"No hay decisiones buenas y malas, solo hay decisiones y somos esclavos de ellas." (Ntros.Ant.)

domingo, 12 de agosto de 2012

CARTAS DE EL-AMARNA -CARTA DE YAPAHU DE GAZRU AL FARAON-


 Cartas de el-Amarna 

Carta de Yapahu de Gazru al faraón
(Tablilla 298)

Prof. Dr. Julio López Saco
Departamento de Formación Histórica Especial
Escuela de Historia, UCV, Caracas


Las cartas de el-Amarna (antigua ciudad-capital Ajetatón, en el Alto Egipto, fundada por el faraón Amenhotep IV o Ajenatón), se encontraron en tablillas cuneiformes, escritas principalmente en acadio, la lengua franca y diplomática internacional en este periodo histórico. Descubiertas por campesinos egipcios de la zona a fines del siglo XIX, durante excavaciones clandestinas realizadas en la ciudad en ruinas, fueron inicialmente depositadas en una antigua edificación que los arqueólogos han bautizado como la Oficina de Correspondencia del faraón y posteriormente vendidas en los mercados de antigüedades. Estamos entonces, en consecuencia, ante un archivo de correspondencia, en su mayor parte diplomática, llevada a cabo entre la administración egipcia y sus representantes en regiones como el corredor levantino. El archivo completo incluye correspondencia del reinado precedente, es decir, de Amenhotep III, con más de trescientas cartas de tenor diplomático, aunque existen algunas que son de carácter literario y didáctico. Desde un punto de vista histórico y cronológico, las tablillas arrojaron luz sobre las relaciones de Egipto con Mitanni, Asiria, los Hititas de Anatolia, Siria, el Levante y hasta la isla de Chipre (Alashiya). En términos generales, el periodo que abarca la correspondencia comprende los reinados de los citados Amenhotep III, Ajenatón (Amenofis IV), Semenejkara y Tutankamón. Aunque las misivas no contienen fechas ni referencia cronológica alguna, quizás porque en el sistema diplomático vigente en ese época no había un único calendario genérico para todos y no era necesario fecharlas, existen, sin embargo, muy contados casos donde los trabajadores de la cancillería egipcia anotaban en escritura hierática las indicaciones del tiempo conforme a la costumbre de los escribas egipcios. En cualquier caso, es muy complicado establecer algún tipo de línea cronológica, con el agravante de que muchas de ellas están fragmentadas. En otras ocasiones, no figura ni el emisor ni el destinatario en el texto y, por lo tanto, tampoco una fecha.
No debemos olvidar que el archivo de Amarna está incompleto. Las cartas allí halladas son únicamente las que dejaron porque ya no eran útiles, necesarias para la administración. Es significativo, en este sentido, que no se encuentran referencias al mundo de los hititas, a los reinos y poblaciones del Egeo o que las menciones al imperio Asirio, que renace en esta época para conformar el reino medio, sean notablemente escasas. La correspondencia sería trasladada nuevamente a Menfis una vez abandonada la capital de Ajenatón.
Las cartas que aquí vamos a trabajar corresponden a una pequeña selección caracterizada por la presencia en ellas de personalidades, particularmente gobernantes, de ciudades de la región levantina del Mediterráneo oriental, así como de localidades mayormente ubicadas en la región sirio-palestina y en islas del Egeo, como Chipre. El contexto cananeo-fenicio y, especialmente, el bíblico, con referencias habituales en algunas notas, en relación al mundo egipcio del siglo XIV a.n.e., incluyendo el período “herético” amarniense, es el ámbito que vincula la correspondencia escogida.

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Carta de Yapahu de Gazru al faraón
(Tablilla 298)

Descripción técnica

Carta de Yapahu de la ciudad de Gazru al faraón egipcio en lenguaje acadio. Escrita sobre una tablilla de arcilla, presenta treinta y tres líneas de texto. Datada en el siglo XIV a.n.e., y hallada en el-Amarna en 1887 por una mujer campesina, se encuentra en el British Museum londinense, con el número de inventario BM 29833 y con la nomenclatura de tablilla EA 298 y BB 50.

Texto

Al rey, mi señor, mi dios,1 mi sol, el sol en el cielo. Así dice Yapahu,2 el gobernante3 de Gazru,4 su sirviente; el polvo de sus dos pies, el cuidador del establo de su caballo.
A los dos pies del rey, de mi señor, del sol en el cielo, siete veces y otras siete me postro hacia ambos, sobre mi vientre y sobre mi espalda. A todos los que el rey, mi señor, me ha señalado, he prestado mucha atención. Soy el sirviente del rey y el polvo de sus dos pies. Permítase el rey, mi señor, ser consciente de que mi hermano menor se ha rebelado en mi contra y ha entrado en Muhhazu,5 y ha ofrecido sus dos manos6 al líder del Apiru. Y desde [Ti]Ana7  está en guerra conmigo; tenga cuidado de su tierra.
Pueda mi señor escribir a su asistente8 acerca de este asunto.
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1- La lectura de Moran es “mi Dios”, mientras que Mercer lee “mis Dioses”, en plural, que corresponde a “mi panteón” de Albright.
2- Este Yapahu aparece también en EA 297, 299, 300 y 378.
Corresponde a la titulatura de un alcalde o gobernante de la ciudad-estado de Gazru o Gezer, quizá Addadanu.
3- Amêlu es, literalmente hombre o persona, aunque vinculado con una ciudad podría ser un gobernante. Amêlu o Awilum son términos que definen, en el famoso código de Hammurabi (1792-1750 a.n.e.), a las personas libres, ciudadanos que poseían tierras y que desempeñaban cargos como oficiales de gobierno, sacerdotes o soldados del ejército. Se trata de personas con recursos como para no depender del algún templo o del palacio. La palabra pudo derivar del mito de Atrahasis, pues la partícula We indica una divinidad de cuya sangre, mezclada con la arcilla, se fabricó el ser humano. (J.L.).
4- En la correspondencia de el-Amarna la ciudad es mencionada en EA 253, 254, 287, 290, 292, 299, 300, 369 y 378. Para las referencias bíblicas que la mencionan, puede verse Josué 10, 33; 16, 10; Jueces, 1, 29; 1 Reyes, 9, 15-17. (Véase Ross, 1967 y Dever, 1992).
5- Muhhazu es el nombre de una ciudad de localización desconocida. Sólo aquí aparece mencionada en las diferentes cartas de Amarna.
En ocasiones se dice que su ubicación se encontraba al sur de los límites de la ciudad de Gezer, entre Gaza y Jaffa, y a veces ha sido identificada con Tell es-Sultan, cerca de Nebi Rubin. (J.L.).
6- “Le ha ofrecido sus dos manos” parece ser, según Moran, una fórmula para hacer una promesa o una garantía.
7- Reconstruido Tianna en la lectura de Moran, siguiendo a Na’aman. Pudiera tratarse de una ciudad próxima a la Muhhazu mencionada arriba. También pudiera estar referida en EA 284 y EA 306, aunque estas son así mismo lecturas reconstruidas.
8- Representante o delegado, es decir, rabitsu, oficiales del palacio que reportaban al rey. 

viernes, 10 de agosto de 2012

CARTAS DE EL AMARNA -CARTA DE ABDI-HEBA AL FARAON EGIPCIO-


Cartas de el-Amarna 

Carta de Abdi-Heba al faraón egipcio
(Tablilla 286)

Prof. Dr. Julio López Saco
Departamento de Formación Histórica Especial
Escuela de Historia, UCV, Caracas



