillosa era su gloria. Después, todos los justos que había visto así como los ángeles se llegaron a El (Adán, Abel, Set y todos los justos se acercaron hacia adelante), lo adoraron y alabaron todos al unísono. Yo también me uní a ellos, y mi alabanza era como la suya. Entonces se acercaron todos los ángeles, lo adoraron y alabaron.
“Yo me transfiguré, haciéndome como un ángel […]. Vi que estaban allí el Señor y el segundo ángel, pero este situado a la izquierda de mi Señor. Pregunté: “Quien es este?”. Me respondió: “Adóralo, pues este es el ángel del Espíritu Santo, que habla por ti y los otros justos”. Vi entonces la gran gloria al abrirse los ojos de mi espíritu, pero no pude continuar contemplándola, ni tampoco el ángel que iba conmigo, ni ninguno de sus semejantes a los que había visto adorar a mi Señor, mas vi a los justos que con gran poder contemplaban la gloria de Aquel.
“Se acercaron a mí mi Señor y el ángel del Espíritu, y dijo El: “Mira como te ha sido dado ver a Dios, y por tu causa ha recibido poder el ángel que está contigo”. Y vi como mi Señor y el ángel del Espíritu adoraban y alababan juntos a Dios. Entonces todos los justos se acercaron y lo adoraron, y los ángeles hicieron lo mismo. Y todos los ángeles lo alabaron.
“Entonces oí voces de alabanza que había escuchado en los seis cielos, que subían y se oían allí; todas eran enviadas a aquel Ser glorioso, cuya gloria no pude contemplar. Yo mismo oía y veía sus alabanzas, y el Señor y el ángel del Espíritu oían y veían todo. Todas las alabanzas que se enviaban de los seis cielos no solo se oían, sino que se veían. Oí decir al ángel que me guiaba: “Este es más excelso que los excelsos, el que mora en el mundo sagrado y descansa en los santos, el que ha de ser llamado por el Espíritu Santo, en boca de los justos, Padre del Señor” […].
Estas cosas vio Isaías y las contó a los que estaban ante él, quienes prorrumpieron en alabanzas. Dirigiéndose al rey Ezequías, dijo Isaías:
-Estas cosas he dicho: el fin de este mundo y toda esta visión se cumplirán en la última generación.
E Isaías le hizo jurar que no lo diría al pueblo de Israel, ni daría estas palabras a copiar a nadie. Vosotros, por vuestra parte, manteneos vigilantes en el Espíritu Santo para que recibáis vuestras vestiduras, tronos y coronas de gloria que están ya dispuestos en el séptimo cielo […].
Termina la visión del profeta Isaías con su ascensión.

Traducción del etíope de Federico Corriente