Las cartas de el-Amarna (antigua ciudad-capital Ajetatón, en el Alto Egipto, fundada por el faraón Amenhotep IV o Ajenatón), se encontraron en tablillas cuneiformes, escritas principalmente en acadio, la lengua franca y diplomática internacional en este periodo histórico. Descubiertas por campesinos egipcios de la zona a fines del siglo XIX, durante excavaciones clandestinas realizadas en la ciudad en ruinas, fueron inicialmente depositadas en una antigua edificación que los arqueólogos han bautizado como la Oficina de Correspondencia del faraón y posteriormente vendidas en los mercados de antigüedades. Estamos entonces, en consecuencia, ante un archivo de correspondencia, en su mayor parte diplomática, llevada a cabo entre la administración egipcia y sus representantes en regiones como el corredor levantino. El archivo completo incluye correspondencia del reinado precedente, es decir, de Amenhotep III, con más de trescientas cartas de tenor diplomático, aunque existen algunas que son de carácter literario y didáctico. Desde un punto de vista histórico y cronológico, las tablillas arrojaron luz sobre las relaciones de Egipto con Mitanni, Asiria, los Hititas de Anatolia, Siria, el Levante y hasta la isla de Chipre (Alashiya). En términos generales, el periodo que abarca la correspondencia comprende los reinados de los citados Amenhotep III, Ajenatón (Amenofis IV), Semenejkara y Tutankamón. Aunque las misivas no contienen fechas ni referencia cronológica alguna, quizás porque en el sistema diplomático vigente en ese época no había un único calendario genérico para todos y no era necesario fecharlas, existen, sin embargo, muy contados casos donde los trabajadores de la cancillería egipcia anotaban en escritura hierática las indicaciones del tiempo conforme a la costumbre de los escribas egipcios. En cualquier caso, es muy complicado establecer algún tipo de línea cronológica, con el agravante de que muchas de ellas están fragmentadas. En otras ocasiones, no figura ni el emisor ni el destinatario en el texto y, por lo tanto, tampoco una fecha.
No debemos olvidar que el archivo de Amarna está incompleto. Las cartas allí halladas son únicamente las que dejaron porque ya no eran útiles, necesarias para la administración. Es significativo, en este sentido, que no se encuentran referencias al mundo de los hititas, a los reinos y poblaciones del Egeo o que las menciones al imperio Asirio, que renace en esta época para conformar el reino medio, sean notablemente escasas. La correspondencia sería trasladada nuevamente a Menfis una vez abandonada la capital de Ajenatón.
Las cartas que aquí vamos a trabajar corresponden a una pequeña selección caracterizada por la presencia en ellas de personalidades, particularmente gobernantes, de ciudades de la región levantina del Mediterráneo oriental, así como de localidades mayormente ubicadas en la región sirio-palestina y en islas del Egeo, como Chipre. El contexto cananeo-fenicio y, especialmente, el bíblico, con referencias habituales en algunas notas, en relación al mundo egipcio del siglo XIV a.n.e., incluyendo el período “herético” amarniense, es el ámbito que vincula la correspondencia escogida.

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Carta de Abdi-Heba al faraón egipcio
(Tablilla 286)

Descripción técnica

Misiva en lenguaje acadio, escrita sobre tablilla de arcilla, con sesenta y cuatro líneas de texto, de Abdi-Heba de Jerusalén al faraón egipcio, presumiblemente, Amenofis III. Se trata de una carta autodefensiva y de solicitud de apoyo datada en el siglo XIV a.n.e. y hallada en Tell el-Amarna en 1887 por mediación de una campesina local. Hoy en día la tablilla se encuentra a resguardo en el Vorderasiatische Museum de la ciudad alemana de Berlín, con el número de inventario VAT 1642 y con la nomenclatura de tablilla EA 286.

Texto

Al rey, mi señor, digo: mensaje de Abdi-Heba,1 su sirviente. A los pies de mi señor, el rey, siete veces y otras siete me postro. ¿Qué he hecho al soberano, mi señor?. Me han calumniado ante el rey, mi señor: "Abdi-Heba se ha rebelado contra el rey, su señor."
Observe, ni mi padre ni mi madre me han colocado en esta posición. El brazo poderoso del rey me condujo a la casa de mi padre. ¿Por qué debo cometer una ofensa contra el rey, el señor?. Como soberano, mi señor, vive,2 dije al representante del rey, mi señor. "¿Por qué usted ama el Apiru, pero odia3 a los gobernantes locales?."4
En consecuencia, soy calumniado ante el rey, mi señor. Porque digo: "perdidas están las tierras del rey, mi señor", por ello soy calumniado ante el rey, mi señor. Pueda el soberano, mi señor, saber que aunque el rey, mi señor, colocó una guarnición, Enhamu5 lo ha tomado todo. …………….Egipto6…el rey, mi señor, aquí no hay ninguna guarnición para que el rey pueda proteger su tierra. Pueda el soberano cuidar su territorio. Las tierras del rey, mi señor, están todas desiertas. Ili-Milku7 ha causado la pérdida de la tierra del rey, así que pueda el rey proteger su tierra. Digo así, yo estaré en la presencia del rey, mi señor, y lo veré a los dos ojos del rey, mi señor. Pero la guerra contra mí es grande, así que no puedo acudir ante el rey, mi señor. Si le parece bien al soberano, puede enviar una guarnición e ingresaré y veré los dos ojos del rey, mi señor.
Como el rey, mi señor, vive, siempre que se han ido los oficiales reales,8 he dicho: "las tierras del rey están perdidas." Pero no me han escuchado. Todos los gobernantes locales se han perdido. Ni un solo mandatario se ha quedado con el rey, el señor. Preste el soberano su atención a los arqueros, de modo que vayan las tropas de arqueros del rey, mi señor, y sigan adelante. No queda ninguna de las tierras del rey. El Apiru ha robado todos los territorios del rey. Si las tropas de arqueros llegan este año, entonces las tierras del rey, mi señor, sobrevivirán. Pero si no llegan las tropas de arqueros, entonces las tierras del rey, mi señor, estarán perdidas. Al escribano del rey, mi señor: el mensaje de Abdi-Heba, su sirviente, presenta palabras elocuentes ante el rey, mi señor. Todas las tierras del rey, mi señor, están perdidas.
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1- Gobernante local de Jerusalén para los egipcios.
Abdi-Kheba, Abdi-Hepat o Abdi-Hebat, fue rey de Urusalim, la Jerusalén pre-israelita de los Jebusitas, hacia 1330 a.n.e. Su nombre se traduce como siervo de Hebat, una diosa hurrita. Durante su reinado la región sufrió ataques de bandas de Apiru, lo que motivó que el rey solicitase ayuda militar al faraón (probablemente Amenhotep III), o que éste le enviase un oficial. (J.L.).
2- Cuando los reyes viven es una fórmula de juramento o voto, comparable al “Cuando Yahvé vive” en Jueces 8, 19; 1 Samuel, 14, 39; Jeremías, 4, 2; Ruth, 3, 13.
3- Amor y odio son, en lenguas semíticas, referencias metafóricas para preferencia y elección. Véanse los ejemplos bíblicos, 2 Samuel, 13, 15; Isaías, 61, 8; Malaquías, 1, 2-3; Lucas, 16, 13, y Romanos 9, 13.
Acerca de la muerte de un cliente real, asunto muy serio, véase 2 Samuel 19, 27; Proverbios 30, 10. Por otra parte, armar o equiparse suele ser una común metáfora semítica para poder. Al respecto, véanse los ejemplos bíblicos: Éxodo, 6,6; 2 Reyes, 17, 36; Isaías, 40, 10; 62, 8; Jueces, 11, 21; Juan, 12, 38.
4- El gobernante local, hazannu, hacía las veces de “gobernador” en Canaán para los egipcios. 
Se trata de gobernadores locales de Canaán, equivalentes a los gobernantes o alcaldes de las ciudades egipcias. Eran los máximos responsables de lo que sucedía en el seno de las ciudades. Este término corresponde también a los alcaldes de las ciudades del reino de Mitanni, nombrados por el rey (J.L.).
5- Enhamu es, aparentemente, una forma alternativa de Yanh amu, uno de los gobernantes egipcios locales mencionados en veintisiete de las cartas de Amarna.
Denominado también Yenhamu, este personaje fue un comisionado egipcio entre 1350 y 1335 a.n.e. (J.L.).
6- En esta sección el texto aparece corrupto y fragmentado. (J.L.)
7- Pudiera tratarse de un nombre alternativo de Milk-Ilu, gobernante de Gazru, la bíblica Gezer.
Compárese con el nombre hebreo Elimelek-Abimelek (Ruth, 1, 2-3).
Gazru corresponde a una antigua ciudad de Canaán, cuyo origen se remonta al calcolítico, en la llanura costera de Sharon. Su privilegiada ubicación en el camino que unía Jerusalén con Jaffa la hizo partícipe de los conflictos de los macabeos y de los cruzados. Fue un puesto de avanzada egipcio desde 1900 a.n.e. (J.L.).
8- Los rabitsu, u oficiales reales, corresponden a los delegados o representantes de palacio, quienes hacían sus reportes directamente al rey.
Es un representante del faraón, aunque el término también se aplica a algunos seres maléficos en el folclore hebreo, suerte de demonios. (J.L.).

miércoles, 8 de agosto de 2012

CARTAS DE EL-AMARNA - CARTA DE BIRIDIYA DE MEGGIDO AL FARAON (I)-


 Cartas de el-Amarna 

Carta de Biridiya de Megiddo al faraón
(Tablilla 244)

Prof. Dr. Julio López Saco
Departamento de Formación Histórica Especial
Escuela de Historia, UCV, Caracas


Las cartas de el-Amarna (antigua ciudad-capital Ajetatón, en el Alto Egipto, fundada por el faraón Amenhotep IV o Ajenatón), se encontraron en tablillas cuneiformes, escritas principalmente en acadio, la lengua franca y diplomática internacional en este periodo histórico. Descubiertas por campesinos egipcios de la zona a fines del siglo XIX, durante excavaciones clandestinas realizadas en la ciudad en ruinas, fueron inicialmente depositadas en una antigua edificación que los arqueólogos han bautizado como la Oficina de Correspondencia del faraón y posteriormente vendidas en los mercados de antigüedades. Estamos entonces, en consecuencia, ante un archivo de correspondencia, en su mayor parte diplomática, llevada a cabo entre la administración egipcia y sus representantes en regiones como el corredor levantino. El archivo completo incluye correspondencia del reinado precedente, es decir, de Amenhotep III, con más de trescientas cartas de tenor diplomático, aunque existen algunas que son de carácter literario y didáctico. Desde un punto de vista histórico y cronológico, las tablillas arrojaron luz sobre las relaciones de Egipto con Mitanni, Asiria, los Hititas de Anatolia, Siria, el Levante y hasta la isla de Chipre (Alashiya). En términos generales, el periodo que abarca la correspondencia comprende los reinados de los citados Amenhotep III, Ajenatón (Amenofis IV), Semenejkara y Tutankamón. Aunque las misivas no contienen fechas ni referencia cronológica alguna, quizás porque en el sistema diplomático vigente en ese época no había un único calendario genérico para todos y no era necesario fecharlas, existen, sin embargo, muy contados casos donde los trabajadores de la cancillería egipcia anotaban en escritura hierática las indicaciones del tiempo conforme a la costumbre de los escribas egipcios. En cualquier caso, es muy complicado establecer algún tipo de línea cronológica, con el agravante de que muchas de ellas están fragmentadas. En otras ocasiones, no figura ni el emisor ni el destinatario en el texto y, por lo tanto, tampoco una fecha.
No debemos olvidar que el archivo de Amarna está incompleto. Las cartas allí halladas son únicamente las que dejaron porque ya no eran útiles, necesarias para la administración. Es significativo, en este sentido, que no se encuentran referencias al mundo de los hititas, a los reinos y poblaciones del Egeo o que las menciones al imperio Asirio, que renace en esta época para conformar el reino medio, sean notablemente escasas. La correspondencia sería trasladada nuevamente a Menfis una vez abandonada la capital de Ajenatón.
Las cartas que aquí vamos a trabajar corresponden a una pequeña selección caracterizada por la presencia en ellas de personalidades, particularmente gobernantes, de ciudades de la región levantina del Mediterráneo oriental, así como de localidades mayormente ubicadas en la región sirio-palestina y en islas del Egeo, como Chipre. El contexto cananeo-fenicio y, especialmente, el bíblico, con referencias habituales en algunas notas, en relación al mundo egipcio del siglo XIV a.n.e., incluyendo el período “herético” amarniense, es el ámbito que vincula la correspondencia escogida.

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Carta de Biridiya de Megiddo al faraón
(Tablilla 244)

Descripción técnica

Carta con cuarenta y tres líneas de texto, escrita en acadio sobre tablilla de arcilla. Se data en el siglo XIV a.n.e. La misiva es enviada por el alcalde o comisionado administrativo, de la ciudad palestina de Megiddo al faraón egipcio, probablemente, Amenofis III. Procedente, como las demás, de el-Amarna (Ajetatón), y descubierta por campesinos a fines del siglo XIX, se encuentra reguardada en el Museo de El Cairo, con el número de inventario C 4768 (12200) y la nomenclatura de tablilla EA 244.

Texto

Al rey, mi señor y mi sol, digo esto: así habla Biridiya,1 el fiel sirviente del rey. A los pies del rey, de mi señor y de mi sol siete veces y otras siete me postro. Sea el soberano, mi señor, puesto sobre aviso que debido a que los arqueros 2 han regresado a Egipto, Labaya ha emprendido una guerra en mí contra. En consecuencia, no podemos sacar adelante la cosecha, y no podemos salir por la puerta de la ciudad debido a Labaya.3
Cuando él supo que los arqueros no llegarían, decidió inmediatamente capturar Megiddo. Pero pueda el Rey rescatar su ciudad de modo que Labaya no la capture.
Mire, la ciudad esta consumida por la muerte, las plagas, el polvo. Entonces, provea el rey una tropa de guarnición de cien hombres para proteger su ciudad a fin que Labaya no la conquiste. Mire, Labaya no tiene ningún otro propósito. Busca simplemente la captura de Megiddo.
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1- Bidiriya es el nombre del gobernante de la ciudad de Megiddo. En la serie de cartas de Amarna aparece en otras siete más: EA 242, EA 243, EA, 245, EA 246, EA, 247, EA 248 y EA 365.
Megiddo es una de las antiguas ciudades de la región de Palestina, hoy en territorio de Israel, que menciona la Biblia, en particular el Apocalipsis. Se encuentra ubicada en una zona estratégica de la antigua vía Maris, gran ruta comercial de la antigüedad. La ocupación humana del yacimiento se constata desde el VI Milenio a.n.e., aunque existen ocupaciones superpuestas hasta su definitivo abandono en el siglo V a.n.e. Los descubrimientos arqueológicos señalan la importancia de Megiddo como ciudad cananea, después como centro administrativo egipcio, posteriormente bajo el control de los reyes israelitas y, finalmente, como ciudad asiria y persa. El primer asentamiento urbano fortificado data del III milenio a.n.e. (J.L.)
Para las referencias bíblicas de la ciudad: Josué 12, 21; 17, 11; Jueces 1, 27; 5, 19; 1 Reyes, 9, 15; 2 Reyes, 9, 27.
2- Los arqueros jugaron un papel destacado en las guerras y conflictos del Cercano Oriente. Muchos ejemplos bíblicos así lo denotan: Génesis 49, 23; 1 Samuel 31, 3; 2 Samuel 11, 24; 2 Crónicas 35, 23; Jeremías 50, 29; 1 Macabeos, 9, 11.
3- Labaya aparece mencionado en trece cartas de la correspondencia de Amarna. Es en EA 289 donde se indica que fue un gobernante de Sakmu (la bíblica Shechem), localizada al sur de la referida Megiddo.
Labaya fue un gobernante y militar cananeo cuya influencia se extendió por la región de Samaria, amenazando y apoderándose de varias ciudades cananeas, algunas bajo poder egipcio, hecho que motivó que el faraón, a la sazón quizá Amenhotep III, ordenase su captura. Sakmu, por su parte, es la moderna Tell Balatah, Salim, también vinculada con Nablus, y denominada así mismo, Neapolis, Sychar y Shakim.
Fue una ciudad cananea que se convirtió en un núcleo israelita en el territorio de la tribu de Manases.
Ciudad fortificada desde la Edad del Bronce, en ella se excavó un importante templo de Baal y otro de Zeus de época del emperador Adriano. Su declinar histórico se produce hacia comienzos del siglo III. (J.L.)

martes, 7 de agosto de 2012

CARTAS DE EL-AMARNA -CARTA DE RIB-HADDA AL REY DE EGIPTO (II)-


 Cartas de el-Amarna 

Carta de Rib-Hadda al rey de Egipto
(Tablilla 79)

Prof. Dr. Julio López Saco
Departamento de Formación Histórica Especial
Escuela de Historia, UCV, Caracas


Las cartas de el-Amarna (antigua ciudad-capital Ajetatón, en el Alto Egipto, fundada por el faraón Amenhotep IV o Ajenatón), se encontraron en tablillas cuneiformes, escritas principalmente en acadio, la lengua franca y diplomática internacional en este periodo histórico. Descubiertas por campesinos egipcios de la zona a fines del siglo XIX, durante excavaciones clandestinas realizadas en la ciudad en ruinas, fueron inicialmente depositadas en una antigua edificación que los arqueólogos han bautizado como la Oficina de Correspondencia del faraón y posteriormente vendidas en los mercados de antigüedades. Estamos entonces, en consecuencia, ante un archivo de correspondencia, en su mayor parte diplomática, llevada a cabo entre la administración egipcia y sus representantes en regiones como el corredor levantino. El archivo completo incluye correspondencia del reinado precedente, es decir, de Amenhotep III, con más de trescientas cartas de tenor diplomático, aunque existen algunas que son de carácter literario y didáctico. Desde un punto de vista histórico y cronológico, las tablillas arrojaron luz sobre las relaciones de Egipto con Mitanni, Asiria, los Hititas de Anatolia, Siria, el Levante y hasta la isla de Chipre (Alashiya). En términos generales, el periodo que abarca la correspondencia comprende los reinados de los citados Amenhotep III, Ajenatón (Amenofis IV), Semenejkara y Tutankamón. Aunque las misivas no contienen fechas ni referencia cronológica alguna, quizás porque en el sistema diplomático vigente en ese época no había un único calendario genérico para todos y no era necesario fecharlas, existen, sin embargo, muy contados casos donde los trabajadores de la cancillería egipcia anotaban en escritura hierática las indicaciones del tiempo conforme a la costumbre de los escribas egipcios. En cualquier caso, es muy complicado establecer algún tipo de línea cronológica, con el agravante de que muchas de ellas están fragmentadas. En otras ocasiones, no figura ni el emisor ni el destinatario en el texto y, por lo tanto, tampoco una fecha.
No debemos olvidar que el archivo de Amarna está incompleto. Las cartas allí halladas son únicamente las que dejaron porque ya no eran útiles, necesarias para la administración. Es significativo, en este sentido, que no se encuentran referencias al mundo de los hititas, a los reinos y poblaciones del Egeo o que las menciones al imperio Asirio, que renace en esta época para conformar el reino medio, sean notablemente escasas. La correspondencia sería trasladada nuevamente a Menfis una vez abandonada la capital de Ajenatón.
Las cartas que aquí vamos a trabajar corresponden a una pequeña selección caracterizada por la presencia en ellas de personalidades, particularmente gobernantes, de ciudades de la región levantina del Mediterráneo oriental, así como de localidades mayormente ubicadas en la región sirio-palestina y en islas del Egeo, como Chipre. El contexto cananeo-fenicio y, especialmente, el bíblico, con referencias habituales en algunas notas, en relación al mundo egipcio del siglo XIV a.n.e., incluyendo el período “herético” amarniense, es el ámbito que vincula la correspondencia escogida.

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Carta de Rib-Hadda al rey de Egipto
(Tablilla 79)

Descripción técnica

Carta en la que se solicita asistencia, escrita en acadio sobre una tablilla de arcilla, con cuarenta y siete líneas de texto. Hallada en Tell el-Amarna, en 1887 por campesinos, también se data en el siglo XIV a.n.e. En la actualidad se encuentra en el Vorderasiatisches Museum de Berlín, signada con el número de inventario VAT 1634 y con el número de tablilla EA 79.

Texto

Rib-Hadda dice a su señor, el Rey de Tierras, el Gran Rey, el Rey de la Batalla: pueda la Señora de Gubla conceder gran poder al soberano, mi señor. A los pies de mi señor, mi Sol, me postro siete veces y otras siete. Sea informado que desde la llegada de Amanappa,1 todo el Apiru se ha volteado en mi contra por instigación de Abdi-AŠirta. 
Escuche mi señor las palabras de su sirviente, y envíeme una guarnición para defender la ciudad del rey, hasta que lleguen los arqueros. Si no hay arqueros, entonces todas las tierras se unirán con el Apiru. Escuche, desde la conquista de Bit-Arha,2 de acuerdo con las demandas de Abdi-AŠirta, ellos intentan, de la misma manera, unir Gubla y Batruna;3  y así todas las tierras estarían vinculadas con el Apiru. Dos ciudades permanecen conmigo, aunque ellos también están intentando tomarlas de la mano del Rey. Permita mi señor que se envíe una guarnición a sus dos ciudades hasta la llegada de los arqueros, y concédame algo para alimentarlas. No tengo nada. Como un pájaro quieto en una red, en un jaula / kilubi, así estoy en Gubla. Además, si el rey no puede rescatarme de la mano de su enemigo, entonces todas las tierras se unirán con Abdi-AŠirta. ¿Quién es ese, un perro, que se toma las tierras del Rey para sí mismo?.
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1- Amanappa es el nombre de un oficial egipcio, mencionado en diez ocasiones en las cartas de el- Amarna.
2- Ciudad cuya localización es desconocida.
Quizá se refiera a un santuario cananeo en el norte de Siria, pues el significado del término es Casa de la nueva luna. Véase Knudtzon, J. A., 1964: 29. (J.L.).
3- Batruna es el nombre dado a una ciudad fenicia costera localizada al norte de Beirut, en Líbano.
Actual Al-Batroun, fue conquistada por los Apiru (Habiru en textos sumerios, acadios, egipcios e hititas, considerados grupos nómadas que algunos, discutiblemente, han relacionado con los hebreos bíblicos), hacia 1340 a.n.e. e identificada, en época del clasicismo grecorromano, como la antigua Botrys. No obstante, según Menandro, citado por Flavio Josefo (Contra Apión 1,116; Antigüedades Judías VIII, 1), Ithobalos (Ethbaal), el rey de Tiro en el siglo IX, es considerado el fundador de la ciudad en Fenicia. (J.L.).

lunes, 6 de agosto de 2012

CARTAS DE EL-AMARNA -CARTA DE RIB-HADDA AL FARAON (I)-


Cartas de el-Amarna 

Carta de Rib-Hadda al faraón
(Tablilla 75)

Prof. Dr. Julio López Saco
Departamento de Formación Histórica Especial
Escuela de Historia, UCV, Caracas



Las cartas de el-Amarna (antigua ciudad-capital Ajetatón, en el Alto Egipto, fundada por el faraón Amenhotep IV o Ajenatón), se encontraron en tablillas cuneiformes, escritas principalmente en acadio, la lengua franca y diplomática internacional en este periodo histórico. Descubiertas por campesinos egipcios de la zona a fines del siglo XIX, durante excavaciones clandestinas realizadas en la ciudad en ruinas, fueron inicialmente depositadas en una antigua edificación que los arqueólogos han bautizado como la Oficina de Correspondencia del faraón y posteriormente vendidas en los mercados de antigüedades. Estamos entonces, en consecuencia, ante un archivo de correspondencia, en su mayor parte diplomática, llevada a cabo entre la administración egipcia y sus representantes en regiones como el corredor levantino. El archivo completo incluye correspondencia del reinado precedente, es decir, de Amenhotep III, con más de trescientas cartas de tenor diplomático, aunque existen algunas que son de carácter literario y didáctico. Desde un punto de vista histórico y cronológico, las tablillas arrojaron luz sobre las relaciones de Egipto con Mitanni, Asiria, los Hititas de Anatolia, Siria, el Levante y hasta la isla de Chipre (Alashiya). En términos generales, el periodo que abarca la correspondencia comprende los reinados de los citados Amenhotep III, Ajenatón (Amenofis IV), Semenejkara y Tutankamón. Aunque las misivas no contienen fechas ni referencia cronológica alguna, quizás porque en el sistema diplomático vigente en ese época no había un único calendario genérico para todos y no era necesario fecharlas, existen, sin embargo, muy contados casos donde los trabajadores de la cancillería egipcia anotaban en escritura hierática las indicaciones del tiempo conforme a la costumbre de los escribas egipcios. En cualquier caso, es muy complicado establecer algún tipo de línea cronológica, con el agravante de que muchas de ellas están fragmentadas. En otras ocasiones, no figura ni el emisor ni el destinatario en el texto y, por lo tanto, tampoco una fecha.
No debemos olvidar que el archivo de Amarna está incompleto. Las cartas allí halladas son únicamente las que dejaron porque ya no eran útiles, necesarias para la administración. Es significativo, en este sentido, que no se encuentran referencias al mundo de los hititas, a los reinos y poblaciones del Egeo o que las menciones al imperio Asirio, que renace en esta época para conformar el reino medio, sean notablemente escasas. La correspondencia sería trasladada nuevamente a Menfis una vez abandonada la capital de Ajenatón.
Las cartas que aquí vamos a trabajar corresponden a una pequeña selección caracterizada por la presencia en ellas de personalidades, particularmente gobernantes, de ciudades de la región levantina del Mediterráneo oriental, así como de localidades mayormente ubicadas en la región sirio-palestina y en islas del Egeo, como Chipre. El contexto cananeo-fenicio y, especialmente, el bíblico, con referencias habituales en algunas notas, en relación al mundo egipcio del siglo XIV a.n.e., incluyendo el período “herético” amarniense, es el ámbito que vincula la correspondencia escogida.

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Carta de Rib-Hadda al faraón
(Tablilla 75)

Descripción técnica

Carta en una tablilla de arcilla en lengua acadia con cincuenta líneas de escritura. Fue escrita por Rib-Hadda 1, alcalde Gubla 2, y dirigida al faraón de Egipto, probablemente Amenofis III. Datada en el siglo XIV a.n.e. fue hallada, en Ajetatón o Tell-el Amarna, en 1887 por una campesina. Hoy se encuentra en el Museo de El Cairo con el número de inventario C 4757 (12191), y el número de tablilla EA75.

Texto

Rib-Hadda 3 habló a su señor, el "Rey de las Tierras": pueda la Señorita de Gubla, conceder poder a mi señor. A los pies de mi señor, mi sol, me postro siete veces y otras siete veces. 4 Permita que el rey, mi señor, sepa que Gubla, su sirvienta desde épocas antiguas, se encuentra bien. Sin embargo, la guerra de los Apiru 5 contra mí es severa.
Nuestros hijos e hijas se han ido, así como ha desaparecido el mobiliario de las casas, porque han sido vendidos en Yarimuta 6 para mantenernos vivos. Mi campo es "una esposa sin un marido" por falta de cultivo. He escrito en varias ocasiones al palacio con respecto a la angustia que me aflige,… pero nadie ha prestado atención a las palabras que siguen brotando.
Dejemos al rey que preste atención a las palabras de su criado 7.…………. Ellos… todas las tierras del rey, mi señor. Mercenarios han matado a Aduna, el rey de Irqata,8  y nadie ha dicho nada a Abdi-Ashirta, aunque usted sabía de ese asunto. Miya, el gobernador de Arashni,9  ha tomado Ardata; 10 observa, la gente de Ammiya 11ha matado a su señor, por lo tanto estoy asustado.
Dejemos al rey, mi señor, que sepa que el monarca de Hatti ha conquistado todas las tierras que pertenecieron al rey de Mittani 12 o al rey de Nahma, 13 la tierra de los grandes reyes. 14  Abdi-Ashirta, el esclavo, el perro, 15 ha ido con él. Envíe a los arqueros. La hostilidad hacia mí es grande.………. ......... y mande a un hombre a la ciudad de….lo haré … sus palabras.
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1-  Nombre acadio que corresponde al rey de Biblos, que gobernó a mediados del siglo XIV a.n.e., y cuyos conflictos con Abdi-Ashirta, el gobernante de la localidad de Amurru, fueron habituales, de ahí la relación con el gobernante de Egipto. (J.L.)
2-  Gubla, una de las capitales del rey Rib-Hadda o Rib-Addi (la otra fue Sumur), ha sido identificada con Biblos, en la costa fenicia. En otras fuentes (en la Biblia es Gebel), la localidad es denominada Gebal o Gwal, nombre de la residencia de verano del rey Ahab. (J.L.).
3- Este personaje, alcalde de Gubla, aparece como el emisario en la correspondencia de Amarna EA 68-71, 73-79, 81-96, 102-114, 116-119, 121-126, 129-130, 132, 136-138 y 362. No obstante, también es mencionado en otras doce cartas.
4- Siete veces es una muy común expresión semítica con la intención de significar repetidamente. Algunos ejemplos bíblicos son Salmos 12, 6; 119, 164; Proverbios 24, 16; Mateo 18, 21-22; Lucas, 17,4.
5-  Los Habiru o Apiru son nombres dados en fuentes sumerias, acadias, egipcias, hititas, mitanias y ugaríticas a gentes que vivían y se desplazaban entre Mesopotamia, Egipto, Canaan e Irán. Tales Habiru son descritos de maneras muy variadas: seminómadas, rebeldes, asaltantes, mercenarios, sirvientes o esclavos y hasta trabajadores migrantes. Existen un par de fuentes egipcias de la XIX dinastía sobre los Apiru o Habiru que son destacables: la segunda estela de Seti I en Betshan y el Papiro de Leiden, en donde son considerados asiáticos del Levante del Mediterráneo. El nombre en egipcio significa tribus errantes, de modo que no se corresponde a un pueblo o un país concreto. No es un calificativo de clase social ni de una etnia concreta y definida, sino de tribus semi nómadas que habitaban Retenu (extensiones externas al ámbito egipcio). En el Prisma de Tikunani (1550 a.n.e.) se mencionan casi 500 habiru con nombres hurritas y semitas, lo que podría ponerlos en relación con los hebreos (Ibri), y ser considerados seminómadas pertenecientes a los antiguos israelitas. El estudioso M. Liverani traduce Apiru como refugiados, gentes que atraviesan fronteras, término quizá vinculado con el moderno inmigrante. (J.L.)
6- Yarimuta es el nombre de una ciudad costera fenicia, muy probablemente ubicada al sur de Beirut.
El nombre es, en efecto, claramente semítico. (J.L.).
7- A partir de aquí el texto aparece entrecortado, con diversas lagunas. (J.L.)
8- La bíblica Arkite, moderna Tell Arqa, ciudad fenicia al noreste de Trípoli.
En realidad, se trata de una localidad neolítica en origen, quizá del VI Milenio a.n.e., ubicada al norte del Líbano, y que también es mencionada en los documentos asirios. En ella se han encontrado numerosos restos de cerámica y diversos objetos de metal, en excavaciones que se hecho durante los años noventa del pasado siglo. En época romana se denominó Arca Caesarea. (J.L.)
9- Ciudad de ubicación desconocida. Pudiera ser una ciudad-estado cananea localizada en el norte de Israel o en Líbano, y que pudo ser enemiga de Gebal-Biblos. (J.L.)
10- Ciudad fenicia (Ardi), al sur de Trípoli.
11- Probablemente la moderna Amyun, cerca de Trípoli.
Amioun (su nombre semítico), corresponde a la capital del distrito Koura, de tendencia ortodoxa griega, al norte de Líbano. (J.L.)
12- Reino hurrita ubicado geográficamente entre el Éufrates superior y el Tigris superior, en lo que hoy es el norte de Irak y Siria. 
13- Nahma corresponde a Naharina, el nombre egipcio para designar Mitanni.
14- Gran Rey es una denominación semítica que describe a una especie de “emperador”. Para ejemplos bíblicos puede verse 2 Reyes 18, 19; Salmos, 48, 2; 95, 3; Isaías 36, 4; Jeremías 27, 7 y Mateo 5, 35.
Este tipo de titulatura real, grandilocuente, simbólica y prestigiosa, es semejante a las de Rey de Kish o Rey de Sumer y Akkad o, incluso, a la de Rey de las Cuatro Regiones, nombres portados, especialmente, por los reyes acadios. La megalomanía implícita en esas titulaturas fue propia, así mismo, de los grandes reyes persas. (J.L.).
15- La palabra perro fue empleada como una corriente metáfora semítica para referirse al escarnio, la burla o, incluso, la auto censura. Para los ejemplos bíblicos al respecto pueden verse 1 Samuel 17, 43; 2 Samuel 9, 8; 16, 9, y 2 Reyes, 8, 13.

CARTAS DE EL-AMARNA -EL REY DE ALASIYA AL FARAON AMENONHOTEP III O AL FARAON AJENATON-


 Cartas de el-Amarna 

Cobre, Plata, Madera. Intérprete de
presagios a través de las águilas
(Tablilla 35)

Prof. Dr. Julio López Saco
Departamento de Formación Histórica Especial
Escuela de Historia, UCV, Caracas




Las cartas de el-Amarna (antigua ciudad-capital Ajetatón, en el Alto Egipto, fundada por el faraón Amenhotep IV o Ajenatón), se encontraron en tablillas cuneiformes, escritas principalmente en acadio, la lengua franca y diplomática internacional en este periodo histórico. Descubiertas por campesinos egipcios de la zona a fines del siglo XIX, durante excavaciones clandestinas realizadas en la ciudad en ruinas, fueron inicialmente depositadas en una antigua edificación que los arqueólogos han bautizado como la Oficina de Correspondencia del faraón y posteriormente vendidas en los mercados de antigüedades. Estamos entonces, en consecuencia, ante un archivo de correspondencia, en su mayor parte diplomática, llevada a cabo entre la administración egipcia y sus representantes en regiones como el corredor levantino. El archivo completo incluye correspondencia del reinado precedente, es decir, de Amenhotep III, con más de trescientas cartas de tenor diplomático, aunque existen algunas que son de carácter literario y didáctico. Desde un punto de vista histórico y cronológico, las tablillas arrojaron luz sobre las relaciones de Egipto con Mitanni, Asiria, los Hititas de Anatolia, Siria, el Levante y hasta la isla de Chipre (Alashiya). En términos generales, el periodo que abarca la correspondencia comprende los reinados de los citados Amenhotep III, Ajenatón (Amenofis IV), Semenejkara y Tutankamón. Aunque las misivas no contienen fechas ni referencia cronológica alguna, quizás porque en el sistema diplomático vigente en ese época no había un único calendario genérico para todos y no era necesario fecharlas, existen, sin embargo, muy contados casos donde los trabajadores de la cancillería egipcia anotaban en escritura hierática las indicaciones del tiempo conforme a la costumbre de los escribas egipcios. En cualquier caso, es muy complicado establecer algún tipo de línea cronológica, con el agravante de que muchas de ellas están fragmentadas. En otras ocasiones, no figura ni el emisor ni el destinatario en el texto y, por lo tanto, tampoco una fecha.
No debemos olvidar que el archivo de Amarna está incompleto. Las cartas allí halladas son únicamente las que dejaron porque ya no eran útiles, necesarias para la administración. Es significativo, en este sentido, que no se encuentran referencias al mundo de los hititas, a los reinos y poblaciones del Egeo o que las menciones al imperio Asirio, que renace en esta época para conformar el reino medio, sean notablemente escasas. La correspondencia sería trasladada nuevamente a Menfis una vez abandonada la capital de Ajenatón.
Las cartas que aquí vamos a trabajar corresponden a una pequeña selección caracterizada por la presencia en ellas de personalidades, particularmente gobernantes, de ciudades de la región levantina del Mediterráneo oriental, así como de localidades mayormente ubicadas en la región sirio-palestina y en islas del Egeo, como Chipre. El contexto cananeo-fenicio y, especialmente, el bíblico, con referencias habituales en algunas notas, en relación al mundo egipcio del siglo XIV a.n.e., incluyendo el período “herético” amarniense, es el ámbito que vincula la correspondencia escogida.

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Cobre, Plata, Madera. Intérprete de
presagios a través de las águilas
(Tablilla 35)

Descripción técnica

Carta en una tablilla de arcilla escrita en acadio con cincuenta y cinco líneas de texto. La misiva es enviada por el rey de Alasiya 1, cuya identificación personal se desconoce, al faraón egipcio, Amenonhotep III o, quizá Ajenatón (Amenhotep IV). Datada en el siglo XIV a.n.e., fue hallada en 1887 en el-Amarna, por campesinos. Adquirida por el famoso, y muchas veces criticado, E.A. Wallis Budge, se encuentra en el British Museum con el número de inventario BM 29788. La tablilla, según distintos autores, tiene la asignación EA 35 y BB 5.

Texto

Mensaje al rey de Egipto, mi hermano. Así habla el soberano de Alashiya,2 tu hermano: todo va bien conmigo. Con mis casas, mi esposa, mis hijos, hombres principales, caballos, mis carros, y todo en mi tierra está bien. Que mi hermano pueda estar bien.
Con sus casas, esposas, hijos, sus hombres principales, caballos, sus carros, y todo en sus tierras, pueda estar adecuadamente. Mi hermano, observa, he enviado a mi mensajero con tu heraldo hacia ti en Egipto.
Ahora te he mandado 500 talentos de cobre;3 los he remitido como un regalo para mi hermano. No debes preocuparte, mi hermano, porque la cantidad de cobre sea muy pequeña, es porque en mi tierra la mano de Nergal, mi señor, ha matado a todos los hombres de mi territorio y, por lo tanto, no hay trabajadores del cobre. En consecuencia, mi hermano, no te preocupes. Envía tu mensajero con celeridad junto con el mío y te mandaré todo el cobre que desea mi hermano. Tú eres mi hermano; debes enviarme plata, mi hermano, una gran cantidad. Concédeme la mejor plata y entonces te enviaré, mi hermano, todo lo que me pidas. Además, mi hermano, dame el buey que mi mensajero te ha pedido, mi hermano. Y también el aceite dulce, mi hermano, envíamelo, mi hermano: dos envases; y consígname un especialista en presagios a través del águila.4 Además, mi hermano, la gente de mi tierra me habla sobre la madera de construcción que el rey de Egipto recibe de mí. Así pues, mi hermano, págame. Por otra parte, un hombre de Alashiya murió en Egipto, y sus posesiones están en tu tierra, pero su hijo y su esposa están aquí conmigo. Por lo tanto deja, mi hermano, de atender los asuntos del hombre de Alashiya y déjalo en manos de mi mensajero, mi hermano.
No te preocupes, mi hermano, de que tu mensajero se haya quedado tres años en mi tierra, porque la mano de Nergal se encuentra sobre mi tierra y sobre mi casa. Mi esposa dio a luz un hijo que ahora está muerto, mi hermano. Envía a tu mensajero con el mío sin demora, y luego te mandaré un regalo para mi hermano. Además, mi hermano, la plata que te he solicitado, mi hermano, envíala en gran cantidad. Y, mi hermano, los regalos que te he solicitado remítemelos para cumplir con todos mis deseos, mi hermano, y cualquier deseo me menciones yo lo cumpliré. Has sido puesto para nosotros al mismo nivel 5 que el rey de Hatti y el soberano de Shanhar.6 En cuanto a mí, cualquier presente que mi hermano me haya enviado, le será devuelto el doble.7 Tu mensajero ha venido a mí sin demora y mi heraldo llegará a ti sin retraso.
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1-  Alasiya o Alashiya corresponde a Nicosia, en la isla de Chpre. Allí se desarrolló una cultura en el II Milenio a.n.e. en la que el comercio fue su principal actividad, en especial de minerales como el cobre. Posiblemente su desaparición de la historia se debió a la presencia de los denominados Pueblos del Mar, hacia 1200 a.n.e. (J.L.)
2- Alashiya es el nombre antiguo de Chipre. Véase McRay, 1992.
3- El cobre es el más importante producto de la antigua isla de Chipre.
4- Los presagios que surgen de las águilas fueron una forma de lectura de señales o adivinación practicada en el antiguo mundo mediterráneo. Véase Grabbe, 1995: 119-151.
En todo el mundo indoeuropeo, el vuelo del ave, y en concreto del águila, sus ruta, altura o dirección era tenido en cuenta como señal de presagio favorable o no a la hora de emprender algún tipo de actividad, por ejemplo bélica. En general, el vuelo de las aves se relaciona con el vuelo chamánico, con símbolos de filiación clánica y con el poder político, como ocurre, sin ir más lejos, en las culturas prehispánicas colombianas (J.L.)
5- “No has sido ubicado al mismo nivel”. Esta es la lectura de Moran. Algunos traductores anteriores traducen “no hizo un tratado con…”. Moran apunta que esto último podría conferirle poco sentido en el contexto de los regalos o dones que se discuten más arriba.
6- Sanhar o Shanhar es un término que pudiera corresponderse con Babilonia, localizada en el Iraq actual.
7- Otorgar doblemente, tanto positiva como negativamente, es un motivo antiguo. En la Biblia se puede ver, en este sentido Génesis 43: 12-15; 2 Reyes 2: 9; Isaías 40: 2; Zacarías 9: 12; Eclesiástico 26: 1; Timoteo 5: 17; Revelaciones 18: 6.

domingo, 5 de agosto de 2012

CARTAS DE EL-AMARNA -CARTA DE TUSHRATTA A AMENOFIS III-


Cartas de el-Amarna 
Carta de Tushratta a Amenofis III
(Tablilla 17)

Prof. Dr. Julio López Saco
Departamento de Formación Histórica Especial
Escuela de Historia, UCV, Caracas





Las cartas de el-Amarna (antigua ciudad-capital Ajetatón, en el Alto Egipto, fundada por el faraón Amenhotep IV o Ajenatón), se encontraron en tablillas cuneiformes, escritas principalmente en acadio, la lengua franca y diplomática internacional en este periodo histórico. Descubiertas por campesinos egipcios de la zona a fines del siglo XIX, durante excavaciones clandestinas realizadas en la ciudad en ruinas, fueron inicialmente depositadas en una antigua edificación que los arqueólogos han bautizado como la Oficina de Correspondencia del faraón y posteriormente vendidas en los mercados de antigüedades. Estamos entonces, en consecuencia, ante un archivo de correspondencia, en su mayor parte diplomática, llevada a cabo entre la administración egipcia y sus representantes en regiones como el corredor levantino. El archivo completo incluye correspondencia del reinado precedente, es decir, de Amenhotep III, con más de trescientas cartas de tenor diplomático, aunque existen algunas que son de carácter literario y didáctico. Desde un punto de vista histórico y cronológico, las tablillas arrojaron luz sobre las relaciones de Egipto con Mitanni, Asiria, los Hititas de Anatolia, Siria, el Levante y hasta la isla de Chipre (Alashiya). En términos generales, el periodo que abarca la correspondencia comprende los reinados de los citados Amenhotep III, Ajenatón (Amenofis IV), Semenejkara y Tutankamón. Aunque las misivas no contienen fechas ni referencia cronológica alguna, quizás porque en el sistema diplomático vigente en ese época no había un único calendario genérico para todos y no era necesario fecharlas, existen, sin embargo, muy contados casos donde los trabajadores de la cancillería egipcia anotaban en escritura hierática las indicaciones del tiempo conforme a la costumbre de los escribas egipcios. En cualquier caso, es muy complicado establecer algún tipo de línea cronológica, con el agravante de que muchas de ellas están fragmentadas. En otras ocasiones, no figura ni el emisor ni el destinatario en el texto y, por lo tanto, tampoco una fecha.
No debemos olvidar que el archivo de Amarna está incompleto. Las cartas allí halladas son únicamente las que dejaron porque ya no eran útiles, necesarias para la administración. Es significativo, en este sentido, que no se encuentran referencias al mundo de los hititas, a los reinos y poblaciones del Egeo o que las menciones al imperio Asirio, que renace en esta época para conformar el reino medio, sean notablemente escasas. La correspondencia sería trasladada nuevamente a Menfis una vez abandonada la capital de Ajenatón.
Las cartas que aquí vamos a trabajar corresponden a una pequeña selección caracterizada por la presencia en ellas de personalidades, particularmente gobernantes, de ciudades de la región levantina del Mediterráneo oriental, así como de localidades mayormente ubicadas en la región sirio-palestina y en islas del Egeo, como Chipre. El contexto cananeo-fenicio y, especialmente, el bíblico, con referencias habituales en algunas notas, en relación al mundo egipcio del siglo XIV a.n.e., incluyendo el período “herético” amarniense, es el ámbito que vincula la correspondencia escogida.

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Carta de Tushratta a Amenofis III
(Tablilla 17)
Descripción técnica

Tablilla de arcilla acadia de Tell el-Amarna (Akhetaton) con cincuenta y cuatro líneas de texto que corresponden a una misiva enviada por el rey Tushratta de Mitanni al faraón egipcio Amenhotep / Amenofis III. Se data en el siglo XIV a.n.e. Fue descubierta por una campesina en 1887, y hoy se encuentra en el Museo Británico de Londres, bajo el número de inventario BM 29792. La tablilla se identifica, en función de los diversos estudiosos, con las siglas EA 17 y BB 9.

Texto

A Nibmuaria,1 Rey de Egipto, mi hermano, digo: de este modo habla Tushratta, rey de Mittani,2 tu hermano. Estoy bien. Espero que estés bien; espero que Kelu-Heba, mi hermana, también se encuentre bien y deseo que tu hogar, tus esposas, hijos, nobles, guerreros, tus caballos, tus carros y todos en tu tierra estén muy bien. Cuando me senté en el trono de mi padre, era aún joven, y Tuhi3 hizo daño a mi tierra, mató a su Señor.
Y, por lo tanto, él no me trató bien, ni trató adecuadamente a las personas que estaban en términos amistosos conmigo. Yo, sin embargo, especialmente debido a esos males
que fueron perpetrados en mi tierra, no me retrasé. Pero maté a los asesinos4 de Artashumara,5 mi hermano, junto con todos los que tenían a su alrededor. Como estabas en trato amistoso con mi padre, te lo envié y hablé, de modo que mi hermano pudiera oír hablar de este hecho y disfrutarlo. Mi padre te amó, y tú amaste aun más a mi progenitor. Y mi padre, debido a ese amor, te concedió a mi hermana.6 ¿Quién más apoyó a mi padre como tú lo hiciste? Justo el año venidero, por otra parte, mi hermano… la tierra entera de Hatti.7 Cuando el enemigo vino a mi tierra, Teshub,8 mi señor, lo puso en mi mano y lo destruí. Y ni uno de ellos volvió a su propia tierra.
Observa; un carro, dos caballos, un sirviente, una sierva, todo sacado del botín de la tierra de Hatti que te he enviado. Y como regalo para mi hermano te he enviado cinco carros (y) cinco juntas de caballos. Como presente para Kelu-Heba, mi hermana, le he enviado un juego de prendedores de oro, un juego de pendientes de oro, un ídolo dorado,9 y un envase de "aceite dulce". Te he mandado a Keliya, mi ayudante,10 junto con Tunip-ibri. Pueda mi hermano enviarlos de prisa de regreso, de modo que puedan traer rápidamente noticias, de manera que pueda oír la alegría y los saludos de mí hermano. Que mi hermano pueda buscar nuestra amistad y que pueda mi hermano enviar sus mensajeros, de forma que ellos traigan los saludos de mi hermano y yo los pueda recibir.

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1- Nibmuaria corresponde a uno de los nombres de Amenofis III, cuyo reinado se extendió entre 1386 y 1349 a.n.e.
La cronología más aceptada para Amenhotep III es 1390-1353 a.n.e. Fue un faraón de la dinastía XVIII, hijo de Tutmosis IV. Los nombres, epítetos y títulos del faraón egipcio se constituían como emblemas distintivos que lo relacionaban con los dioses y su autoridad. Los reyes egipcios poseían, durante su reinado, cinco nombres. El primero, y más arcaico era Her (Horus), representado en forma de halcón.
Solía aparecer inscrito en el serej, suerte de rectángulo que remedaba la fachada del palacio sobre la que aparecía el halcón. De este modo, el faraón era la personificación de este dios en la tierra. En tiempos del Imperio Nuevo, el epíteto hijo de Horus era seguido de “toro fuerte”, aludiendo a su poder fecundador. El segundo era Nebty, las dos señoras, el buitre del alto Egipto y la cobra del bajo(Nekhbet y Wadjet respectivamente). Con este título se simbolizaba el poder del faraón en todo el territorio. El tercero era Her Nebu o bien Horus de Oro, que implicaba la identificación del dios con el sol e, indirectamente, confirmaba la naturaleza divina del mandatario. El cuarto título o denominación regia era Nesu-bity (el que corresponde al junco y a la abeja), símbolos de la soberanía del rey (y de su papel garante de la estabilidad política), sobre el alto y el bajo Egipto, respectivamente. Al lado de este título se ponía aquel escogido por el propio faraón al subir al trono, que era colocado en el interior del cartucho (un círculo oblongo), formado por una cuerda,  simbolizando, así, una especie de mágica protección. El quinto título aparece a partir de la IV dinastía, en concreto desde el rey Kefrén: Sa Re, hijo del dios Re, que vinculaba, en una relación de parentesco paterno-filial, al sol con el soberano. A este nombre le seguía otro, el que el rey había recibido en el momento de venir al mundo. (J.L.).
2- Mitanni fue un relativamente efímero reino hurrita ubicado geográficamente entre los cursos superiores de los ríos Eufrates y Tigris, al norte de Irak y Siria actuales.
También conocido en los textos egipcios como Naharina, este reino, cuya importancia comenzó a ser relevante hacia el siglo XVI a.n.e. comprendía, esencialmente, la región del Khabur, al norte de Siria. (J.L.).
3- Tuhi (o Ud-hi) es una persona desconocida. Parece evidente que se trata del líder de los conspiradores que asesinaron a Artashumara, aliado o pariente del rey de Mitanni.
4- El asesinato por razones políticas es una práctica habitual en los antiguos imperios y reinos. La Biblia menciona varios casos al respecto (2 Reyes, 11, 1; 13-15; 15, 10, 14, 25, 30; 21, 23-24).
5- Artashumara es nombrado en el texto como hermano de Tushratta, pero podría referirse a un parentesco ficticio. Es probable, incluso, que se trate de uno de los aliados politicos del rey, aunque es muy discutible.
6- Los enlaces matrimoniales por motivos politicos también fueron una práctica muy común entre los miembros de la realeza en la antigüedad. Ejemplos bíblicos relevantes los podemos encontrar en 2 Samuel 3, 2-5 (matrimonies de David y Salomón), y 1 Reyes 3, 1; 11, 1-3.
7- Hatti es el nombre habitual del reino Hitita, cuya ubicación geográfica tradicional fue la región oriental de Turquía.
Los Hititas, poblaciones indoeuropeas ubicadas en Anatolia, conformaron un reino a partir del siglo XVII a.n.e. y establecieron su capital en la gran ciudad de Hattusa (cercana a Bogazkoy). Su nombre (Hatti) procede de los textos asirios y egipcios (Heta). No obstante, es casi seguro que el país de Hatti mencionado en estas fuentes sea, en realidad, el correspondiente a un pueblo anterior al hitita. (J.L.).
8- Teshub es la denominación del dios hurrita de las tormentas, cuyo consorte es Hebat, reina del Cielo. Se trata de una deidad paralela al Baal y al Hadad de las poblaciones semíticas occidentales.
Este dios principal de los hurritas aparecía vestido como un hombre barbado, con la panoplia de un guerrero, y se asociaba con el toro. Como dios de las batallas, aparece representado en los santuarios de Alepo y Yazilikaya. (J.L.)